¡Oh, Santísima Virgen del Carmen! Madre bondadosa y protectora de nuestras almas. Al llegar el final de este día, me acerco a ti con total confianza para buscar refugio bajo tu sagrado manto.
Madre mía, te entrego mis preocupaciones, mis cansancios y mis temores de este día que termina. Te ruego que bendigas mi hogar, alejes cualquier peligro o maldad de mi entorno y guardes mi descanso durante esta noche.
Que tu santo escapulario sea mi escudo protector mientras duermo. Envía a tus ángeles a custodiar mis sueños y concédeme la paz que tanto necesita mi corazón. Si ves que mi alma flaquea, reconfórtame, y haz que mañana despierte con renovada fe y salud para seguir el camino que Dios ha trazado para mí.
Cubre mi sueño con tu manto de amor, tierna Madre, y quédate a mi lado hasta el amanecer.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma