Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

martes, 17 de febrero de 2026

Ángel de la Guarda

 


Mi querido Ángel
Guardián enviado desde el cielo,
Dios te ha dado la tarea
de cuidarme.

Refúgiame bajo tus alas
y protégeme todos los días.


Ángel de Dios, mi querido guardián,
a quien el amor de Dios me encomienda aquí,
siempre este día (o noche) esta a mi lado,
para iluminar y proteger, para gobernar y guiar.

Amén.
@JustAdaugoijele



lunes, 16 de febrero de 2026

¿Por qué esta generación reclama un signo?


Padre Santo, Dios todopoderoso..., cuando yo elevo la débil luz de mis ojos, ¿puedo dudar de que eso es tu cielo? Cuando contemplo el curso de las estrellas, su retorno en el ciclo anual, cuando veo las Pléyades, la Osa menor y la Estrella de la mañana y considero que cada una brilla en el lugar que tú le has asignado, comprendo, oh Dios, que tú estás allí, en estos astros que yo no comprendo. Cuando veo «las soberbias olas del mar» (sl 92,4), no comprendo el origen de esta agua, ni tampoco comprendo quien es que pone en movimiento su flujo y reflujo regular y, sin embargo, creo que hay una causa –ciertamente para mí impenetrable- en estas realidades que yo ignoro, y también allí percibo tu presencia.
Si vuelvo mi espíritu hacia la tierra que, por el dinamismo de unas fuerzas escondidas, descompone todas las semillas que antes ha acogido en su seno, las hace germinar lentamente y las multiplica, después las hace crecer, no encuentro allí nada que pueda comprender con mi inteligencia; pero esta misma ignorancia me ayuda a discernirte, a ti, puesto que, si soy incapaz de comprender la naturaleza que ha sido puesta a mi servicio, sin embargo te encuentro a través de este mismo hecho de que ella está allí, para mi uso.
Si me vuelvo hacia ti, la experiencia me dice que yo no me conozco a mi mismo, y te admiro tanto más por el hecho de ser yo un desconocido para mí mismo. En efecto, aunque yo no los puedo comprender, sí tengo experiencia de los movimientos de mi espíritu que juzga sus operaciones, su vida, y esta experiencia te la debo sólo a ti, a ti que me has hecho participar de esta naturaleza sensible que me da un gran gozo, aunque su origen se encuentra más allá de lo que alcanza mi inteligencia. No me conozco a mi mismo, pero te encuentro en mí y, encontrándote, te adoro.

 San Hilario (c. 315-367)

obispo de Poitiers y doctor de la Iglesia
La Trinidad, libro 12, 52-53.evangelizo.org

AYUDA A LAS ALMAS DEL PURGATORIO EN ESTA CUARESMA



Durante esta temporada de Cuaresma, recordemos a aquellos que están en el Purgatorio, esperando la entrada al Cielo. Aquí hay cinco formas de ayudarles:

Ofrece misas por ellos: una misa puede ser un poderoso acto de amor y misericordia, tanto para los vivos como para los difuntos.

Únete a los "Sábados de todas las almas": En la tradición oriental de la Iglesia Católica, rezamos por todos los fallecidos durante los sábados de Cuaresma.

Reza el Vía Crucis por ellos: Únete al sufrimiento de María durante la Pasión de Cristo, ofreciendo ese sacrificio por las almas necesitadas.

Practica los Sábados de reparación: Dedica tiempo y esfuerzo para ayudar a las almas del Purgatorio, siguiendo la devoción de los cinco primeros sábados.

Recurre a San José: Únete a la Unión de San José o simplemente pide su intercesión. Él puede ser un poderoso intercesor por las almas necesitadas.
¡Nuestras oraciones y sacrificios pueden marcar la diferencia!

Padre Nuestro...
Ave María...
Gloria...

ORACIÓN POR LAS ÁNIMAS BENDITAS

Ánimas Benditas, nosotros hemos rogado por vosotros, que sois tan amadas de Dios y estáis seguras de no poderlo más perder: rogadle por nosotros, miserables, que estamos en peligro de condenarnos para siempre.
¡Dulce Jesús, dad descanso eterno a las Benditas Ánimas del Purgatorio!
Padre eterno, te ofrecemos la Sangre, Pasión y Muerte de Jesucristo, los dolores de la Santísima Virgen y los de San José, por la remisión de nuestros pecados, la liberación de las Benditas Ánimas del Purgatorio y la conversión de los pecadores.
Por las Ánimas Benditas, todos debemos rogar.
Que Dios las saque de penas y las lleve a descansar. Amén.

Padre Nuestro...
Ave María...
Gloria...

domingo, 15 de febrero de 2026

ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 118)

 La verdadera dicha consiste en caminar según Tu voluntad y guardar Tus mandamientos con corazón sincero.


Dios mío, al comenzar este día me acerco a Ti agradecido, procurando mayor humildad y confianza, reconociendo que la verdadera dicha consiste en caminar según Tu voluntad y guardar Tus mandamientos con corazón sincero.
•Dirige mis pasos para que mi conducta sea recta ante Tus ojos,
•Fortalece en mí el deseo de buscarte con todo el corazón
•Y dame la gracia de permanecer fiel a Tus enseñanzas aun en medio de las dificultades.
•Abre mis ojos para contemplar las maravillas de Tu ley,
•Ilumina mi mente para comprender Tu voluntad y mueve mi corazón para cumplirla con amor, constancia y fidelidad.

•Enséñame, Señor, el camino de Tus preceptos, •Guíame para que cada decisión de este día refleje Tu sabiduría
•Y concédeme vivir de tal modo que mis pensamientos, palabras y obras sean testimonio de obediencia, gratitud y confianza en Ti,
•Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.

FE y más FE.



¿Oramos por hoy Domingo?

 


Padre Celestial,
En esta bendita mañana de domingo,
Elevamos nuestros corazones hacia Ti en acción de gracias.
Gracias por cuidarnos durante la noche.
y por traernos a la luz de un nuevo día.
Que tu amor nos rodee como el sol de la mañana.
y tu paz descanse sobre nuestras almas como suave rocío.
Señor, ve delante de nosotros hoy,
Enderezad todo camino torcido,
abre toda puerta que conduzca a tu voluntad,
y cierra toda puerta que nos aleja de Ti.
Deja que tu favor hable por nosotros allí donde nuestras voces no pueden llegar.
Que tu misericordia nos sostenga donde somos débiles.
Y que tu gracia nos lleve a través de cada momento de este día.

Por intercesión de la Santísima Virgen,
María, Madre de Jesús,
Que podamos llevar a Jesús en nuestros corazones dondequiera que vayamos hoy.
Entregamos este domingo en tus manos, oh Señor.
Hágase tu voluntad en nuestras vidas.
Hoy y siempre.
Amén

Jesucristo, perfecto cumplimiento de la Ley


Jesús, después de haber dicho “No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento”, insiste “Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice” (Mt 5,17-18).
Es lo mismo que si hubiera dicho: es imposible que la Ley no sea cumplida. Es necesario que ella sea observada hasta la mínima iota. Es lo que hizo Jesucristo, cumpliéndola perfectamente. Con razón hace alusión a la transformación del mundo. Así quiere elevar el espíritu de los auditores y hacerles comprender que los quiere hacer entrar en una vía más perfecta. Ya que toda la creación está destinada a ser transformada y el género humano está llamado a otra patria y a una vida sublime. (…)
Escuchen lo que sigue. “Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos” (Mt 5,20). (…) Esta abundancia de justicia de escribas y fariseos, consistía en no ponerse en cólera y no tener una mirada impura hacia una mujer. ¿Por qué Jesucristo recordaba esos pequeños preceptos, aunque fueran en realidad tan grandes y elevados? Porque él era el autor. Tal como se humillaba en todo y con gran modestia nunca hablaba de sí mismo, Jesucristo guardaba la misma conducta en cuanto a sus preceptos, para enseñarnos a ser modestos en todo. Además, para que no pensaran que establecía nuevas leyes, trataba de alejar esta sospecha con la humildad de sus palabras.

 San Juan Crisóstomo (c. 345-407)

presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilía XVI (“Œuvres complètes”, Bar-le-Duc, L. Guérin & Cie,1856), trad. sc©evangelizo.org

sábado, 14 de febrero de 2026

EL SANTO ROSARIO A MARÍA VIRGEN Y MADRE


Cuando tomas el Rosario, el cielo escucha.
No es solo un conjunto de cuentas.
Es una oración que atraviesa el tiempo.
Es un susurro del corazón que llega directo al cielo.
Cada Ave María es una súplica.
Cada Padre Nuestro es un acto de confianza.
Cada misterio es una lección de amor, dolor, entrega y esperanza.
El Rosario es el arma del creyente cansado, el refugio del corazón herido, la fuerza silenciosa de quien no se rinde.
Cuando rezas el Rosario, María camina contigo.
Te toma de la mano y te conduce suavemente hacia su Hijo.
En el Rosario encuentras paz cuando todo duele.
Encuentras luz cuando no ves salida.
Encuentras consuelo cuando las palabras ya no alcanzan.
Hoy, toma tu Rosario. Aunque sea un solo misterio.
Aunque sea con distracciones. Aunque sea con lágrimas.
Dios no busca perfección…busca un corazón que confíe.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.

Amén

ORACIÓN EN HONOR AL INMACULADO CORAZÓN DE MARIA


1. Amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él os suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada. 

Avemaría y Gloria.


2. Purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad. 

Avemaría y Gloria.


3.Afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su Divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias que está recibiendo de los pecadores el Divino Corazón de mi adorable Redentor. 

Avemaría y Gloria.

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Amén 



ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Marcos 8, 1-10)

 •Nos miras,

•multiplicas en nosotros tu gracia,
•nos enseñas,
•permaneces con nosotros,
•nos guías,
•nos fortaleces
•y nos transformas.


Señor Jesús, que miras con compasión a quienes te siguen y conoces nuestras necesidades antes incluso de que las expresemos, hoy me acerco a Ti con confianza y humildad.

Tú que multiplicaste el pan para saciar el hambre de la multitud, multiplica también en mi vida la Fe, la Esperanza y la Caridad, para que nunca falte en mi corazón el alimento de Tu presencia.

Enséñame a ofrecerte con generosidad los “siete panes” de lo poco que soy y de lo poco que tengo, confiando en que en Tus manos todo se transforma en bendición abundante.

Haz que nunca camine con un corazón indiferente, para no permitir que quienes están a mi alrededor permanezcan en necesidad cuando puedo compartir lo que Tú me has dado.

Permanece conmigo en esta jornada,
guía mis pasos,
fortalece mi fe y mi agradecimiento;
que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti,
para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.


FE y más FE.

San Valentín no fue un símbolo romántico.

 


Fue un mártir.
Antes de flores, chocolates y tarjetas, hubo un hombre real: un sacerdote cristiano del siglo III, en una Roma donde amar como Cristo costaba la vida.
San Valentín vivió en tiempos del emperador Claudio II, cuando el poder decidió que los soldados no debían casarse. El amor fiel estorbaba. El matrimonio era visto como debilidad.
Y ahí, en silencio y con valentía, Valentín hizo algo profundamente revolucionario: defendió el amor cristiano.

Casaba a los enamorados en secreto.
Protegía el sacramento del matrimonio.
Recordaba que el amor no es uso ni conveniencia, sino entrega, fidelidad y promesa.
Por eso fue arrestado.
Por eso fue condenado.
Y por eso murió el 14 de febrero.
No murió por romanticismo.
Murió por amar a Cristo y por creer que el amor verdadero vale más que el miedo.
Con el paso del tiempo, la Iglesia conservó su memoria. Y el mundo, poco a poco, fue olvidando el martirio… pero no pudo borrar el nombre.
Así nació el “Día de los Enamorados”, que en su origen no celebraba emociones pasajeras, sino un amor que se da hasta el final.

Hoy san Valentín nos hace una pregunta incómoda y hermosa:

¿Qué tipo de amor estamos viviendo?

Porque amar, según Cristo, no es solo sentir.
Es cuidar.
Es respetar.
Es ser fiel cuando cuesta.
Es entregarse sin usar al otro.

Que este día no pase vacío.
Que vuelva a tener alma.
Que san Valentín nos enseñe a amar como se ama en el Evangelio.

San Valentín, enséñanos a amar con verdad, con fidelidad y con un corazón capaz de darse por completo.

Si este mensaje te tocó, compártelo.
Tal vez alguien necesite recordar qué es amar de verdad.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...