Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 10 de septiembre de 2026

Salmo 90. A la sombra del Omnipotente.


Tú que habitas al Amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en Ti".
El te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
Su brazo es escudo y armadura.
No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.
Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.
Nada mirar con tus ojos,
verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.
No se acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;
te llevará en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.
"Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación".





Los signos de la verdadera y perfecta caridad


Querido padre en Cristo, el manso Jesús. Yo, Catalina, esclava de los servidores de Jesucristo, le escribo en su preciosa Sangre, con el deseo de verlo fundado en la verdadera y perfecta caridad. (…)

He aquí los signos particulares que muestran si el alma tiene caridad o no. Ella no desprecia a nadie, sino que soporta con paciencia los defectos de otros. No se irrita, sino que está plena de mansedumbre, no convierte al hombre en injusto sino en justo, rendiendo a cada uno lo que le corresponde, ya sea que él obedezca o que mande. Da gloria a Dios y alabanza a su Nombre. Rechaza al odio y le da horror el pecado, ejerce el amor y la benevolencia con el prójimo. Si él es poderoso y tiene que ejercer la justicia, escucha al grande como al pequeño, al pobre como al rico. No mancha su conciencia cediendo a los elogios, a las amenazas, al placer o al displacer. Tiene la balanza derecha, dando a cada uno lo que quiere la justicia. Sirve con celo al prójimo, mostrando hacia él el amor que tiene por Dios: no puede rendir un servicio a Dios, pero se aplica a rendir servicio a los que Dios ama tanto, a la criatura razonable, que le es dada como intermediaria.

¡Qué dulce es la caridad, tierna madre! No existe tristeza en ella, ella es la alegría del que la posee.

 Santa Catalina de Siena (1347-1380) terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa

Carta 42 al rey Luis de Hungría (Lettres, I, Téqui, 1976), trad. sc©evangelizo.org

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Felices los que estarán vacíos de todo y plenos de mí!


“Bienaventurados los pobres en espíritu”, que no sólo rechazan los bienes materiales, que es el primer grado, sino que suben más alto y vacían su alma de los apegos, gustos, deseos, y búsquedas de un fin que no sea Yo… Esta pobreza de espíritu realiza el vacío completo en el alma, lo vacía del amor de las cosas materiales, del amor del prójimo y del amor de si-mismo, sacando todo de ella, todo, dejando sólo un lugar vacío que Yo ocupo enteramente… Yo, entonces, les rendo divinizado ese amor de las creaturas materiales, que ustedes han echado de sus almas para que yo ocupe todo el espacio… Pero en Mí, en vista de Mí, ellos recomenzarán a amar, no por ellos, ni por ellas, sino por Mí: será la caridad ordenadamente. Amarán a todas las creaturas por Mí (…). ¡Felices los que serán pobres de espíritu, vacíos de todo, plenos de Mí!...

“¡Felices los que tienen hambre! Hambre de justicia, del reino de la justicia sobre la tierra, de Mi reino sobre la tierra, de Mi gloria. Hambre de verme glorificado por todas las almas, hambre de ver Mi voluntad perfectamente cumplida por todos los seres… Tengan siempre esta gran hambre de justicia, de ver la justicia perfectamente cumplida por ustedes y por todos los hombres, hambre de su perfecta santificación y de la perfecta santidad de todos los hombres… ¡Es esta hambre que abraza Mi propio Corazón!... Tegan esa hambre cada vez más, no por ustedes sino en vista de los hombres, en vista de Dios, por amor de Dios… ¡Felices serán entonces! ¡Estarán unidos perfectamente a Mi propio Corazón!...

 San Carlos de Foucauld (1858-1916) ermitaño y misionero en el Sahara

Ocho días en Efrén (Écrits spirituels de Charles de Foucauld, ermite au Sahara, apôtre des touaregs, Gigord, 1964), trad. sc©evangelizo.org

SAN JOSE

«La prueba del amor está en las obras. Donde existe el amor, realiza grandes cosas.»

San Gregorio Magno

San José, enséñame a amar a Dios no solo con palabras, sino con la manera en que vivo cada día


San José, que mis palabras, mis acciones y mi manera de tratar a los demás reflejen a Jesús, para que quienes me encuentren puedan ver algo de Él en mí.

GLORIOSO SAN JOSÉ, Ayúdame a proteger, como tú lo hiciste con María y Jesús, los dones que Dios ha puesto en mis manos.
San José, ruega por nosotros!





martes, 8 de septiembre de 2026

Oración en el Día de la Natividad de la Santísima Virgen María



¡Oh dulce María! que con tu feliz nacimiento has consolado al mundo, alegrado al cielo y aterrado al infierno; has dado ayuda a los caídos, consuelo a los tristes, salud a los enfermos y alegría a todos, haz florecer en nosotros aquellas virtudes con las que podamos hacernos siempre más agradables a tus ojos.

Amén.

Celebramos el nacimiento de María, aurora de nuestra salvación. Ella no es sólo Madre de Jesús, es Madre nuestra.

Fuente:El Sembrador Nueva Evangelización


Virgen María, ¡eres la más preciosa de las alegrías!


¡Oh Virgen, Diadema y Manto púrpura del Rey!
Fuente sellada, Flor que crece y se abre,
Tan diversa de Adán, padre de los hombres.
Salvadora del género humano,
Tú que trajiste al mundo a la nueva Luz,
Reúne también a los miembros de tu Hijo, en una celestial harmonía.
¡Oh gloriosa Madre de la santa Medicina!
Por tu Hijo inmaculado, tú has suavizado las heridas amargas de la muerte,
Que engendra Eva con el tormento de las almas.
Has aniquilado a la muerte y construido la casa de la vida.
¡Intercede por nosotros ante tu Hijo, Estrella del Mar!
¡Oh Mediadora, Dispensadora de vida, Joya de nuestras fiestas!
Eres la más preciosa de las alegrías que no tendrán fin.
Reza por nosotros, dulce Virgen María.

 Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179) abadesa benedictina y doctora de la Iglesia

Oraciones de santa Hildegarda (“Hildegarde de Bingen, Prophète et docteur pour le troisième millénaire”, Béatitudes, 2012), trad. sc©evangelizo.org

Hoy, 8 de septiembre, la Iglesia celebra la Natividad de la Virgen María

 



Y por eso también es fiesta de muchísimas advocaciones marianas conocidas tradicionalmente como «Vírgenes encontradas».

¿Por qué tantas se celebran precisamente hoy?

1️⃣ Se llama «Virgen encontrada» a una imagen de la Virgen cuyo origen está unido, según la tradición, a un hallazgo extraordinario.

Aparecen en cuevas, fuentes, árboles, montañas, campos o lugares apartados, muchas veces descubiertas por pastores, campesinos o niños.

2️⃣ Buena parte de estas tradiciones se desarrollaron durante la Edad Media.

En algunos relatos las imágenes habían sido escondidas durante invasiones o persecuciones para evitar su profanación y, generaciones después, fueron halladas de nuevo.
Historia y tradición popular se entremezclan muchas veces.

3️⃣ El hallazgo solía señalar un lugar.

Allí se levantaba una ermita o un santuario, comenzaban las peregrinaciones y aquella imagen terminaba convirtiéndose con frecuencia en patrona de una localidad, una comarca o incluso de territorios enteros.

4️⃣ ¿Y por qué el 8 de septiembre?

Porque en muchísimos casos se desconocía el día exacto en que aquella imagen había sido encontrada.
La fiesta se hizo coincidir entonces con una de las grandes celebraciones marianas del calendario: la Natividad de la Virgen María.

5️⃣ La coincidencia tiene además una hermosa fuerza simbólica.

El 8 de septiembre celebramos que María nace y entra en nuestra historia.
Y las Vírgenes encontradas recuerdan también el momento en que una comunidad cristiana sintió que María había entrado de un modo especial en su propia historia.

6️⃣ Naturalmente, no existen muchas Vírgenes.

Es siempre la misma Virgen María, Madre de Dios.
Cambian las advocaciones, las imágenes, los santuarios, los vestidos y las historias.
La Madre es una.

7️⃣ De ahí que el 8 de septiembre sea uno de los días más intensamente marianos del calendario popular español.

Desde hace siglos se celebran romerías, procesiones, novenas, danzas, ofrendas y peregrinaciones en torno a multitud de advocaciones.

8️⃣ Los relatos de los hallazgos no siempre pueden demostrarse históricamente en todos sus detalles.

Pero eso no los hace irrelevantes.
Hablan de siglos de fe transmitida, de pueblos que levantaron santuarios, rezaron ante una imagen y enseñaron a sus hijos a llamar Madre a la Virgen María.

9️⃣ Quizá por eso resulta tan hermoso que tantas advocaciones celebren hoy su fiesta.

Mientras la Iglesia recuerda el nacimiento de María, innumerables comunidades recuerdan también que, en algún momento de su historia, sus antepasados sintieron que la Virgen había querido «dejarse encontrar».

Hoy la Iglesia celebra la Natividad de la Bienaventurada Virgen María

 .



Hoy la Iglesia celebra la Natividad de la Bienaventurada Virgen María.

Las lecturas no nos cuentan cómo fue el nacimiento de María. Nos muestran algo más profundo: qué significa su nacimiento dentro de la historia de la salvación.
María nace porque se acerca Cristo.

1️⃣ Para la primera lectura, la liturgia ofrece dos opciones.

Una de ellas es la profecía de Miqueas: «Y tú, Belén Efratá… de ti voy a sacar al que ha de gobernar Israel».
La mirada está puesta directamente en el Mesías.

2️⃣ En esa profecía aparece una expresión muy significativa:

«Hasta que dé a luz la que debe dar a luz».
La liturgia escucha hoy estas palabras celebrando el nacimiento de María porque aquella niña que nace está llamada a ser la Madre del Mesías esperado.

3️⃣ Miqueas anuncia además cómo será aquel que ha de venir:

«Se mantendrá firme, pastoreará con la fuerza del Señor».
Y termina con unas palabras extraordinarias:

«Él mismo será la paz».

María entra en la historia porque por medio de ella vendrá Cristo, nuestra paz.

4️⃣ La otra opción para la primera lectura es de la carta a los Romanos:

«A los que aman a Dios todo les sirve para el bien».
San Pablo nos introduce así en el misterio del designio providente de Dios.
Nada en la historia de la salvación sucede al azar.

5️⃣ Dios «conoció», «predestinó», «llamó», «justificó» y «glorificó».

La liturgia nos invita a contemplar también la vida de María dentro de ese designio divino.
Desde el principio, su existencia está orientada a una misión única: ser la Madre del Hijo de Dios hecho hombre.

6️⃣ Sea cual sea la primera lectura elegida, el Evangelio nos conduce al centro de la fiesta.

San Mateo comienza con una larga genealogía:
«Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán».
Dios ha querido entrar en una historia humana real.

7️⃣ Esa genealogía contiene santos y pecadores, grandezas y miserias, fidelidades y traiciones.

Dios no salva al hombre desde fuera de la historia.
Entra en ella.
Y al final de aquella larga sucesión aparece María.

8️⃣ Después de tantos «engendró», san Mateo introduce una fórmula diferente:

«Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo».
La cadena cambia precisamente al llegar a María.
Y cambia porque comienza algo nuevo.

9️⃣ Jesús pertenece verdaderamente a la historia de Israel y a la descendencia de David.

Pero su concepción no procede simplemente de la generación humana:
«La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo».
En María, Dios mismo irrumpe de una manera nueva en nuestra historia.

🔟 Por eso la Iglesia se alegra hoy por el nacimiento de una niña.

Todavía no ha nacido Jesús. Todavía no está Belén iluminado por los ángeles. Todavía no han llegado los pastores.
Pero ha nacido la Madre del Salvador.
La aurora anuncia que se acerca el día.

1️⃣1️⃣ Y por eso el Aleluya de hoy resume admirablemente toda la fiesta:

«Dichosa eres, santa Virgen María, y digna de toda alabanza: de ti salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios».
Celebramos a María porque toda su existencia conduce a Cristo.
Hoy nace la aurora.
El Sol está cerca.

Fuente:https://x.com/SacerdosMariae

Reina del Cielo

 


María es Reina, pero su trono nunca la alejó de nosotros. Al contrario: cuanto más cerca está del corazón de Dios, más cerca permanece de nuestras heridas.

Su realeza no se impone con poder ni busca ser servida. María reina como aprendió de Jesús: amando, sirviendo, intercediendo y permaneciendo.

Es Reina del Cielo, pero también es la Madre que conoce nuestras lágrimas; la que escucha esas oraciones que pronunciamos cuando ya no sabemos qué decir; la que toma nuestras súplicas y las lleva hasta el corazón de su Hijo.

Santa Teresita decía algo bellísimo: «La Santísima Virgen es Reina del Cielo y de la Tierra, pero es más Madre que Reina».

Y quizá ahí está el misterio más hermoso: tenemos una Reina que podemos llamar Mamá.

Por eso, cuando la vida pese, cuando tengas miedo o cuando el camino se vuelva incierto, no temas acudir a María. Ella jamás se queda con nuestra mirada: siempre la conduce hacia Jesús.

Hoy dile desde el corazón:

Salve, Reina y Madre de misericordia. Tómame de la mano y llévame siempre hacia tu Hijo. Amén. 

Fuente:IsraelMercado 

Natividad de María

 

Poesía a la Natividad de María
(Lope de Vega)

Canten hoy, pues nacéis vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Canten hoy, pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella
es por quien la gracia tienen.
Digan, Señora, de vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.
Canten y digan, por vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Y nosotros, que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también,
el corazón y las manos.
Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
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