Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día levantamos nuestro corazón hacia Ti para alabarte, bendecirte y darte gracias por Tu infinita bondad, porque Tu Nombre es santo y digno de toda alabanza desde que sale el sol hasta su ocaso.
Gracias por sostenernos, por no abandonarnos nunca y por mirar con amor nuestra pequeñez y nuestras necesidades.
Te pedimos que hoy nos concedas humildad, prudencia, serenidad y un corazón dispuesto a hacer siempre Tu Voluntad.
Levanta también nuestras almas cuando nos sintamos débiles o cansados, danos fortaleza en las dificultades y ayúdanos a confiar plenamente en Ti aun en medio de las incertidumbres y pruebas de la vida.
Señor, así como levantas del polvo al desvalido y haces sentar entre los grandes al necesitado, levanta también nuestros corazones para vivir en fidelidad, esperanza y amor.
Que nunca nos falte la FE, que nunca nos apartemos de Ti y que podamos reconocer Tu Presencia en cada momento de este día.
María Santísima, Madre nuestra, acompáñanos, intercede por nosotros, cúbrenos con tu Santo Manto y llévanos siempre hacia Tu Hijo amado, Nuestro Señor Jesucristo.
Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.
FE y más FE.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma