Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 13 de agosto de 2026

Perdona a tu pueblo, Señor, y haz que nuestro corazón vuelva siempre a Ti. (Cf. Salmo 77)


ORACIÓN DE LA MAÑANA
Jueves, 13 de agosto de 2026

Señor mío y Dios mío:
Hoy nos presentamos ante Ti sin esconder nuestra fragilidad. Sabemos cuántas veces conocemos el camino y, sin embargo, nos apartamos de él; cuántas veces recibimos Tu amor y respondemos con indiferencia; cuántas veces ponemos nuestra confianza en cosas que pasan y olvidamos que solo Tú eres nuestro Dios.

Perdónanos, Señor. No permitas que nuestro corazón se acostumbre a vivir lejos de Ti. Cuando caigamos, danos la humildad de volver; cuando nos equivoquemos, la valentía de reconocerlo; y cuando el pecado nos hiera, concédenos buscar sinceramente Tu misericordia y dejarnos reconciliar contigo.

Aparta de nuestra vida todo aquello que pueda convertirse en un ídolo y ocupar el lugar que solamente a Ti pertenece. Que nada sea más importante que amarte, escucharte y permanecer fieles a Tu voluntad.
Mira también con misericordia a nuestras familias, a Tu Iglesia y a todos los pueblos. Donde haya división, siembra reconciliación; donde el pecado haya dejado heridas, derrama Tu gracia; donde alguien se encuentre lejos de Ti, abre un camino de regreso hacia Tu corazón.

Al comenzar esta jornada, no queremos confiar únicamente en nuestras propias fuerzas. Queremos caminar sostenidos por Tu gracia, aprendiendo de nuestras caídas y procurando que cada decisión nos acerque más a Ti.

Perdona a Tu pueblo, Señor, renueva nuestro corazón y ayúdanos a permanecer fieles a Tu amor.





Si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros


Todo hombre está en deuda con Dios y todo hombre está en deuda con su hermano. En efecto, ¿quién no estaría en deuda con Dios sino aquel en quien no se encontrara pecado? ¿Y quién no estaría en deuda con su hermano sino aquel que nunca ha ofendido a nadie? Así pues, todo hombre es a la vez deudor y acreedor… Un mendigo te pide limosna y tú eres el mendigo de Dios, porque, cuando oramos, todos nosotros somos mendigos de Dios. Permanecemos en pié, o mejor, nos prosternamos ante la puerta de nuestro Padre de familia (cf Lc 11,5s); le suplicamos lamentándonos, deseosos de recibir de él una gracia, y esta gracia, es Dios mismo. ¿Qué es lo que te pide el mendigo? Pan. Y tú, que es lo que le pides a Dios si no es a Cristo, el cual ha dicho: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo” (Jn 6,51). ¿Queréis ser perdonados? Perdonad. “Devolved y se os devolverá”. ¿Queréis recibir? “Dad y se os dará” (Lc 6,37)…

Debemos, pues, estar dispuestos a perdonar todas las faltas que se cometen contra nosotros si queremos que Dios nos perdone. Sí, verdaderamente, si nos ponemos a considerar nuestros pecados y pasamos revista a las faltas que hemos cometido, no creo que podamos dormirnos sin que nos sintamos el peso de nuestra deuda. Por eso cada día presentamos a Dios nuestras peticiones, cada día nuestras peticiones llegan a sus oídos, cada día nos prosternamos diciendo: “Perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido”. ¿Qué deudas quieres que se te perdonen? ¿Todas, o una parte? Seguro que respondes: Todas. Pues haz tú lo mismo con tu deudor.

San Agustín (354-430)
obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sermón 83,evangelizo.org

Granito de arena de Esperanza...JUEVES EUCARÍSTICO




Vivimos un mundo donde las cosas rotas, se desechan... pero DIOS nunca ha trabajado así, recuerda: ÉL no se acerca solo a los fuertes, se acerca, precisamente, a los quebrantados
 
Quiero escuchar tu voz
Y poner en ti Señor mi corazón, alma, espíritu. Quiero escucharte y guardar tu palabra en mi ser para así obedecer y confiar siempre en tu amor.

Fuente:https://x.com/NazarethFamili1



No dejes
la Visita al Santísimo.

—Luego de la oración vocal que acostumbres, di a Jesús,
realmente presente
en el Sagrario,
las preocupaciones
de la jornada.

—Y tendrás luces
y ánimo para tu vida
de cristiano.

Devociones · Punto 554

CAMINO

miércoles, 12 de agosto de 2026

«Todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo»: el sacramento del perdón



El otro día un periodista me hizo una curiosa pregunta: "¿Incluso usted tiene que confesarse?" Sí, le dije. Me confieso cada semana. "Entonces Dios tiene que ser muy exigente, si hasta usted tiene que confesarse."

Seguro que su hijo a veces se equivoca, le dije. Y ¿qué ocurre cuando viene y le dice «papá, lo siento»?, ¿qué hace usted? Lo rodea con sus brazos y lo besa. ¿Por qué? Pues porque esa es su manera de decirle que lo ama. Dios hace lo mismo. Nos ama tiernamente. Por lo tanto cuando pecamos o cometemos un error, lo que debemos hacer es servirnos de eso para acercarnos más a Dios. Digámosle humildemente: «Sé que no debería haber hecho esto, pero incluso esta falta te la ofrezco».

Si hemos pecado o cometido un error, digámosle: «¡Lo siento! Me arrepiento». Dios es un Padre que perdona. Su clemencia es mayor que nuestros pecados. Él nos perdonará.

Santa Teresa de Calcuta (1910-1997)
fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad
El amor más grande.evangelizo.org



Miércoles de San José


Dios sigue buscando hombres como San José, dispuestos a decir sí, sin entenderlo todo.

Hay padres que cargan todo en silencio. Dios los ve.
San José, fortalece a cada padre; especialmente a los que están solos.


San José no solo fue llamado padre de Jesús, sino que lo fue en verdad.” San Bernardo de Claraval

“Entendí que gran parte de la crisis que vive el mundo es por la ausencia de más hombres como San José.”
P. Leonardo Bonin

Granito de arena de Esperanza...SAN JOSÉ


SAN JOSÉ, fue el hombre de la ternura fuerte. con sus manos tocaba a Dios y llevaba a Dios de la mano.
Jugaba con Dios y Dios era feliz con él.
En el taller le enseñaba a trabajar con amor.
Y en las noches de Nazareth lo cubría con su manto.

🌿🌿🌿

SAN JOSÉ, en el silencio a Dios cuidaba, en la fatiga lo sostenía, y en cada mirada le entregaba todo su corazón.
Y ni en la Gloria había más gloria que en la casa de José, donde el Cielo cabía entero entre los brazos de un padre.

🌿🌿🌿

SAN JOSÉ, el carpintero que enseñaba a rezar a Dios. y hablaba con Dios cara a cara. miraba con sus ojos, los ojos de Dios.
Y con Dios reía. Dios se dormía en sus brazos. Y despertaba con su beso.
Dios comía de su mano. Y oraba a Dios y le cantaba teniéndole en sus rodillas.



martes, 11 de agosto de 2026

Ángeles Custodios ...Granito de arena de Esperanza



Ten confianza con tu Ángel Custodio.

—Trátalo como un entrañable amigo
—lo es—
y él sabrá hacerte
mil servicios
en los asuntos ordinarios de cada día.

Punto 562

*******

Gánate al Ángel Custodio de aquel
a quien quieras
traer a tu apostolado.

—Es siempre un gran «cómplice».

  Punto 563

lunes, 10 de agosto de 2026

LAS TRES AVEMARíAS POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO





Oh María, Reina del purgatorio, te ruego por aquellas
Almas por las cuales tengo o pueda tener alguna
obligación, sea de caridad o de justicia.
Avemaría

Oh María, Reina del Purgatorio, te ruego por las almas
más abandonadas y olvidadas, por las que nadie ruega.
Tú oh Madre que te acuerdas de ellas, aplícales los
méritos de la Pasión de Jesús, tus méritos y los de
todos los Santos, y encontrarán saludable refrigerio.
Avemaría

Oh María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas
almas que han de salir más pronto de ese lugar de
penas, para que cuanto antes vayan a cantar en tu
compañía las eternas misericordias del Señor.
Avemaría

San Lorenzo

San Lorenzo: el diácono que llamó “tesoros de la Iglesia” a los pobres

Cada 10 de agosto, la Iglesia celebra a San Lorenzo de Roma, uno de los mártires más conocidos de la antigüedad y patrono de los diáconos, archivistas y tesoreros.

Nacido en Huesca alrededor del año 225, Lorenzo llegó a Roma y fue elegido uno de los siete diáconos encargados de asistir al Papa y cuidar de los bienes de la Iglesia. Estuvo muy unido al Papa Sixto II, quien también murió mártir durante la persecución del emperador Valeriano.

Según la tradición, tres días después del martirio del Papa, las autoridades exigieron a Lorenzo que entregara las riquezas de la Iglesia para financiar las campañas del emperador. El diácono pidió tres días de plazo.

Pero Lorenzo tenía otro plan. Reunió a los pobres, enfermos, huérfanos, viudas, ancianos y necesitados a quienes ayudaba habitualmente y los presentó ante las autoridades diciendo:

“Estos son los tesoros más preciados de la Iglesia de Cristo”.

Su respuesta enfureció al prefecto, quien ordenó ejecutarlo de una manera especialmente cruel: fue colocado sobre una parrilla de hierro encendida. La tradición cuenta que, incluso en medio del tormento, Lorenzo permaneció firme en su fe y afrontó la muerte con serenidad.

San Lorenzo murió el 10 de agosto del año 258, con unos 33 años. Su martirio impresionó profundamente a quienes fueron testigos de su valentía y, según la tradición, contribuyó a que muchos abrazaran la fe cristiana.

Su historia nos deja una poderosa enseñanza: para San Lorenzo, la verdadera riqueza de la Iglesia no estaba en sus bienes, sino en las personas, especialmente en los más pobres y necesitados.

Que San Lorenzo interceda por todos los diáconos y por quienes sirven a los más vulnerables.
Fuente:ACI Prensa



Si el grano de trigo muere, da mucho fruto


Cristo, primicias de la nueva creación..., después de haber derribado a la muerte, resucitó y subió al Padre como una ofrenda magnífica y resplandeciente; en cierta manera, como primicia de la raza humana renovada, incorruptible... Se le podría considerar bajo el símbolo de la gavilla de las primicias del trigo que el Señor manda ofrecer al Templo a Israel (Lv 23,9). ¿Qué es lo que representa este signo?

Al género humano se le puede comparar a las espigas de un campo. Nacen de la tierra, esperan obtener su máximo crecimiento y, en el momento querido, son cortadas por la guadaña de la muerte. Por eso Cristo dice a sus discípulos: «¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos que blanquean ya para la siega. Ya el segador recibe el salario, y recoge el fruto para la vida eterna» (Jn 4,35-36). Ahora bien, Cristo nació en medio de nosotros, nació de la Virgen santa así como las espigas salen de la tierra. Por eso en otra parte él mismo se nombra grano de trigo: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere da mucho fruto» (Jn 12,24). Así es como se ofreció él mismo al Padre por nosotros, como una gavilla y como las primicias de la tierra.

Porque la espiga de trigo, por otra parte igual que nosotros, no se la puede considerar aisladamente. Lo vemos en una gavilla formada por numerosos espigas de una sola brazada. Jesucristo es uno solo, pero es y se nos presenta realmente como si fuera una brazada, en el sentido que en él están contenidos todos los creyentes, evidentemente en una unión espiritual. Si no fuera así ¿cómo podría san Pablo escribir: «Nos ha resucitado con él, y con él nos ha sentado en el cielo»? (Ef 2,6-7). Efectivamente, puesto que se ha hecho uno de nosotros, nosotros somos «miembros del mismo Cuerpo» (Ef 3,6)... Él mismo en otra parte dirige estas palabras a su Padre: «Ruego, Padre, que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros» (Jn 17,21). El Señor es, pues, la primicia de la humanidad destinada a ser entrojada en los graneros del cielo.

 San Cirilo de Alejandría (380-444)

obispo y doctor de la Iglesia
Comentario al Libro de los Números, 2; PG 69, 619evangelizo.org
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...