Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

domingo, 22 de abril de 2012

PLENITUD DE LA PASCUA Y MOTIVO DE ESPERANZA.


-La Ascensión, plenitud de la Pascua. Los textos litúrgicos presentan esta solemnidad como la plenitud de la glorificación (=victoria, triunfo) de Cristo. No puede separarse la Ascensión de la resurrección del Señor. Ambas constituyen como dos "momentos" del mismo misterio de glorificación de Jesús. Por la Ascensión Jesús nos precede "como cabeza nuestra… en su Reino" (Prefacio I). Jesús sube al cielo como "el rey de la gloria, vencedor del pecado y de la muerte… mediador entre Dios y los hombres… juez de vivos y muertos" (Ibid.).

Pero la Ascensión del Señor es plenitud pascual también de los cristianos, porque "es ya nuestra victoria" (Colecta). Por ella tiene lugar un nuevo "intercambio": nuestra humanidad, en Cristo, sube al cielo y participamos de su divinidad (Ofrendas). Por eso "mientras vivimos aún en la tierra, nos das ya parte de los bienes del cielo" (Poscomunión). Por este misterio "nuestra naturaleza humana ha sido tan extraordinariamente enaltecida que participa de tu misma gloria" (Ibid.).
La Ascensión culmina el misterio pascual en Cristo y en los cristianos, su Cuerpo.
ASC/ESPERANZA: -La Ascensión, motivo de esperanza. Esta solemnidad comporta un fuerte anhelo de plenitud cristiana. El que ha subido al cielo llevando con él algo nuestro, "volverá como le habéis visto marcharse" (Hch/01/11). Jesús nos precede en el cielo como "la cabeza de la Iglesia", pero todos estamos llamados hacia allí por ser miembros de su Cuerpo (Colecta). Por eso la vida del cristiano está marcada por un vivo deseo de "estar junto a Cristo, en quien nuestra naturaleza humana ha sido tan extraordinariamente enaltecida" (Poscomunión).
Nuestra existencia es un "ya" en fe, pero es un "todavía no", porque vivimos "con la ardiente esperanza de seguirlo en su Reino" (Prefacio I). Esta tensión nos obliga a salir de una contemplación pasiva y de una pasividad infructuosa. Ahora comienza la tarea de la Iglesia:

Partid frente a la aurora
Salvad a todo el que crea
Vosotros marcáis mi hora
Comienza vuestra tarea" (Himno de Laudes)

RAMIRO GONZALEZ
MISA DOMINICAL 1987, 11
Fuente:Encuentra.com 
Imagen:Google

4 comentarios:

  1. ¡Gracias Magda por tus palabras, por tu presencia!
    Tienes el blog precioso.¿Como estáis?...
    Un abrazo. Dios te bendiga.

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    Respuestas
    1. Hola Marian,... estoy bien,gracias!... y gracias a vos por pasar por aquí... Un gran abrazo.

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  2. Gracias Magda, no te preocupes , ven cuando quieras esta es tu casa, como yo me siento mía la tuya. Deseo darte un premio , te lo mando por correo si me das el tuyo
    sorceciliacodina@hotmail.com
    gracias
    Con ternura
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sor Cecilia, ésta es su casa!... gracias por el premio, ya mismo le estoy enviando el correo... Un gran abrazo.

      Eliminar

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

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