Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 24 de septiembre de 2015

Motor.




Mensaje eucarístico

Nuestro motor en la vida espiritual y en la vida apostólica, debe ser la Comunión recibida, adorada y contemplada, porque es desde la Eucaristía que el Señor nos da la fuerza para emprender todas las obras apostólicas que tengamos que realizar, y también de allí nos viene la fuerza para reformar nuestra vida, practicando las virtudes.

Por eso no dejemos jamás (salvo que estemos en pecado mortal), el acercarnos a comulgar cada domingo, y de ser posible todos los días, porque cada vez que comulgamos con las debidas disposiciones, adquirimos una fortuna inmensa, de modo que sólo en el Cielo comprenderemos lo valiosa que era cada Santa Comunión eucarística.

¡Y nosotros, que por tan vanos y pobres motivos dejamos de ir a Misa, y de recibir al Señor Sacramentado!

En esto podemos ver una astucia del enemigo del alma, que quiere mantenernos apartados del Bien, que es la Comunión; y si no logra hacernos caer en pecado mortal y mantenernos en ese estado para que no nos podamos acercar a comulgar, al menos trata de infundirnos tibieza y dejadez, de manera que por nosotros mismos dejamos de asistir a la iglesia, y así ya nos tiene atrapados entre sus lazos.

Cueste lo que cueste, confesémonos si es necesario y volvamos a recibir a Jesús Sacramentado, al menos todos los domingos, y si podemos, también entre semana, porque ya lo ha dicho el Señor en el Evangelio: “Sin Mí, nada podéis hacer”. Es decir que sin la Eucaristía, no podemos hacer nada, absolutamente, de bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...