Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 30 de abril de 2012

YO SOY LA PUERTA...

Del santo Evangelio según san Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: «Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado.


Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia». Palabra del Señor.


domingo, 29 de abril de 2012

¡Cuando más te necesito, Señor!


Te asomas, despertándome de mi  letargo cristiano

y me pones en guardia frente a tantas cosas
que debilitan y distorsionan mi amistad contigo.
Cuando más te necesito, Señor,
eres cayado en el que me  apoyo para sujetarme,
nunca caer y siempre levantarme.
 
Cuando, veo que mi nombre se  pierde en el abismo,
suena tu voz clara y nítida: ¡AMIGO!
Y, compruebo una y otra vez,
que eres Pastor que guarda  mis pensamientos en el día,
y hasta vela mis sueños entrada la noche.
 
Sí; Jesús.
Siempre surges en el momento oportuno.
Conoces mi vida como nadie
y, a pesar de estar tan  llena de briznas,
la pones sobre tus hombros,
para, una y otra vez, redimirla de sus pecados y dolencias.
Y es que, Tú, Señor,
como Pastor diligente, oportuno y puntual,
te haces el encontradizo cuando más te necesito.
 
Si, debilitado por mis esfuerzos,
pienso en el abandono,
me elevas sobre tus hombros,
me cubres con tus brazos,
y me rodeas con tus Palabras de liberación.
 
Si, paralizado por mis errores, miro al fracaso
susurras palabras de  consuelo a mis oídos:
¡Yo estaré contigo todos los días!
Y es que, Tú, Señor,
como Pastor que conoces mis  atajos y mis dudas,
te presentas cuando más te  necesito.
 
Si, confundido por mil ideas, temo desertar,
me confirmas en la fe verdadera: ¡YO SOY!
Si, añorando poder y riquezas,
dirijo mis ojos hacia el escaparate del mundo
me llevas ante el tesoro de  tu amor.
 
Y es que, Tú, Señor,
como Pastor, no quieres que, 
–aun siendo débil oveja–
me pierda y me vaya lejos de  tu rebaño.
Por eso y por tantas cosas,  Señor,
te doy gracias, bendigo tu nombre,
avanzo en tus sendas, proclamo tu Palabra,
y, hoy como ayer, te digo:
¡Tú eres el Buen Pastor!
Apareces siempre
cuando más te necesito.
Amén.
 
P. Javier Leoz
Celebrandolavida.org

sábado, 28 de abril de 2012

María es mi Madre!


María es mi Madre!
Bajo su manto me amparo, con sus frutos me alimento, con el Pan Eucarístico que me proporciona.
Ella es mi Madre!
Me arrojo en sus brazos y Ella me estrecha contra su corazón. La escucho y su palabra me instruye. La miro y su belleza me alumbra.
Ella es mi Madre!
Si estoy débil me sostiene, la invoco y su bondad me atiende. Si enfermo me sana, si muerto por el pecado me da la vida de la gracia.
Ella es mi Madre!
 En la lucha me socorre, en la tentación me auxilia, en la angustia me consuela, en el trabajo me sostiene, en la agonía me acompaña.
Ella es mi Madre!
Cuando voy a Jesús, me conduce, cuando llego a sus pies, me presenta.Cuando le pido favores, me protege.
Ella es mi Madre!
Si soy constante en mi súplica, me escucha. Si la visito me atiende.
En la vida me guía al cielo y en la muerte recibiré de sus manos la eterna corona.
Ella es mi Madre!
Que buena es María, que dulce y hermosa es!
Ella es mi Madre!
Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.


 http://www.mariamediadora.com/Mayo-mes-de-Maria/
Ruega por nosotros !

Acompáñame a rezar este Rosario por...


Por los que sufren,
por los que lloran,
por los que se sienten solos,
por los que están tristes,
y los abandonados,
por los que han perdido la esperanza,
o la fe...

Por los ancianos,
los niños, los jóvenes,
por los que están enfermos,
y por los que hoy morirán...
por los que viven encadenados a los vicios,
los que están presos y los sin-techo...

Por los matrimonios,
y por las familias...
por nuestros amigos,
por aquellos que nos han hecho daño,
y por aquellos otros que nosotros fuimos la causa de su dolor...

Por el Santo Padre,
por nuestros obispos, nuestros sacerdotes...
por la Iglesia
y por todos aquellos que día a día buscan acercarnos más Dios...

Por la alegría,
por la risa y por el gozo,
por todo aquello que nos hace felices,
y por la Paz...
por el Amor, el verdadero, que se desgasta dándolo todo...
por la esperanza de una vida nueva,
y mejor...

Por todo esto...
y por una vida llena de Dios.

¡Amén...!!!

viernes, 27 de abril de 2012

Sigue adelante


No te detengas en el camino, no importa cuántas
veces hayas caído, sino cuántas veces te has levantado!
Lleva en tu mente la certeza de que, cuando una puerta
se te ha cerrado, ¡otra más grande te espera abierta
al final del camino!.
 
Cuando sientas que las fuerzas te abandonan,
recuerda otras veces, que sí estuviste sin ellas,
y milagrosamente las cosas se solucionaron,
y todo esto porque actuaste bien y con la conciencia
limpia, pero sobretodo... ¡Porque Dios estaba contigo!.
 
Redobla tu fe y con ella alienta tu esperanza
en la seguridad de que el mañana será mucho mejor.
¡Arriba ese ánimo! sigue adelante con la vista al frente
y el paso firme, que nada te detenga. No combatas
con nadie, pues tu mejor triunfo será aquel que logres
sin combatir.
 
Sigue a Dios por todas partes y no tendrás temor
en tu vida, ni correrás ningún peligro.
¡Con disciplina vencerás! ¡Con sinceridad triunfarás!
¡Con coraje te salvarás! Camina resuelto, con el paso
firme como el tren que retumba por las vías,
como el relámpago que relumbra antes de avisarte.
 
Lucha por cambiar a tu enemigo, y conviértelo en tu amigo.
Ayuda a tus amigos a luchar, sin hacer ver que tú eres
el maestro, sino aumentándoles su propia iniciativa.
No desmerezcas al que no es inteligente, préstale atención
y ayúdale a incrementar sus propias fuerzas.
 
Practica el arte del amor, avasallando la fuerza
de tus enemigos. Frente al amor perderán su odio,
y la victoria sobrevendrá sola porque tú no has peleado.
El odio es vencido siempre por el amor. Si mantienes
la fuerza de tu corazón, podrás luchar cuantas veces
sea necesario. Si sientes que disminuye, entonces
mantente en guardia, pues el más pequeño fallo
te traería malas consecuencias.
 
Trata de mantenerte al abrigo de Dios, y evita en lo posible
Un enfrentamiento. Triunfan aquellos que saben cuándo luchar
y cuándo no, que saben discernir y que son visionarios.
Si tus sentimientos, tu fuerza, y tu valor son mejores cada día
y te conoces a ti mismo, conocerás a los demás.
 
No discutas con aquellos que se esconden en la profundidad
de las sombras y son expertos en el arte de la envidia.
Tu vuela por elevadas cumbres de los cielos y cuando tengas
que combatirlos, actúa como el águila, planea primero y luego
caes en picada, con la velocidad del rayo, que destruye
la ignominia.
 
No tengas miedo en reconocer que eres bueno y talentoso...,
Eres hijo de Dios, recuérdalo. Él no está solamente en algunas
personas, habita en todos y cada uno de nosotros. Haz que tu luz
se irradie y verás que ayudas a que otras personas hagan lo mismo.
 
Si brindas amor a aquellos que te odian, comprobarás que ese amor
Te fortalece. Recuerda que todos dejarán una huella inconfundible
en tu corazón. Descubre que hay suficiente bondad para creer
en un mundo de paz. Una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa
serán tuyos, todos los días de tu vida.
 
Verás que el dolor que has vivido y los problemas que has
experimentado, te siguen dando el poder de caminar por la vida.
Y no olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre
Estarán contigo.
 
¡Ánimo!, ¡Sigue adelante! ¡Que aprenderás,
de cada vez que te levantes!.

celebrandolavida.org

jueves, 26 de abril de 2012

ADORADO SEAS, OH DIOS MISERICORDIOSO!

Adorado seas, Oh Dios Misericordioso,
Por haberte dignado descender del Cielo a la tierra.
Te adoramos en gran humildad,
Por haberte dignado elevar todo el género humano.
 
Insondable en Tu Misericordia inconcebible,
Por Amor a nosotros has tomado el Cuerpo
De la Virgen Inmaculada, jamás rozada por el pecado,
Porque así lo has establecido desde la eternidad.
 
La Santísima Virgen, esta azucena blanca como la nieve,
Es la primera en adorar la omnipotencia de Tu Misericordia.
Su Corazón puro se abre con amor a la venida del Verbo,
Cree en las palabras del Ángel y se fortalece en la confianza.
 
El Cielo se asombró de que Dios se hubiera hecho hombre,
Que hubiera en la tierra un Corazón digno de Dios Mismo.
Por qué no Te unes a un Serafín, Señor, sino a una criatura?
Oh, éste es un misterio de Tu Misericordia.
 
Oh misterio de la Divina Misericordia. Oh Dios de la piedad,
Que te has dignado abandonar el Trono celestial,
Y has bajado a nuestra miseria, a la debilidad humana.
Porque no son los ángeles sino los hombres los
Que necesitan Tu Misericordia.
 
Para expresar dignamente la Misericordia del Señor,
Nos unimos a Tu Madre Inmaculada,
Porque así nuestro himno Te será mas agradable
Ya que Ella ha sido elegida entre los ángeles y los hombres
.
  A través de Ella, como a través del cristal puro,
Ha llegado a nosotros Tu Misericordia,
Por su mérito el hombre se hizo agradable a Dios,
Por su mérito los torrentes de gracias fluyen sobre nosotros.
 Santa Faustina Kowalska. Diario, 1746.

 
 Fuente: www.mariamediadora.com

Abrir el corazon a los valores






Otra vez basura fuera de sitio. Parecería tan fácil dejar cada cosa en su lugar: plásticos con plásticos, papel con papel, orgánicos con orgánicos. Pero las prisas, o el descuido, o el desorden, o la pereza, llevan a tirar las cosas como a uno se le ocurre.

Lo que pasa con la basura pasa también con asuntos mucho más importantes. Hay quien no percibe que molesta a su compañero de trabajo. Otro no es capaz de descubrir que nunca da las gracias cuando le hacen un favor. Aquel no entiende que las señales de tráfico, si están bien puestas, ayudan a la convivencia entre la gente. Y un esposo o una esposa ya no recuerdan lo hermoso que es ofrecer un gesto de cariño en el día del cumpleaños de su cónyuge.

El mundo en el que vivimos nos ha llenado de prisas, de preocupaciones, de angustias. Quedamos encadenados por Internet, por libros, por programas de televisión, por juegos con los amigos. Mientras, valores buenos, valores bellos, valores grandes, quedan relegados al armario del olvido, o a la lista de ´pendientes´ que nunca llegan a ser atendidos.

Solo si reconocemos que hemos perdido el norte y que estamos atrapados por caprichos, egoísmos y perezas destructoras podremos empezar a quitar ese polvo acumulado en el alma que nos impide ver tantos valores que necesitan ser atendidos.

Entonces abriremos el corazón a lo bueno y lo bello. Dejaremos de leer el periódico para escuchar a un familiar que necesita ser consolado. Apagaremos la computadora para arremangarnos y limpiar a fondo la cocina. Tomaremos en serio los carteles de la basura diferencia para que haya más orden en el edificio y en el barrio. Dejaremos de vivir atrapados en una interminable serie televisiva para dedicar lo mejor del propio tiempo para hablar un rato con un Dios que espera, pacientemente, que uno de sus hijos le dé las gracias y le pida esa ayuda que tanto necesita para vivir a fondo el Evangelio.

Autor: Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net

¡Vence el mal con el bien!

miércoles, 25 de abril de 2012

La historia sin fin


Tendemos a no valorar las pequeñas cosas
cotidianas que se nos presentan y sólo les damos
importancia cuando sentimos su ausencia.
Quizás por cotidiano, quizás por "ciegos"...
jamás celebramos la salida del sol, sólo
lo añoramos cuando, en nuestras vacaciones
en la playa, no se hace presente por varios días.
 
Maldecimos la lluvia porque nos obliga al tedioso
trabajo de cargar con el paraguas y desluce nuestros
zapatos, sólo le damos importancia cuando la sequía
nos consume o cuando, por unas pocas horas,
falta el agua en nuestras casas.
 
Esperando quizás el "gran espectáculo" nos perdemos
de vivir los pequeños espectáculos que la naturaleza
nos presenta día a día. Hay quienes piensan que,
cuanto más se sabe de fenómenos que ocurren
a diario, menos se disfruta de ellos.
 
Que el sabio disfruta menos que el neófito
de los sucesos naturales. Pero no todo es así,
todo lo contrario... cuanto más se sabe,
más sorprendente parece… cuanto más se sabe,
más milagroso parece.
 
Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas
cosas cotidianas de la vida, que es lo que conocemos...
¿Podremos ser capaces de disfrutar plenamente
cuando se nos presente algo diferente?
Dejemos de esperar el "gran milagro".
Gocemos a diario de los "pequeños milagros"
que, día a día, se abren a nuestro paso,
después de todo... ¿No será que el gran milagro
es la conjunción de todos esos más pequeños?.
A lo mejor "el gran milagro" consiste en encontrar
la felicidad en las pequeñas cosas de todos
los días de nuestra vida.
 
Y así en la búsqueda de nuevas oportunidades,
llenos de insatisfacción, muchas veces no nos damos
cuenta del verdadero valor de las personas
y de las cosas que pasan por nuestro camino.
Lo lamentable es que, por no darnos cuenta
a tiempo luego, cuando las perdemos, queremos
volver atrás y ya es tarde, ¡muy tarde!...
 
Dios nos da todo lo necesario para que seamos felices,
sólo que nos damos cuenta cuando ya no lo somos.
 
Es hora de darnos cuenta y de aprender
a valorar, en el presente, todo lo que tenemos.
De nada sirve llorar por lo que dejamos ir,
por lo que no hicimos, por lo que no le dimos
importancia... ¡eso ya no está!.
 
La vida no puede rebobinarse, ni modificarse.
Las escenas quedan grabadas y no hay forma
de eliminar los trozos de la cinta que no nos gustan,
ni podemos regrabarla, ni siquiera podemos detenerla
en los buenos momentos, sólo está en nosotros
la posibilidad de continuar filmando y que a partir
de hoy cada escena sea única e irrepetible y,
por encima de todo, que sea tan valiosa que no
nos haga arrepentirnos nunca y ni siquiera sentir
culpa por alguna escena del filme.
 
Recuerda que es la película de tu vida,
es tu historia y tú eres el protagonista.
No la titules: "Lo que el viento se llevó",
ni "Pide al tiempo que vuelva"; sería lindo
que tu película se llame "LA HISTORIA SIN FIN".

Celebrandolavida.org

Nota de un amigo...

Alabado sea Jesucristo.

En las voces de nuestro hoy hay temor, confusión, división. En todas partes se habla de las crisis económicas, males morales, abusos a la dignidad humana y un desprecio abominable a Dios.

Hoy leíamos a primera hora de la mañana como España entra de nuevo en recesión. En distintas partes del mundo, asesinatos, robos y disturbios se hacen presentes.

La gente tiene miedo. Esa es la verdad, aunque muchos lo disimulen, y traten de esquivar la realidad que estamos viviendo con una visión algo borrosa. Pedimos paz, justicia, queremos bienestar. Y cuando eso es atacado, sentimos que nuestro barco zozobra.

La única manera de solucionar los males del mundo, junto con los esfuerzos humanos para conseguir un futuro próspero es abandonarnos a la Divina Misericordia como niños pequeños y débiles. Afortunadamente todos hemos sido niños. Todos sabemos lo que es sentirse frágil, bajo al amparo de nuestros progenitores. No teníamos más remedio que dejarnos guiar por ellos...O cuando subimos a un coche. Todos ponemos nuestra confianza en el conductor. De no ser así, no subiríamos.

Entonces, ¿Por qué nos cuesta tanto abandonarnos en las manos de Dios? Quizás por que nos creemos autosuficientes, sin necesidad de auxilio ni humano, ni Divino.

Jesús nos recordó a través de Santa Faustina, que el mundo no encontraría la paz hasta que todos tornásemos con confianza hacia Su Misericordia. Algunos ya lo han hecho. Pero quedan muchos que están vagando por el desierto de sus inquietudes, sin rumbo, sin saber a donde ir. E ignoran que esa búsqueda infatigable por encontrar aquello que "no saben muy bien que es", algo que anhelan, es ni más ni menos que Dios. Nuestro corazón debe descansar en Dios, pues Él nos creó y redimió.

Pongamos verdaderamente nuestras necesidades bajo al amparo del Santísimo, del Justo, de Jesucristo el Señor. Y con confianza filial, pidamos a María que nos proteja de los males presentes y futuros que podamos sufrir.

¿No sabía Cristo que no quedaría defraudado después de la muerte, sino que al tercer día resucitaría como predijo? Y no confiaba San José en la Divina Providencia en su viaje hacia Egipto?
Y que decir de María... ¿No puso toda su vida a disposición y guía de Aquel que se encarnó en su seno?

Si te parece difícil, vamos a pedirle a María Santísima que nos ayude a ti y a mi a cobijarnos con confianza bajo su protección.

Seamos sencillos pero a la vez astutos. Sigamos trabajando por la paz, sin miedo. El miedo es el mayor obstáculo para el seguimiento a Cristo. Lo fue para los discípulos, hasta que vieron al Tres veces Santo Resucitado. Y abandonémonos en los brazos abiertos de Jesucristo para que guíe nuestra vida según su disposición, y lleguemos unidos hasta el amanecer que todos esperamos.

Mientras navegamos juntos en tiempos difíciles, pero confiamos en que el barco no es timoneado por nosotros, sino que es Cristo el que nos guía hacia buen puerto.

Dios nos siga bendiciendo.

Tu hermano,

Alejandro María

Gracias Alejandro por permitir publicar
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...