Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 6 de junio de 2026

Cerca de tu corazón...Sábado Mariano

 


Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, refugio de nuestros corazones, enséñanos a confiar con la misma entrega con que tú confiaste en el plan del Padre. Acompáñanos en nuestra fragilidad y en nuestras dudas, y haz que podamos abrirnos a Dios sin temor.
Ayúdanos a ver en los demás el reflejo del Corazón de tu Hijo, para cuidar, acompañar y levantar a quienes sufren, siendo testimonio vivo de la presencia de Dios.
María, consuelo fiel y guía en el camino, enséñanos que cada gesto de amor y perdón es un puente que une nuestro corazón con el corazón de Dios y con el de nuestros hermanos.
Bajo tu amparo ponemos nuestra vida, confiando en que tu ternura de Madre nunca nos dejará solos en el camino.
Amén

Reina de los Ángeles

 Reina de los Ángeles, Santísima Virgen María,

Madre de Dios y Madre nuestra, que con tu
pureza y humildad venciste al enemigo del alma.
Tú, que eres coronada como Reina de las huestes
celestiales, envuelve con tu manto protector
a todos tus hijos en la tierra.
Intercede ante tu Hijo Jesús por nuestras
necesidades, nuestras familias y nuestro
mundo. Guíanos con tu luz maternal
y líbranos de todo mal y tentación.
Ángeles y Arcángeles te acompañan, y
con ellos te alabamos y te honramos.
Ruega por nosotros, oh dulcísima Reina de
los Ángeles, para que seamos dignos
de las promesas de Cristo.

María, refugio del Amor Santo, ruega por nosotros









viernes, 5 de junio de 2026

SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO,

 Señor, ayúdame a esparcir Tú fragancia!


Al contemplarte clavado en la cruz, mi alma se estremece ante la inmensidad de tu amor.
No viniste a exigirnos, sino a entregarte por completo, cargando sobre tus hombros nuestras faltas y dolores. Tus brazos abiertos, extendidos en el madero, son el refugio mas seguro y el abrazo más tierno que un alma puede encontrar.

Señor, perdona mis debilidades y las veces que me he alejado de ti. Hoy me arrepiento de corazón de todo aquello que te ha lastimado. Te pido que imprimas en mí una fe inquebrantable, una esperanza firme y una caridad sincera para con mis hermanos.

Que el recuerdo de tu sacrificio no sea solo una devoción pasajera, sino la luz que guie cada uno de mis pasos. Enséñame a cargar mi propia cruz con paciencia, confiando en que después del dolor siempre viene tu luz y la vida nueva.
Gracias, Jesús, por derramar tu sangre preciosa para limpiarme y salvarme. En tus llagas encuentro sanación y en tu cruz, mi
verdadera libertad.

Que así sea
Fuente:Gabriela

El Corazón de Jesús nos enseña la mansedumbre.


No es debilidad. No es ingenuidad. No es dejar que el mal avance sin respuesta.

La mansedumbre cristiana es la fuerza de quien no se deja gobernar por la ira, porque ha aprendido a vivir desde el Corazón de Cristo.

1️⃣ Jesús lo dice con claridad:

“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”.

No nos manda aprender primero eficacia, estrategia o brillantez. Nos invita a entrar en su Corazón y dejarnos educar por su modo de amar.

2️⃣ La mansedumbre de Cristo no es pasividad.

Jesús corrige, denuncia, enseña, expulsa a los mercaderes del templo y llama al pecado por su nombre.

Pero nunca actúa movido por resentimiento. Su celo nace del amor al Padre y de la salvación de las almas.

3️⃣ El P. Mendizábal insistía en que la devoción al Corazón de Jesús forma el corazón del discípulo.

No basta con admirar a Cristo desde fuera. Hay que pedirle que modele nuestros afectos, nuestras reacciones, nuestras palabras y hasta nuestros silencios.

4️⃣ Esto es muy concreto.

La reparación no se vive solo con oraciones hermosas. También se vive cuando renunciamos a una respuesta hiriente, cuando no alimentamos una discusión inútil, cuando corregimos sin humillar y cuando callamos por amor.

5️⃣ Hoy hace falta mucha mansedumbre.

En la Iglesia, en la familia, en las redes, en la vida diaria.

Hay quien cree que defender la verdad exige perder la caridad. Pero la verdad de Cristo nunca necesita que nuestro corazón se vuelva amargo.

6️⃣ El Corazón de Jesús repara nuestra manera de mirar.

Donde nosotros vemos enemigos, Él ve almas.
Donde nosotros vemos ataques, Él ve heridas.
Donde nosotros queremos vencer, Él quiere salvar.
Eso no elimina la verdad: la purifica.

7️⃣ Una forma concreta de vivir hoy esta devoción:

antes de responder, rezar.
Antes de juzgar, examinarse.
Antes de herir, callar.
Antes de desesperar, mirar al Sagrario.

La mansedumbre también se aprende de rodillas.

8️⃣ Que este mes del Sagrado Corazón nos conceda un corazón más semejante al suyo.

Firme en la verdad.
Paciente en la prueba.
Humilde en la corrección.
Libre de amargura.
Disponible para amar.

Sagrado Corazón de Jesús, haced nuestro corazón semejante al vuestro.






miércoles, 3 de junio de 2026

Granito de arena de Esperanza...Miércoles JOSEFINO

 San José, fiel custodio de Jesús, corazón puro, fuerte protector y humilde servidor de Dios.



Oh glorioso San José,
Héroe silencioso, obrero fiel de Nazareth, custodio amoroso del Redentor y de su Madre Inmaculada! padre providente, guía mis pasos.



¡Señor, ayúdame a esparcir Tú fragancia!
"Glorioso San José, custodio fiel y corazón humilde, te entrego hoy mi vida y mis afectos.
Enséñame a amar con la pureza y la entrega con la que tú amaste a Jesús y a María, y sé mi refugio seguro en cada prueba.
Amén."

Fuente:Gabriela




“San José, Maestro de la vida interior”




San José, Padre de Cristo, es también tu Padre y tu Señor. -Acude a él. (Camino, 559)

Nuestro Padre y Señor San José es Maestro de la vida interior. -Ponte bajo su patrocinio y sentirás la eficacia de su poder. (Camino, 560)

De San José dice Santa Teresa, en el libro de su vida: "Quien no hallare Maestro que le enseñe oración, tome este glorioso Santo por maestro, y no errará en el camino". -El consejo viene de alma experimentada. Síguelo. (Camino, 561)

San José: no se puede amar a Jesús y a María sin amar al Santo Patriarca. (Forja, 551)

Mira cuántos motivos para venerar a San José y para aprender de su vida: fue un varón fuerte en la fe...; sacó adelante a su familia –a Jesús y a María–, con su trabajo esforzado...; guardó la pureza de la Virgen, que era su Esposa...; y respetó –¡amó!– la libertad de Dios, que hizo la elección, no sólo de la Virgen como Madre, sino también de él como Esposo de Santa María. (Forja, 552)

San José, Padre y Señor nuestro, castísimo, limpísimo, que has merecido llevar a Jesús Niño en tus brazos, y lavarle y abrazarle: enséñanos a tratar a nuestro Dios, a ser limpios, dignos de ser otros Cristos.
Y ayúdanos a hacer y a enseñar, como Cristo, los caminos divinos –ocultos y luminosos–, diciendo a los hombres que pueden, en la tierra, tener de continuo una eficacia espiritual extraordinaria. (Forja, 553)SAN JOSEMARÍA

Fuente:opusdei

martes, 2 de junio de 2026

ORACIÓN MATUTINA (Cf. Sal 89)

 Señor, llénanos de tu amor desde esta mañana en adelante y deja que tu paz acompañe cada momento de nuestro día.


Señor mío y Dios mío, esta mañana venimos a Ti reconociendo que sólo Tú eres nuestro verdadero refugio. Antes de que existieran las montañas, antes de que aparecieran la tierra y el mundo, Tú eras Dios de eterno en eterno. En medio de la naturaleza fugaz de nuestras vidas, nuestras luchas y preocupaciones, Tú permaneces firme, eterno y lleno de misericordia hacia nosotros.

Enséñanos, Señor, a vivir con sabiduría y humildad, recordando que nuestros días pasan rápidamente y que todo en esta vida encuentra sentido sólo en Ti. Que no perdamos el tiempo desviándonos de Tu voluntad o poniendo nuestro corazón en lo fugaz, sino que aprendamos a vivir cada día con mayor fe, mayor amor y mayor confianza en Tu presencia.Llénanos de Tu amor a partir de esta mañana y deja que Tu paz acompañe cada momento de nuestro día. Incluso en medio de las pruebas, el cansancio y los silencios del alma, que sigamos descubriendo Tu mano sosteniéndonos y guiándonos con paciencia y ternura.

Concede, Señor mío y Dios mío, que contemplemos también Tus obras en las pequeñas cosas: en una palabra que consuela, en una conversación providencial, en una sonrisa sincera, en el silencio de la oración y en toda señal de Tu infinita bondad hacia nosotros.

Eres nuestro refugio en los días buenos y en los difíciles, nuestra esperanza cuando el corazón flaquea y nuestra fuerza cuando sentimos el peso del viaje. No permitamos que nunca nos alejemos de Ti.

Amen.

lunes, 1 de junio de 2026

ACTO PARA DESAGRAVIAR Y CONGRACIARSE AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 


Oh Corazón clementísimo de Jesús, divino propiciatorio, por el cual prometió el Eterno Padre que oiría siempre nuestras oraciones: yo me uno con vos para ofrecer a vuestro Eterno Padre este mi pobre y mezquino corazón, contrito y humillado en su divino acatamiento, y deseoso de reparar cumplidamente sus ofensas, en especial las que vos recibís de continuo en la Eucaristía, y señaladamente las que yo, por mi desgracia, también he cometido. Quisiera, divino Corazón, lavar con lágrimas y borrar con sangre de mis venas las ingratitudes con que todos hemos pagado vuestro tierno amor. Junto mi dolor, aunque tan leve, con aquella angustia mortal que os hizo en el huerto sudar sangre a la sola memoria de nuestros pecados. Ofrecédselo, Señor, a vuestro Eterno Padre, unido con vuestro amabilísimo Corazón. Dadle infinitas gracias por los grandes beneficios que nos hace continuamente, y supla vuestro amor nuestra ingratitud y olvido. Concededme la gracia de presentarme siempre con gran veneración ante el acatamiento de vuestra divina Majestad, para resarcir de algún modo las irreverencias y ultrajes que en vuestra presencia me atreví a cometer, y que de hoy en adelante me ocupe con todo mi conato en atraer con palabras y ejemplos muchas almas que os conozcan y gocen las delicias de vuestro Corazón. Desde este momento me ofrezco y dedico del todo a dilatar la gloria de este sacratísimo y dulcísimo Corazón. Le elijo por el blanco de todos mis afectos y deseos, y desde ahora para siempre constituyo en él mi perpetua morada, reconociéndole, adorándole y amándole con todas mis ansias, como que es el Corazón de mi amabilísimo Jesús, de mi Rey y soberano dueño, Esposo de mi alma, Pastor y Maestro, verdadero Amigo, amoroso Padre, Guía segura, firmísimo Amparo y Bienaventuranza.

Amén.

Fuente:DEVOCIONARIO

Hoy comienza junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús.


No es una devoción sentimental. Es volver al centro del Evangelio: Cristo nos ama con un Corazón humano y divino, traspasado por nosotros, vivo en la Eucaristía y abierto para nuestra salvación.

1️⃣ La devoción al Sagrado Corazón nace de una certeza sencilla: Dios no nos ama “en general”. Nos ama en Cristo, con amor concreto, fiel y personal.
Mirar su Corazón es aprender cómo ama Dios.

2️⃣ El Corazón de Jesús nos lleva a la Encarnación.

El Hijo de Dios no nos ha amado desde lejos. Ha asumido nuestra carne, nuestras lágrimas, nuestro cansancio y nuestras heridas.
Y desde ahí nos ha amado hasta el extremo.

3️⃣ El P. Mendizábal insistía en que el Corazón de Cristo no es una idea bonita, sino una escuela de vida cristiana.

Mirarlo es aprender a pensar, amar, sufrir, perdonar y entregarse como Cristo.

4️⃣ Esta devoción no consiste solo en “tener devoción”.

Consiste en dejarnos formar por Él.
Que su paciencia corrija nuestra dureza.
Que su mansedumbre cure nuestra soberbia.
Que su gracia transforme nuestra vida.

5️⃣ El Corazón de Jesús es fuente de gracia.

No nos acercamos a Él para hacer buenos propósitos a base de fuerza humana, sino para recibir su amor, su perdón y su vida.
La santidad nace de la gracia acogida.

6️⃣ Por eso esta devoción es profundamente eucarística.

El mismo Cristo cuyo Corazón fue traspasado en la Cruz se nos entrega en cada Misa.
La Eucaristía es el amor vivo de Cristo que sigue dándose por nosotros.

7️⃣ Junio es un buen mes para volver a la Misa con más amor.

No como quien cumple.
No como quien pasa por una costumbre.
Sino como quien se sabe esperado por el Señor.

8️⃣ También conviene recuperar los primeros viernes.

Confesarse, comulgar en reparación al Sagrado Corazón y vivir ese día con especial amor a Cristo.
No es magia ni superstición: es pedagogía espiritual de fidelidad.

9️⃣ ¿Y qué significa reparar?

Reparar es amar donde otros no aman.
Adorar donde otros desprecian.
Pedir perdón donde otros hieren.
Responder con fidelidad donde hay indiferencia.

🔟 Durante este mes podemos vivir la reparación de forma concreta:

Confesión bien hecha.
Comunión con más conciencia.
Hora santa.
Visita al Santísimo.
Pequeños sacrificios.
Perdón.
Cuidado de la lengua.
Oración por los sacerdotes.

1️⃣1️⃣ También se repara viviendo mejor la propia vocación.

En casa, en el trabajo, en la comunidad, en el sacerdocio, en la vida consagrada, en la enfermedad, en la cruz ordinaria de cada día.
Ahí se ama de verdad al Corazón de Cristo.

1️⃣2️⃣ Consagrarse al Sagrado Corazón es decirle:

“Todo lo mío es tuyo: mi vida, mi casa, mis heridas, mi historia, mis afectos, mis luchas y mis esperanzas.
Reina Tú en mí, porque yo solo no sé ordenar mi corazón”.

1️⃣3️⃣ Este mes de junio puede ser una buena ocasión para renovar la imagen del Sagrado Corazón en casa.

No como decoración religiosa, sino como memoria visible de quién debe reinar allí:
Cristo, su amor, su perdón, su paz y su gracia.

1️⃣4️⃣ Vivamos este mes con más Eucaristía, más confesión, más adoración, más reparación y más confianza.

El mundo no necesita cristianos enfadados, sino corazones configurados con el Corazón de Cristo.

Y eso empieza de rodillas.

🕐 Los Cinco Minutos del Espíritu Santo


1 de junio

Cuando algún problema te agobia, tienes que detenerte a contárselo al Espíritu Santo. Nadie te pide que enfrentes tus dificultades solo. Lo tienes a él. Pero no le cuentes sólo lo que te sucede, sino lo que sientes en tu interior a causa de ese problema. Porque a veces lo peor no son las cosas que nos pasan, sino lo que nos hacen sentir por dentro. Si has discutido con un hijo o con un amigo, quizás no sufras tanto por la discusión, sino porque esa discusión te hace sentir que todos te abandonan, que nadie es fiel, o que eres desagradable y por eso nadie te ama. Quizás eso despierte tu temor a quedar solo y abandonado.

Las cosas que nos pasan despiertan todos nuestros monstruos interiores.

Por eso, es necesario que le cuentes todo al Espíritu Santo, todo eso que da vueltas en tu interior. Porque él puede ayudarte a resolver tu problema, pero sobre todo puede curarte interiormente, para que no te sientas tan débil, para que no te sientas tan solo, para que puedas sacar lo mejor de tu ser y salgas adelante.

Es mejor que derrames todo en su presencia sin ocultarle nada, y que dejes que él te consuele. Porque el Espíritu Santo es el verdadero "Consolador".

 Autor: _Mons. Víctor Manuel Fernández_. ® Editorial Claretiana.

Unidos al Corazón de María

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