Señor mío y Dios mío, en este nuevo amanecer elevamos el corazón hacia Ti, reconociendo que no es por nosotros, ni por nuestros méritos, sino por Tu Nombre santo que todo cobra sentido.
A Ti la gloria, a Ti la alabanza, a Ti toda honra, porque eres fiel y bondadoso, porque nunca abandonas a los que esperan en Tu misericordia.
Hoy queremos vivir para que Tu grandeza se manifieste en nuestras obras, en nuestras palabras y en cada decisión que tomemos.
Que no haya duda en nuestro corazón ni en el de quienes nos rodean: Tú estás vivo, Tú gobiernas desde el cielo, y todo lo que haces es perfecto.
Aparta de nosotros todo ídolo, todo apego inútil, todo lo que quiera ocupar Tu lugar. Que no pongamos nuestra confianza en lo material, en lo pasajero o en obras humanas, sino solo en Ti, Señor, que eres eterno, verdadero y todopoderoso.
Bendícenos en este día, Señor, y haznos instrumentos de Tu bendición. Que sepamos valorar todo cuanto nos das, gracias a Tu infinito amor.
Llena nuestras manos de generosidad, nuestro corazón de fe y nuestra alma de esperanza firme en Ti.
Que todo en nosotros te alabe, que nuestra vida entera sea un canto continuo que proclame: solo Tú eres Dios, solo Tú eres digno, solo Tú eres nuestro Señor.
Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma