Ángel santo de mi guarda, mi dulce
compañero y fiel amigo, que Dios en
su bondad me ha dado desde siempre.
Buenos días, mi Ángel querido.
Gracias por cuidarme durante la noche,
por velar mi sueño y protegerme de
todo mal. Hoy te pido con todo mi
corazón: quédate siempre a mi lado,
toma mi mano y guíame por el camino
del bien. Ilumíname para que vea lo que
Dios quiere de mí, guárdame de todo
peligro, de tentaciones y de accidentes,
y ayúdame a no ofender a Jesús
ni un poquito hoy.
Acompáñame en cada paso,
en la escuela, en el trabajo, en casa, con
mis amigos y familia.
Haz que mi día sea lleno de alegría, de
bondad y de amor a Dios y a los demás.
Ángel de mi guarda, dulce compañía,
no me desampares ni de día ni de noche,
hasta que me pongas en paz y alegría
con Jesús, María y José.
Amén
¡Ángel mío, gracias por estar conmigo hoy!
¡Que tu Ángel te acompañe todo el día y te proteja siempre!

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma