Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 14 de febrero de 2015

SEÑORA DEL SILENCIO





Madre del silencio y de la Humildad, 
tú vives perdida y encontrada
 
en el mar sin fondo del Misterio del Señor.

Eres disponibilidad y receptividad.
 
Eres fecundidad y plenitud. 
Eres atención y solicitud por los hermanos. 
Estás vestida de fortaleza.

En ti resplandecen la madurez humana 
y la elegancia espiritual. 
Eres señora de ti misma 
antes de ser señora nuestra. 
No existe dispersión en ti.

En un acto simple y total, tu alma, toda inmóvil, 
está paralizada e identificada con el Señor. 
Estás dentro de Dios, y Dios dentro de ti. 
El Misterio Total te envuelve y te penetra, 
te posee, ocupa e integra todo tu ser.

Parece que todo quedó paralizado en ti, 
todo se identificó contigo: 
el tiempo, el espacio, la palabra, 
la música, el silencio, la mujer, Dios. 
Todo quedó asumido en ti, y divinizado. 
Jamás se vio estampa humana de tanta dulzura, 
ni se volverá a ver en la tierra 
mujer tan inefablemente evocadora.

Sin embargo, tu silencio no es ausencia 
sino presencia. 
Estás abismada en el Señor 
y, al mismo tiempo, 
atenta a los hermanos, como en Cana.

Nunca la comunicación es tan profunda 
como cuando no se dice nada, y nunca el silencio es tan elocuente 
como cuando nada se comunica.

Haznos comprender 
que el silencio no es desinterés por los hermanos 
sino fuente de energía e irradiación; 
no es repliegue sino despliegue; y que, para derramar riquezas, 
es necesario acumularlas.

El mundo se ahoga en el mar de la dispersión, y no es posible amar a los hermanos 
con un corazón disperso. 
Haznos comprender que el apostolado, 
sin silencio, 
es alienación; y que el silencio, 
sin apostolado, 
es comodidad.

Envuélvenos en el manto de tu silencio, y comunícanos la fortaleza de tu Fe, 
la altura de tu Esperanza y la profundidad de tu Amor. 
Quédate con los que quedan, y vente con los que nos vamos.

¡Oh Madre admirable del Silencio!

Amen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...