Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 31 de agosto de 2023

Estad a punto

A lo largo del sueño hay que estar a punto para desvelarse fácilmente. En efecto, la Escritura dice: “Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas: vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle, apenas venga y llame” (Lc 12,35-36). Porque un hombre dormido no sirve para más que uno que está muerto. Por eso hay que levantarse frecuentemente por la noche para bendecir a Dios.
 
Dichoso el que está velando por él; se parece a los ángeles que llamamos “veladores”. Un hombre dormido no vale nada, no vale más que uno sin vida. Pero el que tiene la luz está despierto y las tinieblas no pueden nada sobre él, ni tampoco el sueño, de la misma manera que las tinieblas. Está, pues, despierto para Dios el que ha sido iluminado, y éste vive, porque “en él había la vida” (Jn 1,4). “Dichoso el hombre, dice la Sabiduría, que me escuchará, y será fiel a mis caminos, velando a mi puerta día tras día y guardando el umbral de mi casa” (Pr 8,34).
 
Así, pues, “no nos durmamos como hacen el resto de los hombres, sino permanezcamos vigilantes y sobrios” tal como lo dice la Escritura. “Porque los que duermen, duermen de noche, y los que se embriagan lo hacen de noche”, es decir, en la oscuridad de la ignorancia. “Pero nosotros, que somos de día, seamos sobrios” (1 Tes 5,6-8). “Porque todos vosotros sois hijos de la luz y del día; no somos ni de la noche ni de las tinieblas” (1 Tes 5,5).
 
 

San Clemente de Alejandría (150-c. 215)
teólogo
El Pedagogo, II, 9.evangelizo.org

 

martes, 29 de agosto de 2023

La decapitación de Juan el Bautista

 Marcos 6:17-29

Reflexión sobre el cuadro

La lectura del Evangelio de hoy, que narra la decapitación de Juan el Bautista, ha cautivado la imaginación de artistas y dramaturgos a lo largo de los siglos. Los personajes de la historia son, en efecto, todos muy memorables y pintorescos. En el centro de la historia está el propio Juan el Bautista, el valiente profeta que pronunció sin miedo la palabra de Dios, ahora confinado en la prisión de Herodes. Luego tenemos a Herodes, lleno de conflictos interiores, fascinado por la bondad y santidad de Juan por un lado y, sin embargo, esclavizado por las tentaciones mundanas y la promesa precipitada que hizo en respuesta al baile de su hijastra. Luego tenemos a Herodías, llena de rencor y venganza contra Juan por su palabra profética. Y finalmente tenemos a su obediente hija, a la que la tradición ha llamado Salomé, sierva voluntaria de las intenciones asesinas de su madre.

En conjunto, estos cuatro personajes muestran los mejores y los peores instintos de la naturaleza humana. El escenario está preparado para una de las escenas más horribles de toda la Escritura: la decapitación de Juan el Bautista. Este lienzo de Caravaggio es una de esas obras de arte que representan la escena de forma dramática y teatral. De hecho, representa el momento posterior a la decapitación. Salomé aparta la mirada de la cabeza cortada. Su madre Herodías, en cambio, mira alegremente la cabeza de Juan. El estudioso de Caravaggio John Gash señala que el verdugo, mirando la cabeza cortada, contribuye a transformar el cuadro "de un espectáculo provocador en una profunda meditación sobre la muerte y la malevolencia humana". La National Gallery de Londres conserva una versión diferente, ligeramente anterior, de esta composición.

La Escritura no rehúye poner de relieve el lado oscuro e inquietante de la naturaleza humana. En medio de la bondad divina se alza el verdadero mal que quiere destruir todo lo que es bueno. San Juan nos inspira a ser valientes frente al mal y a dar testimonio de la fe en todo momento.


by Padre Patrick van der Vorst


Salomé con la cabeza de San Juan Bautista,
Pintura de Caravaggio (Michelangelo Merisi da Caravaggio, 1571-1610),
Pintado hacia 1609,
Óleo sobre lienzo
Palacio Real de Madrid, España 

 https://christian.art/

sábado, 26 de agosto de 2023

María Reina

 

Mil querubines te elevan al cielo
cetro y corona te han de esperar,
por hija escogida, por madre y buena esposa,
la Buena Trinidad te ha de coronar.

Reina del cielo, madre de Dios.
reina del mundo, madre de amor.
Viva su reino de corazón.

@vivamaria_2022

Sábados de María

 


“Virgen María. Eres la Madre de Dios, la Señora del mundo, la Reina del Cielo; eres la dispensadora de todas las gracias, el ornamento de la Iglesia

( S. Bernardino de Siena)

El que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado

Si uno es pecador, no es humildad reconocerlo. Existe sin embargo humildad cuando quien tiene conciencia de haber realizado grandes cosas no por ello concibe una alta idea de sí mismo; cuando se parece a san Pablo hasta el punto de poder decir: “Mi conciencia nada me reprocha” (1 Co 4,4), o: “Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, y el primero soy yo” (1 Tm 1,15). En esto consiste la humildad: a pesar de la grandeza de nuestros actos, estimarnos en poco en nuestro espíritu.
 
Sin embargo Dios, por razón de su inefable amor a los hombres, no sólo acepta al que se humilla de esta manera, sino también a los que confiesan francamente sus faltas, y se muestra favorable y benévolo con los que tienen tal disposición. Para que te des cuenta de lo bueno que es no tener una alta idea de sí mismo, represéntate dos carros. Engancha a uno la virtud y el orgullo, al otro el pecado y la humildad. Verás que el tiro del pecado adelanta al de la virtud, no precisamente por su propio poder, sino por la fuerza de la humildad que le acompaña, y aquella se queda atrás no por la debilidad de la virtud, sino por el peso y la enormidad del orgullo.
 
San Juan Crisóstomo (c. 345-407)
presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Sobre la naturaleza incomprensible de Dios 5, 6-7 ; PG 48, 745.evangelio.org

 

viernes, 25 de agosto de 2023

Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo


[Santa Catalina escuchó a Dios decirle:] Quiero que sepas que no hay ni virtud ni defecto que no se ejerzan por intermedio del prójimo. El que permanece enemistado conmigo, causa daño al prójimo y a sí mismo, que es su prójimo principal. Y les hace daño, ya sea en general como en particular. En general, porque tienen que amar a su prójimo como a sí mismos y por este amor tienen el deber de asistir con la oración, la palabra, el consejo, la asistencia espiritual, según la medida necesaria. Si no lo pueden realmente hacer porque no tienen los medios, por lo menos tengan el deseo.
 
Si no me aman, no aman tampoco al prójimo. Al no amarlo, no lo ayudan y entonces se hacen daño a sí mismos. Se privan de mi gracia, al mismo tiempo que frustran al prójimo, al no ofrecer oraciones y santos deseos por él. Toda asistencia dada al prójimo debe proceder de la dilección por él, del amor que tenemos.
 
Podemos decir también, que no existe un vicio que no dañe al prójimo. Porque si no amamos, no sabemos vivir en la debida caridad. Todos los males provienen de un alma privada de caridad, caridad hacia mí y hacia el prójimo. Al no hacer más el bien, hacen el mal. ¿Contra quién hacen así el mal? Primero contra sí mismos y, luego, contra el prójimo. No es a mí al que hacen el daño, ya que el mal no me puede tocar. Sin embargo, me hacen daño porque yo considero que lo que hacen al prójimo, me lo hacen a mí. 
 
 
Santa Catalina de Siena (1347-1380)
terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa
El Diálogo, el don de la discreción 5,6 (Le dialogue, Téqui, 1976), trad. sc©evangelizo.org

 

miércoles, 23 de agosto de 2023

¡Nada se pierde con Dios!

 


En María hemos alcanzado nuestra meta, y tenemos en la mente la meta hacia la que caminamos: no adquirir las cosas terrenales que pasarán, sino adquirir la patria celestial que perdurará para siempre.

Maronitas

martes, 22 de agosto de 2023

Bienaventurada Virgen María, Reina


Descendencia regia de la estirpe de David
y entronizada por encima de todos los Ángeles,
¡qué luz tan gloriosa la tuya, oh, Virgen María!
Y ya que eres Reina nuestra
y Madre del Rey llena de bondad y dulzura,
consigue para tus siervos una vida santa
y tiempo de reparar.

Dejarlo todo para seguir a Cristo


En verdad es una gran cosa “dejarlo todo”, pero hay una cosa todavía más grande que es “seguir a Cristo” porque, tal como nos lo enseñan los libros, son muchos los que lo han dejado todo pero no han seguido a Cristo. Seguir a Cristo es nuestra tarea, nuestro trabajo, en esto consiste lo esencial de la salvación del hombre, pero no podemos seguir a Cristo si no abandonamos todo lo que nos impide seguirle. Porque “sale contento como un héroe” (sal 18,6), y nadie puede seguirle si lleva una pesada carga.
 
“He aquí, dice Pedro, que nosotros lo hemos dejado todo”, no solamente los bienes de este mundo sino también los deseos de nuestra alma. Porque no lo ha dejado todo el que sigue atado aunque sólo sea a sí mismo. Más aún, de nada sirve haber dejado todo lo demás a excepción de sí mismo, porque no hay carga más pesada para el hombre que su propio yo. ¿Qué tirano hay más cruel, amo más despiadado para el hombre que su voluntad propia?... Por consiguiente, es preciso que abandonemos nuestras posesiones y nuestra voluntad propia si queremos seguir a aquel que no tenía “donde reclinar la cabeza” (Lc 9,58), y que ha venido “no para hacer su voluntad, sino la voluntad del que le ha enviado” (Jn 6,38).

San Pedro Damián (1007-1072)
benedictino, obispo de Ostia, doctor de la Iglesia
Sermón 9; PL 144, 549-553.evangelizo.org

 

domingo, 20 de agosto de 2023

Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz! (Mt 9,22)


El evangelio nos muestra aquí la fe grande, la paciencia y la humildad de la cananea... Esta mujer tenía una paciencia realmente poco común. En su primera petición al Señor, éste no le responde palabra. No obstante, lejos de dejar de insistir, ella implora con más ahínco el auxilio de su bondad... El Señor, viendo el ardor de nuestra fe y la tenacidad de nuestra perseverancia en la oración, tendrá compasión de nosotros y nos concederá lo que le pedimos.
 
La hija de la cananea tenía un demonio que la atormentaba. Una vez expulsada la mala agitación de nuestros pensamientos y deshechos los nudos de nuestros pecados, la serenidad del espíritu volverá a nosotros, junto con la posibilidad de obrar rectamente... Si, al igual que la cananea, perseveramos en la oración con firmeza inquebrantable, la gracia de nuestro Creador se nos hará presente: corregirá todos nuestros errores interiores, santificará todo lo que es impuro, pacificará toda agitación. Porque el Señor es fiel y justo. Nos perdonará nuestros pecados y nos purificará de toda inmundicia si le invocamos con la voz atenta de nuestro corazón.
 
 
San Beda el Venerable (c. 673-735)
monje benedictino, doctor de la Iglesia
Homilía sobre los evangelios, I,22; PL 94, 102-105

 

sábado, 19 de agosto de 2023

Sábados consagrados a María

 


"
Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón". Lc. 2, 19

Estas palabras nos describen el modo de orar de María. Una oración que tiene como contenido los sucesos que la misma Virgen María está presenciando por ser la madre de Dios. Una oración que nos indica el lugar de encuentro entre María y Dios… su corazón.

Toda la vida de María es una continua oración. Así debe ser nuestra vida, así debe ser nuestra oración. 

Hacer de nuestra vida oración y nuestra oración vida.

Fuente:https://www.hacialasantidad.com/maria-maestra-de-oracion/

MISLopez 

Reflexión del día

Maestro de tus hijos
Freno de potros indómitos,
ala de aves que no van errantes,
timón seguro de naves,
pastor (cf. Jn 10,11; Ez 34,1) de corderos del Rey.
A tus cándidos niños congrega,
para alabar santamente,
y cantar sinceramente,
con labios puros,
a Cristo, guía de los niños.(…)
Pastor santo, guía,
Rey de los niños puros,
(que siguen) las huellas de Cristo,
camino celestial (cf. Jn 14,6).(…)
Los nacidos de Cristo, pueblo sabio;
cantemos juntos al Dios de paz. (cf. Rm 15,33; 16,20; 2 Co 13,11).
 
 
San Clemente de Alejandría (150-c. 215)
teólogo
Himno a Cristo Salvador, El Pedagogo (Le corps mystique du Christ, Desclée de Brouwer, 1936), trad. sc©evangelizo.org

 


Sábado de María

 

Madre de piedad y de misericordia, Santa María: yo, hijo pequeño tuyo, confío en ti con todo mi corazón y mi afecto. Acudo a tus brazos para que, de la misma forma que estuviste junto a tu Hijo, pendiente de la Cruz, también estés junto a mí

viernes, 18 de agosto de 2023

Otros decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos (Mt 19,12)

Los célibes a causa del Reino, son una pequeñísima parte de la humanidad, que renuncia a algo propio para dejarse tomar por Dios, sin división. “El que tiene mujer se preocupa de las cosas de este mundo,… y así su corazón está dividido” (1 Cor 7,33-34), dice San Pablo. Si esa pequeñísima parte de la humanidad tiene esa iniciativa con el Señor, es sólo para vivir el Amor con el que Él ama a la humanidad. Reducirlo a una historia personal lo disminuye a algo insignificante. El celibato por el Reino es una misión de amor vivida de parte del mundo entero. Esto lleva a los que son llamados a él, a aceptar la elección de soledad que el Señor hizo por ellos. Un celibato que no tuviera una parte de soledad sería un sucedáneo. La aceptación de esta soledad faz a Dios es como el precio, la medida de nuestra disponibilidad para el amor.

El matrimonio es el encuentro de dos vocaciones en un mismo hogar. Estos dos seres se condicionan, se influencian y se ayudan. En el celibato se está faz a Dios y Cristo deviene el cónyuge. Es su Reino que se transforma en el hogar y la humanidad tiene lugar de hijos. (…) Esta disponibilidad es la expresión de una misma opción: por el desarraigo de la tierra y por la implantación en Cristo. “Otros decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos” (Mt 19,12), dice el Evangelio. “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22,37-39), es el mandamiento del Señor que el célibe a causa del Reino toma en su estado más puro y directo. 
 
 
Venerable Madeleine Delbrêl (1904-1964)
laica, misionera en la ciudad.
Comunidades según el Evangelio (Communautés selon l’Évangile, Seuil, 1973), trad. sc©evangelizo.org
 

miércoles, 16 de agosto de 2023

No estén divididos


 
Esfuércense en alcanzar conformidad con Dios y respétense unos a otros. Que ninguno mire a su prójimo según la carne, sino que ámense los unos a los otros siempre, en Jesucristo.
 
Que no haya nada entre ustedes que tenga poder para dividirlos, sino que permanezcan unidos con el obispo y con los que los presiden, como un ejemplo y una lección de incorruptibilidad. Por tanto, tal como el Señor no hizo nada sin el Padre (cf. Jn 5,19 Jn 5,30 Jn 8,28) por ser uno con Él, ni por los apóstoles, no hagan nada ustedes, sin el obispo y los presbíteros. No piensen que algo es bueno para ustedes separados de los otros, lo bueno es lo que hacen en común.
 
Una oración en común, la misma suplicación, un solo espíritu, la misma esperanza animada por el amor (Ef 4,4-6), en la alegría pura. Todo es Jesucristo, nada hay que sea mejor que Él. Apresúrense a congregarse en el único templo, Dios, como ante el único altar, Jesucristo, que vino del Padre, sin dejar de ser uno con Él. 
 
 
San Ignacio de Antioquia (¿- c. 110)
obispo y mártir
Carta a los Magnesios, 6-7 (SC 10 bis, Lectures pour chaque jour de l’année II, Prière du Temps présent, Cerf, 1971), trad. sc©evangelizo.org

martes, 15 de agosto de 2023

“Se ha dormido la Madre de Dios”



Esta es la llave para abrir la puerta y entrar en el Reino de los Cielos: "qui facit voluntatem Patris mei qui in coelis est, ipse intrabit in regnum coelorum" -el que hace la voluntad de mi Padre..., ¡ése entrará! (Camino, 754)

Assumpta est María in coelum: gaudent angeli! –María ha sido llevada por Dios, en cuerpo y alma, a los cielos: ¡y los Ángeles se alegran!

Así canta la Iglesia. –Y así, con ese clamor de regocijo, comenzamos la contemplación en esta decena del Santo Rosario:

Se ha dormido la Madre de Dios. –Están alrededor de su lecho los doce Apóstoles. –Matías sustituyó a Judas.

Y nosotros, por gracia que todos respetan, estamos a su lado también.

Pero Jesús quiere tener a su Madre, en cuerpo y alma, en la Gloria. –Y la Corte celestial despliega todo su aparato, para agasajar a la Señora. –Tú y yo –niños, al fin– tomamos la cola del espléndido manto azul de la Virgen, y así podemos contemplar aquella maravilla.

La Trinidad beatísima recibe y colma de honores a la Hija, Madre y Esposa de Dios... –Y es tanta la majestad de la Señora, que hace preguntar a los Ángeles: ¿Quién es ésta? (Santo Rosario, 4º Misterio Glorioso).
 

Gloriosa Virgen De Agosto



Asunción elevada al cielo,

María madre nuestra
que los angeles te  llevan.

Entre cantos celestiales
Dios no quiso que conocieras,
la corrupción del sepulcro
por eso al cielo te llevan.

Coronada mi señora
en su Asunción,
elegida por Dios
Madre del Señor.

VivaMaría

domingo, 13 de agosto de 2023

Señor, sálvame

 


«Señor, sálvame». Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?». 

Mateo 14, 22-33

¡Llamemos a Dios al auxilio!


Eres bueno, mi Dios, por repetirnos frecuentemente: “¡Llámenme al auxilio, yo vendré!... ¡Llámenme, lo escucharé!” (…)
 
¡Llamemos a Dios al auxilio en la tentación! No tratemos de luchar con nuestras fuerzas, con las fuerzas de la naturaleza, en la tentación, en la dificultad. Actualmente los espíritus de las tinieblas son más fuertes que nosotros, más fuertes y más sutiles. Nuestra concupiscencia natural es fuerte y nuestra alma muy débil. Una de las trampas del demonio es absorbernos mucho desde los primeros momentos de la tentación. Tanto, que ponemos todo nuestro esfuerzo (cuando lo hacemos) para resistirla. Pero sólo ponemos nuestro esfuerzo, sin pensar en llamar al auxilio al único que puede salvarnos, Dios, o sin recurrir a nuestro buen ángel o a los santos. El demonio pone un velo alrededor nuestro para impedirnos mirar en alto y elevar los ojos al cielo. Trata de rendirnos “mudos” como los poseídos del Evangelio, nos absorbe y trata que no tengamos la idea de llamar al auxilio a Dios. Habiéndonos así separado del que nos da la fuerza, nos vence fácilmente.
 
Desde el comienzo de la tentación, no tratemos de resistir por nuestras propias fuerzas sino de llamar a Dios. Desde el momento de sentirnos tentados, tengamos recurso a la oración, pongámonos a rezar. Así, en un instante, reportaremos la victoria, de otro modo seremos siempre vencidos. Entonces, en la tentación, ¡rezar, rezar, rezar!
 
 
San Carlos de Foucauld (1858-1916)
ermitaño y misionero en el Sahara
Salmo 55 (Méditations sur les psaumes, Nouvelle Cité, 2002), trad. sc©evangelizo.org

 

sábado, 12 de agosto de 2023

Las 3 Avemaría para librarse peligros y tentaciones.



Madre mía, líbrame de caer en el pecado mortal, líbrame de toda tentación y de todo peligro. Sé mi guía y mi protección. Cuídame como a cosa y posesión tuya. Cúbreme bajo el manto de tu amor.

1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno.

Dios te salve María llena eres de gracia, el señor es contigo, Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

2. Por la Sabiduría que te concedió el Hijo.

Dios te salve María llena eres de gracia, el señor es contigo, Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo.

Dios te salve María llena eres de gracia, el señor es contigo, Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Gloría al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Amén.

 

Sábado de María

Un día a verla iré,
al cielo, patria mía.
allí veré a María,
oh si, yo la veré.

Un día a verla iré
a aquella Virgen bella,
yendo en pos de Ella,
mi amor le cantaré.

Un día a verla iré
aquella Virgen pura,
y toda mi ventura
en ella cifraré.
 

El sábado saludamos a María .


  Alzad los dinteles, y acoged a Aquella que ha dado a luz al Creador del cielo y de la tierra. Y nosotros, festejando tu memoria, a ti gritamos, oh digna de todo canto: Alza la frente de los cristianos y salva nuestras almas.

 https://twitter.com/DivineMercyEsp

San GABRIEL Arcángel

 




-Santo Ángel de la Encarnación, 

-Fiel mensajero de Dios, 

-Ángel de la esperanza y de la paz, 

-Protector de todos los siervos y siervas de Dios, 

-Guardián del santo Bautismo, 

-Patrono de los Sacerdotes, 

Ruega por nosotros! 

Amén

jueves, 10 de agosto de 2023

Es tu amor ardiente, Señor, el que ha dado al diácono san Lorenzo el poder de mantenerse fiel


El ejemplo de san Lorenzo nos anima a dar nuestra vida, ilumina nuestra fe, atrae nuestra devoción. No son las llamas de la hoguera las que nos consumen, sino las de una fe viva. Nuestro cuerpo no ha sido quemado por la causa de Jesucristo, pero nuestra alma es transportada por los ardores de su amor..., nuestro corazón arde de amor por Jesús ¿No es el mismo Salvador quien ha dicho de este fuego sagrado: «He venido a prender fuego en el mundo; ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!»? (Lc 12, 49) Cleofás y su compañero comprobaron estos efectos cuando dijeron: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?» (Lc 24, 32).
 
Es también gracias a este ardor interior que san Lorenzo permanece insensible a las llamas de su martirio: arde en deseo de estar con Jesús y no siente las torturas. Cuanto más crece en él el ardor de la fe, menos le hacen sufrir los tormentos... El poder de la hoguera divina que arde en su corazón calma las llamas de la hoguera atizada por los verdugos.
 
 
San Agustín (354-430)
obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sermón 206 (atribuido).evangelizo.org

Oración al Arcángel San Miguel

Esta es una oración que ayuda contra los peligros, dificultades y enemigos espirituales.


Glorioso San Miguel, Príncipe de los ejércitos celestiales, que estás siempre dispuesto a prestar ayuda al pueblo de Dios; que luchaste con el dragón, la serpiente antigua, y lo arrojaste del cielo, ven en mi auxilio en esta dificultad que tengo.

Tú, querido defensor y líder de los ejércitos del cielo, que ahora defiendes valientemente a la Iglesia de Dios, para que las puertas del infierno nunca prevalezcan contra ella, te suplico encarecidamente que me ayudes a mí, en los momentos de peligros y de conflictos que estoy atravesando, y ayúdame a sostenerme de la mano de Dios, contra el maligno enemigo que ha venido a lanzarme sus dardos encendidos.

Acompáñame, oh poderoso Príncipe de la Milicia Celestial, para que pueda luchar con valentía y vencer por completo a ese espíritu orgulloso, a quien tú, por el poder divino, has derrotado tan gloriosamente, y a quien nuestro poderoso Rey, Jesucristo, ha vencido tan completamente en nuestra naturaleza.

San Miguel Arcángel, que con tu ayuda, pueda yo triunfar sobre el enemigo de mi salvación, para que luego, contigo y con los santos ángeles, pueda alabar la clemencia de Dios que, habiendo negado la misericordia a los ángeles rebeldes después de su caída, ha concedido el arrepentimiento y el perdón al hombre caído.

Amén.

Pildorasdefe

martes, 8 de agosto de 2023

Fiesta de Santo Domingo

Mateo 14:22-36

Reflexión sobre el cuadro

Nuestro cuadro de Filippo Tarchiani, de 1607, representa a Santo Domingo en penitencia. Tarchiani transforma un tema inquietante -el fundador de la orden dominica del siglo XIII flagelándose- en una composición serena y meditativa. Aunque se trata de un retrato, casi parece más un bodegón. Con la atención propia de un pintor de naturalezas muertas, aísla una serie de elementos cautivadores, como el ramo de rosas Thorne al pie de la cruz o el reloj de arena detrás de Santo Domingo.

Todo es muy lineal, incluidos el retablo y la mesa. Esto contrasta con los suaves pliegues de las vestiduras de Domingo, parcialmente desechadas. Aunque se formó en la tradición académica del arte florentino de finales del siglo XVI, Tarchiani realizó dos prolongadas visitas a Roma, donde estudió la obra de Caravaggio y Orazio Gentileschi. De hecho, entre 1615 y 1616 trabajó en el mismo proyecto que la famosa hija de Orazio, Artemisia Gentileschi. En este cuadro se percibe el dramatismo romano y caravagesco del uso de la luz.

Hoy celebramos la festividad de Santo Domingo. Nacido en 1170 en el seno de una familia de la nobleza española, recibió una buena educación y estudió durante 10 años en la Universidad de Palencia. Ya en esa época se contaba de su preocupación por el bienestar de los demás, especialmente de los pobres, más que por sus propias necesidades. En una ocasión vendió sus libros (que se consideraban artículos de lujo, antes de la imprenta), para generar dinero para los pobres. Pero Dios tenía planes aún mayores para Domingo: fundar una nueva orden religiosa con la misión de combatir las numerosas herejías que existían en la época y ayudar a difundir la verdadera doctrina de la Iglesia. El carácter alegre y jovial de Santo Domingo es una de las características más destacadas por las personas que le conocieron, y la vivacidad de su espíritu al fundar una nueva orden debió de atraer a los primeros frailes a la congregación.

by Padre Patrick van der Vorst

Santo Domingo en Penitencia,
Pintura de Filippo Tarchiani (1576-1645),
Pintado en 1607,
Óleo sobre lienzo
© Metropolitan Museum, Nueva York
 

 

¡Tiéndeme la mano Señor, en medio del mar de esta vida!

El profeta escuchó tu venida, Señor, y el pensamiento que serías dado a luz por una virgen y aparecerías entre los hombres lo llenó de temor y dijo: “Escuché lo que hiciste escuchar y me llené de temor. ¡Gloria a tu poder!”

He pecado, he incumplido contigo, empujé hasta el límite tu majestad y me sumergí en el abismo de la desesperación, ¡oh único Compasivo! Manifiéstate ahora, en medio de la noche, como anteriormente te manifestaste a los discípulos caminando sobre el mar, oh Verbo, y dame la divina serenidad.
 
Mi alma en todo momento entre tus manos. Mi Dios y mi socorro, único que sondeas los corazones, conoces todas mis reflexiones, conoces las olas, la tempestad, el tumulto de mis pensamientos. Te he visto caminar, también ahora, sobre el mar agitado de mi corazón.
 
He aquí que he deseado tus preceptos, en tu justicia hazme vivir. Perdona oh mi Creador, sé indulgente, tú que me formaste, ten piedad de mí. Déjate doblegar, sé misericordioso, compasivo. Ya que estoy en medio del mar de esta vida, tiende tu mano realmente divina y levántame como a Pedro. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
 
Una vez, el Profeta te vio anticipadamente, Doncella, como un candelabro a siete flamas, llevando el fuego del conocimiento de Dios, haciéndolo brillar sobre los que están en peligro en las tinieblas de la ignorancia, oh Toda Inmaculada. Por eso grito hacia ti. “¡Te ruego, ilumíname!”
 
 
Monasterio Santa Catalina del Monte Sinaí
Liturgia de las Horas, s. IX
Canon nocturno, Liturgia de las Horas, Monasterio Santa Catalina del Monte Sinaí, s. IX (Canon de minuit, 4º Ode, SC 486, Sinaiticus graecus 864, Cerf, 2004), trad. sc©evangelizo.org
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...