Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡Quiero ser importante, Señor!



Olvidándome de mí mismo para que, otros,
puedan crecer y vivir dignamente.
Entregándome con generosidad y alegría,
sintiéndome agraciado por ser el último.
Ofreciéndome, aún a riesgo de ser ridiculizado,
en la defensa de las causas que se dan por perdidas.

¡Quiero ser importante, Señor!
Pero como Tú lo fuiste:
amando sin desmayo, sin tregua ni límite,
aportando a este mundo un poco de fe y de esperanza,
sabiendo que, tu presencia,
es garantía de que, lo pequeño,
es esencial para entrar por las puertas del cielo.

¡Quiero ser importante, Señor!
Pero no con la medida del mundo.
Que aprenda, oh Jesús,
a invertir tiempo, sudor y esfuerzo
en lo que aparentemente no produce fruto.
En el campo que, por ser duro y árido,
nadie quiere ofrecer sus pies ni sus manos.
En los rostros que, porque reclaman justicia,
son desterrados y dejados de lado.

¡Quiero ser importante, Señor!
A tu estilo y con tu mano.
Poniendo valor donde abunde la debilidad.
Colocando tu Palabra donde reine la confusión.
Llevando tu persona donde nos sometan otros dioses.
Anunciando tu venida,
donde otros proclamen el vacío o el absurdo.

¡Sí! ¡Así, Señor! Así de importante yo quiera ser
Al contrario de lo que el mundo pretende.
Como un niño en tus manos.
Como el evangelio, de día y de noche,
me recuerda y me dice.
Amén.

P. Javier Leoz
celebrandolavida.org

sábado, 29 de septiembre de 2012

SAN MIGUEL ARCÁNGEL

"¿QUIÉN COMO DIOS?"
 

-Obra de Madre Adela Galindo, Fundadora
SCTJM
Se lo representa con el traje de Guerrero o de Soldado Centurión como Príncipe de Milicia Celestial que es.
¿Quién es San Miguel Arcángel?
San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales", "jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.
Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.
La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.
Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.

El mismo nombre de Miguel, nos invita a darle honor, ya que es un clamor de entusiasmo y fidelidad. Significa "Quién como Dios".
Satanás tiembla al escuchar su nombre, ya que le recuerda el grito de noble protesta que este arcángel manifestó cuando se rebelaron los ángeles. San Miguel manifestó su fortaleza y poder cuando peleó la gran batalla en el cielo. Por su celo y fidelidad para con Dios gran parte de la corte celestial se mantuvo en fidelidad y obediencia. Su fortaleza inspiró valentía en los demás ángeles quienes se unieron a su grito de nobleza: "¡¿Quién como Dios?!." Desde ese momento se le conoce como el capitán de la milicia de Dios, el primer príncipe de la ciudad santa a quien los demás ángeles obedecen.
Oración:


"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén." 
 (Aunque no es obligación, se puede continuar con gran provecho  la práctica de rezar esta oración después de la Santa Misa como se hacía antes del Conc. Vat. II.) 


Fuente:  http://www.corazones.org/santos/miguel_arcangel.htm#oraci%C3%B3n%20a%20San%20Miguel:

sábado, 22 de septiembre de 2012

INVOCACIONES AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA


Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acuérdate de mí, miserable pecador. Avemaría.

Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.
Reina del Cielo y de la tierra, sé mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de tu Santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
Abogada y Refugio de los pecadores, asísteme en el trance de mi muerte y ábreme las puertas del Cielo. Avemaría.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Allí estaré


Cuando nadie esté allí para ti,
y pienses que no le importas a nadie...
Cuando el mundo entero esté sobre ti
y pienses que estás solo o sola...
Allí estaré...                                                                              

Cuando a la persona que más te importa,
no le importes tú...
Cuando aquel al que le hayas entregado tu corazón,
lo desprecie...
Allí estaré...

Cuando la persona en la que confiaste te traicione…
Cuando la persona con la que has compartido
todos tus recuerdos, te hiera...
Allí estaré...

Cuando todo lo que necesites sea un amigo
que escuche tus lamentos...
Cuando todo lo que necesites sea alguien
que enjugue tus lágrimas...
Allí estaré...

Cuando tu corazón te duela tanto
que hasta te cueste respirar...
Cuando quieras desistir y desees morir...
Allí estaré...

Cuando comiences a llorar después
de haber escuchado esa triste canción...
Cuando las lágrimas no cesen de caer...
Allí estaré...

Estaré allí hasta el final.
Es una promesa que puedo hacerte.
Si alguna vez me necesitas, sólo llámame y...
Allí estaré…

Te acompañaré y estaré contigo,
hasta la consumación de los siglos...
Sólo llámame y...
Allí estaré…

celebrandolavida.org

jueves, 20 de septiembre de 2012

Sembremos sólo amor...


Una persona, un gesto, puede cambiarnos la vida, pero así como pueden cambiárnosla a nosotros, también pueden cambiársela a los demás; por eso es importante que siempre recordemos que somos personas, y que somos dueños de nuestros gestos. Y que al vivir en un mundo de relación, en contacto con otras personas, nuestra propia persona y nuestros gestos pueden cambiar la vida de los demás.
 ¿Nos pusimos a pensar simplemente en el valor de una sonrisa? Cuán diferente nos sentimos cuando se nos recibe con una sonrisa, en lugar de una mueca o sólo con indiferencia.
Qué distinto nos predispone la amabilidad,una palabra cálida, un gesto de cariño, una caricia, un beso, una manifestación de ternura...
En cambio la grosería, el desprecio, la indiferencia, el maltrato, pueden destruirnos.

Tratamos de ir por la vida sembrando amor y respeto; y no siempre recibimos lo mismo.
Pero eso no debe hacer que nosotros cambiemos, porque, entonces, estaríamos imitando modelos que repudiamos.

Si algo nos lastima, tratemos de cambiarlo; y si no podemos, apartémonos de ello. Pero no emulemos su accionar.
Recordemos que esas, nuestras acciones, pueden cambiar la vida de los demás.
Y lo lindo es cambiar la vida de los demás para bien, para mejor.
Lo bueno es cambiar lágrimas por sonrisas, tristeza por alegría, desprecio por consideración, odio por amor, maldad por bondad...
Siempre, lo bueno, es cambiar malo por bueno; obremos de modo tal que, en nuestro paso por la vida de los demás,sembremos sólo amor.
Seguramente cosecharemos más de lo que nos podemos imaginar.
 celebrandolavida.org
Imagen:Google

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Atrévete


Camina por donde nunca nadie antes haya caminado.
Haz lo que nunca nadie antes haya hecho.
Deja tus propias huellas... y no pises sobre las huellas
de los demás porque no dejarás marcas.

Si caminas por donde ya hayas caminado,
encontrarás lo que ya has encontrado.
Si te atrae una luz, síguela.
Si te conduce a un pantano, ya saldrás de él...

Pero si no la sigues, te preguntarás toda la vida
si acaso era una estrella.
Cada día que vives es una ocasión especial...
La vida, por muy dura que se ponga a veces,
se ve mejor desde detrás de una pequeña sonrisa.

A veces no nos dan a escoger
entre las lágrimas y la risa,
sino sólo entre las lágrimas; entonces
hay que saberse decidir por las más hermosas.

Sueña lo que te atrevas a soñar.
Ve donde quieras ir. Sé lo que quieras ser.
¡Vive!

El que quiere hacer algo, encuentra el camino.
El que no quiere hacer nada, encuentra una excusa.
Nunca se te da un sueño sin que se te den también
los medios para que lo realices.

La felicidad es como la mariposa:
cuanto más la persigues más te eludirá,
pero si vuelves tu atención a otras cosas
vendrá y suavemente se posará en tu hombro.

No son muertos los que descansan en una tumba fría,
son muertos los que teniendo el alma muerta...
¡viven todavía!

Aunque no sepas la explicación,
¡nada ocurre sin razón!

celebrandolavida.org

martes, 18 de septiembre de 2012

El día de mañana


 Señor, el día de mañana lo tienes preparado
para mí desde toda la eternidad, con todos
sus pormenores, sus problemas, sus gozos.
 
Sé que todo es gracia para mí y todo
es providencia sobre mí, nada ocurrirá
al azar, Tú estás en todo.
 
Señor, tú quieres redimir, salvar y santificar
el mundo por mi intermedio; soy tu instrumento;
pero como instrumento tuyo debo estar
vitalmente unido a ti por medio de la gracia
y hacer contigo todas las cosas.
 
Entonces, Señor, mi día no será mío, sino tuyo.
 
Convivimos en la misma casa, compartimos
la misma vida, las mismas cruces, el mismo
deber diario; sólo así es real mi vida y sólo así
el día pertenece a la eternidad, sólo así mi vida
tiene proyección de eternidad y no queda
limitada por el paréntesis del tiempo.
 
Si siento que mi vida es una vida frustrada,
surge en mi espíritu la amargura, la decepción,
la falta de ilusión, y todo queda amargo,
sin sentido, sin una suficiente razón de ser;
todo queda en la penumbra, en la tristeza
de la soledad y de la inacción.
 
Pero con esa luz allá en el horizonte, el camino
se ilumina, se ve por dónde se va y, sobre todo,
se ve hacia dónde debo ir.
 
Aquella exclamación del filósofo francés:
"No sé de dónde vengo y no sé adónde voy",
es el grito de un alma torturada, de un espíritu
amargado, de un hombre que vivió sin saber
para qué se le había dado la vida y que llega
a descubrir esa ignorancia precisamente cuando
ya la vida se le estaba yendo de las manos.
 
La fe es realmente una luz que ilumina la senda
y que nos ilumina a nosotros mismos en nuestro
propio interior.
 
Por eso Jesús dice que Él es la Luz, que quien
lo sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá
la luz de la vida.

celebrandolavida.org
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