Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 30 de septiembre de 2011

Novena a Santa Teresita del Niño Jesús

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.


DÍA PRIMERO



Oración. ¡Florecita de Jesús! Por aquel volcán de amores que inflamó tu corazón, cuyos divinos ardimientos fueron el dulce martirio que consumió tu vida "con ansias de amores inflamada", haz que también yo, ¡oh santa Teresita! a solo Dios entregue totalmente mi corazón con todas sus esperanzas y con todos sus ensueños, para que le transforme y le resucite y le salve. Amén.

Petición. 
Hoy, en éste día muy especial...reunidas todas las familias pedimos un NO rotundo al aborto en Paraguay

Tres Avemarías



ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
 

Jaculatoria. ¡Oh santita sin igual! Enséñanos el "caminito" de tu infancia espiritual.


Oración. ¡Gloriosa santita mía! Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los santos. En tanto, quiero, cual tu, oh Florecita de Jesús, "deshojar" en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:


"Por solo tus amores,
Jesús mi bien amado,
En ti mi vida puse,
mi gloria y porvenir;
Y ya que para el mundo
soy una flor marchita,
No tengo más anhelo
que amándote, morir…"
 
 
*************
Si tienes niños pequeños, y quieres hacer una actividad, encontrarás ideas preciosas en la página de Xhonané para la novena el mismo día

 
http://familiacatolica-org.blogspot.com/search/label/Novena%20a%20Santa%20Teresita
 
Fuente novenario: http://www.devocionario.com/santos/lisieux_2.html

jueves, 29 de septiembre de 2011

SAN MIGUEL ARCANGEL


"¿QUIÉN COMO DIOS?"


































Se lo representa con el traje de Guerrero o de Soldado Centurión como Príncipe de Milicia Celestial que es.

 
San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales", "jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.
Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.
La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.
Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.

Oración:

"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.
 (Aunque no es obligación, se puede continuar con gran provecho  la práctica de rezar esta oración después de la Santa Misa)a como se hacía antes del Conc. Vat. II.) 


Fuente: www.corazones.org

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Novena a Santa Teresita

¿Has escuchado estas palabras?

"Nunca he dado a Dios más que amor, y Él me pagará con amor. Después de mi muerte dejaré caer una lluvia de rosas...Pasaré mi Cielo haciendo bien sobre la tierra...Mi caminito es el camino de la infancia espiritual, el camino de la confianza y de la entrega absoluta”.  
¡Seguramente!  Estas son las palabras de una de las santas más queridas de nuestra fe católica:
Santa Teresita del Niño Jesús.


Con confianza en sus palabras y en honor a su fiesta (el 1o de octubre), quiero invitarte a que recemos una novena a Santa Teresita empezando el día de su fiesta. Estaré publicando la oración correspondiente al día, durante los 9 días, con frases, jaculatorias y peticiones. También si quieres, puedes incluir tus peticiones en la parte de comentarios para orar por tí.


Si tienes niños pequeños, y quieres hacer una actividad, encontrarás ideas preciosas en la página de Xhonané para la novena el mismo día


¡Oremos juntos y pidamos la intercesión de Santa Teresita!

Gracias por la idea Xhonané...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Verdades olvidadas




Dios está en todas partes. 

Dios está en todas partes, ésta es una consoladora verdad que nos debería llenar de alegría y de confianza. Como también sería una advertencia para los pecadores, que creen poder esconderse de Dios para pecar.
A veces nos parece que Dios nos ha abandonado y sentimos que no está a nuestro lado. Es algo semejante a lo que le sucedió a Jesús en la Cruz, cuando exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.
Y entonces ese es el momento de hacer dos cosas. Primero mirar en nuestro interior si con el pecado lo hemos contristado a Dios y así lo hemos alejado sensiblemente de nuestro lado. Si es así, pidámosle entonces perdón y como María cuando buscó a Jesús niño en el Templo, vayamos al templo, a la iglesia y confesémonos con el sacerdote para volver a gustar la presencia sensible de Dios.
Pero si no hemos cometido pecado grave y tampoco sentimos a Dios, entonces debemos saber que Dios hace esto porque nos quiere acostumbrar a hacernos adultos en la fe. Porque los caramelos son para los niños, y Dios, actuando así, es como que nos quita los caramelos, los gustos de su presencia sensible, para que vivamos de fe pura.
En cualquier caso, sepamos que Dios está a nuestro lado, que Él está en todas partes, y que podemos sentirlo o no, pero Él está igualmente.
Que su presencia en todas partes sea también un freno para pecar, sabiendo que Él ve todo, incluso nuestros pensamientos, y llevará a juicio todas nuestras acciones y pensamientos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Me levanto hoy


Me levanto hoy por una fuerza poderosa, la invocación a la Trinidad, la creencia en la Trinidad, la confesión de la Unidad del Creador del mundo.
Me levanto hoy por la fuerza del nacimiento de Cristo y de su bautismo, por la fuerza de su resurrección y de su ascención, por la fuerza de su venida el día del juicio.
Me levanto hoy por la fuerza de Dios que me guía, por el poder de Dios que me sostiene, por la inteligencia de Dios que me conduce, por el ojo de Dios que mira delante de mí, por el oído de Dios que me escucha, por la palabra de Dios que habla conmigo, por la mano de Dios que me guarda, por el camino de Dios que me precede, por el escudo de Dios que me protege, por el ejército de Dios que me salva de las redes del demonio, de las seducciones de los vicio, de las inclinaciones de la naturaleza, de todos los hombres que me desean el mal, de lejos y de cerca, en la soledad y en la multitud.
Cristo conmigo, Cristo ante mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, Cristo por debajo de mí, Cristo por encima de mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo a lo ancho, Cristo a lo largo, Cristo a lo alto.
Me levanto hoy por una fuerza poderosa, la invocación a la Trinidad, la confesión de la Unidad del Creador del mundo.
En el Señor está la salvación, que tu salvación, Señor, esté siempre con nosotros. ¡Amén!

San Patricio (461).

Fuente:ecatolico.com

Oficina de recolección de quejas





Nos ahogan miles de quejas con las que señalamos una y otra vez a los demás mientras olvidamos nuestros propios pecados y defectos.
 
Oficina de recolección de quejas



El padre abad tuvo una idea. Redactó un texto y lo puso en las puertas del monasterio y de la parroquia:

“Visto que cada día cientos de personas se quejan por lo que hace o deja de hacer el obispo; por lo que hacen o dejan de hacer los sacerdotes; por lo que hacen o dejan de hacer los catequistas y los demás agentes de la pastoral; por lo que hacen o dejan de hacer los demás católicos.

Visto que nunca será posible ponernos de acuerdo sobre el color de las flores para las procesiones del Patrono, y que unos se quejarán contra lo que otros hayan decidido.

Visto que hay problemas reales que merecen ser solucionados pero que no se arreglan si nos limitamos a murmurar, cuando de lo que se trata es de hablar con quienes pueden poner remedio a los mismos.

Visto que existe el peligro de mirarnos continuamente a nosotros mismos, con todos nuestros defectos, pequeñeces y pecados, y olvidar a esa multitud de personas que siguen fuera de la Iglesia y que necesitan el testimonio de nuestra fe, esperanza y caridad.

Visto que pensamos que hay otros que no merecen el perdón de Dios, cuando en realidad nadie lo merece (nosotros tampoco), sino que Cristo lo ofrece a todos aquellos que se convierten de corazón.

Visto que podemos caer en el agujero de hablar más de los errores de la Iglesia que de los cientos de abortos que se cometen cada año en nuestra zona y en todo el mundo, que podemos dedicarnos a la crítica por la crítica mientras olvidamos que cada año mueren millones de personas de hambre o miles de ancianos sin que nadie les acompañe en sus últimos años.

Visto que nos ahogan miles de quejas con las que señalamos una y otra vez a los demás mientras olvidamos nuestros propios pecados y defectos.

Se instituye, al día de hoy, una oficina de recolección de quejas. Su funcionamiento se estipula como sigue:

1. No se admiten quejas de cosas simplemente escuchadas pero no comprobadas.

2. No se admiten quejas que nazcan de envidias, rencores, odios y desengaños del pasado o del presente.

3. No se admiten quejas anónimas.

4. No se admiten quejas que suponen en los demás intenciones desconocidas y que incurren, por lo mismo, en juicios temerarios o en el delito de la calumnia.

5. Se admiten aquellas quejas basadas en hechos reales y comprobados.

6. Se admiten quejas acompañadas de propuestas concretas de solución.

7. Se admiten quejas que se ofrecen con el deseo sincero de ayudar a otros, no las que simplemente buscan hundir a los demás.

8. Se admiten quejas maduradas en la oración y orientadas a promover una vida evangélica, litúrgica y eclesial profunda, fervorosa, responsable y alegre.

9. Se admiten quejas sobre temas importantes, no sobre asuntos de nuestra vida comunitaria que no tienen mayor relevancia.

10. Se admiten quejas que ayuden a orientar nuestros corazones a la misión y al rescate de tantos hermanos nuestros que se han alejado de la fe o que nunca han conocido realmente a Cristo.

11. Se admiten quejas que nacen del deseo sincero y práctico de mejorarnos antes a nosotros mismos que a los demás; quejas acompañadas de actos concretos de caridad, de servicio, de ayuda, de oraciones por nuestra comunidad, por la Iglesia entera, por todos los hombres y mujeres, especialmente por los más necesitados.

12. Se admiten quejas que nos lleven a despertar del letargo en el que nos sumerge el vicio de la avaricia y nos ayuden a vivir la auténtica pobreza evangélica, a compartir nuestros bienes con los necesitados y nuestro tiempo con quienes anhelan un poco de cariño y de atenciones.

Una vez recogidas, las quejas serán estudiadas en la oración para que, si así lo quiere Dios, puedan ayudarnos a mejorar la propia vida y la de la quienes están a nuestro lado.

Desde la fuerza de la gracia divina, esas quejas podrán convertirse en motivo de conversión. Sólo entonces nos permitirán crecer cada día en el Amor a Dios y a nuestros hermanos, sobre todo cuando son débiles, frágiles y pecadores como nosotros, y necesitan menos críticas destructivas y más cariño sincero que culmina en una corrección fraterna auténticamente cristiana.

Firmado y sellado con una oración a Jesucristo, manso y humilde de Corazón, y a la Virgen, Madre del buen consejo, en el día de hoy, el año de gracia del Señor dos mil y...”
 
Autor: P.Fernando Pascual - Fuente :Catholic.net

sábado, 24 de septiembre de 2011

Nuestra Señora de la Merced



La imagen de "Nuestra Señora de la Merced", "Madre de Misericordia" y "Consuelo de los afligidos"  que preside esta edición de "El Camino de María" es una hermosa pintura religiosa del artista peruano José Gil de Castro y data del año 1820. El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los Mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. La talla de la imagen de la Merced que se venera en la Basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV.


San Pedro Nolasco, inspirado por la Santísima  Virgen, funda una orden dedicada a la Merced (Obras de Misericordia). Su misión particular era la misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Muchos miembros de la orden canjearon sus vidas por la de presos y esclavos. San Pedro fue apoyado en tan extraordinaria empresa por el Rey Jaime I de Aragón.  El santo y sus frailes eran muy devotos de la Virgen María, tomándola como patrona y guía. Su espiritualidad se fundamenta en Jesús el liberador de la humanidad y en la Santísima Virgen, la Madre liberadora e ideal de la persona libre. Los Mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora. En el capítulo general de 1272, tras la muerte del fundador, los frailes oficialmente toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, pero son mas conocidos como Mercedarios.


Fuente: mariamediadora.com

viernes, 23 de septiembre de 2011

Misericordiosos.



Mensaje de Misericordia


Nos parece que practicar la misericordia con el prójimo es sólo visitar enfermos o presos. Pero también es obra de gran misericordia soportar a los que conviven con nosotros, sean parientes o amigos, vecinos o enemigos. Y ésta es una gran obra de misericordia, porque actuando así nos asemejamos mucho a Jesús, que convivió con los hombres, cuando aún éramos pecadores e indignos de su amor.
La caridad bien entendida empieza por casa, y por lo tanto tenemos que ser exquisitamente delicados en la caridad y la misericordia, principalmente y primero con nuestros seres queridos con los que convivimos a diario. Esto es difícil porque conocemos los defectos que ellos tienen y nos impacientamos. Pero una gran obra de misericordia es el soportarnos mutuamente. Entonces no miremos para otra parte, sino enfrentemos la cruz que se nos ofrece, que es la de estar con buena cara, buenos modales, y siempre una sonrisa, para quienes conviven con nosotros, no enojándonos nunca con ellos, sino siendo mansos y humildes como Jesús y María lo son.

Fuente: santisimavirgen.com.ar


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jueves, 22 de septiembre de 2011

El Cielo en la tierra.


Florecillas de Sagrario



Todos suspiramos por alcanzar el Cielo un día. Pero pocos son los que se dan cuenta de que ya se puede disfrutar del Cielo en la tierra, yendo al Sagrario de una iglesia.
Porque allí mismo está Jesús, el Rey del Cielo. Y donde está Jesús, el Verbo de Dios, está también el Padre y el Espíritu Santo. Y donde está Dios está el Cielo.
¿Por qué entonces no tratamos de gozar cada día de algunos minutos de Paraíso, yendo a visitar a Dios en el Tabernáculo?
Si no vamos a visitarlo, es porque no tenemos fe, ya que semejante Tesoro no puede ser desaprovechado por nosotros.
Por dinero somos capaces de recorrer largas distancias y hacer colas interminables, pero para recorrer el camino de nuestra casa al Sagrario, e ir a los pies de Jesús Sacramentado, alrededor del cual no hay nadie o casi nadie, no tenemos ganas o tiempo o ambas cosas.
Hay una canción que en una parte dice: “En este mundo nadie te regala nada”.
Es un grave error y falsedad, porque Dios se ha regalado a Sí mismo. Nos ha colmado de gracias y se nos entregó Él mismo en la Eucaristía. Si no aceptamos ese Regalo, o somos tontos o no tenemos la fe suficiente para ver a Dios, para ver a Jesús, en la apariencia del pan.
Pensemos estas cosas y aprovechemos esta maravilla que es Jesús Eucaristía, día y noche disponible para nosotros. No sea que nos llegue el tiempo en que queramos encontrarlo y ya no sea posible.
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado 


Fuente: santisimosacramento.santisimavirgen.com.ar

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Buenos días, esperanza - Testimonio



“Algunos días, cuando me levanto –cuenta Pilar Fernández-Loza, una madre de familia de Asturias (España)- y pienso en la enfermedad de Cayetano, mi marido, me inunda una sensación de tristeza que me recuerda aquella canción de Edith Piaf: Buenos días tristeza. Pero rectifico enseguida y le pido ayuda a Dios para decir: Buenos días, esperanza”.

31 de enero de 2009

Opus Dei -
Bodas de oro

“Acabamos de celebrar las bodas de oro. Por eso tengo la casa más bonita que nunca, con estos ramos de flores y estos regalos de mis hijos. Mi hijo vive en Bilbao y tiene dos hijos, de diecisiete y catorce años. Mi hija vive en Estados Unidos y tiene dos, de trece y ocho años. Durante la celebración, en la que comimos rico y lo pasamos muy bien, mi nieta María me estuvo preguntando por mi boda. Empecé a contarle que el abuelo y yo nos casamos el 12 de octubre de 1956, en Covadonga, junto a la Santina, y fue muy emocionante.  Y también muy divertido, porque cuando salía del Hotel Pelayo y me dirigía hacia la Gruta me avisaron que esperara un ratín, porque estaban poniéndole el manto blanco a la Virgen y colocando los gladiolos blancos sobre el altar, como habíamos pedido. Y durante ese tiempo se me acercó un obispo, muy solemne, con solideo y capa púrpura –vendría de alguna ceremonia, supongo- y me preguntó:

-Pero hija mía, ¿dónde vas vestida así?

Y yo le dije, con todo respeto:

-Pues señor obispo, es evidente: ¡me voy a casar!

En fin; les estuve contando los recuerdos habituales de las Bodas de Oro de cualquier matrimonio que tenga la alegría de celebrarlo.

Nuestras Bodas de Oro han sido, cómo diría yo… algo especiales. Antes pensábamos que cuando fuéramos mayores tendríamos los típicos achaques, la tensión alta o cosas así. Ahora, algunos días, cuando me levanto y pienso en su enfermedad, me inunda una sensación que me recuerda aquella canción de Edith Piaf: Buenos días, tristeza. Pero rectifico enseguida y le pido  ayuda a Dios para identificarme con su Voluntad.

Cayetano lleva enfermo desde hace diez años. El primer síntoma fue en la Navidad de 1996, cuando fuimos a Bilbao a visitar a mi hijo. A la vuelta venía conduciendo y se perdió en dos ocasiones. Yo me quedé extrañada, porque se conocía la carretera como la palma de su mano. A partir de entonces empezó a tener dudas y distracciones. Bajaba, compraba el periódico y lo dejaba sobre la mesa, sin abrir…

- Pilarina (me decía, a la asturiana, aunque él es de Almería), algo me está pasando…

Un día, en la primavera del 98, se puso a hacer la declaración de la renta, como todos los años. Ejercía de auditor de banco y no sabía hacerla... Hasta que dijo: “vamos al médico”.

Era Alzheimer.

Desde entonces ha ido perdiendo progresivamente la memoria, y eso es muy duro, porque está… pero no está. Un día, durante una reunión, comentaban como van cambiando de expresión, de gesto, como van perdiendo la mirada… –“Quizá –les dije yo-. Pero los ojos de mi marido siguen siendo azules”.
"Gracias a Dios hemos sido un matrimonio muy afortunado: nos hemos querido mucho y nos seguimos queriendo, aunque ahora él no pueda expresarlo"

Yo procuro darle todo el cariño que puedo y no me tengo que esforzar, porque gracias a Dios hemos sido un matrimonio muy afortunado: nos hemos querido mucho y nos seguimos queriendo, aunque ahora él no pueda expresarlo. A veces, le acerco mi mejilla a sus labios, y aunque tarda en reaccionar, siempre me acaba dando un beso.

La gracia de la vocación

Hemos sido muy felices en nuestro matrimonio, aunque no nos han faltado penas. Se nos murió un hijo con diecinueve años. Pero hemos tenido siempre la fuerza y el consuelo de la fe. Además, hemos recibido la gracia de la vocación. Somos supernumerarios del Opus Dei desde finales de los sesenta.

Cayetano se decidió poco antes que yo. Ahora siento mucha alegría al recordar que nunca le puse dificultades cuando se iba unos días de curso de retiro, por ejemplo, y yo me quedaba en casa sola con los niños. Yo no era del Opus Dei, pero pensaba: “esto es bueno para él; y si es bueno para él, es también bueno para mí”.

Luego, cuando me hice del Opus Dei, él tampoco me puso ningún obstáculo: al contrario, me ha ayudado siempre en mi vocación, gracias a la cual hemos recibido tantas orientaciones buenas para la educación de nuestros hijos, para nuestra relación humana y espiritual…

Desde luego, la vocación es de lo más maravilloso que nos ha pasado, y si Cayetano estuviera bueno, también lo diría. Esto lo he sabido siempre, pero ahora lo palpo con las manos, sin forofadas de ningún tipo. Estamos recibiendo cariño a raudales. Vienen, me alientan, me animan… Hay unsacerdote que viene a verle con frecuencia, y aunque no se sabe hasta qué punto comprende, su presencia es muy buena para él y para mí. El otro día, para mi aniversario de boda, me trajeron ese ramo de crisantemos y me puse a llorar. “¿Pero, Pilar, por qué lloras?” –me preguntó una. Le expliqué que también se llora de alegría, al ver esas delicadezas que tiene la Obra; esas muestras de cariño que son como si te envolvieran en una bufanda de cachemir…

Son delicadezas de madre: yo perdí la mía a los tres años, y me criaron dos tías que han sido dos madres para mí. Murieron las dos con más de cien años y me estuvieron ayudando y confortando, por medio del teléfono, hasta el último momento. A mí me daba muchísima pena no poder ir a verlas desde Madrid, a causa de mi situación, pero ellas me decían: “No te preocupes: ahora, tu primera obligación es cuidar de tu marido; y la segunda, cuidarte tú”.

Por eso, siempre que acudo a un medio de formación, aunque me planteen metas muy exigentes de vida cristiana, doy las gracias. Cuando me preguntan por qué lo hago, como soy asturiana y me gusta hablar claro, contesto: “¡porque me estáis ayudando!”.

Naturalmente, hay aspectos del espíritu del Opus Dei que me han costado vivir, y cosas que no he comprendido a la primera. También le doy gracias a Dios por eso:  he ido ganando en docilidad a la Voluntad de Dios, y Dios me ha ido preparando para esto…

Me han ayudado a ver el amor de Dios en todo esto, a intentar encariñarmecon esta enfermedad; a sonreír y a estar contenta, aunque tenga mis sesiones de llantos, pero sin amargura, con sosiego, con paz. Es mi forma de ser fiel a Dios y de serle fiel a Cayetano en estos momentos.

En mi Asociación

Yo pertenezco a una Asociación de Familiares con Alzheimer, AFAL, y formo parte de un grupo de cuidadores de personas con esta enfermedad, que procuramos ayudarnos entre nosotros, porque nuestra situación es muy difícil y dura. AFAL funciona muy bien: nos orientan, nos confortan, nos dan afecto y nos fijan metas; y contamos con las orientaciones de un psicólogo para el grupo que nos anima a cuidar de nosotros mismos, para transmitirle al enfermo el propio bienestar. 

Porque esta enfermedad tiende a aislarte de los demás y las amistades vienen menos a verte, quizá como autodefensa: es tan triste contemplar a una persona se va apagando lentamente…
Opus Dei - Santuario de Covadonga
Santuario de Covadonga
Recuerdos

Yo a Cayetano le hablo mucho, aunque no me pueda contestar y no sepa si me comprende del todo. Y siempre, cuando regresa del centro de día, ayudado por otra persona, salgo a esperarle a la puerta de la calle, como cuando éramos novios.

Ahora, cuando pienso en aquellos años, me da mucha alegría haber tenido un noviazgo cristiano: se lo agradezco mucho a Dios. Me parece que en estos momentos gran parte de la juventud desconoce el verdadero amor. El otro día, cuando mi nieta María me preguntaba por mi boda, le conté algo personal, muy íntimo quizá, pero que refleja el modo de ser de Cayetano. Lo cuento, porque si puede hacer bien a alguna persona. La primera noche tras la boda quisimos pasarla en Covadonga, en un hotel de finales del siglo XIX que tenía una habitación con una ventana desde la que se veía la Santina. Y al acostarme, bajo la almohada, me encontré una carta. Era un detalle de delicadeza muy suyo.

Habíamos sido novios durante cuatro años, y casi todo nuestro noviazgo fue por carta, porque él era de Almería y yo de Gijón, y entonces ni las comunicaciones ni las posibilidades económicas eran las de ahora. Total: que nos habíamos visto relativamente poco, aunque durante cuatro años nos habíamos escrito todos los días: to-dos-los-dí-as. En esa carta, la primera de casado, me manifestaba todo el amor que me tenía, su alegría por haber recibido el sacramento del matrimonio, y su deseo de serme fiel durante toda la vida.

Hace unos años no hubiese contado estas cosas. Pero ahora las digo, porque hay jóvenes que lo reducen todo a pura biología y eso no dura, no puede durar. Nosotros, gracias a Dios, teníamos clarísimo en aquellos momentos, por nuestra formación cristiana, que el matrimonio es un sacramento y un camino de santidad; que nos casábamos para siempre y con todas las consecuencias.

Recuerdo que hace años, cuando vivíamos en Bilbao, Cayetano tenía que viajar mucho a causa de su trabajo, y me contó que, después de hacer una auditoría, no recuerdo ahora en qué ciudad, había ido con el equipo de auditores a tomar una cervecina a un bar. Eran un grupo de solteros y casados. En el bar se encontraron con unas chicas y empezaron a hablar. Unas chicas normales. Todo normal. Al día siguiente, volvieron, y al ver que estaban las mismas chicas, él se despidió. -¿Por qué te vas? –le preguntaron. –Porque yo tengo una mujer que me está esperando en Bilbao, les dijo. Ya digo que no había pasado nada en especial: pero él decía que en esas circunstancias de soledad hay que ser especialmente cautos y saber alejarse a tiempo. 

Recuerdo con qué cuidado preparaba las auditorias; quería hacerlas lo mejor posible, para ofrecérselas a Dios. Y siempre, antes de entregarlas, me pedía consejo sobre tal o cual expresión. –“¡Pero si yo no tengo ni idea de banca!” –le decía yo. –“Sí, pero las mujeres sois más delicadas que los hombres –me explicaba-, y sabéis decir lo mismo de forma más amable. Yo quiero decir la verdad, pero sin herir a nadie. Anda, léete esta frase, a ver si se puede decir mejor”.

¿Esto son tonterías? Pienso que no; es coherencia cristiana. ¿Y de dónde salía todo esto? Está claro: de lo que rezaba, del espíritu del Opus Dei que vivía… y que vive ahora, porque esta enfermedad también es Opus Dei, Obra de Dios.

Esto que voy a contar ahora sí que puede parecer una tontería: tengo un bol en la cocina para la sal y un día se me ocurrió escribir en él: “la sal de la tierra”, que es una idea que me gusta mucho. ¡Pues Dios se sirve hasta de estas tonterías! El otro día mi nieta María entró en la cocina y me preguntó: “abuela, ¿y esto que significa? “ Y antes que yo le contestara, su padre le explicó que eran unas palabras del Evangelio. Fue algo muy pequeño, pero yo descubrí que Dios se sirve de cualquier medio, por pequeño que parezca, para remover a los demás. Como esos pequeños detalles de cariño que son tan importantes. “-¿Y le cuidan?”, me preguntó un día mi hijo, refiriéndose a las personas del Opus Dei. “No; -le expliqué –a tu padre le cuido yo, que soy la que tengo que cuidarle. A tu padre le quieren.” ”


 Fuente:http://www.opusdei.es/art.php?p=19692

martes, 20 de septiembre de 2011

Entrega.


El Corazón de María en los Mensajes al Padre Gobbi


La única cosa que importa es que os dejéis formar por Mí: para esto es necesario que cada uno se ofrezca y se consagre a mi Corazón Inmaculado, se entregue totalmente a Mí como Jesús se me ha entregado totalmente; después Yo pensaré en todo. 
(Mensaje al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano) 




Comentario: 

Debemos entregarnos al Inmaculado Corazón de María para que sea Ella quien nos vaya formando, alimentando y guiando, porque el diablo es muy astuto, ya que es un ángel y no ha perdido la inteligencia angélica. Por eso es necesario que tengamos como guía de nuestros pasos a un ser más inteligente y poderoso que él. Y este ser es María Santísima, nuestra Capitana, que quiere encerrarnos en su Corazón, para defendernos del Maligno y hacernos otros Jesús.

El Corazón de María es como un paraíso terrenal donde debemos escondernos y permanecer tranquilos en medio de las calamidades que van creciendo en el mundo.

María pensará en todo y no nos faltará nada de lo necesario para vivir y caminar sencillamente y confiados por el camino que Ella nos ha trazado desde toda eternidad. Incluso la Virgen hará milagros cuando sean necesarios para socorrernos. Por lo que debemos tener una gran, grandísima confianza en su Corazón Inmaculado, que es todo amor, y que cada vez mostrará más su poder para defender a sus hijos amados.

FE ES....



Creer en lo que no se puede ver.
Es guardar la calma cuando todo es turbulento.
La fe no es pasiva, ¡es poner las creencias en práctica!
Tener fe es pedir lo que se necesita.
La fe es oír lo imperceptible, creer lo increíble y recibir lo imposible.
La fe va en contra de las expectativas y condiciones naturales.
Tener fe es crear un vacío en el corazón para que lo llene Dios.
Tener fe no es simplemente que Dios pueda hacer algo, sino que lo hará.
Con fe la respuesta no sorprende, ya se sabía que sucedería.
Tener fe es permanecer en tu puesto cuando todos los demás desertan.
Es quemar las naves para no volver atrás.
Es estar dispuesto a pagar cualquier precio.
Es hacer lo que Dios pide hoy y creer que Él hará mañana lo que ha prometido.
La fe es lo contrario del temor.
Tener fe es elegir a Dios a pesar de las demás posibilidades.
Es confiar en la palabra de Dios no en lo que te dicen tus sentidos.
Es estar dispuesto a morir confiando.
¡Ésa es la clase de fe con la que se puede obrar curaciones y milagros.
La fe es como un músculo que se vuelve fuerte y flexible al ejercitarlo.
La fe se edifica con el estudio fiel de la palabra de Dios.

Perla Del Mar
Fuente:Encuentra.com 
Imagen:Google 

domingo, 18 de septiembre de 2011

LA ESPERANZA ES LO MÁS FUERTE

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La esperanza es un arma que no debemos dejar de la mano; trabaja allí donde no parece haber remedio. Un proverbio dice que hay en el mundo diez cosas más fuertes la una que la otra, y en relación ascendente. Son estas:

Lo más fuerte serían las montañas; pero el hierro es más fuerte, porque deshace las montañas.
El fuego es más fuerte, porque funde el hierro.
El agua vence al fuego, porque lo apaga.

Las nubes desafían al agua, porque se apoderan de ella.
El viento se ríe de las nubes, porque las disipa.
El hombre camina contra el viento y lo vence.
El vino aturde al hombre a pesar de su inteligencia.
El sueño es más fuerte que el vino, porque hace desaparecer sus efectos.
Pero la tristeza ahuyenta el sueño e impide conciliarlo.
Mas la esperanza en Dios vence la tristeza y por eso es lo más fuerte de todo.

Fuente:webcatolicodejavier.org

NO ME OLVIDES, SEÑOR


NO OLVIDES, SEÑOR
En el amanecer de cada día pronunciar mi nombre,
enviarme, como si fuera la primera vez,
a sembrar ilusiones en los senderos espinosos
a llevar esperanza, donde gime el hombre perdido.
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NO ME OLVIDES, SEÑOR
Y, si no te escucho,
manda el aliento de tu Santo Espíritu
para que, ajustándome con salario divino
-ser feliz haciendo lo que yo hago-
y nunca me canse de trabajar con el arado de mis manos
la divina hacienda o tierra que me confías.

NO ME OLVIDES, SEÑOR
Si me destinas a formar una familia,
que sea responsable en su crecimiento humano y espiritual
Si te fijas en mí para proclamar tu Palabra
que lo haga de una forma nítida y sensata
Si me llamas para ejercer la caridad,
que no me fije en aquello que doy..ni en lo que dejo atrás.

NO ME OLVIDES, SEÑOR
¡Tengo tanto miedo de no ser tu asalariado!
¡Tengo tanto temor de que no cuentes conmigo!
¡Tengo tantas dudas de si estoy trabajando tu viña
o si, por el contrario, estoy trabajando mi terreno.

NO ME OLVIDES, SEÑOR
No pases de largo y si me ves reticente
empújame con el auxilio de tu Gracia
Sorpréndeme con nuevos proyectos e ilusiones
Levántame cuando, bajo las cepas de tu viña,
vea que no producen o verdean el fruto deseado.

¡NO ME OLVIDES, SEÑOR!
Y, si no acierto a la hora de podar tu viña; perdóname
Y, si exijo algo que no es mío; que recupere la paz
Y, si las tormentas se desatan; dame un poco de calma.

¡NO ME OLVIDES, SEÑOR!
Que, hoy más que nunca, quiero ir a tu viña
Porque, entre otras cosas, trabajando para Ti y contigo
es el mejor salario que jamás haya recibido
A lo dicho, Señor…
No pases de largo…
Quiero trabajar contigo
Amén.
 
 
por Javier Leoz Ventura, sacerdote diocesano de Pamplona
Fuente:revistaecclesia.com

sábado, 17 de septiembre de 2011

RESPUESTA DEL ALMA A CRISTO CRUCIFICADO


¿Qué perderé yo por Ti,
mi señor Crucificado,
si siendo de tu ganado,
tanto, Señor, me perdí
cuidando de mi cuidado?
¿Qué perderé yo por Ti,
si, tras haberme ganado,
con tu corazón por mi
a tal punto desgarrado,
tanto, Señor, me perdí
cuidando de mi cuidado?
¿Qué perderé yo por Ti,
que al cuidar de mi cuidado,
tanto, Señor, me afligí,
que acabé desamorado?
Dame, Señor, el perder
cuidarme de mi cuidado.
Y ayúdame a renacer,
oveja de tu ganado,
para así volver a ser,
de tu amor enamorado,
mi Señor crucificado.

Fuente:webcatolicodejavier.org

PREGUNTA AL ALMA DE CRISTO CRUCIFICADO

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Pues que yo perdí la vida,
hombre, por amor a ti,
tú ¿qué perderás por mí,
hombre de mí tan amado,
que tan caro te compré
con sangre de mi costado,
que a tu causa derramé
y con todo eso me fue
dulce por amor de ti?
Tú, ¿qué perderás por mí?


Por sacarte de prisiones
nací entre dos animales
y por remediar tus males,
padecí entre dos ladrones.
Mis trabajos y aflicciones
y mi vida doy por ti.
Tú, ¿qué perderás por mí?

¿Por qué llevan al pastor fatigado?
Por amor de su ganado.
A Jesús, nuestro Pastor y nuestra luz,
Llevan a tomar la cruz por cayado,
por amor de su ganado,
por sacar a sus ovejas de prisiones,
es llevado entre sayones, maniatado,
por amor de su ganado.

Fuente:webcatolicodejavier.org
Análisis del Padrenuestro

Dios 
















No digas Padre, si cada día no te portas como un hijo.
No digas nuestro, si vives aislado en tu egoísmo.
No digas que estás en el cielo, si sólo piensas en las cosas terrenas.
No digas santificado sea tu nombre, si no lo honras.
No digas venga a nosotros tu reino, si lo confundes con el éxito material.
No digas hágase tu voluntad, si no la aceptas cuando es dolorosa.
No digas danos hoy nuestro pan de cada día, si teniéndolo tú, no te preocupas por la gente sin vivienda, sin medios,....
No digas perdona nuestras ofensas, si guardas rencor a tu hermano.
No digas no nos dejes caer en la tentación, si tienes la intención de seguir pecando.
No digas líbranos del mal, si no tomas parte activa contra el mal.
No digas amén, si no has tomado en serio las palabras del Padre Nuestro.

 Bendiciones!!!

 Fuente:webcatolicodejavier.org
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