Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 29 de agosto de 2016

Diálogo con Jesús

Mi Dios, me siento enamorado de tu Palabra y de tus ejemplos de misericordia que nos dejaste. 

Quiero que mi relación contigo se intensifique y necesito entregarte mi corazón y adorar tu presencia. 

Quiero aprender a ver cada muestra de amor que dejas en tu paso por mi vida, interpretar todas esas manifestaciones de bondad que provienen de tu gracia y que fortalecen mi experiencia en la fe y en el amor. 

Ayúdame a aprender a proclamar tu amor y tu verdad aunque a muchos no les guste. La valentía y la fe debe ser mi insignia de lucha como también lo fue para Juan el Bautista, quien señaló tus caminos sin temor alguno. 

Que pueda yo, aprender de su ejemplo, a imitarlo en esa coherencia de fe que no se doblega ante las amenazas o improperios. Quiero superar todo obstáculos en mi vida que no me esté permitiendo anunciarte en todos mis ámbitos.

Amado mío, quiero también sentir que disminuyo a medida que te doy a conocer, porque sólo Tú debes brillar, sólo Tú eres grande, quien debe resaltar desde todos mis entrañas hasta donde me alcance la voz. 

Ven y silencia mi mente de las ataduras del mundo, de todo aquello que me separa de una vida de gozo junto a ti. Quiero ser testimonio de tu amor y que todas mis acciones estén llenas de Ti, de tu bondad.

Señor, que ninguna de las contrariedades de este mundo puedan quitarme las ganas de luchar, de hacer lo correcto y de vencer. 

Ven Señor a mi corazón y dame una fe tan grande que quien esté a mi lado, pueda reconocerte a Ti, reconocer el rostro de tu compasión. 

Amén 
Píldoras de Fe

sábado, 27 de agosto de 2016

Pidiendo a María que ruegue por nosotros…




La Inmaculada es el refugio de los pecadores, donde incluso el peor de los pecadores, los que se sienten sucios hasta en lo más íntimo de sí mismos, pueden disfrutar de Su pureza absoluta y encontrar el camino.

María es nuestra madre, esto no es un título honorífico, sino una realidad concreta, como puede ser la maternidad de nuestras madres. Con la diferencia de que nuestro amor es frágil, mezclado de egoísmo... pero no el amor de María porque Ella es inmaculada.

Como buena educadora, María no actúa en nuestro lugar, sino que nos enseña a hacer lo que tenemos que hacer y cuándo tenemos que hacerlo. Así que nuestra vida se organiza de forma gradual y se pacifica en su profundidad.

“Pidiendo a María que ruegue por nosotros, nos reconocemos pecadores y nos dirigimos a la "Madre de la Misericordia, a "la Toda Santa.” Nos ponemos en sus manos "ahora". Y nuestra confianza se expande para abandonarnos en Ella hasta "la hora de nuestra muerte". Ella estará allí como en la muerte en la cruz de su Hijo en la hora de nuestra partida nos acogerá  como madre para llevarnos a su Hijo Jesús al Paraíso.”[ 1] 



mariedenazareth.com
[1] Catecismo de la Iglesia católica, § 2677

viernes, 26 de agosto de 2016

No jueguen con la cruz




No usen la cruz para ponerla en salas donde se murmura y calumnia a cualquiera en tarde de ocio. 
No jueguen con la cruz, porque fue hecha de tosca madera y la llevó uno que nos quiso de verdad y dejó la vida en ella. 
No jueguen con la cruz y no la cuelguen como un adorno entre pechos casi descubiertos y no la usen como una prenda colgada en las orejas, porque el que fue colgado en ella no tuvo adorno alguno y murió abandonado y desposeído de todo.

No jueguen con la cruz y no la transformen en cruces de oro fino colgadas de asesinos de niños abortados en clínicas de lujo.
Que la lengua se convierte en filoso puñal en venenosa flecha que acaba con la fama y el buen nombre de otros, como pasó con Jesús.
Cuidado con poner la cruz en oficinas donde se trama el negocio vil de la droga, porque por él mueren o quedan locos miles de jóvenes que hicieron lo imposible por tener plata y comprar ese veneno.
Ese dinero les quemará las manos, las conciencias y las vidas a esos malvados si no se arrepienten y renuncian a ese comercio.

No jueguen con la cruz, porque es señal de amor puro y es el recuerdo sagrado del más grande gesto y acción de entrega total en la historia.
No jueguen con la cruz, que ya lo hicieron en el pasado cuando el oro recién sacado de nuestras minas por los indios maltratados y luego por los sufridos negros esclavos, fue fundido y parte de él se convirtió en lindas cruces con las que gente del imperio engañaron a altos prelados.

No usen la cruz en maniáticos ritos de brujería o para extorsionar a los desesperados que acuden a los adivinos que dicen anunciar el futuro y hacen oraciones y viven del negocio.
No usemos la cruz, tampoco, los que brindamos servicios religiosos si es para esconder nuestra desidia y el pecado de omisión, o para aparentar santidad y tapar nuestra mediocridad.

Usemos todos la cruz, honrémosla y pongámosla en lo más alto del templo, en el lugar más hermoso de la casa, o colgada al cuello, no importa el metal o madera que sea, si la llevamos con dignidad en nuestra vida y agradecemos al Señor de Señores, Varón de Dolores, por haber muerto en ella, por nosotros y nuestra salvación.
No juguemos con la cruz: ¡De ninguna manera!
Con Dios, somos... ¡Invencibles!



Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.



 


Poda.



Vuelve a empezar

A veces Dios nos poda tanto, que nos parece que nunca más podremos dar frutos.
Sucede algo parecido con las vides en época de poda. Quien pasea por el viñedo después que el podador ha podado las plantas, se quedará asombrado y en no pocas plantas creerá que el podador las ha matado, de tanto como las podó. Pero que venga en época de frutos, y verá la asombrosa transformación y la exhuberancia de la planta y de sus copiosos frutos.

También nosotros muchas veces somos dolorosamente podados por Dios, y así como la vid derrama su savia en los cortes, y por eso se dice que la planta “llora”; así también nosotros lloramos las dolorosas podas que nos hace Dios, mejor dicho, que Dios permite, porque hay que saber que el mal nunca viene de Dios, sino del Maligno y del pecado.

Pero no perdamos la calma, esperemos que pase el tiempo, que cure nuestras heridas, y para ello pidamos ayuda a María, la Consoladora de los afligidos, como la llama la Iglesia en las Letanías Lauretanas, y con su consuelo, volvamos a brotar con vigor, sin desesperaciones, sabiendo que todo será para bien, y que si Dios ha permitido ese mal, está en nosotros el saber mirarlo como algo beneficioso.

El dolor es un excelente maestro, sólo hay que saber sobrellevarlo con resignación y refugiarnos en el Inmaculado Corazón de María, que es nuestra Madre, y siempre una madre sabe consolar a su hijito que llora.

Pero estemos seguros que Dios no olvida ni siquiera una lágrima que cae de nuestros ojos, ni un suspiro ni un lamento, porque Él es Bueno y se interesa por nosotros, y no hubiera permitido tal o cual desgracia, si no sacara de ello un gran bien para nosotros.

Entonces tomemos coraje y volvamos a empezar, con la ayuda de Dios ciertamente, sabiendo que esta vida sobre la tierra es tiempo de prueba, valle de lágrimas, y que la felicidad en plenitud nos vendrá en la otra vida, que habremos alcanzado padeciendo lo que hay que padecer en ésta.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...