Madre de San Agustín modelo de esposa y madre cristiana
Mujer de profunda fe que encontró en la oración, la paciencia y la esperanza en Dios la fuerza para afrontar las dificultades de su vida familiar. Acompañó con perseverancia el camino de conversión de su hijo, San Agustín, por quien derramó muchas lágrimas y elevó incontables oraciones.
Santa Mónica murió en Ostía, en el año 387, después de haber visto cumplido su gran deseo: la
conversión de su hijo Agustín.
Su enseñanza para hoy:
Nunca dejes de orar por aquello que has puesto en las manos de Dios.
Pidamos a Santa Mónica que nos enseñe a esperar sin desesperarnos, amar sin rendirnos y confiar en que Dios puede transformar aquello que nosotros no podemos cambiar.
Santa Mónica, ruega por nuestras familias y por todos los hijos que están alejados de Dios.
Fuente:https://x.com/Salva__RC

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