Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 29 de octubre de 2012

No pases de largo, Señor


Que temo quedarme en la oscuridad,
cuando sé que Tú eres el Señor de la luz perpetua,
que me pierdo mucho, si Tú no estás,
y tan sólo gano encerrarme en mi mismo.
Necesito que te detengas, Señor;
Tú sabes que mi voz no siempre es escuchada.
Que mi vida es indiferente a muchas personas.
Que valgo poco o nada y que, en muchos momentos,
prefiero la tiniebla a la luz.
¿Te detendrás, Señor?
¿Me concederás un minuto de tu eterno tiempo?
¿Me hablarás con palabras de amor?
¿Me enseñarás el sendero que lleva a tu presencia?
 
¡No pases de largo, Señor!
Me pondré en pie, para que veas.
Gritaré, para que me escuches.
Insistiré, para que me respondas.
Hace tiempo, Señor, que me siento así:
Buscándote para hablarte de lo mío.
Preguntando por Ti, para saber más de Ti.
Queriendo salir de muchos rincones oscuros.
Queriendo ver, con los ojos del Evangelio.
 
¡No pases de largo, Señor!
Acércate y, pronto sabrás, que soy un pobre hombre.
Que, creyendo ver, me falta descubrir lo más importante.
Que, pensando en todo, a veces se me escapa lo esencial.
Que, creyendo amar, lo hago a mi manera.
Que, estando seguro de mi mismo, soy barco a la deriva.
Por eso, como Bartimeo, Señor, te digo:
 
¡Ten compasión de mí!
Ten un poco de pasión por mi vida,
para que sea un poco más radiante y sencilla,
iluminada por la verdad y asentada en la justicia.
Ten un poco de pasión por mi alma, Señor,
y desaparezca de ella todo pliegue o arruga.
Ten un poco de pasión por mi voz, Señor,
y que sea fuerte y firme para proclamar
que, sólo Tú Señor, eres quien atiende a la humanidad,
quien escucha a la humanidad,
como Dios manda.
Amén.
 
P. Javier Leoz
celebrandolavida.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...