Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 23 de junio de 2017

HOY, SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS





A tus pies, Corazón de Jesús,
nos rendimos sabedores de que, si a Ti marchamos,
hemos de descubrir una fuente de la que brota a borbotones:
Paz; si estamos rotos
Amor; si andamos sumidos en el odio
Perdón; si, el rencor, nos deja paralizados.
¡Cómo no acercarnos hasta Ti, Corazón de Jesús!
En Ti encontramos la respuesta a nuestras inquietudes
El bálsamo para nuestras heridas
La fuerza en nuestro caminar
La ilusión en nuestro vivir.
¡Sí, Corazón de Jesús!
Muchos intentan silenciar tu nombre
pero, ¿podrán acallarlo en nuestras entrañas?
¡Sí, Corazón de Jesús!
Muchos confunden tu amor auténtico, con el capricho
El servicio sin tregua ni recompensa, con el detalle de un día
El respeto al hermano, con la simple tolerancia.
¡Sí, Corazón de Jesús!
Presentarnos delante de tu rostro es venir con aires de fiesta
Es beber el pozo de la sabiduría
Es dar en la diana, donde al amor de Dios,
tanto nos dice y tanto nos ama.
A tus pies, Corazón de Jesús,
llegamos como quien va a casa del hermano
A tus pies, Corazón de Jesús,
avanzamos cansados de los tropiezos de la vida
A tus pies, Corazón de Jesús,
depositamos trabajos y proyectos,
familias y niños,
jóvenes y padres
y, a todo este pueblo/ciudad
que, cuando eleva sus ojos, no ve otra cosa en el horizonte
sino tu imagen regia abrazando a todos sus habitantes.
Bendícenos, Señor:
Danos sangre de tu corazón;
para vibrar con la fuerza de tu amor
Otórganos el latido de tu corazón;
para sentir la presencia de Dios
Abre, una vez mas, de arriba abajo tu corazón;
y poder injertarnos, de esa manera, en las entrañas de tu ser.
Sí, Sagrado Corazón de Jesús,
acercarnos hasta Ti, es entrar por un instante en el mismo cielo
acercarnos hasta Ti, es hallarnos cara a cara con el amor de Dios
acercarnos hasta Ti, es aspirar que reines, y para siempre reines,
donde otros dioses quieren someternos y aniquilar nuestra vida espiritual
Una vez más, con el corazón en la mano,
Con la aclamación en nuestros labios
Con nuestro pensamiento en el Dios
Con nuestros cantos haciendo de escalera armónica
entre la tierra y el cielo, te decimos:
¡SAGRADO CORAZÓN DE JESUS EN TI CONFÍO!
Amén.



Javier Leoz
 https://www.facebook.com/javier.leozventura

El Sagrado Corazón de Jesús





El Señor en estos últimos siglos quiso dar a los hombres la prueba suprema de amor y proponerles un objeto muy adaptado para animarlos a amarle siempre más.
Abrió los tesoros infinitos de su Corazón para enriquecer todos aquellos que le hubiesen tributado todo el honor y el amor posible.
Para manifestar su corazón, e incendiar al mundo entero de amor, eligió una humilde Religiosa de la Visitación de Paray-le-Monial, ciudad francesa. Esta alma privilegiada, nació el 22 de julio de 1647 en Laut Lecourt hacia Verosvies en la Borgoña. Después de haber superado muchas pruebas, en el 1671 ingresó en el Monasterio de la Visitación y en 1672 emitió sus votos religiosos. Poco después de su profesión religiosa, Jesús Maestro le manifestó muchas maravillas e hizo promesas tan extraordinarias a las cuales no se hubiese prestado fe si no hubiesen sido convalidadas por un hecho incontestable y palpable.
Tres son las apariciones con las cuales Nuestro Señor quiso consolar a su elegida.
La primera sucedió el 27 de diciembre de 1673. En ella la joven virgencita fue por el mismo Jesucristo consagrada su apóstol; llamada a difundir y propagar el culto a su adorable Corazón; a manifestar a los hombres su voluntad; y hacerles conocer lo que el Sacratísimo Corazón de Jesús promete a quien hace conocer y propaga su culto.
La segunda sucedió en la octava de Corpus Christi en el año 1674. En ella Jesús manifestó las inexplicables maravillas de su amor y el exceso a que, su Corazón, lo había llevado hacia los hombres, de cuyos no recibía más que abandono y ultrajes. Después añadió: “El abandono en el cual me dejan me es mucho más doloroso de lo que sufrí en mi pasión, tanto que si los hombres me contracambiaran amor, yo estimaría poco todo lo que hice por ellos y quisiera si fuere posible hacer aún más; pero los hombres no tienen más que frialdades y repulsas por todas mis solicitudes. Tú a lo menos dame este consuelo, de suplir cuanto puedas a su ingratitud”.
La tercera sucedió el 16 de junio de 1675, igualmente en la octava de Corpus Christi. Apareciéndole resplandeciente como las demás veces, y mostrándole su Corazón, se quejó de los continuos ultrajes y sacrilegios que recibe en el Sacramento de amor; y agregó con más dolor, que los recibía de corazones a Él consagrados.
Por esto le confió la misión de hacer conocer y amar su adorable Corazón y hacer establecer en la Iglesia una fiesta especial de reparación. “Es esto lo que yo te pido: que el primer viernes después de la octava de Corpus Christi, sea dedicado a una fiesta particular para honrar a mi Corazón, participando en aquel día a la Santa Comunión y haciéndole condigna reparación por los indignos tratamientos que recibe en el Santo Altar. Y Yo te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir con abundancia las riquezas de su Amor sobre todos los que rendirán dicho honor y procurarán que otros hagan los mismo”.
(Este año 2017 será el viernes 23 de junio esta Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús)
En esta tercera revelación se halla todo lo que se refiere a la devoción del Sagrado Corazón; o sea su principio, que no es otra cosa que amor; su fin, que es de ofrecer a Dios un culto de reparación, de consuelo; su carácter, que es el de ser un culto público, después de haber sido por mucho tiempo, una devoción íntima; y por último sus efectos, que consisten en una nueva efusión de amor divino sobre la Iglesia y particularmente sobre aquellas almas piadosas que serán de esta devoción promotoras y apóstoles, puesto que Jesús dijo a la Santa: “Anuncia y haz saber al mundo entero que yo no pondré límites a mis beneficios cuando éstos me serán solicitados por mi Corazón”.

jueves, 22 de junio de 2017

Oración de sanación



Padre nuestro, Tú que conoces el desierto de mi soledad, mis penas, quebrantos y todo mi ser, ayúdame a vivir buscando los bienes eternos del Cielo.

Que pueda sentirte, no como un Dios distante, sino como un Padre consolador y amoroso, un Padre que me cobija y me da fuerzas en la debilidad.

Gracias Padre, porque me das la esperanza de seguir creciendo en el amor de tu Hijo, porque Tú eres quien me llena y me da vida en abundancia.

Que pueda vivir a tu lado como un eterno enamorado y que, a dondequiera que vaya, muestre al mundo que solo Tú sabes dar cosas buenas a sus hijos.

Te doy gracias porque puedo dirigirme a Ti en esta oración con la inmensa confianza y seguridad de sentirme escuchado y amado.

Quiero vivir mi vida pendiente en hacer obras agradables a Ti y ofrecer y pedir perdón a los hermanos que he ofendido y a los que yo he hecho daño.

Gracias porque, en tu Nombre, me has hecho un luchador, me impulsas y me renuevas las fuerzas para salir triunfante de cada circunstancia difícil.

Ven y cuida de mí con tu presencia sanadora para no defraudarte nunca y actuar con amor de tal manera que pueda ser un digno hijo Tuyo. 

Amén

 https://www.pildorasdefe.net/

ADORACIÓN





Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias, Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado. Gracias, Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria.
Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte mi homenaje de alabanza y adoración.
Jesús bendito, estoy frente a Ti y quiero arrancar a Tu Divino Corazón innumerables gracias para mí y para todas las almas, para la Santa Iglesia, tus sacerdotes y religiosos. Permite, oh Jesús, que estas horas sean verdaderamente horas de intimidad, horas de amor en las cuales me sea dado recibir todas las gracias que Tu Corazón divino me tiene reservadas.
Virgen María, Madre de Dios y Madre mía, me uno a Ti y te suplico me hagas partícipe de los sentimientos de Tu Corazón Inmaculado.
¡Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...