Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 22 de diciembre de 2014

La maravillosa Novena de Aguinaldo - Día 7

ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS

ORACIÓN INICIAL

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro Hijo humanado, suplicándole por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
Tres Gloria al Padre

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que Vos misma preparéis mi alma, y las de todos los que en este tiempo hicieren esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.
¡Oh dulcísima madre! Comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le aguardasteis Vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Nueve Avemarías

ORACIÓN A SAN JOSÉ

¡Oh, Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza.
Os ruego que por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina Esencia le vea y le goce en el cielo. Amén.
**********

7º DÍA - CONSIDERACIÓN

Representémonos el viaje de María y José hacia Belén, llevando consigo, aún no nacido, al Creador del universo hecho hombre. Contemplemos la Humanidad y la obediencia de este divino Niño que, aunque de raza judía y habiendo amado a su pueblo con una predilección inexplicable, obedece así a un príncipe extranjero que forma el censo de población de su provincia, como si hubiese para él en esa circunstancia algo que le halagase, y quisiese apresurarse a aprovechar la ocasión de hacerse empadronar oficial y auténticamente como súbdito en el momento que venía al mundo. ¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnancia a la criatura, parezca ser la cosa creada que tenga más atractivos para el Creador? ¿No nos enseñará la humildad de Jesús a amar esa hermosa virtud?
¡Ah...! que llegue el momento en que aparezca el deseado de las naciones, porque todo clama por este feliz acontecimiento. El mundo, sumido en la oscuridad y el malestar, buscando y no encontrando el alivio de sus males, suspira por su Libertador. El anhelo de José, la expectativa de María, son cosas que no se puede expresar en el lenguaje humano. El Padre Eterno se halla, si nos es lícito emplear esta expresión, adorablemente impaciente por dar a su Hijo único al mundo, y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles. El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esta santa humanidad tan bella que él mismo ha formado con tan especial y divino esmero. En cuanto al divino Niño, objeto de tantos anhelos, recordemos que hacia nosotros avanza lo mismo que hacia Belén. Apresuremos con nuestro deseo el momento de su llegada; purifiquemos nuestras almas para que sean su mítica morada, y nuestros corazones para que sean su mansión terrenal; que nuestros actos de mortificación y desprendimiento "preparen los caminos del Señor y hagan rectos sus senderos".

7º JORNADA

Esta es la séptima jornada y es la ciudad santa de Jerusalén, donde se contempla la inmensidad de penas que padecería nuestra Reina y Señora, cuando pasando por aquellas calles contemplaba, como quien sabía lo mucho que en aquella ingrata ciudad había de padecer su Divino Jesús, las penosas jornadas que había de hacer de Tribunal en Tribunal, y en las posadas tan malas que había de hallar, y en aquellos Pretorios y Tribunales, consideración que le sacaba las lágrimas a los ojos. Contempla el tormento que el Niño Dios padecería en sus entrañas; allí, diría, me darán la bofetada, y en aquella casa abrirán un calabozo para ponerme aprisionado; en aquel palacio se abrirán las puertas para atormentarme con más de cinco mil azotes; y en aquel Tribunal me tratarán como a loco simple. Con esta consideración llegaría al Monte Calvario.
Se rezan las Aspiraciones y la Oración Final

 ASPIRACIONES PARA LA VENIDA DEL NIÑO JESÚS



Dulce Jesús mío mi niño adorado
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

1
¡Oh, sapiencia suma del Dios Soberano Que a infantil alcance te rebajas sacro! ¡Oh, Divino Niño ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!
R/ ¡Ven...

2
¡Oh, Adonai potente que, a Moisés hablando, de Israel al pueblo
disteis los mandatos! ¡Ah!, ven prontamente para rescatarnos, y que un niño débil muestre fuerte brazo.
R/ ¡Ven...

3
¡Oh raíz sagrada de Jessé, que en lo alto presentas al orbe tu fragante nardo! Dulcísimo Niño que has sido llamado Lirio de los Valles bella Flor del Campo,
R/ ¡Ven...

4
Llave de David que abre al desterrado la cerradas puertas del regio palacio, ¡Sácanos, oh Niño, con tu blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado !
R/ ¡Ven...

5
¡Oh lumbre de Oriente, Sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos! Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios,
R/ ¡Ven...

6
Espejo sin mancha Santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano. Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño da al mísero amparo.
R/ ¡Ven...

7
Rey de las naciones Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, pastor del rebaño, Niño que apacientas  con suave cayado, ya la oveja arisca, ya el cordero manso,
R/ ¡Ven...

8
Ábranse los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío como riego santo. ¡Ven hermoso Niño, ven Dios humanado, luce hermosa estrella, brota flor del campo!
R/ ¡Ven...

9
Ven que ya María previene sus brazos a su niño vean, en tiempo cercano.  Ven, que ya José, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario.
R/ ¡Ven...

10
Del débil auxilio del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado, Vida de mi vida, mi dueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano.
R/ ¡Ven...

11
Véante mis ojos, de ti enamorados Bese ya tus plantas, bese ya tus manos. Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases te dice mi llanto:
R/ ¡Ven...

12
Ven Salvador nuestro por quien suspiramos,
R/ ¡Ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!

ORACIÓN FINAL

(Para todos los días)
Acordaos, oh dulcísimo Niño Jesús, que dijisteis a la Venerada Margarita del Santísimo Sacramento y en persona suya a todos vuestros devotos estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad tan agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma Verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayudadnos a llevar una vida santa para vivir una eternidad bienaventurada. Concedednos por los méritos infinitos de vuestra Encarnación y de vuestra infancia la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a Vos, oh Niño Omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...