“Señor, Tú nunca abandonas a quienes esperan en Ti.
FE y más FE.
“Señor, Tú nunca abandonas a quienes esperan en Ti.
“LA ORACIÓN QUE LA ABUELA HACÍA CUANDO YA NO ENCONTRABA REMEDIO PARA LO QUE ESTABA VIVIENDO…”
La abuela decía que hay momentos donde uno ya no sabe qué hacer.
-Cuando ya intentaste hablar…
-Problemas en la casa…
Porque decía:
Hay dolores que empiezan a sanar cuando uno deja de cargar todo solo.
Escribe:
Nuestra Señora de Fátima, acompáñanos, intercede por nosotros y cúbrenos con tu Santo Manto.
San José, tuvo hacia Jesús "por don especial del cielo", todo aquel amor natural, toda aquella afectuosa solicitud que el corazón de un padre pueda conocer.
🌿🌿🌿
San José, se convirtió en el depositario del misterio escondido desde siglos en Dios. El participa de la autorrevelación de Dios en Cristo, de este misterio divino junto con María, José es el primer depositario.
Ángel santo, compañero fiel,
Venía con dudas, preguntas, inquietudes, deseo de consejo y también con intención de confesarse.
Por favor, lea este mensaje, no es solo para mí o para usted, sino para todos. Prometo explicar mejor cómo surgió y compartiré íntegramente mi testimonio, pero, por lo pronto, por favor léalo, hágalo suyo (porque lo es) y promuévalo:
“Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.” (Salmo 103:2)
A veces estás tan ocupado sobreviviendo…que olvidas todo lo que Dios ya hizo.
Y un día te detienes. Empiezas a recordar:
las veces que proveyó, las puertas que abrió,
lo que te sostuvo cuando pensabas que no podías más. Y de repente… el corazón se rompe un poco. Porque entiendes que Dios ha sido demasiado bueno.
Más fiel de lo que notaste, más presente de lo que imaginabas, más paciente de lo que merecías. Y ahí, entre recuerdos y gratitud…los ojos se llenan de lágrimas.
No por tristeza… sino porque Su gracia ha estado en cada parte de tu historia.
Respira…todavía hay mucho por agradecer.
Seguimos este mes de mayo de la mano de María y de Marialis Cultus. Y hoy entramos en un tema muy concreto: el peligro de deformar la devoción mariana.
Hoy la Palabra nos recuerda que la fe no consiste en cargar yugos insoportables, sino en permanecer en el amor de Cristo.