Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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viernes, 2 de marzo de 2012

¿Es tu cruz la más pesada?


La cruz que llevamos nos parece la más pesada.
Creemos que somos los únicos que caminamos
por el mundo con ella a cuestas.
A veces su peso nos ahoga, sentimos
que el pecho se cierra y nos deja sin aire
en cada intento de seguir, pesa... sí, pesa.

La cruz que nadie desea llevar,
la que queremos abandonar,
la que nos tocó en suerte...

La cruz que hizo añicos nuestra felicidad,
que oscureció nuestra morada,
que lastimó nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

La cruz de los problemas, de la infelicidad,
de la soledad, del abandono, de la infancia
sin juguetes, de la niñez sin padres, del crecimiento
a solas, del hogar destruido, de los hijos abandonados,
de la mentira, de la estafa, de los que ya no están
y dejan en nosotros el dolor de la ausencia.

La cruz de la infidelidad, del engaño, del divorcio,
de la humillación, de la pérdida de autoestima,
del sentir que no somos valiosos.

La cruz de la envidia, de la gula,
de la codicia, del egoísmo.
La cruz de la enfermedad que no
encuentra su cura, del miedo.

La cruz del trabajo perdido,
de la búsqueda incierta.
La cruz de la necesidad, del hambre,
de la incertidumbre.

¡Mi cruz es la más pesada!
¿Por qué a mí? ¿Por qué...?
¿Por qué...? ¿Por qué...?

Mira a tu alrededor, hay miles caminando contigo,
todos llevan una cruz más grande, más chica,
más liviana, más pesada.

Algunos caminan arrastrándose porque ya no soportan
más su peso, se doblan sus rodillas, porque llevan años
cargándola en sus hombros y están lastimados.
pero no gritan, no piden ayuda,
ni siquiera piensan en detenerse... siguen.
Llevan una sonrisa y la palabra de aliento
a quienes la necesitan.
Utilizan su experiencia para ayudar a otros...
Siembran esperanza en cada lugar por el que pasan.

Mira a tu alrededor.
¿Es tu cruz la más pesada?
Esa cruz que es el símbolo de la vida.

Tu cruz, mi cruz... no son prestadas, son nuestras.
En cada marca de esa cruz se esconde
el interior de quien la carga.

La verdadera vida es sólo de aquellos
que aprendieron a llevar su cruz con valentía,
esfuerzo, voluntad, y por sobre todo,
con amor, con verdadero amor,
aun cuando la cruz pesó tanto que se sintieron
desfallecer y hoy son ejemplos y modelos
para quienes los acompañan en este camino.

Fuente:celebrandolavida.org

2 comentarios:

  1. Con todo es la Cruz el mejor de los regalos Magda...que seria mi vida sin Ella...es donde tantas veces me sirve de descanso.....es mi lecho de Amor....es donde mejor me habla la Verdad y me muestra mi realidad sin tapujos....asi desnuda de adornos.....es donde mi alma se encuentra con la Verdad y es donde crece para llegar a la alabanza y a dar Gloria a Dios. Sé que no voy sola y dejarme ayudar llevandola es un camino de salvacion para mi y el que me ayuda a llevarla.......preciosa reflexion.....suelo huir del porqué.....y paso al para qué.....y siempre me dá respuesta si El me dá la valentía de abrazarla con el Amor que El me dá.....un beso

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    Respuestas
    1. Un abrazo gosspi... me encanta leerte...

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Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

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