Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 8 de julio de 2017

¡Libéranos! ¡Libéranos!



“Al encomendarte a ti, o Madre, a todos los hombres, a todos los pueblos, te confiamos también la consagración del mundo, y la entregamos a tu Corazón maternal. ¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer las amenazas del maligno, que tan fácilmente se arraigan en los corazones de la gente de hoy, y cuyos efectos inconmensurables ya pesan sobre nuestro mundo moderno y parecen bloquear nuestro camino hacia el futuro! 

De la escasez y de la guerra, libéranos. De la guerra nuclear, de la incalculable auto- destrucción, de todo tipo de guerra, libéranos. De los pecados en contra de la vida del hombre desde su inicio, libéranos. Del odio y de la reducción de la dignidad de los hijos de Dios, libéranos. De toda clase de injusticia, en la vida de la sociedad, nacional e internacional, libéranos. 

De la disposición a incumplir los mandamientos de Dios, libéranos. De los intentos de sofocar en los corazones humanos, la verdad de Dios, libéranos. De la perdida del sentido del bien y el mal, libéranos. De los pecados contra el Espíritu Santo, libéranos, libéranos. (1) 

¡Que en tu Inmaculado Corazón se manifieste para todos la luz de la Esperanza!”



Papa Juan Pablo II: Consagración de Rusia y el mundo al Corazón Inmaculado, el 25 de marzo de 1984
  1. Sor Lucía, vidente de Fátima, confirmo personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a lo que quería Nuestra Señora de Fátima. “Si, se hizo como Nuestra Señora lo había solicitado, el 25 de marzo de 1984” (Lucía, Carta del 8 de noviembre de 1989)
EWTN


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