Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 6 de junio de 2016

Vive al máximo



“Tengo mil cosas que hacer, me tengo que apurar...”, y mientras decía rápido una oración salí de mi casa corriendo.

Durante el día no tuve tiempo de escuchar a los demás, no tuve tiempo de detenerme con quien me necesitaba...Demasiadas cosas que hacer, esta era mi queja constante. Y así sin darme cuenta tuve tiempo de morir y cuando ante el Señor me presenté, en sus manos tenía un libro, el libro de la Vida. Miró con tristeza en él y me dijo:
“Tu nombre no puedo encontrar, alguna vez lo iba a escribir pero nunca tuve tiempo”.

Esta historia no la invente yo, es una reflexión de alguien más y ¿sabes? desde que la leí en un libro la tengo muy en mente. Como que a todos nos pasa.
Vivimos acelerados, agobiados por mil cosas y no nos percatamos de tantas necesidades que hay a nuestro alrededor e incluso en nuestro interior.

En nuestra casa, con nuestra raza de amigos, en las clases, cuántas veces preferimos nuestra comodidad, ¿y los demás?... que se las arreglen. 

Cuando un amigo me pide un favor:

"Aguántame, ahora no puedo"... 
¿Paciencia con mi hermano?
“ni pensarlo es muy necio”...
Ir a misa, “¿A qué hora?
¡No tengo tiempo!... y demás.”

Y es que se nos olvida que existe un día que se llama mañana.
Se nos olvida que el amor es algo tan valioso que tenemos que dar para poder poseer y sobretodo, se nos olvida que la Única certeza que tenemos en esta vida, es que estamos de paso, y el tiempo que Dios nos regale lo debemos aprovechar para ganarnos la eternidad.

El desperdicio de nuestra vida estará en el amor que no hayamos dado.
Por eso, cada día, aunque estamos cansados: ¡Hay que vivirlo al máximo!

Cada problema o decepción que nos haga ver todo fatal, hay que ponerlo en manos de Aquél que más nos ama y darle para adelante. Y que de cada persona con la que nos relacionemos, hay que aprender algo y regalarle lo mejor de nosotros mismos.

El tiempo no regresa, sólo avanza, por eso, vive tu vida con decisión y valor...
Sostente de tus principios, no los de la moda, porque la verdad y los valores raramente se ponen de moda. Y si caes, no importa, cada tropiezo te hará madurar para levantarte más alto, de esta forma enseñaras a los demás lo importante que es vivir.

Tú y yo, cada uno de nosotros, sabemos dónde tenemos que echarle ganas para hacer de nuestra vida la mejor de las inversiones.
Y así, el día que tengamos ganas para hacer de nuestras vidas la mejor de nuestras inversiones, el día que llegue nuestro tiempo de morir porque así Dios lo quiera, podamos llegar a Él con las manos vacías...
Vacías por haber entregado todo el amor que había en nuestras manos.

 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...