San José soñaba… pero sus sueños no eran fantasías, eran obediencia.
Mientras dormía, Dios le hablaba.
Y cuando despertaba, actuaba.
No discutía.
No posponía.
No dudaba.
Sus sueños no eran para su comodidad, eran para proteger a María, para salvar a Jesús, para sostener el plan de Dios.
Hoy nosotros soñamos con éxito, seguridad, estabilidad…
José soñó con responsabilidad.
Y cada vez que despertó, eligió confiar.
Que aprendamos de él:
a dormir en paz,
a escuchar a Dios,
y a levantarnos dispuestos a cumplir su voluntad.
a dormir en paz,
a escuchar a Dios,
y a levantarnos dispuestos a cumplir su voluntad.
San José dormido, enséñanos a soñar los sueños de Dios.
Fuente: https://www.facebook.com/share/1BHynjSrUF/

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma