Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 3 de abril de 2026

LA CRUZ

 


El templo está distinto.

No hay cantos.
No hay flores.
Solo silencio.

La cruz aparece al centro.

La gente se acerca despacio.

Algunos la tocan.
Otros solo se quedan mirándola.
Pienso en todo lo que pesa en la vida.

Dolor.

Pérdida.
Injusticia.

Cristo no explica el sufrimiento.

Lo carga.

Y eso cambia todo.

Dios no mira el dolor desde lejos.
Lo atraviesa con nosotros.

Jesús crucificado,

hoy contemplo tu entrega total por amor.
Que no pase de largo ante tu cruz,
y que aprenda a amar hasta el extremo,
con un corazón que no se reserve nada.
Amén.

LAS GOLONDRINAS DEL SEÑOR



 En este Viernes Santo, contemplamos al pie de la Cruz este poema de Don José María Pemán

"Se dice en un viejo cuento
que, al rendir el Salvador
su dulce frente al dolor
de su amargo sufrimiento,
como se rinde una flor
que troncha al pasar el viento;

cantando a la cruz llegaron
unas cuantas golondrinas,
y dulcemente arrancaron
las zarzas y las espinas
que los sayones clavaron
sobre las sienes divinas...

Y al ver hoy estas edades
llenas de vanas torpezas,
y de míseras ruindades
y mentirosas grandezas,
pregunto yo, con dolor,
si el mundo falso y traidor,
al irse las golondrinas,
no ha vuelto a llenar de espinas
la frente del Salvador...

De espinas, sí, de rencores;

de ingratos apartamientos,
de hipócritos fingimientos;

de mentirosos amores;

espinas, más engañosas
porque se ocultan en rosas
de mil fingidas virtudes;

espinas de ingratitudes
que son las más dolorosas...

¡Que no hay puñal que taladre
con tanta fuerza y dolor
como la espina que a un padre
le clava un hijo traidor...!

Así el mundo pecador
hiere las sienes divinas
del Divino Redentor...

¿Y no habrá ya golondrinas
para arrancar las espinas
de la frente del Señor?

Sí: en esta Casa han oído
unas almas tus querellas;

esta Casa que ha seguido,
como una esclava, tus huellas,
quiere, Señor, ser un nido
de golondrinas de aquellas...

Mientras el mundo, burlando
vaya en tu frente clavando
sus zarzas y sus espinas
¡nosotras, tus golondrinas,
te las iremos quitando!

Tendrás por cada escondido
puñal que tu pecho clava,
un pecho de pena herido;

un amor por cada olvido;

por cada ingrato una esclava;

por cada abandono un nido;

un bien por cada dolor;

por cada infiel pecador
un alma buena y cristiana;

y una lágrima de amor
por cada risa mundana.

Y así, cada golondrina,
tus heridas al curar,
sabrá, Señor, despertar
en tu alma grande y divina,
tanto amor... ¡que aun va a sobrar
amor para perdonar
al que te clave la espina!.

Pemán, José María.

https://www.poesiacastellana.es/poema.php?id=Las+golondrinas+del+Se%C3%B1or.&poeta=Pem%C3%A1n%2C+Jos%C3%A9+Mar%C3%ADa

Fuente:MISLopez

ORACIÓN DE VIERNES SANTO


Mírame, ¡Oh mi amado y buen
Jesús!, postrado en tu presencia.
Te ruego con el mayor fervor que
imprimas en mi corazón vivos
sentimientos de esperanza
caridad, dolor de mis pecados
propósito de jamás ofenderte:
mientras que yo, con el mayor
afecto y compasión de que soy
capaz, voy considerando tus
cinco llagas, comenzando por
aquello que dijo de Ti el santo
profeta David: "Han taladrado mis
manos y mis pies, y se pueden
contar todos mis huesos".
Amén.







jueves, 2 de abril de 2026

Esta noche Jesús no dormirá.



Es la víspera. Mañana empieza todo.
Y Él lo sabe.
Hoy parte el Pan por última vez con sus amigos. Hoy les lava los pies. Hoy entrega su Cuerpo y su Sangre, instituye el sacerdocio, da sentido a toda su vida.
Y mientras tanto… ellos no se enteran. Siguen discutiendo quién es el más importante. No comprenden lo que está a punto de pasar.
Jesús lo sabe.
Y su corazón está lleno de amor… pero también herido.
Mira a Judas y sabe. Mira a Pedro y sabe. Mira a los demás… y sabe que todos van a huir.
Hoy Jesús siente el peso del mundo entero en el pecho.
Ama hasta el extremo, pero duele.
Va a darlo todo, y sabe que será incomprendido, traicionado, arrestado, golpeado.
Sabe que sufre por nosotros, pero muchos no querrán ni mirarlo.
Hoy sufre. Pero no por desesperación.
Sufre porque ama.
Porque le importas.
Porque mañana se entrega por ti.
Quizá tú y yo tampoco entendemos bien lo que vamos a vivir en el Jueves Santo.
Quizá lo tenemos muy visto.
Pero hoy, te invito a detenerte un momento y acompañarle en su espera.
Jesús sabe lo que viene… y no huye.
Permanece.
Ama.
Se prepara para darnos la mayor muestra de amor.
No lo dejemos solo.
Velemos con Él. Aunque sea un rato.
Con el corazón abierto.
Y dispuestos a dejarnos amar hasta el extremo.





Pidamos la gracia de la unidad


“Ya que hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese único pan” (1 Cor 10,17), proclama el Apóstol. Nuestro Salvador nos da un salvífico ejemplo para demandar esto en el momento del sacrificio. Quiere que, conmemorando su muerte, demandemos lo mismo que él, Sacerdote verdadero, a la hora de morir: “Padre santo, cuida en tu Nombre a aquellos que me diste, para que sean uno, como nosotros”. Agrega “No ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,11.20-21). Así, cuando ofrecemos al Cuerpo y la Sangre de Cristo, demandamos aquello que ha pedido al ofrecerse por nosotros.

Relee el Evangelio. Encontrarás que nuestro Redentor en cuanto terminó esta oración, entra en el jardín dónde lo prendieron. Precisamente después de la Cena, en la que da a sus discípulos el sacramento de su Cuerpo y su Sangre, el Salvador hace esta oración por los que creían en él. Él muestra que debemos pedir en el momento del sacrificio lo que el Pontífice supremos ha pedido. Sin embargo, lo que pedimos -nuestra unidad en el Padre y el Hijo- lo recibimos en la unidad de la gracia espiritual, que el santo Apóstol nos ordena guardar cuidadosamente: “Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz” (Ef 4,2-3).

 San Fulgencio de Ruspe (467-532)

obispo en África del Norte
Contra Fabian, 28 (Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1971), trad. sc©evangelizo.org

ORACIÓN DE JUEVES SANTO



Señor Jesús, en este Jueves
Santo te pedimos que nos concedas
la gracia de comprender
profundamente el misterio de
tu presencia real en la Eucaristía.
Que, al participar en este Sacramento,
podamos experimentar tu
Amor transformador y renovador
nuestras vidas. En este día
también te encomendamos a
todos los obispos y sacerdotes
del mundo, quienes, siguiendo tu
ejemplo, celebran diariamente la
Eucaristía y nos guían en el
camino de la caridad. Concédeles
fortaleza, sabiduría y fervor en su
ministerio, para que puedan llevar
tu luz y tu gracia a todos los que la
necesitan. Que su entrega generosa
y su servicio abnegado sean
un reflejo vivo del amor que Tú nos
has mostrado.
Amén.

miércoles, 1 de abril de 2026

ABRIL, CAMINO HACIA LA PASCUA

 Señor, concédenos vivir este tiempo con profundidad, con silencio interior, con fe viva y con un corazón verdaderamente disponible a Tu gracia.


Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo mes de abril, nos ponemos en Tu presencia con el corazón dispuesto, reconociendo que todo tiempo es don Tuyo y toda vida encuentra su sentido en Ti.

Hoy iniciamos este mes con la mirada puesta en el misterio más grande de Tu amor: la Pasión, Muerte y Resurrección de Tu Hijo.

Te damos gracias porque nos permites llegar a estos días santos, donde la Iglesia entera se recoge para contemplar el sacrificio redentor de Cristo.

Concédenos vivir este tiempo con profundidad, con silencio interior, con fe viva y con un corazón verdaderamente disponible a Tu gracia.

Señor, que no pasemos distraídos por el Triduo Pascual.

Que acompañemos a Jesús en la Última Cena, aprendiendo a amar como Él ama y a servir con humildad verdadera.

Que permanezcamos junto a la cruz el Viernes Santo, reconociendo en su entrega el precio de nuestra salvación.

Y que vivamos con gozo auténtico la victoria de la Resurrección, renovando nuestra esperanza y nuestra vida en Ti.

Haz de este mes un camino de conversión sincera, de mayor fidelidad, de abandono confiado en Tu voluntad.

Purifica nuestros corazones, fortalece nuestra fe y enséñanos a vivir como verdaderos hijos tuyos, unidos a la Iglesia y firmes en el amor.

Que María Santísima nos acompañe en este camino, nos sostenga en la fe y nos lleve siempre hacia su Hijo.

Y que toda nuestra vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.

Amén.

ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Sal 68)


Señor mío y Dios mío, en esta mañana nos ponemos en Tu presencia con humildad, reconociendo que muchas veces el corazón se siente herido, incomprendido o cansado, pero también sabiendo que en Ti nunca es en vano confiar. Tú conoces nuestras luchas, nuestras cargas ocultas y todo aquello que llevamos en silencio; nada se te escapa, nada te es indiferente.

Cuando el desaliento nos alcanza y parece que falta consuelo, recuérdanos que Tú estás cerca del que sufre, que no desoyes al pobre ni olvidas al que se encuentra atado o agobiado.

Danos un corazón firme, capaz de permanecer en Ti aun en medio de la prueba, y enséñanos a no buscar refugio fuera de Tu amor.

Haz que, incluso en medio de las dificultades, sepamos alabarte, agradecerte y proclamar Tu Nombre, porque en Ti está nuestra verdadera esperanza.

Levanta nuestro ánimo, fortalece nuestra fe y danos la gracia de caminar este día con confianza, sabiendo que Tu bondad nos sostiene en todo momento.

Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.




Santa Balbina...Granito de arena de Esperanza

 Hoy la Iglesia recuerda a Santa Balbina, una cristiana de los primeros siglos que vivió la fe cuando seguir a Cristo tenía consecuencias reales.


1️⃣ Balbina crece en un ambiente romano, pagano, donde ser cristiano no estaba bien visto. No era cuestión de opinión. Era cuestión de vida o muerte.

2️⃣ La tradición la sitúa en relación con el Papa San Alejandro I, y habla de su conversión a partir de ese encuentro.

3️⃣ A partir de ahí, su vida cambia. No es una fe cultural. Es una fe asumida, vivida y defendida.

4️⃣ En aquel tiempo, creer en Cristo implicaba ir contracorriente. No había término medio. O Cristo… o el mundo.

5️⃣ Y Balbina elige. Como tantos cristianos de los primeros siglos. Sin ruido, pero con decisión.

6️⃣ Llega la persecución. Y con ella, la prueba definitiva: mantenerse fiel o ceder.

7️⃣ Y permanece. Eso es lo importante. No sabemos muchos detalles, pero sí lo esencial: no negoció su fe.

8️⃣ Hoy no vivimos persecuciones así… pero sí otras más sutiles: la presión social, el ridículo, el silencio impuesto.

9️⃣ Y ahí también se juega la fidelidad. No en teorías, sino en lo concreto de cada día.

🔟 Santa Balbina nos recuerda que la fe no se adapta para encajar, sino que se vive para permanecer en Cristo.

1️⃣1️⃣ Y que la gracia de Dios no es una idea: es la fuerza real que sostiene cuando uno no puede más.

1️⃣2️⃣ Pedimos hoy su intercesión para no rebajar la fe, y vivirla con verdad, también cuando cuesta.

Fuente:Sacerdos in æternum



Silencio y Protección en el Miércoles Santo.


Amado San José, hoy, en este miércoles dedicado a tu honor y en las puertas del Triduo Pascual, acudimos a ti. Tú, que fuiste el Custodio del Silencio, enséñanos a acallar las voces del mundo para escuchar la voluntad del Padre, tal como tú lo hiciste en la Sagrada Familia.

Así como cuidaste a Jesús y a María en los momentos de incertidumbre, extiende tu manto sobre nuestra familia.
Danos la fortaleza para cargar nuestras cruces diarias con fe y ayúdanos a permanecer unidos al pie de la Cruz, con la esperanza puesta en la Resurrección.
Amén.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...