Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 28 de diciembre de 2015

Te rogamos, Señor…



En el día de los Santos Inocentes....


Te pedimos padre por todas las personas aquí presentes que de una u otra forma colaboran en esta lucha por la defensa de la vida desde el momento de la concepción hasta su muerte natural. Dales la gracia, el valor y la fortaleza necesaria para vivir y trabajar diariamente según tu Santa Voluntad.

 Oremos por el Papa, defensor incansable de la vida y la dignidad de la persona humana. Oremos por los obispos, los sacerdotes y diáconos y por todos aquellos que tienen una responsabilidad en la comunidad cristiana. 

 Te rogamos Señor que ayudes y protejas a todas aquellas familias que sufren conflictos graves que ponen en peligro su estabilidad y el bienestar de sus miembros, en especial de los más pequeñitos. Que Tu sabiduría los ilumine para que puedan encontrar en el AMOR la solución a sus problemas y logren obtener la paz y la tranquilidad necesarias para vivir según tu voluntad.

 Te pedimos Señor porque el actual desarrollo científico-biológico no atente contra la dignidad de la persona humana, sino que por el contrario lleve a la humanidad a tu encuentro, para que asombrados por la maravilla de la creación, sepamos amarla y respetarla.

Te pedimos Padre, por todos los bebés que ahora corren peligro de ser abortados. Para que sus madres, iluminadas por la luz de tu Santo Espíritu, reconozcan en ellos la maravilla de Tu creación y cobijadas bajo el manto amoroso y maternal de María, encuentren el mejor camino para salir adelante de sus dificultades.

Muy especialmente, te pedimos hoy Señor por todas aquellas personas que se dedican a practicar y promover el aborto. Que a través de Ti, logren conocer la verdad y comprendan que en cada pequeño ser que eliminan, está presente la maravilla de Tu creación y de Tu presencia. Ilumínalos para que comprendan el valor infinito de cada vida humana y, conscientes de su grandeza, aprendan a amarla y respetarla.


Inspíranos Padre, para que recordemos que sin Ti nada podemos y que todo nuestro esfuerzo, vaya siempre encaminado a ser testimonio vivo del gran Amor de Dios hacia los hombres. Danos la fuerza y el valor que necesitaremos para continuar siempre fieles a tu palabra.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Navidad es un "hoy" que permanece



“Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y siempre” (San Pablo, Heb, 13,8)



Navidad es un “hoy” que permanece;
cambian las fechas, pero no el sentido:
“El mismo Niño, por mi Bien nacido,
la misma Madre, que lo acuna y mece.”

Idéntico el Amor que permanece:
Todo un Dios, que de Carne revestido,
en el hombre más pobre y dolorido,
de manera especial se nos ofrece.

Navidad es un “hoy” siempre presente,
en el monte, en el valle y en el llano,
porque el “Mar del Amor” se ha desbordado.

Los Cielos a la tierra dan la mano;
y el hombre se arrodilla reverente,
ante el Fruto del Vientre Inmaculado.
 
(*) Autora: Paquita Sánchez Remiro.- Villanueva de los Infantes. (C.Real)  

jueves, 24 de diciembre de 2015

En medio de la noche






En medio de la noche, escuchando
el gemir del mundo sales a nuestro encuentro,
oh Dios, sin más anuncio ni cortejo
que el silencio de la noche estrellada.

Naces, para que renazca nuestra vida
y nuestros ojos, distraídos por las luces,
se fijen en el “Lucero Divino” de un pesebre.

Déjame, Señor, en la oscuridad de esta noche
ser ángel pregonero de tu misterio:
que el hombre se entere, de una vez
para siempre, que vienes a divinizarle,
a infundirle calor, frente al frío del mundo.

Déjame, Señor, ser fuego alrededor de tu cuna
para que, el mundo también comprenda,
que cuanto más lejos estamos de ti,
más riesgo corre el corazón del hombre
de quedarse sin amor y romperse para siempre.

Déjame, Señor, ser estrella de tu Nacimiento
y, reyes y plebeyos, ricos y pobres,
puedan escuchar que, algo nuevo, ha acontecido.

Déjame, Señor, ser cuna de tu frágil cuerpo
y, el mensaje de paz que tu rostro irradia,
pueda yo acogerlo y llevarlo
hasta los confines y rincones más oscuros.
En medio de la noche, Señor, naces,
silencioso pero lleno de amor, humilde,
pero envuelto en la grandeza de Dios,
pequeño, pero inalcanzable en su esplendor.

En medio de la noche naces, Señor
apareces sin imponerte a nadie.
Sólo el amor habla.
Sólo el amor aguarda.
Sólo el amor canta.
Sólo el amor nace.
Sólo el amor… de Dios en Belén.
¡Gracias, Jesús!

P. Javier Leoz
 
 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

La Navidad





La Navidad será siempre
un día de esperanza, de misterio y de fe.

Cada cual tendrá su gruta,
la que ha ido cavando en el fondo de su corazón,
y necesita reformar, limpiar e iluminar todos los años.

Cada cual, su regalo: el íntimo, el personal,
el silencioso, el de las heridas cerradas y rencores olvidados.

Cada cual, su lámpara para calentarnos en Dios...
y su aceite para ir curando, suavizando y derritiendo ternura
entre los muchos que lloran en la Navidad.

La noche de Navidad debiera ser más
para compartir con los pobres y con la familia
que para ostentar con los ricos;
más para prodigarnos con nuestros semejantes
que para meternos en el vértigo de las calles y las fiestas;
más para que Dios nos acompañe que para entrar
en ese mundo ajeno y extraño donde se aumenta
la nostalgia, se entristecen los recuerdos
y muchas veces nos sentimos tan solos.

¿Dónde y cuándo
vas a dar a Cristo el apretón de manos
y la entrega del corazón en esta Navidad?

No olvidemos que es día de llenarnos de Dios.
De sacar cuentas.
De estrecharnos las manos.
De abrir las alforjas.
De mirarnos tal cual somos.
De recordar a los que faltan.
Y pedir perdón.
¡Esa es la Navidad!

Zenaida Bacardí de Argamasilla

 
 

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