San Patricio enfrentó peligros, persecuciones y momentos de miedo.
Pero tenía una oración que repetía constantemente.
Una oración sencilla,
pero llena de fe.
Cristo conmigo.
Cristo delante de mí.
Cristo detrás de mí.
Cristo dentro de mí.
Esta oración es conocida como la Lorica de San Patricio, una antigua oración cristiana de protección que muchos creyentes siguen rezando hoy.
Nos recuerda algo muy importante:
No necesitamos tener todo bajo control.
No necesitamos ser invencibles.
Solo necesitamos recordar
que Cristo camina con nosotros.
En medio de tus miedos, de tus dudas o de tus luchas…
puedes repetir hoy esta misma oración.
Cristo conmigo.