miércoles, 25 de marzo de 2026
La anunciación del Señor
DÍA DE LA ANUNCIACIÓN...Granito de arena de Esperanza
Este 25 de marzo, la Iglesia celebra la Solemnidad de la Anunciación del Señor. Es decir, se recuerda de manera solemne que, un día como hoy, se produjo un acontecimiento que cambiaría para siempre la historia de la humanidad.
María, quien había consagrado su virginidad a Dios, responde a la propuesta divina con un valiente y generoso “¡Sí!” (Cfr. Lc 1, 26-38); por lo que será llamada la ‘llena de gracia’. Es necesario recordar que desde el preciso momento en que la Virgen de Nazareth queda encinta por obra y gracia del Espíritu Santo, las puertas del cielo se abren nuevamente y la amistad entre Dios y el hombre, quebrada antaño por el pecado, habrá de ser restablecida.
Para alegría y gratitud de todas las generaciones, la “bendita entre las mujeres” aceptó la voluntad de Dios con amor y docilidad. Dios no había puesto vanamente su confianza en María: “Hágase en mí según tu palabra”, contesta, y se produce el más grande de todos los milagros: la Encarnación del Verbo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad.
“He aquí la sierva del Señor; hágase en mí conforme a tu palabra.”
Granito de arena de Esperanza...Glorioso San José
Hubo un hombre que sostuvo a DIOS en sus brazos
martes, 24 de marzo de 2026
Santa Catalina de Suecia
Hoy celebramos a santa Catalina de Suecia, virgen, hija de santa Brígida. Y su figura tiene algo muy actual: recordar que no basta con venir de una buena familia, ni siquiera de una familia santa; cada uno tiene que responder personalmente a la gracia de Dios. Su memoria se celebra el 24 de marzo y el Martirologio la presenta como virgen, hija de santa Brígida, perseverante en la piedad y en la vida consagrada.
ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 101)
lunes, 23 de marzo de 2026
La mística francesa Marta Robin (1902-1981) nos ha dejado reflexiones como ésta:
Santa Rebeca de Himlaya
Hoy celebramos a santa Rebeca de Himlaya, conocida también como santa Rafqa, una gran santa libanesa de rito maronita. Su vida recuerda algo muy serio: que la cruz, cuando se abraza con Cristo, no destruye el alma, sino que la purifica, la ensancha y la llena de fecundidad escondida. Nació en Himlaya, en el Líbano, el 29 de junio de 1832, y murió el 23 de marzo de 1914. Fue canonizada por san Juan Pablo II el 10 de junio de 2001.
“Yo tampoco no te condeno… Yo soy la luz del mundo” (Jn 8,11-12)
haz crecer sobre mí el esplendor de tu inaccesible luz
para llenar de gozo mi corazón.
¡Ah, no te irrites! ¡Ah, no me abandones!
pero haz que mi alma resplandezca de tu luz,
porque tu luz, oh Dios mío, eres tú…
Me extravié del camino recto, del camino divino,
y, lamentablemente, abandoné la gloria que se me había dado.
Me despojé del vestido luminoso, el vestido divino,
y, caído en las tinieblas,
yazgo ahora en las tinieblas,
y no soy consciente de que estoy privado de luz…
Porque si tú has brillado desde lo alto, si te has aparecido en la oscuridad,
si has venido al mundo, oh Misericordioso, si has querido
vivir con los hombres, según nuestra condición, por amor al hombre,
si… tú has dicho que eres la Luz del mundo (Jn 8,12)
y nosotros no te vemos,
¿no es porque somos totalmente ciegos
y más desdichados que los ciegos, oh Cristo mío?...
Pero tú, que eres todos los bienes, que los das sin cesar
a tus servidores, a los que ven tu luz…
Quien te posee, en ti lo posee realmente todo.
¡que yo no sea privado de ti, Maestro! ¡que no sea privado de ti, Creador!
¡Que no sea privado de ti, Misericordioso, yo, humilde extranjero…!
Te lo ruego, ponme junto a ti
aunque sea verdad que he multiplicado los pecados más que todos los hombres.
Acoge mi oración como la del publicano (Lc 18,13),
como la de la prostituta (Lc 7,38), Maestro, aunque yo no llore como ella…
¿No eres tú, manantial de piedad, fuente de misericordia
y río de bondad? : por estos títulos, ¡ten piedad de mi!
Sí, tú que has tenido las manos, tú que has tenido los pies clavados en la cruz,
y tu costado traspasado por la lanza, Compasivo Señor,
ten piedad de mí y arráncame del fuego eterno…
Que en este día permanezca ante ti sin condenación
para ser acogido dentro tu sala de bodas
donde compartiré tu felicidad, mi buen Señor,
en el gozo inexpresable, por todos los siglos.
Empezamos hoy lunes y siempre:
ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 22)
FE y más FE.