Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

miércoles, 23 de marzo de 2011

¡40 días para enamorarte!



Dice un refrán popular: que por arriba, que por abajo, la Cuaresma siempre cae en marzo. Celebremos, pues, en marzo, el mes del amor.
Crecí con la idea de que Cuaresma es época de sacrificio: días larguísimos sin refresco, chocolates, cigarros, quesadillas o café. Pero no es así. La Cuaresma no es época de tristeza, es tiempo de entrega, de aceptación, de darse y de recibir, porque eso es el amor. Esta Cuaresma pongámonos guapos, ¡tenemos 40 días para enamorarnos!
Esta Cuaresma pongámonos guapos, ¡tenemos 40 días para enamorarnos!
Nos vamos a enamorar de Dios, así sin mucho pensarle como por instinto natural. Vamos a dejarnos llevar por ese amor a primera vista que nace del silencio de nuestra alma cuando contemplamos un atardecer y nos maravillamos de la creación, de Su creación.
No perdamos el tiempo, hagamos una cita, una visita al Santísimo, una ida a misa o simplemente un rato de oración. Hazte presente, deja que se haga presente.
Y ya entrados en la plática, dile lo que te gusta y, como buen enamorado, averigua qué le gusta. ¿Qué le gusta a Dios? A Dios le gustas tú. Él nos hizo, ¿recuerdas? Y nos hizo exactamente como Él quería que fuéramos. Por eso disfruta vernos y sobre todo vernos realizados como personas, haciendo lo que nos hace humanos, lo que nos acerca a Él.
Pero no creas que tenemos que estar en contemplación todo el día. Dios nos da nuestro espacio y nos quiere alegres “No hay cosa más triste que un triste santo”, decía San Josemaría. Las personas que se aman se divierten juntas. Esto no significa convertir la oración en una reunión de “buenas vibras”, pero sí podemos convertir nuestra vida, nuestro trabajo diario, nuestras diversiones en oración y, ¿por qué no? De vez en cuando en una que otra canción.
Probablemente esto ya lo habrás intentado en otras ocasiones y sientas que es una tarea difícil, que no es para ti. El dolor, la monotonía de la lucha diaria, los problemas del mundo, la visión de nuestras propias fallas, pueden destruir nuestro amor, pero no el de Él. Y cuando sientas un vacío en el estomago o que te falta el aire, llámalo, acércate y no te acongojes.
También el perdón es cosa de enamorados. No tengas miedo de una buena confesión, parte de enamorarse es dejarle saber al otro exactamente cómo somos para terminar dándonos cuenta de que nos quieren a pesar de lo que somos.
¡Ánimo! Desempolvemos esa estampa, saquemos del cajón aquel crucifijo. Hay que ponerlo a un lado de la foto del novio, del esposo, de los hijos… Así es como recordamos a los que amamos, los traemos en la bolsa, en el carro, en un cuaderno. Sólo con ver la foto nos enderezamos, sonreímos, estudiamos, seguimos la dieta... El amor nos hace sacar lo mejor de nosotros. ¡Tenemos 40 días para ponernos en forma!
Hay que tener cuidado, sin embargo, de no quedarnos en el enamoramiento. Si no estás presente, si el amor no se convierte en una fuerza que te mueve a la acción: te quedaste atorado en febrero. Amor es estar para el otro, más allá de una canción y un sentimiento.
Es estar para alimentar al hambriento, para vestir al que tiene frío, para consolar al triste, para educar a tus hijos, para cuidar a tus padres, para acompañar a tu esposo, para reírte con la amiga, porque donde quiera que hay un necesitado está Él y lo que hacemos por cada uno de ellos lo hacemos por Él.
Y con la Pascua en la mira, ¿quién más nos puede aconsejar qué regalarle a Dios en su fiesta de resurrección? Escuchemos a nuestra Madre María que le da un toque delicado a esta gran fuerza, que la llena de detalles, de silencios, de sonrisas, de espera… son esas pequeñas muestras de cariño que valen no por lo que son sino por lo que representan. Es ese chocolate, ese refresco que en el momento apropiado se transforma en un detalle de amor, de tomarse el tiempo, de dejar de hacer otras cosas, de tenerlo presente, de darnos un poco cada día.
¿Qué regalarle a alguien que lo tiene todo? ¿Qué le puedes dar a Dios? Detalles, esta Cuaresma convierte tus sacrificios en detalles hechos por amor.

Escrito por Emma Aguayo de Shugert
Fuente:yoinfluyo.com 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...