Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 15 de junio de 2026

Reflexión de hoy...

 La Palabra de Dios de hoy nos pone delante una escena durísima: Nabot pierde la vida porque un rey desea su viña y porque una reina convierte el poder en abuso.

Y, junto a eso, Jesús nos enseña a romper la lógica de la venganza.

1️⃣ Ajab quiere la viña de Nabot.

No parece pedir algo terrible: ofrece otra viña o dinero.
Pero Nabot responde desde algo más profundo: «Dios me libre de cederte la herencia de mis padres».
No todo se compra.
No todo se vende.
No todo tiene precio.

2️⃣ La viña no era solo una propiedad.

Era herencia recibida.
Era memoria.
Era vínculo con los padres.
Era fidelidad a una historia.
Nabot no defiende un capricho: defiende algo sagrado.
También hoy hay herencias espirituales que no deberíamos vender tan fácilmente.

3️⃣ Ajab se enfada porque no consigue lo que quiere.

Se acuesta, se vuelve de cara a la pared y se niega a comer.
Es una imagen muy actual: el poder inmaduro, cuando no obtiene lo que desea, se victimiza.
El problema no es solo querer algo.
El problema es quererlo sin justicia.

4️⃣ Jezabel da un paso más.

Convierte el deseo de Ajab en violencia organizada.
Usa cartas, sellos, autoridades, falsas acusaciones y una apariencia religiosa.
Incluso proclama un ayuno.
A veces la injusticia se disfraza de procedimiento correcto.
Y eso la hace todavía más peligrosa.

5️⃣ Nabot es acusado falsamente.

Lo sacan fuera de la ciudad y lo matan.
El inocente termina aplastado por una mentira bien organizada.
Por eso el salmo de hoy grita con tanta verdad:
«Atiende a mis gemidos, Señor».
Hay gemidos que solo Dios escucha del todo.

6️⃣ El salmo recuerda algo esencial:

Dios no ama la maldad.
El mentiroso, el sanguinario y el traicionero no tienen la última palabra.
Podrán ocupar la viña.
Podrán firmar documentos.
Podrán parecer vencedores.
Pero Dios ve.
Y Dios juzga.

7️⃣ El Evangelio podría parecer desconcertante:

«No hagáis frente al que os agravia».
Jesús no está bendiciendo la injusticia.
No está diciendo que el mal dé igual.
No está pidiendo al inocente que llame bien al abuso.
Está enseñando otra libertad: no dejar que el mal nos convierta en malos.

8️⃣ «Ojo por ojo, diente por diente» ponía límite a la venganza.

Jesús va más lejos: corta la cadena desde dentro del corazón.
El discípulo no responde al agravio con otro agravio.
No porque sea débil.
Sino porque pertenece a Cristo.
Y Cristo vence de otra manera.

9️⃣ Presentar la otra mejilla no significa amar la humillación.

Significa no entregar el alma al odio.
Dar el manto no significa legitimar al injusto.
Significa que la caridad cristiana no nace del cálculo, sino de un corazón libre.
Solo el Corazón de Cristo puede enseñar esto.

🔟 La primera lectura muestra lo que ocurre cuando el deseo se separa de la justicia.

El Evangelio muestra lo que ocurre cuando el corazón se deja purificar por la gracia.
Ajab toma posesión de una viña.
Cristo quiere tomar posesión de nuestro corazón.

1️⃣1️⃣ Hoy podemos preguntarnos:

¿Qué viña no debo vender?
¿Qué herencia de fe debo custodiar?
¿Qué deseo mío necesita conversión?
¿Qué agravio estoy respondiendo desde la carne y no desde Cristo?
La Palabra de Dios no adorna el día: lo juzga, lo ilumina y lo salva.

1️⃣2️⃣ Nabot muere por fidelidad a una herencia.

Jesús entregará su vida para darnos una herencia eterna.
Por eso el cristiano no vive desde la venganza, sino desde la Cruz.
No porque el mal sea pequeño.
Sino porque la gracia de Dios es mayor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...