Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 30 de noviembre de 2012

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DECAACUPÉ- Día 2


CÓMO HACER LA NOVENA
1) Concentrarse en oración en casa o en una iglesia.
2) Poner intenciones, pedidos, agradecimientos.
3) Durante la novena se:

a) reza la oración de cada día.
b) se hace la buena obra de cada día, que puede ser substituida por otra obra de misericordia.

4) Cerrar la novena con la oración a Nuestra Señora de Caacupé.
  

2do. DÍA: 30 DE NOVIEMBRE

  María permaneció con Isabel como tres meses y volvió a su casa" (Lc 1,56)

Nuestra Señora de Caacupé, despierta nuestro corazón para la práctica del amor al prójimo ser portadores de Jesús y de su Evangelio en favor de nuestros hermanos. Que seamos para ellos, sal de la tierra y luz del mundo.
 Amén.

Se reza: Padre Nuestro Ave María y Gloria.

Práctica: Visitar un enfermo.

 ORACIÓN


"Santísima Madre de Dios y madre nuestra,
desde vuestro Santuario de Caacupé cubrid con vuestro manto protector a vuestros devotos y a todo el Paraguay.
Interceded por nuestros padres y bienhechores,
por los desvalidos y todos los necesitados de perdón y misericordia.
Proteged a nuestra Santa Madre la Iglesia
y alcazad luz a los magistrados para que hagan justicia y haya paz entre los hombres.
Después de la gracia particular que os pedimos,
alcanzadnos también la gracia mayor de preservar en nuestra Fe y en vuestro Amor, para así merecer la realización de la promesa que Nuestro Señor Jesucristo nos hiciera cuando dijo:
"El que persevere hasta el fin se Salvará."
A Vos pues, Madre querida, clamamos para que nos obtengáis tan singular favor.

Amén."

 
Más sobre la Virgen de Caa'cupé 

jueves, 29 de noviembre de 2012

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE CAACUPÉ -Día 1

Tupãsy Kaa'kupé 


 

CÓMO HACER LA NOVENA

1) Concentrarse en oración en casa o en una iglesia.

2) Poner intenciones, pedidos, agradecimientos.

3) Durante la novena se:

    
a) reza la oración de cada día.

b) se hace la buena obra de cada día, que puede ser substituida por otra obra de misericordia.


4) Cerrar la novena con la oración a Nuestra Señora de Caacupé.

 

1er. DÍA: 29 DE NOVIEMBRE


"Dios te salve, llena de gracia. El Señor está contigo" (Lc 1,28).

Nosotros te saludamos Santa Madre de Dios y Madre nuestra, porque fuiste elegida para ser la Madre del Salvador. Con tu SI, el Verbo de Dios se hizo carne.
Enséñanos, Madre, a decir si a la palabra y a la voluntad de Dios, para que podamos tener en nosotros, a tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Se reza Padre Nuestro - Ave María y Gloria.

Práctica: Ayudar a algún necesitado.





Oración a la Virgen de Caacupé

"Santísima Madre de Dios y madre nuestra,
desde vuestro Santuario de Caacupé cubrid con vuestro manto protector
a vuestros devotos y a todo el Paraguay.
Interceded por nuestros padres y bienhechores,
por los desvalidos y todos los necesitados de perdón y misericordia.
Proteged a nuestra Santa Madre la Iglesia
y alcazad luz a los magistrados para
que hagan justicia y haya paz entre los hombres.
Después de la gracia particular que os pedimos,
alcanzadnos también la gracia
mayor de preservar en nuestra Fe
y en vuestro Amor,
para así merecer la realización de
la promesa que Nuestro Señor Jesucristo
nos hiciera cuando dijo:
"El que persevere hasta el fin se Salvará."
A Vos pues, Madre querida,
clamamos para que nos obtengáis tan singular favor.
Amén."
Más sobre la Virgen de Caa'cupé 

martes, 27 de noviembre de 2012

LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA, UNA MADRE PARA TODOS





Niños, jóvenes, adultos (solteros o solteras, casados, viudos o viudas, ancianos o ancianas, sacerdotes, religiosos o religiosas).

Cualquiera que sea tu estado actual, ten presente que has nacido para salvarte. Y que para ello, lo mismo que en lo natural necesitas el cuidado solícito de una madre desde que naces, continuando en la infancia, juventud, pubertad, madurez y más especialmente en la ancianidad, necesitas también una madre en lo espiritual.


Esta madre la tenemos por expreso deseo de Jesucristo Redentor, que nos la legó en firme testamento firmado y sellado con su sangre desde la cruz redentora.


El parto fue dolorosísimo, pero la humilde esclava del Señor, que aceptó ser madre del Salvador en Nazaret, acepta ahora la maternidad corredentora que se le encomienda en favor de toda la humanidad.


El día 27 de noviembre de 1830 la bondadosa, solícita y buena madre del cielo, le mostró a santa Catalina Labouré, con una visión, grabada con letras de oro, la jaculatoria ¡OH MARÍA SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS!, que tú terminas de rezar cincuenta veces. Esta jaculatoria, junto con llevar colgada al cuello la Medalla Milagrosa que también se le mostró , te garantiza es promesa de la Virgen vivir bien, morir en paz con Dios y salvarte.


Las gracias y favores que la Santísima Virgen concede a los que practican esta devoción son incontables. ¡PRUÉBALO!



 ORACIÓN

Señor nuestro Jesucristo, que quisisteis honrar con innumerables milagros a vuestra Madre la beatísima Virgen María, inmaculada desde el primer instante de su concepción, concédenos que, implorando siempre su patrocinio, consigamos los goces eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Así sea.

Acudamos a la maternal protección y amparo de la Santísima Virgen con la siguiente súplica (de San Bernardo):


Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, hayan sido abandonados de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Virgen Madre de las vírgenes!, y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, ¡oh purísima Madre de Dios!, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y atendedlas favorablemente.

 http://webcatolicodejavier.org

lunes, 26 de noviembre de 2012

En el Año de la Fe

Prometo ante Ti, Jesús mi Rey,
que deseo firmemente seas las ruedas
de mi caminar y de mi ser.
Que, frente a otros dioses que intentan
colarse en mi vida, no pretendo otra cosa sino que,
Tú mi Rey, seas mi centro.
 
¿Me ayudarás, Señor, a conocerte?
¡Tengo tanto miedo a que llegues y no te reconozca!
¡Tengo tanto temor a decir que “creo en Ti”
y no saber nada sobre Ti!
En este Año de la Fe, oh Señor y mi Rey,
haz que comprenda que tu eres la cabeza
de mi existencia que, sin Ti, la caridad
se queda a medio camino y, mi corazón,
abierto de vez en cuando.
 
Haz que, al acercarme a la fuente de tu Palabra,
el castillo de mis entrañas se haga más fuerte
y verdadero, más limpio y puro, más cristalino,
profundo, auténtico y cristiano.
Que, ningún otro rey, frente a Ti –gran Rey–
tenga mejor posada que la que Tú mereces.
Que, ningún otro rey, antes que Tú –gran Rey–
merezca adoración alguna.
 
En el Año de la Fe.
me consagro a Ti, oh mi Rey, como vasallo de tu Reino:
ayúdame a trabajar por él y a construirlo con tu Espíritu
Enséñame a escuchar y valorar las Escrituras de tu reinado.
Inspírame acierto en mis decisiones y proyectos
para que, cuando llegues –gran Rey–
me encuentres en la azotea de tu castillo:
vigilante y atento, despierto y con fe,
sin sueño, espabilado, ardiente y con esperanza.
Que cuando regreses, oh –mi gran Rey–
puedas decir de mí:
¡He aquí a un siervo bien dispuesto!
Amén.
 
P. Javier Leoz
celebrandolavida.org

domingo, 25 de noviembre de 2012

LA REALEZA DE CRISTO


"Yo soy Rey. Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad".  (Jn 18, 36-37)
 

" Por eso Dios lo engrandeció y le concedió el Nombre que está sobre todo nombre, para que, ante el Nombre de Jesús, todos se arrodillen, en el Cielo, en la tierra y entre los muertos. Y toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor, para Gloria de Dios Padre." (Fil. 2, 9 -11)




El Papa Pio XI escribió la Carta Encíclica Quas Primas, sobre la Fiesta de Cristo Rey.


LA REALEZA DE CRISTO

"Ha sido costumbre muy general y antigua llamar Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, a causa del supremo grado de excelencia que posee y que le encumbra entre todas las cosas creadas. Así, se dice que reina en las inteligencias de los hombres, no tanto por el sublime y altísimo grado de su ciencia cuanto porque El es la Verdad y porque los hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad. Se dice también que reina en las voluntades de los hombres, no sólo porque en Él la voluntad humana está entera y perfectamente sometida a la santa Voluntad Divina, sino también porque con sus mociones e inspiraciones influye en nuestra libre voluntad y la enciende en nobilísimos propósitos. Finalmente, se dice con verdad que Cristo reina en los corazones de los hombres porque, con su supereminente caridad (Ef 3, 19) y con su mansedumbre y benignidad, se hace amar por las almas de manera que jamás nadie entre todos los nacidos ha sido ni será nunca tan amado como Cristo Jesús. Mas, entrando ahora de lleno en el asunto, es evidente que también en sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey; pues sólo en cuanto hombre se dice de El que recibió del Padre la potestad, el honor y el reino (Dan 7, 13-14); porque como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con Él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas." (Quas Primas, n. 6. 11 de diciembre de 1925.)



 Consagración de la humanidad para
el día de Cristo Rey
 


Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano!  
Miradnos humildemente postrados; vuestros somos y vuestros queremos ser, y a fin de vivir más estrechamente unidos con Vos, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás, os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh Jesús benignísimo!, compadeceos de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a vuestro Corazón Santísimo.
¡Oh Señor! Sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la Casa Paterna, que no perezcan de hambre y miseria.
Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos; devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.
Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría; dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro Reino. 
Conceded, ¡oh Señor!, libertad segura a vuestra Iglesia; otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz: ¡Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén .

(Esta oración fue prescrita por el Papa Pío IX para la fiesta de Cristo Rey, en la Carta Encíclica Quas Primas)



sábado, 24 de noviembre de 2012

Mensaje de conversión


Día del Señor. 
17-10-87                                                                                                       1279 

Veo a la Santísima Virgen y me dice: Se alegra Mi Corazón, viendo a los hijos que luego de yacer inertes, despiertan ante la voz de la Madre.
Despertad vosotros queridos míos, porque un día el Señor, con Su Justicia, llegará.
Amén, amén. 
Leed: Isaías C. 56, V.1 
     1   Así habla el Señor: Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy  pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia.
 (Mensaje de María del Rosario de San Nicolás) 


Comentario: 

Algunos creen que ya Cristo no vuelve más. Pero aquí la Santísima Virgen nos advierte que el Día del Señor llegará con su Justicia y que debemos estar despiertos para ese momento.
Y estar despiertos significa no dejarnos absorber por las cosas materiales, por las preocupaciones de la vida, por las pasiones, sino vivir sobriamente y en gracia de Dios, para que el Señor, al llegar, nos encuentre con las lámparas encendidas.
La Virgen, con sus llamadas amorosas y angustiadas, en muchas partes del mundo, nos invita a los hombres a una completa conversión, y luego a la Consagración a su Corazón Inmaculado, porque estando consagrados a Ella, no seremos derrotados por el Maligno, que en estos tiempos ha logrado insinuarse por doquier y cuyo poder está alcanzando la cima.
Es necesario que profundicemos en nuestra conversión personal y que invitemos a todos a la conversión, porque si bien nadie sabe el día ni la hora en que Cristo vendrá, sabemos que esto sucederá, y que será “pronto”, como lo dice el Apocalipsis y como lo aseguran los mensajes del Cielo que se están dando en todas partes, además de los signos de los tiempos que anuncian que ese acontecimiento está cercano.
Recordemos que el demonio nos tratará de entretener con lo material, haciendo que nos preocupemos exclusivamente por el dinero y que descuidemos lo espiritual.
Estemos atentos y escudriñemos nuestro corazón a ver dónde lo tenemos puesto, porque nuestro corazón estará allí donde se encuentre nuestro tesoro.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Oportunidad


La oportunidad es la ocasión de hacer algo,
pero hay que saber el justo momento
para aprovecharla.

La oportunidad no se presenta en la rutina diaria,
ni a quienes ven la vida de color gris, es como
una franca sonrisa en un rostro desconocido.

La oportunidad tampoco se presenta
a quienes la buscan afanosamente.

Y es que la oportunidad puede ser espectacular,
así como discreta y disimulada.

Por eso, la oportunidad, radica más bien,
en una cuestión de enfoque.

Es como si de pronto se te ocurriera limpiar
los cristales de los que a través de ellos ves tu vida,
y resulta que el polvo acumulado en ellos,
no te permitía ver clara y brillantemente.

Tu vida en si, es una gran oportunidad.

Quien diga, que la vida siempre está saturada
de escollos y no cambia esa manera de verla,
no se permite ver que también esta llena
de oportunidades.

Hay algunas personas que solo alcanzaron
a ver una, en toda su vida, y lograron
metas jamás imaginadas.

¡Se imaginan si hubieran podido ver las
noventa y nueve anteriores que ignoraron!

Eres joven, aprende a verlas y aprovecharlas.
Eres maduro, muévete, estás perdiendo el tiempo.
Eres anciano, limpia esos lentes, aun hay
muchas por disfrutar.

La oportunidad es una bendición dirigida
a ti por la vida y por quien te ama: Dios.

celebrandolavida.org

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Presentación de María en el Templo

 
Al cabo de tres años, los dos esposos deciden cumplir con el voto de ofrecer su hija al Templo. 

Joaquín llama a las hijas de los hebreos de sangre pura, para que la escolten con antorchas en su camino hacia el Templo, de manera que atraída por la luz la niña no se viera tentada de volverse hacia atrás en busca de sus padres. Pero la santa Virgen creada toda pura y formada por Dios desde su nacimiento en la virtud y el amor de las cosas celestiales, en grado superior al de toda otra criatura, avanza corriendo hacia el Templo. Pasa delante de las vírgenes de su escolta y sin volverse hacia el mundo, se lanza en los brazos de Zacarías que la esperaba en el atrio, en compañía de otros Ancianos.

Zacarías la bendice diciéndole: «El Señor ha glorificado Tu nombre en todas las generaciones. En ti, El revelará, al final de los tiempos, la Redención que ha preparado para Su pueblo». Y, cosa inaudita para los hombres de la Antigua Alianza, hizo pasar a la niña ante el Santo de los Santos, donde sólo el Gran Sacerdote podía entrar una vez al año, el día de la fiesta de la Expiación. La sentó en la tercera grada del Altar y el Señor entonces hizo descender Sus Gracias sobre Ella. La niña se levantó y se puso a bailar de alegría. Todos los presentes felices contemplaban el espectáculo prometedor de las maravillas que Dios iba pronto a realizar en Ella. 



Fotos de:http://liturgia.mforos.com/1699092/9654035-presentacion-de-la-bieneventurada-virgen-maria-memoria-liturgica/

Fuente: http://www.mariedenazareth.com/

Victoria


Cuando todo se desmorona
en nuestros proyectos humanos,
en nuestros apoyos terrestres.
 
Cuando de nuestros más bellos sueños
sólo nos queda la desilusión;
cuando nuestros mejores esfuerzos
y nuestra firme voluntad
no alcanzan el objetivo propuesto.
 
Cuando la sinceridad y el ardor del amor
nada consiguen y el fracaso está ahí,
desolador y cruel, frustrando
nuestras más bellas esperanzas,
Tú permaneces, Señor,
indestructible y fuerte,
nuestro amigo que todo lo puede.

Tus designios permanecen intactos,
nada puede impedir que tu voluntad se cumpla.
Tus sueños son más bellos que los nuestros
y Tú, los realizas.

Conviertes los fracasos en un triunfo mayor,
Tú nunca eres vencido.
Tú, que de la nada haces surgir el ser y la vida,
tomas nuestra impotencia en tus manos creadoras,
con infinito amor, y la haces producir un fruto.
Obra tuya, mejor que todos nuestros deseos.

 
En Ti, nuestra esperanza se salva del desastre,
cumplida en plenitud.

celebrandolavida.org

martes, 20 de noviembre de 2012

Zaqueo somos cada uno de nosotros



Hoy, Zaqueo somos cada uno de nosotros. Zaqueo deja entrar a Jesús en su casa y en su corazón, aunque no se sienta muy digno de tal visita.

Nosotros debemos decir al Señor, realmente presente en la Eucaristía: 'Señor, yo no soy digno de que entres en mi morada, pero a pesar de eso, quiero recibirte con todo el amor de mi pobre ser, consolar tu adorable Corazón, tan herido y despreciado por los hombres. Quédate con nosotros, Jesús, porque la noche está cayendo'.

Decía san Máximo: "Nada hay más querido y agradable a Dios como que los hombres se conviertan a Él con un arrepentimiento sincero". Que Él nos ayude a hacerlo realidad.

Dios nos siga bendiciendo.

Alejandro María

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lunes, 19 de noviembre de 2012

¡Viviré cada día, Señor!


Como si fuera el primero, y a la vez,
el último de mi existencia.
Dándote gracias, por lo mucho que me das,
y soportando, las pequeñas cruces
que –grandes o diminutas– caen sobre mi hombro.
Sentiré cada día, Señor,
tu fuerza que me empuja y me levanta,
tu poder que es más grande que toda mi debilidad,
tu presencia, que me garantiza un futuro,
tus promesas, que me animan en mis ideales.
Daré gracias a tu nombre, Señor,
porque, tu Palabra, me habla de un final feliz,
de cosecha abundante y rica,
de premio merecido a quién hizo buen combate,
de una primavera eterna, después de este invierno.
 
¡Viviré cada día, Señor!
Como el vigilante que guarda un gran tesoro.
Como el vigilante que, ante el horizonte,
grita una y otra vez: ¡Tierra a la vista!
La tierra de la Ciudad Eterna.
La tierra donde todo es eterno.
La tierra donde brilla Dios en su plenitud.
La tierra de la paz que no conoce la guerra.
La tierra donde habita Aquel que se encarnó.
La tierra donde todo es familia y felicidad.
 
¡Viviré cada día, Señor!
Sabiendo que, un día más, es un día menos.
Un día más en el mundo,
pero un día menos para estar cerca de Ti.
Un día más para hacer el bien,
y un día menos en el intento de haber cambiado.
Un día más para emplearme a fondo,
o un día menos para buscar lo eterno.
 
¡Viviré cada día, Señor!
Sabiendo que, al final, y como buen final,
me aguardas y me esperas Tú.
Amén.
 
P. Javier Leoz
celebrandolavida.org

domingo, 18 de noviembre de 2012

¿Por qué ese miedo?; ¿acaso por nuestra falta de esperanza?


En el trigésimo tercer Domingo del tiempo ordinario, recordamos cómo al comienzo del año litúrgico, la Iglesia nos preparaba para la primera llegada de Cristo que nos trae la salvación. Ahora, a distancia de dos semanas, cerraremos el año litúrgico, por eso nos encontramos lecturas con tono 'apocalíptico', preparándonos para la segunda venida de Cristo. Repetimos frecuentemente en la Misa: 'Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, Ven Señor Jesús'. Tenemos que ser conscientes de lo que estamos diciendo. Pedimos al Rey de reyes, que venga, que venga pronto.

El Evangelio nos presenta una escena de angustia, las estrellas cayendo, el sol oscuro. Pero sobretodo eso está Cristo, indicándonos que el bien supera mal, y eso es motivo de gozo para seguir alimentando nuestra esperanza. El Evangelio es siempre una Buena Noticia y Dios es Dios de Vida: ¿por qué ese miedo?; ¿acaso por nuestra falta de esperanza?

No debemos caer en la trampa de la autojustificación, del relativismo o del “yo no lo veo así”... Jesucristo se nos da a través de la Iglesia y, con Él, los medios y recursos para que ese juicio universal no sea momento de condenación, sino un momento de gozo que todos esperamos y anhelamos, el encuentro eterno, el momento en el que se harán públicas las verdades más ocultas de los conflictos que tanto han atormentado a los hombres.

Cristo es claro, sencillo: 'El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán'. Su mensaje no era sólo para su tiempo, sino que perdura. Palabras eternas, amor, servicio, misericordia, bienaventuranzas, perdón, salvación. ¿Qué palabras del Señor son hoy más significativas?

La Iglesia no sólo nos enseña una forma de morir, sino una de forma de vivir para poder resucitar a la vida eterna, y no a la eterna condenación. Porque lo que predica no es su propio mensaje, inventado o adaptado a los tiempos, sino el de Aquél cuya palabra es fuente de vida, palabra que 'no pasará', y por lo tanto, a la que todos los hombres debemos obediencia, agradecimiento, anonadamiento.

Sólo desde esta esperanza afrontaremos con serenidad el juicio de Dios sobre cada hombre. ¡Qué poco pensamos en esto, pensando que es algo que no llegará jamás...! Pongamos toda nuestra vida en manos de Aquél que sabemos que nos ama.

Pasan los años, vemos distintos hombres. Contemplamos risas y llantos, juventud y senectud. Heridas, gozos, palabras olvidadizas. Pasará nuestra vida (sólo una) pero tu palabra Señor, no pasará jamás. A ella nos confiamos con esperanza, pidiendo perdón por nuestros pecados, y sabiéndonos necesitados de tu misericordia.

No lo olvidamos, Señor. Cielo y tierra pasarán, más tus palabras no pasarán.

Dios nos siga bendiciendo.

Alejandro María



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sábado, 17 de noviembre de 2012

"ALÉGRATE".



“XAIRE”, palabra griega que significa "ALÉGRATE".

Es la misma palabra que el Evangelista pone en boca del ángel Gabriel cuando saluda a María: "Xaire kejaritomene”, "Alégrate, llena de gracia" (Lc 1,28).

Xaire es indiscutiblemente el sello del mensaje de Jesús, un mensaje que sólo es Buena Noticia, siempre y para todos, y que por ello cuando se proclama a los hombres y mujeres únicamente puede ser motivo de amor, solidaridad, felicidad y libertad.

Dios nos siga bendiciendo.

Alejandro María

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jueves, 15 de noviembre de 2012

San Roque González



 Ejemplo de amor ardiente a Jesucristo, evangelizador y fundador de las primeras Reducciones Jesuíticas. Su fiesta se celebra el 15 de noviembre.

Nacido en Asunción, Paraguay, en 1576. Desde joven demostró una gran piedad ya que a los 14 años dirigió una procesión por el bosque en honor a la Eucaristía.

Fue ordenado sacerdote a la edad de 22 años y poco después nombrado párroco de la catedral de Asunción por el Obispo Martín Ignacio de Loyola.

El 9 de mayo de 1609 Roque entró en la Compañía de Jesús y dos años mas tarde fue nombrado superior de la primera Reducción de Paraguay, San Ignacio Guasú. En la plaza de esta ciudad existe hoy una enorme estatua en su honor.

El deseo de hacer conocer a Cristo entre los guaraní lo animaba a seguir adelante. El 22 de marzo de 1615 fundó una reducción en Itapúa, actual ciudad  de Posadas, Argentina, la cual pronto se trasladó a la otra orilla del río, en lo que es hoy Encarnación, Paraguay. Por eso se le reconoce como fundador y patrono de ambas ciudades. Otras dos Reducciones fundadas por Roque González son: Concepción (1619) y Candelaria (1627).

El 15 de noviembre de 1628, luego de celebrar la misa en la Capilla de Caaró (hoy día en Brasil), donde se iniciaba una nueva reducción,  fue asesinado por un grupo liderado por el cacique llamado Nezú. Los asaltantes quemaron su cuerpo pero, milagrosamente, quedó intacto el corazón, el cual se mantuvo incorrupto. Cinco años mas tarde fue llevado a Roma junto con el instrumento del martirio: un hacha de piedra.

La reliquia de San Roque


El corazón de Roque y el hacha fueron trasladados a Paraguay en 1960 tras una breve estancia en Argentina. Ahora están expuestos en la Capilla de los Mártires en la Parroquia de Cristo Rey, Asunción, Paraguay. En la misma capilla hay una placa con los nombres de 23 misioneros jesuitas martirizados en la región.

La visión de San Roque sobre las Reducciones se conserva en una carta a su hermano Francisco: “Nosotros trabajamos por la justicia. Los indios necesitan estar libres de la esclavitud y de la dura servidumbre personal en la que ahora se encuentran. En justicia ellos están exentos de esto por ley natural, divina y humana”

En 1931 Roque de Santa Cruz y sus dos compañeros mártires, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, fueron beatificados. El Papa Juan Pablo II en su visita al Paraguay, en la ciudad de Asunción, canonizó a los tres, el 16 de mayo de 1988. Roque es el primer santo paraguayo. Ejemplo de vida e inspiración para toda la humanidad

MARIA SANTACRUZ (artículo de Alberto Luna, SJ., sobre la madre de San Roque González).

La opinión de que Roque González de Santa Cruz era criollo, “hijo de la tierra”, por haber nacido de padres españoles de Asunción, se ve últimamente cuestionada por las investigaciones del jesuita Rafael Carbonell, que nos hacen pensar cada vez con mayor fuerza que doña María Santa Cruz no era una dama española, sino que nació de la unión entre Pedro Santa Cruz, abuelo de Roque, miembro del primer grupo de españoles que arribaron a las tierras del Paraguay, y la hija de un cacique guaraní.

El padre de Roque

De Bartolomé González de Villaverde, nacido en León por 1512, padre de Roque, consta que embarcó en una de las once naves de la expedición del adelantado don Pedro Mendoza, que puso rumbo al Río de la Plata el 24 de agosto de 1534. Soltero y joven, se desempeñó como uno de los capitanes de la gran armada conquistadora.

Entre las mil y una desventuras de esta accidentada expedición, Bartolomé González pasó a ejercer la profesión de escribano, dejando a un lado la de soldado, y para obtener las debidas licencias embarcó a España en abril de 1539, en una expedición enviada en busca de apoyo por Domingo Martínez de Irala, que asumiera el mando de los pocos españoles sobrevivientes en Asunción. Partió de regreso con 25 años, el 2 de noviembre de 1540, con su título de escribano real y público, oficio que ejerció hasta el fin de su vida.

Como señala Carbonell. “al destacar aquellas características fundamentales del escribano, comprenderemos sus requisitos y ponderaremos el ambiente en el ejercicio de su profesión. Asimismo, el influjo de su carácter y su modo de expresarse en sus propios hijos: desde la alternancia de la vida militar y la de escribano, hasta el castellano, gramaticalmente correcto con la palabra precisa, peculiar de los escritos del P. Roque González de Santa Cruz, o la capacidad para adecuarse a personas de muy diversa condición”

La madre mestiza

En contraste a los sólidos datos sobre Bartolomé González antes de su casamiento, en España y América, sobre María de Santa Cruz apenas se tienen datos que no sean los relacionados a su matrimonio y a los procesos posteriores relacionados a los diez hijos de la familia González de Santa Cruz.

Carbonell ha encontrado vínculos documentales en procesos en los que el escribano Bartolomé González actúa de oficio a favor de Pedro de Santa Cruz, ambos miembros del primer grupo de expedicionarios que vinieron con Mendoza.

Esta estrecha relación está corroborada por un documento recientemente descubierto por el investigador correntino Gustavo Sorg: “En la ciudad de Asunción, cabeza de estas provincias y gobernación del Río de la Plata, en 18 de enero 1602, el capitán Francisco González de Santa Cruz solicitó hacer una probanza de los mucho y calificados servicios que Bartolomé González mi legítimo padre hizo en estas provincias y gobernación del Río de la Plata a la majestad del Rey nuestro señor como uno de los primeros conquistadores y descubridores de estas dichas provincias, y por el consiguiente de los que hizo Pedro de Santa Cruz mi abuelo que también fue uno de los primeros conquistadores que vinieron de los reinos de Castilla con el Adelantado y gobernados don Pedro de Mendoza los cuales vinieron de estos dichos reinos a su costa misión”. (Documento N° 12 en el Archivo General de Indias, Charcas 81).

El hermano mayor de Roque declara a Bartolomé González, su padre, y a Pedro González de Santa Cruz, su abuelo, compañeros de la primera expedición de don Pedro de Mendoza. Es sabido, por un lado, que los españoles solteros de dicha expedición que aparecieron por primera vez en Asunción, los caciques les ofrecieron sus hijas, con lo que la conquista se impuso más por vía del cuñadazgo que de las armas. Por otro lado, dadas las características riesgosas de estos viajes, de hecho, la mayor parte de los expedicionarios eran solteros.

Según las investigaciones de Carbonell, del mismo Bartolomé González consta descendencia fuera de su posterior matrimonio y es altamente probable que Pedro de Santa Cruz haya tenido asimismo su propia descendencia en Asunción. Teniendo en cuenta el viaje de Bartolomé González a España, sumado al hecho de que se casó con cuarenta años según Carbonell, hubo suficiente tiempo para que una hija de Pedro de Santa Cruz, nacida en Asunción, tuviera la edad suficiente para ser desposada por su compañero de viaje, el ya escribano Bartolomé González. El hecho de que éste se haya casado más bien tarde, no era una práctica rara, ya que los varones solían establecer unas bases económicas sólidas antes de hacerlo; de hecho, el hijo mayor de la familia, Francisco González de Santa Cruz, siguió la costumbre de su padre al casarse después de los cuarenta años. El promedio de edad de las mujeres para el matrimonio, sin embargo, estaba entre los 17 y 18 años.

Supuestos estos datos, se nos impone de manera más que probable que María de Santa Cruz haya sido engendrada por Pedro de Santa Cruz y la hija de un cacique guaraní, rango que se podía equiparar a la nobleza, con lo que Roque González tendría raíz bien plantada en la cultura guaraní, por la sangre de su madre y de su abuela.

La familia

Los hijos del matrimonio González de Santa Cruz eran diez hermanos, siete varones y tres mujeres: María, Francisco, Diego, Mateo, Bartolomé, Mariana, Pedro, Roque, una mujer sin nombre conocido y Gabriel. Entre los varones, tres fueron capitanes (Francisco, Diego y Bartolomé) y cuatro sacerdotes (Mateo, Pedro, Roque y Gabriel). La familia usufructuaba el beneficio de la concesión de tierras, con el servicio personal de indígenas asignados por encomienda.

Como nos dice Carbonell: “El modo de tratar a los indios del servicio dependía de cada familia. En el hogar de los González de Santa Cruz, familia numerosa, con la chacra y el viñedo en Tacumbú, cerca de Asunción, la convivencia con los guaraníes era cotidiana. Por la conducta de los diez hijos, el conocimiento de la lengua guaraní, la capacidad y el hábito de trabajo personal, la colaboración entre ellos y el respeto a la vocación y responsabilidad específica de cada uno, no dudamos en admirar a los padre; y más, en particular, a María de Santa Cruz, la madre entregada en el anonimato de la vida hogareña cotidiana y, como muy probable indicamos, con sangre guaraní en sus venas”.

La sangre no es agua

Son conocidos el gran amor y el compromiso irrenunciable a favor de los guaraníes que Roque González manifestó desde temprana edad. Su primera misión apostólica como sacerdote diocesano fue entre los guaraníes de la región del Mbaracuayú, de la que volvió para ser párroco de la catedral de Asunción. Sin duda uno de los motivos que llevaron a Roque a dejar de lado un brillante futuro eclesiástico y unirse a los jesuitas para iniciar la experiencia de las reducciones en el Paraguay, fue una opción muy definida por la causa de la evangelización de los indígenas.

Su gran dominio y elocuencia en el uso del guaraní junto con la fuerza de su determinación por catequizar, organizar y defender a los guaraníes de la voracidad colonial, por un lado, y de la rapacidad esclavista de los bandeirantes, por otro lado, no hacen sino reforzar la idea de que en su corazón corría sangre guaraní.




Amigos, un día como hoy surgió el blog... doy gracias a Dios y a La Virgen Santísima de tener amigos como ustedes que siempre están ahí apoyando con sus comentarios y me dan el ánimo de seguir adelante aportando mi granito de arena haciendo apostolado por el mundo!... Saludos de corazón desde Paraguay!  
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