Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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lunes, 23 de mayo de 2016

¡Quién pudiera como Tú, María!



Llamas, María, silenciosamente,
acompañada y rodeada de Misterios,
y lo haces así porque, tu vida, fue grande en el silencio,
porque, Dios, y nadie más, ocupó lo más santo de tus entrañas,
porque, Dios, y nadie más, gustó la beldad interna  de tu cuerpo.

¡Quién pudiera como Tú, María!
Decir al mundo que, en la pequeñez,
está el secreto de la felicidad y el asombro.
Que, en la humildad, se funde la llave para conquistar a Dios,
que, en la docilidad, es  donde uno se llena de la fuerza divina.

¡Quién pudiera como Tú, María Inmaculada!
Poseer aquella perfección  que al mismo Dios enamora,
asaltar algunos de esos dones tuyos,
con los que fuiste capaz de robar el mismo corazón al Creador.
Vivir sintiéndonos amados por esa fuerza alta y extraña,
que, cuando se acoge, es oasis de eternidad y de paz.

¡Quién pudiera como Tú, María!
Responder siempre “SI” sin mirar a lo que atrás se deja.
Ofrecer al Señor  el campo de nuestro interior,
limpio y convertido, cuidado y reluciente
y que, Él, pudiera acampar sin miedo a ser rechazado.
Caminar, como Tú lo haces, sin temor ni temblor,
sabiendo que, cuando Dios entra por una ventana de tu casa,
la ilumina con rayos de paz y de alegría desbordantes.
Gracias, Virgen Inmaculada: eres don y regalo.
Don para nuestra Iglesia.
Regalo para todo el pueblo que, en nuestras luchas
y debilidades, rezamos, cantamos, proclamamos
y veneramos tu inmensa pureza de Madre
coronada de estrellas.
Amén.

P. Javier Leoz


 
 

2 comentarios:

  1. Preciosa oración, Magda. Podemos, porque Ella nos abre la puerta de su Corazón Inmaculado, y consagrados a él, logramos entrar en el Corazón divino del Señor. Podemos, en Él , en Ella, todo lo podemos, por su gracia y Compasión. Un abrazo fraterno.

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    Respuestas
    1. Que bellas palabras Felicitas!...Gracias!...y gracias por estar ahi...Un abrazo fuerte!

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Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

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