Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Perdonarás



Perdonarás, olvidando todo el mal a fin de que te acuerdes de hacer todo el bien posible.

Perdonarás una agresión de cualquier naturaleza, sin conservar ningún resentimiento contra quien sea el instrumento de tus inquietudes. 

Perdonarás la injuria, comprendiendo que aquel que te calumnia padece desequilibrios que ignoras. 

Perdonarás la ingratitud de los amigos, teniendo en cuenta que un ingrato es alguien que está a un paso de desorganización emocional. 

Perdonarás la impiedad, reconociendo que quien la lleva está a medio camino de la locura total. 

Perdonarás al envidioso, no permitiendo sintonizarte con sus malos pensamientos, ya que él es enemigo de sí mismo. 

Perdonarás al que maldice, pues se desmoraliza a sí mismo. 

Perdonarás al intrigante, porque es una trampa para encerrarse, sufriendo injusticias que él mismo engendra. 

Perdonarás al que no cumple los compromisos, prosiguiendo sin él, pero seguirás con tus compromisos adquiridos. 

Perdonarás, sí, a todos, pero no te desanimaras, no retrocederás en los compromisos adquiridos, no te harás cómplice de aquellos que, engañados, prefieren mantener una mente desordenada, de frivolidad y de insensatez, procurando apoyarte en tu condescendencia o desvinculándote  de los trabajos que te inspiran confianza. 

Perdonarás siempre, teniendo en cuenta que el mensaje de la Doctrina Espiritual, en su aspecto evangélico y filosófico, te enseña a remitirte a antiguas causas de aflicción, dándote resignación y luz al conocimiento, a fin de que comprendas que sólo sufre el que lo merece, y que la escala de la montaña de la redención está siempre apoyada sobre las imperfecciones personales y que se irán limando poco a poco hasta la victoria total como legitima liberación de las malas pasiones. 

Perdonarás, porque tu compromiso es con el amor, y conforme hizo Jesús, amando, irás perdonando siempre a todo y a todos sin desfallecer.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...