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Hoy la Iglesia celebra la Natividad de la Bienaventurada Virgen María.
Las lecturas no nos cuentan cómo fue el nacimiento de María. Nos muestran algo más profundo: qué significa su nacimiento dentro de la historia de la salvación.
María nace porque se acerca Cristo.
1️⃣ Para la primera lectura, la liturgia ofrece dos opciones.
Una de ellas es la profecía de Miqueas: «Y tú, Belén Efratá… de ti voy a sacar al que ha de gobernar Israel».
La mirada está puesta directamente en el Mesías.
2️⃣ En esa profecía aparece una expresión muy significativa:
«Hasta que dé a luz la que debe dar a luz».
La liturgia escucha hoy estas palabras celebrando el nacimiento de María porque aquella niña que nace está llamada a ser la Madre del Mesías esperado.
3️⃣ Miqueas anuncia además cómo será aquel que ha de venir:
«Se mantendrá firme, pastoreará con la fuerza del Señor».
Y termina con unas palabras extraordinarias:
«Él mismo será la paz».
María entra en la historia porque por medio de ella vendrá Cristo, nuestra paz.
4️⃣ La otra opción para la primera lectura es de la carta a los Romanos:
«A los que aman a Dios todo les sirve para el bien».
San Pablo nos introduce así en el misterio del designio providente de Dios.
Nada en la historia de la salvación sucede al azar.
5️⃣ Dios «conoció», «predestinó», «llamó», «justificó» y «glorificó».
La liturgia nos invita a contemplar también la vida de María dentro de ese designio divino.
Desde el principio, su existencia está orientada a una misión única: ser la Madre del Hijo de Dios hecho hombre.
6️⃣ Sea cual sea la primera lectura elegida, el Evangelio nos conduce al centro de la fiesta.
San Mateo comienza con una larga genealogía:
«Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán».
Dios ha querido entrar en una historia humana real.
7️⃣ Esa genealogía contiene santos y pecadores, grandezas y miserias, fidelidades y traiciones.
Dios no salva al hombre desde fuera de la historia.
Entra en ella.
Y al final de aquella larga sucesión aparece María.
8️⃣ Después de tantos «engendró», san Mateo introduce una fórmula diferente:
«Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo».
La cadena cambia precisamente al llegar a María.
Y cambia porque comienza algo nuevo.
9️⃣ Jesús pertenece verdaderamente a la historia de Israel y a la descendencia de David.
Pero su concepción no procede simplemente de la generación humana:
«La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo».
En María, Dios mismo irrumpe de una manera nueva en nuestra historia.
🔟 Por eso la Iglesia se alegra hoy por el nacimiento de una niña.
Todavía no ha nacido Jesús. Todavía no está Belén iluminado por los ángeles. Todavía no han llegado los pastores.
Pero ha nacido la Madre del Salvador.
La aurora anuncia que se acerca el día.
1️⃣1️⃣ Y por eso el Aleluya de hoy resume admirablemente toda la fiesta:
«Dichosa eres, santa Virgen María, y digna de toda alabanza: de ti salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios».
Celebramos a María porque toda su existencia conduce a Cristo.
Hoy nace la aurora.
El Sol está cerca.
Fuente:https://x.com/SacerdosMariae


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