Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

miércoles, 26 de febrero de 2025

Miércoles de San José

 San José, esposo de la Virgen María, consagramos a tu Castísimo Corazón, nuestra familia, para que en todos reine el amor y la comprensión, que nuestros hogares sean un refugio del amor de Dios, donde se defienda la vida, pureza, dignidad, y castidad, donde florezcan todas las virtudes cristianas.

Amado San José, acepta esta consagración, que tú siempre seas nuestro custodio, padre y guía en el camino de la salvación. Obtennos una gran pureza de corazón y una ferviente devoción a la vida interior.
Concédeme que, siguiendo tu ejemplo, podamos dirigir todas nuestras acciones hacia la mayor gloria de Dios, en unión con el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María.
Oh San José, que fuiste bendecido por el Señor con la beatitud prometida a los puros de corazón, ya que durante tu vida terrena compartiste la vida de Jesús y viviste en Su presencia visible. Dígnate interceder por nosotros ante tu amado Hijo.
Pídele que nos ayude, para que nuestra conciencia sea recta y veraz, y que nuestros corazones sean puros. Libérame del doblez y la malicia. Llena mi corazón de esperanza para que nunca dilate innecesariamente en mis pesares. Te pido con fe simple y ardiente para que pueda servir a mis hermanos y hermanas con un corazón generoso. De esta manera, como tú, me deleitaré en el profundo gozo y en la paz de la presencia misericordiosa de Dios.
Que con tu ayuda nuestra familia sea una fábrica de santos, donde broten vocaciones a la vida matrimonial, sacerdotal y religiosa, que cada uno según los designios de Dios como, podamos ser constructores eficaces de la civilización del amor.
Para que todos los matrimonios católicos podamos dar testimonio de vida cristiana, llevando la buena nueva de salvación a los necesitados, con predicación, caridad y buen ejemplo. Moldeadnos según tu carácter, para que reinen en todas nuestras familias la paz de Cristo Jesús, Señor Nuestro.
Amén

 



martes, 25 de febrero de 2025

¿CÓMO SE DECLARA A ALGUIEN SANTO EN LA IGLESIA CATÓLICA?

 Hoy te cuento el proceso de canonización paso a paso, en sencillo, aunque puede llegar a ser largo.


 Al principio, en los primeros siglos del cristianismo, no había reglas fijas. Si alguien moría mártir (testigo) por su fe, la gente lo veía como santo al instante. Eran tiempos duros y los mártires eran los héroes.

La comunidad cristiana empezaba a venerarlos sin pedir permiso. Ponían sus nombres en oraciones y hasta celebraban en sus tumbas. Todo era espontáneo, como un reconocimiento del pueblo. Insisto, se les honraba como personas admirables, mas no se les adoraba.

Pero no solo eran mártires. También había "confesores", gente que vivía su fe de forma admirable sin morir por ella. Si tenían fama de santidad, la gente igual los consideraba santos.

Con el tiempo, los obispos empezaron a poner un poco de orden. En la Edad Media, ellos decidían quién era santo en su zona. Revisaban la vida del candidato y aprobaban el culto local.

Esto funcionó un rato, pero a veces había abusos: se "nombraban santos" por política, leyendas, o favoritismo. Además, cada región tenía sus santos y no siempre las personas coincidían.

Por eso, en el siglo X, la Iglesia solicitó que el Papa entrara al juego y diera el visto bueno. El primer caso oficial fue en 993 con San Ulrico, nombrado por el Papa Juan XV

Para el siglo XIII, con Inocencio III, se armó algo más serio: había que investigar la vida y los milagros del candidato. Ya no bastaba la fama, necesitabas pruebas. ¿Crees que eso hizo más justo el proceso?

Llegamos, pues, al Concilio de Trento (siglo XVI), y la Iglesia ajustó todo aún más. Querían evitar exageraciones y asegurarse de que los santos fueran ejemplos sólidos de fe. El proceso se volvió más estricto.

En 1588, Sixto V creó la Congregación de Ritos, un grupo en el Vaticano para manejar canonizaciones. Fue como poner una oficina oficial para revisar cada caso con lupa.

En el siglo XVII, Urbano VIII dijo: "hay que distinguir entre Beatos y Santos". También pidió milagros claros: uno para el Beato, dos para el Santo. Esto va dando forma al proceso actual.

Ya en el siglo XX, Juan Pablo II en 1983 simplificó algunas cosas. Quitó pasos burocráticos y dejó que las diócesis hicieran más desde el inicio. Quería que fuera más ágil el proceso, y vaya que lo puso a prueba ¡Tan solo en su pontificado se canonizaron alrededor de 483 santos!

En la actualidad, todo empieza cuando alguien fallece y la gente dice: "Esta persona era especial, vivía de una manera admirable su fe". No es algo oficial todavía, solo una fama de santidad que se va extendiendo.

Pasan al menos 5 años desde su muerte antes de que la Iglesia decida investigarlo. Es para asegurarse de que esa buena fama sigue viva.

La diócesis correspondiente a la región de misión del posible santo empieza a reunir datos: testimonios, escritos, todo lo que muestre cómo fue su vida. Es como armar un archivo sobre su bondad.

Ese archivo llega al Vaticano. Si ven que vivió las virtudes cristianas de forma ejemplar, lo nombran "Siervo de Dios". Es el primer paso oficial, como empezar una gran aventura que llena de emoción a la Iglesia.

Luego investigan si esas virtudes fueron extraordinarias, casi heroicas. No basta con ser bueno, tiene que ser un compromiso total con Dios. ¿Conoces a alguien que viva así? Ve previendo su candidatura.

Si lo aprueban, el Papa lo declara ‘Venerable’. Eso significa que su vida es un modelo a seguir, aunque aún no hay milagros. Aquí la gente empieza a pedirle favores de intercesión.

Ahora viene el milagro: algo que la ciencia no explique, como una curación, y que se relacione con la intercesión del venerable.

Ese milagro lo revisan con detalle: médicos, científicos y sacerdotes lo analizan. Si pasa la prueba, la persona se convierte en ‘Beato’ o ‘Beata’. Ya está más cerca de ser santo.

Ser Beato permite que lo veneren en un lugar o por grupo específico, no en toda la Iglesia. Es como un reconocimiento más local y muy común. En cada país hay muchísimos beatos actualmente, incontables.

Para ser santo, necesitan un segundo milagro, después de ser Beato. Lo estudian igual de a fondo con peritos, médicos, sacerdotes, científicos, etc. Es como si la Iglesia quisiera estar completamente segura.

Si el segundo milagro es aprobado, el Papa y los cardenales se reúnen para confirmar la santidad del beato. Entonces se hace la canonización, una ceremonia especial para hacerlo oficial ante la Iglesia Universal.

Este proceso puede durar años, décadas o hasta siglos. Algunos, como Madre Teresa, fueron rápidos; otros esperan mucho. ¿Qué opinas de tanta paciencia? ¿Vale la pena?

Es importante siempre saber que canonizar no es "hacer" a alguien santo, sino reconocer que ya lo era por cómo vivió.

Ya como santo, es santo para toda la Iglesia, y no solo con culto de veneración en un lugar. Significa que su vida y su fe son un ejemplo universal. ¿Hay algún santo que te inspire? Cuéntame, y que tengas bendecida semana!

Saludos en el Señor!

Fuente: https://x.com/andrespina__

Andrés Piña

El obispo, como todo cristiano, “servidor de todos

Aquel que gobierna al pueblo debe entender ante todo que él es el servidor de todos. No debe desdeñar su servicio... ya que el Señor de los Señores (1Tim 6,15) nunca desdeñó ponerse a nuestro servicio.
Esta impureza de la carne que se vislumbra entre los discípulos de Cristo como un deseo de grandeza; el humo del orgullo que les nublaba la vista. De hecho, podemos leer: “Una disputa surge entre ellos para saber quién era el más grande” (Lucas 22,24). Pero el Señor sanador estaba ahí; él reprimió sus ínfulas... Él les mostró el ejemplo de humildad en un niño... Porque el orgullo es un gran mal, el primer mal, el origen de todo pecado...
Por ello el apóstol Pablo recomienda, entre otras virtudes de los responsables de la Iglesia, la humildad (1Timoteo 3,6)... Cuando el Señor hablaba del ejemplo del niño: “El que quiera ser el más grande entre vosotros, que sea vuestro servidor” (Mateo 20,26)... Les hablo como obispo y mis advertencias me dan miedo a mí mismo... Cristo vino a la tierra “no para ser servido, sino para servir, y dar su vida para saldar la deuda de una multitud” (Marcos 10,45). Así fue como él sirvió, así es el tipo de servidor que nos ordena ser. Él dio su vida, él nos redimió. ¿Quién entre nosotros puede redimir a alguien más? Nos redimió de la muerte con su muerte, con su sangre. A nosotros que estábamos dispersos por la tierra, él nos levantó con su humildad. Pero nosotros también debemos poner de nuestra parte para sus miembros, porque nosotros fuimos hechos sus miembros. Él es la cabeza, nosotros el cuerpo (Efesios 1,22). Y el apóstol Juan nos exhorta a imitarlo: “Cristo dio su vida por nosotros; nosotros también debemos dar nuestra vida por nuestros hermanos” (1Juan 3,16). 

 

  San Agustín (354-430)
obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sermón para la consagración de un obispo, Guelferbytanus n°32; PLS 2, 637.evangelizo.org

lunes, 24 de febrero de 2025

Creo, pero aumenta mi fe

Características de la fe. En efecto, el acto de fe es voluntario por su propia naturaleza. «Ciertamente, Dios llama a los hombres a servirle en espíritu y en verdad. Por ello, quedan vinculados en conciencia, pero no coaccionados [...] Esto se hizo patente, sobre todo, en Cristo Jesús» (Concilio Vaticano II, 11). En efecto, Cristo invitó a la fe y a la conversión, Él no forzó jamás a nadie...
La necesidad de la fe. Creer en Cristo Jesús y en Aquel que lo envió para salvarnos es necesario para obtener esa salvación (cf. Mc 16,16; Jn 3,36; 6,40 e.a.)...
La perseverancia en la fe. La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre. Este don inestimable podemos perderlo; san Pablo advierte de ello a Timoteo: «Combate el buen combate, conservando la fe y la conciencia recta; algunos, por haberla rechazado, naufragaron en la fe» (1 Tm 1,18-19). Para vivir, crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos alimentarla con la Palabra de Dios; debemos pedir al Señor que nos la aumente (cf. Mc 9,24; Lc 17,5; 22,32); debe «actuar por la caridad» (Ga 5,6; cf. St 2,14-26), ser sostenida por la esperanza (cf. Rm 15,13) y estar enraizada en la fe de la Iglesia.


Catecismo de la Iglesia Católica
§ 160-165.evangelizo.org

Almas del Purgatorio

 El cardenal Journet decía que «podemos sacar del Purgatorio más consolación que temor». En efecto, entre el gozo pleno del Cielo y el temor del Infierno, no debemos olvidar que también existe el Purgatorio; allí se encuentran todas las almas que están en "estado purgativo", padeciendo penas purificadoras, puesto que ellas todavía deben satisfacer a Dios las deudas contraídas de las culpas pasadas. 

Sin embargo, estas "almas justas" ya tienen asegurada la ulterior entrada al Cielo, por haber muerto con la gracia de la perseverancia final, indispensable ésta para la salvación, como enseña el Concilio de Trento. Por ende, el Purgatorio debe considerarse un don de la misericordia de Dios. Por este motivo, el conjunto de todas estas almas constituye la llamada "Iglesia purgante", a medio camino entre la militante, de donde provienen, y la triunfante y gloriosa del Cielo, hacia donde inexorablemente se dirigen. 

Ahora bien, pese a la seguridad de la salvación de estas "almas en pena" -ninguna de ellas puede ser ya condenada al Infierno-, deberíamos tener, en realidad, el sano deseo de evitar el Purgatorio, aunque no por "temor servil", sino, sobre todo, por amor a Dios y por un deseo muchísimo más grande de alcanzar la Patria celestial.

Fuente: https://x.com/JaimeMercant


 

Granitos de arena de Esperanza...Almas del Purgatorio

"No hay otro sacrificio mediante el cual las almas puedan salvarse rápidamente del purgatorio, excepto el sacrificio de la Santa Misa." Santo Tomás de Aquino.


 No tengamos miedo del Purgatorio, allí están los que se salvan

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Es un deber de amor orar por los muertos. No olvidemos, ya que ellos no pueden ayudarse a sí mismos. San Bernardo de Claraval

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 "Los hombres pecan o bien para alcanzar el placer, o bien para esquivar el dolor. Dulce es el placer, pero más dulce es Dios; malo es el dolor temporal, pero peor es el fuego eterno." San Agustín

 

 

domingo, 23 de febrero de 2025

No juzguen y no serán juzgado

(Lc 6,37)
“No juzguen y no serán juzgados” (Lc 6,37). ¡Cuánto ama a los hombres, Dios mío, que prohíbe a los hombres de juzgar y se reserva a Usted su juicio, al único Padre, al único Maestro, al único Juez! ¡Cuánto ama a los hombres, que quiere que se amen tanto unos a otros y les da el mandamiento de mantener entre ellos una estima mutua, madre del amor, y así se amen unos a otros!...
¡Qué bueno es Señor! Quiere tanto unirlos a usted, desarrollar en ellos su Amor, que les da el mandamiento apropiado para establecer en ellos su Amor. Como él suaviza su corazón y les impide de tener amargura con los hombres, los hace más suaves con Usted, ya que sólo tenemos un corazón, amargo con todos o suave con todos. Desviando su atención de los actos de los otros hombres al prohibirles de juzgarlos, les da facilidad para llevar toda su atención, sus miradas, su contemplación y todo su amor, sólo a Usted.
No juzguemos. Obedezcamos esta palabra de Jesús y otras semejantes… porque no tenemos el derecho de juzgar “¿Quién eres tú para criticar al servidor de otro?” (Rom14,4). Por bondad, tengamos el corazón manso, suave, sin amargura. Ese corazón es indulgente, desvía los ojos del mal. La caridad no se queda reflexionando sobre el mal: ella cree todo, espera todo (cf. 1 Cor 13,7).

  San Carlos de Foucauld (1858-1916)
ermitaño y misionero en el Sahara
Meditaciones sobre el Evangelio (Œuvre spirituelle, Anthologie, Seuil, 1958), trad. sc©evangelizo.org

sábado, 22 de febrero de 2025

Granito de arena de Esperanza...Sábado Saludamos a María

 "Pecan contra Vos ¡Oh Señora! no solamente los que os ofenden, sino también los que no os imploran". San Buenaventura


"No tengo mejor secreto para conocer si una persona es de Dios, que si le gusta rezar el avemaría y el rosario ". San Luis María Grignion de Monfort


 “Hacer saber a todos que sean devotos del Santísimo Rosario, en el que se contiene la vida, pasión y muerte de nuestro Redentor”.
San José de Calasanz
 
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María es el tesoro de Dios y la tesorera de todas las misericordias que nos quiere dispensar 
San Alfonso Mª Ligorio
Visitas al Stmo. Sacramento, 25


 Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios.
No desoigas nuestras súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todos los peligros,
Virgen gloriosa y bendita.

viernes, 21 de febrero de 2025

LA TRANSUBSTANCIACIÓN: MISTERIO QUE TRANSFORMA

 ¿Sueles detenerte a analizar el milagro de cada Misa? 
La transubstanciación no es una doctrina, sino el acto por el que Cristo mismo se nos da como regalo divino, y nos une al Cielo. 
Veamos en qué consiste:
 

Todo comienza en el Evangelio.

Jesús dice: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo, el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo” (Jn 6,51)
La frase generó escándalo, pero Él continuó: “Mi carne es verdadera comida, mi sangre verdadera bebida”. (Jn 6,55)
 
 
 En la Última Cena, Jesús toma el pan y dice "Esto ES mi Cuerpo" (Mt 26,26-28;Mc 14,22-24;Lc 22,19-20).
 
San Pablo confirma lo real de la expresión:
 
El que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente se hace culpable de profanar el Cuerpo y la Sangre del Señor (1Cor 11,27)
 
 San Cirilo de Alejandría, Padre de la Iglesia no tan citado, decía: “Cristo, al transformar el pan y el vino en su cuerpo y sangre, nos hace partícipes de su naturaleza divina” (Cf. Comentario al Evangelio de Juan).

No es pura memoria: sino una unión real con Él.
 
 San Efrén el Sirio (s. IV) escribe en sus Himnos: “El fuego del Espíritu desciende y convierte el pan en el Cuerpo del Verbo”.

Para este santo, la transubstanciación es un Misterio vivo, no una idea abstracta, y así nos invita a maravillarnos.
 
 Santo Tomás de Aquino lo explica magistralmente en la Suma Teológica (III, q.75):

La sustancia del pan y el vino se convierte TOTALMENTE en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, mientras los accidentes (apariencia, sabor) permanecen por el poder de Dios, que trasciende la naturaleza.
 
 "No es el hombre quien hace esto, sino Cristo, que lo instituyó".

Así, cada Misa es vivir el Misterio Pascual, un milagro de amor. Recibir la Eucaristía es tocar lo eterno.

¿No es eso motivo de orgullo para todo católico?
 
 Además agrega:
El Concilio de Trento (1551) lo afirma también con claridad:

“Por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de TODA la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo; y del vino en su Sangre” (Sesión XIII, canon 1).
 
 
El Catecismo lo reafirma: “Cristo Jesús está presente de manera verdadera, real y sustancial” (n. 1374).

No es un símbolo, no es una metáfora. Es Él, entero y vivo, en cada hostia consagrada. ¡Qué privilegio tenemos como Iglesia!
 
 Por eso, al comulgar, nos hacemos uno con Cristo realmente. Y perfeccionamos el ser miembros de su Cuerpo.

Como diría San Juan Crisóstomo:

"La transubstanciación nos recuerda quiénes somos: hijos amados, redimidos, llamados a la santidad".

Vivamos este Misterio con coherencia.
 
 Así que, estimado hermano católico, la próxima vez que te arrodilles ante el Santísimo o recibas la Comunión, siente el orgullo de formar parte de esta unión con el mismo Cristo que caminó en Galilea, que murió por ti y se entrega hoy por amor.

Gracias por leer. Dios sea contigo
 
 Andrés Piña

Granito de arena de Esperanza...Viernes de Pasión

 "La Cruz no te aplastará; si su peso te hace tambalear, su poder también te sostendrá" 

Padre Pío de Pietrelcina.

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"María fue Reina de los mártires porque su martirio fue más prolongado y más grande que el de todos ellos"
San Alfonso María de Ligorio
 


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 "En esos pies hallé perdón y cielo, y no puedo sufrir verlos clavados, pues los pasos que dieron por el suelo ¡Oh, cuán ingratamente son pagados". Lope de Vega
 

 El mayor sacrificio que se nos da HOY.

LA SANTÍSIMA TRINIDAD: UN MISTERIO DE AMOR

 ¿Te has preguntado cómo ayudar a algunos católicos a entender el Misterio Trinitario? 

Aquí te dejo esta explicación, con algunas referencias y analogías sencillas, así como los fundamentos teológicos de esta doctrina.


 En la Iglesia afirmamos que Dios es Uno, en tres personas distintas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Nuestra creencia en este Dios Uno y Trino, la identificamos como "Monoteísmo Trinitario".

 Imaginemos el agua: puede ser líquida, sólida (hielo) o gaseosa (vapor). Tres estados, una sola sustancia: H2O. Así, en Dios, hay tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo: pero solo hay una substancia divina.

 El agua líquida fluye, da vida, como el Padre, que es fuente de todo. El hielo es sólido, visible, como el Hijo que se encarnó y se hizo visible y tangible. El vapor, a veces poco invisible pero presente, es como el Espíritu, que actúa en nosotros.

 La Trinidad nos es revelada por Jesús mismo: "Vayan y bautícen en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mt 28,19). No es un invento de los teólogos o del clero, sino una verdad revelada que la Iglesia ha ido comprendiendo.

 Sin embargo, es importante sostener que las personas de la Trinidad son distintas porque no se confunden ni se disuelven: "Son realmente distintas entre sí” (Catecismo n.254). El Padre no es el Hijo, ni el Espíritu es el Padre, pero los tres son un solo Dios por su esencia

 En los estudios trinitarios de los padres y doctores de la Iglesia, la Santísima Trinidad posee 4 relaciones, 3 propiedades, 2 procesiones, 1 solo DIOS. Vamos pues a explicar esto...

 PRIMERA RELACIÓN TRINITARIA PATERNIDAD (Padre → Hijo): El Padre es idéntico al Hijo en todo, menos en el hecho de ser su Padre, de ser la fuente del Misterio. Base bíblica: “Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy” (Sal 2,7; Heb 1,5).

 SEGUNDA RELACIÓN TRINITARIA FILIACIÓN (Hijo ← Padre): El Hijo es idéntico al Padre en todo, menos en el hecho de ser Hijo Único y ser engendrado como Verbo desde la eternidad. Base bíblica: Base bíblica: “El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre” (Jn 1,18)

 TERCERA RELACIÓN TRINITARIA ESPIRACIÓN ACTIVA (Padre e Hijo → Espíritu Santo): Padre e Hijo, como un solo principio, se aman y hacen proceder al ES como don de amor. Base bíblica: “El Espíritu de la Verdad, que procede del Padre” (Jn 15,26), y el Hijo lo envía (Cf. Jn 16,7).

 CUARTA RELACIÓN TRINITARIA ESPIRACIÓN PASIVA (Espíritu Santo ← Padre y Hijo): El Espíritu Santo recibe su ser eternamente como amor del Padre y del Hijo. Base bíblica: “El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre” (Jn 14,26).

 Ahora pasamos a las tres propiedades: PRIMERA PROPIEDAD TRINITARIA Innascibilidad, ser ingénito o "no ser engendrado": es propia del Padre que no procede de nada.

 SEGUNDA PROPIEDAD TRINITARIA Generación o "ser engendrado": es propia del Hijo, quien es la Sabiduría y el acto intelectual eterno del Padre, proveniente solo de Él. Aunque la propiedad se llama "generación" nos referimos a que el Hijo procede del Padre, pero en la eternidad.

 TERCERA PROPIEDAD TRINITARIA Procesión: es propio del Espíritu Santo proceder del Padre y del Hijo como espirado (según la tradición occidental con el Filioque).

 Luego reafirmamos que hay, por lo tanto, 2 procesiones: la del Hijo como engendrado, y la del Espíritu Santo como espirado. Pero a pesar de esto entre las tres personas distintas hay unidad perfecta y armónica de divinidad como un solo Dios

 San Ireneo de Lyon (s. II) decía: el Padre es la fuente, el Hijo el río, el Espíritu el agua que bebemos. Tres procesiones de una misma naturaleza divina, unidas en amor eterno

 Santo Tomás de Aquino (s. XIII) explica: el Padre es la Potencia, origen sin origen. El Hijo es la Sabiduría, engendrado por el Padre. El Espíritu es el Amor, que procede de ambos.

 La Trinidad no es un rompecabezas, sino una comunión viva. Como dice San Juan Pablo II: “Dios es familia”. El Padre nos invita a formar parte de ella, el Hijo nos redime y nos abre la puerta, el Espíritu nos santifica y nos plenifica.

 Otro recurso para hablar de la Trinidad es el Quicumque o Credo de Atanasio (s. V) que no es propiamente de San Atanasio, pero refleja su lucha contra el arrianismo. Es un himno teológico sobre la Trinidad y la Encarnación, usado en la liturgia para afirmar la recta doctrina.

 Dice: “Quien quiera salvarse debe profesar la fe católica”. Explica que Dios es uno en esencia, tres en Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, iguales, eternos, no confundidos. La unidad no divide, la distinción no separa.

 Y así, todo atributo divino, puede ser predicado a cada persona de la Santísima Trinidad, acentuando tanto su unidad como su distinción, ni una más que la otra...

 "Como es el Padre, así es el Hijo, así es el Espíritu Santo. Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo. Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo. Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no hay tres eternos, sino un solo eterno".

 Si llegaste hasta aquí gracias por leer y que el Señor te siga ayudando a comprender su gran Misterio. 

Bendiciones y Saludos en Dios Uno y Trino

 

 
Andrés Piña

 

jueves, 20 de febrero de 2025

"POR QUIEN TODO FUE HECHO"

 Muchos recitan esta frase del Credo, pensando en Dios Padre, pero... ¿Sabías que esta frase está dedicada a Jesucristo? Aquí te explico por qué.


 

 Para empezar hay que decir que el Credo Niceno-Constantinopolitano, que profesamos ordinariamente en domingo, tiene 3 partes y un apéndice o extensión de la tercera parte.

 La primera dedicada a Dios Padre, y termina en "de todo lo visible y lo invisible". 

La segunda dedicada al Hijo, y termina en " y su Reino no tendrá fin". 

La tercera dedicada al Espíritu Santo y a los frutos de su acción en nosotros como Iglesia, y es la parte restante.

 Cuando decimos "por quien todo fue hecho" acabamos de mencionar al Padre, pero sólo lo hacemos para recordar que el Hijo es de su misma substancia-naturaleza. 

Aquí Dios Padre ya no es el sujeto principal de la oración, sino Dios Hijo.

 Porque Dios crea con la Palabra: diciendo "Que haya Luz" (Gn 1,3) y así sucesivamente con toda la Creación. 

Y San Juan nos dice "En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios" (Jn 1,1) Y la Palabra se hizo carne (Jn 1,14)

 Así también Juan, enfatiza que "todo fue hecho por Ella (la Palabra de Dios), y sin Ella nada se hizo" (Jn 1,3) La Carta a los Colosenses refuerza esto, diciendo: "Todo fue creado por Él y para Él". refiriéndose al Hijo.

 El Magisterio nos vuelve a confirmar esta enseñanza. El Catecismo dice: "La creación es obra común de la Trinidad, pero el Hijo es el Verbo por quien todo se hace" (n. 291) 

El Padre es la fuente de lo creado, el Hijo el medio, y el Espíritu el que perfecciona lo creado.

 "En la carta a los Hebreos leemos: "Por medio de quien hizo el universo". (Heb 1,2) El Hijo es el mediador de la creación, y es reflejo de la voluntad del Padre.

 Santo Tomás de Aquino en la Summa Theologiae I, q. 45 enseña que la creación es apropiada al Hijo como Verbo y Sabiduría de Dios. El Padre idea, el Hijo ejecuta, unidos en una sola voluntad divina. No hay subordinación.

  De hecho el gran significado de la frase "por quien todo fue hecho" nos muestra que si el Hijo es también Creador, entonces no es creado y por lo tanto, esto fue de gran ayuda para combatir el arrianismo.

 Así que ya lo sabes. En tu próxima profesión de fe, disfruta mucho de pronunciar esta frase reconociéndole a Jesucristo su grandeza y poder Creador. 

El Señor sea contigo hoy y siempre. Bendiciones!


 https://x.com/andrespina__

Andrés Piña

Granito de arena de Esperanza...Jueves Eucarístico

 JESÚS: EN TU SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO QUEREMOS ADORARTE Y CONSUMIRTE SIEMPRE EN TU PRESENCIA REAL.

DIOS NOS AMA TANTO QUE HA QUERIDO PERPETUARSE ENTRE NOSOTROS POR MEDIO DE LA EUCARISTÍA.
*******
 
No hay nadie mayor que Él que pueda acogerte, totalmente, tal como eres.
*******
 
María.
Ruega por el Papa Francisco,los sacerdotes, cristianos perseguidos y presos.
Y todas la necesidades de la Santa Iglesia.

miércoles, 19 de febrero de 2025

POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ...

 Una invocación esencial de nuestra fe. Todos los católicos la hacemos pero quizá automáticamente y sin meditar su significado. ¿Cuál es la historia de esta frase con la que nos persignamos? 


Aunque en la Biblia no está la fórmula exacta, encontramos en el AT algunos salmos con similitud: "Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; protégeme de los que se levantan contra mí." (Sal 59,1) "Líbrame, oh Señor, del hombre malo; guárdame de los hombres violentos." (Sal 140,1)

  Aunque no hay un autor específico de esta frase, las prácticas litúrgicas de la Iglesia primitiva, como se describe en "La Tradición Apostólica" de Hipólito de Roma (siglo III), ya muestran la Señal de la Cruz como parte de la oración y bendición.

 Tertuliano (160–220 d.C.) en su obra "De Corona Militis" habla sobre la práctica de hacer la señal de la cruz: "En toda acción ordinaria, al entrar o salir, al vestirnos, al lavar, al encender luces, al acostarnos, al sentarnos, trazamos con el dedo la Señal de la Cruz"

 San Cirilo de Jerusalén (313-386 d.C.) en sus "Catequesis Mistagógicas" menciona la señal de la cruz en el contexto del bautismo y la oración, y la liturgia.

 Esta invocación viene a ser una breve oración que tiene un profundo significado teológico; invoca la Santísima Trinidad y reconoce la redención a través de la crucifixión de Cristo, siendo un acto de fe y protección espiritual.

 La frase "de nuestros enemigos líbranos" no se refiere solo a enemigos humanos, sino también a las fuerzas del mal, tentaciones y adversidades que enfrentan los creyentes.

 La Iglesia explica en sus documentos Magisteriales que "enemigos" en este contexto incluye tanto las tentaciones personales como las influencias negativas externas, pidiéndole a Dios protección para vivir según Su voluntad.

 Jesús también enseña a amar a los enemigos ("amad a vuestros enemigos"), pero esto no contradice la petición de liberación de ellos, ya que se busca la liberación del mal que estos pueden representar.

 Su importancia radica en reforzar la unidad de la Iglesia, reconociéndo a Dios como el fundamento de esa unión, y en ser un acto de exorcismo menor, rechazando el mal y afirmando la fe.

 Esta fórmula es un legado de la tradición cristiana que sigue siendo relevante hoy, ofreciendo protección, paz y una conexión con la historia y doctrina de la Iglesia. Hagámosla con total meditación y fe, confiando en que verdaderamente por ella, Dios se hace presente.

 Por último, para los amantes del latín, se las dejo traducida, esperando Dios los bendiga y los guarde.

 

 In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Per signum Crucis de inimicis nostris libera nos, Domine Deus noster. 

Amen.

 

Andrés Piña

ORACIÓN AL GLORIOSO PATRIARCA SAN JOSÉ, Para los días 19 de cada mes

 


     Rezar el acto de contrición, y decir esta plegaria al Padre Eterno:
 
     Dios todopoderoso y eterno, Padre de las misericordias y Dios de toda consolación, que en orden a la salvación de los hombres decretaste que tu Hijo unigénito se hiciera hombre en las entrañas virginales de María Santísima, por obra del Espíritu Santo, y con altísima providencia te dignaste elegir entre todos los santos al Patriarca San José para que fuese el verdadero esposo de la Virgen madre e hiciera los oficios de legítimo padre, haciendo tus veces en la tierra, y educase al Hijo de Dios.
Y para este fin lo enriqueciste llenándolo con los tesoros de tu gracia de modo abundantísimo, y ahora, en premio a su fidelidad, lo tienes en el cielo sobre un excelso trono de gloria; siendo San José mi padre y señor, mi especial abogado, te suplico, por sus méritos e intercesión, que tengas misericordia de mí y de todos mis seres queridos, que perdones todas nuestras culpas y dirijas nuestros pasos hacia una muerte que sea preciosa a tus ojos divinos y principio de la bienaventuranza feliz. Amén.

     Se puede rezar siete Padrenuestros y siete Avemarías o,
 Salve San José hombre justo, la sabiduría está contigo, bendito es Jesús el fruto de María tu fiel esposa. 
San José, digno padre protector de Jesucristo ruega por nosotros pecadores y alcánzanos de Dios la divina misericordia ahora y en la hora de nuestra muerte, 
Amén. 
 
Y a continuación se reza la siguiente oración

     Poderosísimo Patrono del linaje humano, protector de los pecadores, refugio de las almas, eficaz auxilio de los afligidos, consuelo de los desamparados, José gloriosísimo: sabiendo que el último instante de mi vida ha de llegar necesariamente, y previendo que mi alma pueda estar atormentada en exceso por los recuerdos de sus infidelidades pasadas y por las tentaciones con las que intente perderme el demonio eternamente, y puesto que mis fuerzas naturales estarán debilitadas, desde ahora acudo a ti como intercesor, para que en la hora de mi muerte me asistas en la batalla y no desfallezca en la fe, en la esperanza ni en la caridad.

     Cuando tú moriste, tu Hijo Jesús y tu Esposa María te asistieron personalmente y ahuyentaron a los demonios, para que no se atrevieran a combatir tu espíritu; por estos favores y por los que en tu vida te hicieron, te pido, San José gloriosísimo, que ahuyentes mientras viva y a la hora de mi muerte a todos mis enemigos del alma y cuerpo, y que pueda terminar mi vida en paz, amando a Jesús, a María y a ti. José del alma mía, para que pueda estar siempre con los tres en el cielo, gozando de la bienaventuranza eterna. 
Amén.

martes, 18 de febrero de 2025

Oración al Sagrado Corazón de Jesús en Momentos Difíciles

 




Oh Sagrado Corazón de Jesús, fuente inagotable de amor y misericordia, a Ti acudo en este momento de prueba y dificultad. Tú que conoces mi dolor, mis angustias y mis temores, acógeme en Tu Corazón y dame la paz que solo Tú puedes dar.

Señor Jesús, en Ti confío, pues nunca abandonas a quien se refugia en Tu amor. Dame fortaleza para soportar las pruebas, sabiduría para entender Tu voluntad y fe para seguir adelante con esperanza.

Sagrado Corazón de Jesús, te entrego mis preocupaciones y mis cargas, transforma mi sufrimiento en bendición y hazme sentir la ternura de Tu presencia.

En Ti descanso, mi Señor, seguro de que Tu amor es mi refugio y mi salvación.
Amén.

lunes, 17 de febrero de 2025

Granito de arena de Esperanza...Almas del Purgatorio

 POR AMOR A DIOS NO OLVIDEMOS NUESTRAS ORACIONES POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO.

 




¿Por qué esta generación pide un signo?

Admira estos hechos, despierta: sabes admirar las cosas insólitas: ¿acaso son más grandiosas que las que estás acostumbrado a ver? Los hombres se asombraron de que nuestro Señor Jesucristo diera de comer a tantos miles con sólo cinco panes (), y no se asombran de que por obra de unos pocos granos se llenen las tierras de mieses (Mt 14,19ss). Los hombres vieron que el agua se había convertido en vino y se llenaron de estupor (Jn 2,19): ¿qué otra cosa hace la lluvia por medio de la raíz de la vid? El que hizo aquello, hizo esto. (…)
El Señor hizo prodigios y muchos le despreciaron (…) diciendo para sí: “Estas obras son divinas, pero él no es sino un nombre”. Tú, pues, ves dos cosas: unos hechos divinos y un hombre; pero, si lo divino sólo puede hacerlo Dios, estate atento, no sea que en el hombre se oculta Dios. Fíjate —repito— en lo que ves y cree lo que no ves. Quien te llamó a creer, no te abandonó. Aunque te ordenó creer lo que no puedes ver, no te dejó sin ver algo, a partir de lo cual puedas creer lo que no ves. ¿Acaso las criaturas mismas son signos pequeños, indicios insignificantes del creador? Vino también, hizo milagros. No podías ver a Dios, pero podías ver al hombre: Dios se hizo hombre para que en un único hombre tuvieras algo que ver y algo que creer.

  San Agustín (354-430)
obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sermón 126, 3-4.evangelizo.org

 

sábado, 15 de febrero de 2025

Granito de arena de Esperanza...Sábado saludamos a María

 

Todos debemos postrarnos con reverencia ante la casa del Señor.
Sal, 5:8
 

 

 Jesús dio gracias al Padre por su Madre. Los cristianos damos gracias al Padre por la misma Madre de Jesús. Los cristianos damos gracias a Jesús por darnos lo que es suyo.

 

 

Me ha tocado un lugar de delicias, estoy contenta con mi herencia. 

Sal, 16:6


 
Mirad cómo viene desde Sión la salvación de Israel. Sal, 14:7


 

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