Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 24 de julio de 2026

Reflexión de hoy ... Granito de arena de Esperanza

 Hoy la Palabra de Dios nos presenta dos imágenes inseparables: el pastor que reúne a su pueblo y la semilla que busca una tierra buena donde dar fruto.

1️⃣ «Os daré pastores según mi corazón». Dios no abandona a su pueblo. Cuando este se dispersa, Él vuelve a reunirlo y le concede pastores que lo apacienten «con ciencia y experiencia».

2️⃣ El verdadero pastor no conduce hacia sí mismo, sino hacia Dios. No busca dominar, agradar o hacerse imprescindible. Su misión es alimentar, proteger, corregir y acompañar al rebaño que pertenece al Señor.

3️⃣ Pero la Palabra no se dirige únicamente a los pastores. Cada cristiano debe preguntarse qué clase de terreno ofrece su corazón a la semilla de Dios.

4️⃣ Hay corazones endurecidos, como el camino. Escuchan la Palabra, pero no dejan que penetre. Todo resbala sobre ellos porque creen saberlo ya todo o no desean cambiar de vida.

5️⃣ Hay corazones pedregosos. Reciben el Evangelio con entusiasmo, pero sin raíces. Cuando llega la dificultad, la incomprensión o la cruz, aquella alegría inicial se desvanece.

6️⃣ También están los abrojos: los afanes, las preocupaciones y la seducción de las riquezas. No rechazan expresamente a Dios, pero ocupan tanto espacio que terminan ahogando su voz.

7️⃣ La tierra buena es el corazón noble y generoso que escucha, comprende, guarda la Palabra y persevera. El fruto no nace de una emoción pasajera, sino de la fidelidad cotidiana.

8️⃣ Dios sigue sembrando. Sigue llamando. Sigue buscando pastores según su corazón y cristianos dispuestos a dejarse transformar por su Palabra.

Pidámosle hoy un corazón humilde, profundo y libre, capaz de acoger la semilla del Evangelio y dar fruto abundante para su gloria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...