Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

martes, 27 de octubre de 2026

El fracaso puede dejarte sin fuerzas, pero no tiene por qué tener la última palabra en tu vida.


Hay momentos en los que todo se derrumba. Pierdes el trabajo, fracasan tus planes y empiezas a preguntarte si Dios se ha olvidado de ti.

Como Natanael en The Chosen, cuando ve derrumbarse su futuro y se pregunta dónde está Dios, también nosotros podemos llegar a sentir que hemos sido abandonados.

Pero la fe no consiste en que nunca caigamos, sino en saber en quién apoyarnos cuando ya no podemos sostenernos solos.

Dios no siempre evita la caída ni nos devuelve inmediatamente lo perdido.

A veces, nos sostiene en medio del dolor, nos enseña a levantarnos y nos muestra un camino que no éramos capaces de ver.

No necesitas tenerlo todo resuelto para volver a empezar. Necesitas recordar que no estás solo.

Aunque fracases, aunque tengas miedo, aunque hoy no veas salida, sigue caminando.

En Cristo, incluso el sufrimiento puede convertirse en el comienzo de una vida nueva.

La derrota puede ser parte de tu historia. No tiene por qué ser su final.

ORACIÓN POR LOS ENFERMOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


Oh Sagrado Corazón de Jesús!
Fuente inagotable de piedad y amor,
a Ti acudo con fe y esperanza en
este momento de prueba.
Te suplico, Señor, por la salud de
nuestros hermanos enfermos.
Tu que conoces sus sufrimientos y
aflicciones, derrama tu bálsamo
sobre sus cuerpos y almas.
Devuélveles la fuerza, el alivio y
la sanación, para que puedan
glorificar tu santo nombre.
Te encomendamos a todos los que
sufren en hospitales y hogares.

¡Sagrado Corazón de Jesús,
en Ti confío!

Amén.

lunes, 26 de octubre de 2026

Cada herida de Jesús cuenta una historia.



Pero la pregunta más sobrecogedora no es cuánto sufrió, sino qué amor puede llevar a alguien a aceptar semejante sufrimiento por los demás.

La flagelación romana desgarraba la piel. La corona de espinas hería su cabeza. Los clavos atravesaban sus manos y sus pies.

Cada movimiento sobre la cruz intensificaba la agonía.

La Sábana Santa conserva marcas que algunos investigadores relacionan con las heridas de la pasión, aunque varias interpretaciones siguen siendo objeto de debate.

Pero hay algo que ninguna reconstrucción médica puede abarcar por completo: el significado de aquel sacrificio.

Jesús no fue a la cruz porque careciera de poder para evitarla. La aceptó libremente por amor, para redimirnos del pecado y abrirnos el camino hacia la vida eterna.

"Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad" (Juan 10,18).

La cruz nos recuerda la gravedad del pecado, pero también hasta dónde llegó el amor de Dios para rescatarnos.

Cristo no esperó a que fuéramos perfectos para entregarse por nosotros. Nos amó incluso en nuestra debilidad.

"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15,13).

Reflexión, Evangelio de hoy

 Lunes 26 de octubre del 2026.


Hay rutinas que nos marchitan en silencio. Nos acostumbramos tanto a vivir a medias que olvidamos cómo se siente respirar profundo y mirar de frente.

Piensa en un árbol que crece torcido porque lo plantaron debajo de una losa de cemento. Se adapta y sobrevive, pero nunca alcanza la luz del sol para la que fue creado de origen.

Así vivimos muchas veces. Nos dejamos aplastar por el estrés, las críticas o una sociedad que valora más las apariencias. Nos convencemos de que sanar puede esperar para cuando tengamos más tiempo.

Pero la compasión verdadera no sabe de burocracia ni de protocolos; lo urgente siempre es restaurar la dignidad. El amor que transforma rompe esquemas y horarios cuando alguien nos necesita.

De esto habla claramente Lucas 13, 10-17. Jesús sana a una mujer que llevaba dieciocho años encorvada. Ante los líderes indignados porque la curación ocurrió en sábado, Él demuestra que ninguna regla está por encima de liberar al prójimo.

Identifica qué barrera invisible te impide ser útil para los demás. Rompe hoy con la indiferencia y dale tu tiempo a alguien que necesite fuerzas para volver a mirar al cielo.




DE PROFUNDIS

Salmo CXXIX de David .


Desde el profundo abismo de mis penas 

a Ti clamo, Señor, de noche y día; 

oye, mi Dios, los incesantes ruegos 

de un corazón contrito que se humilla.

Estén gratos y atentos tus oídos

a mi voz lamentable y dolorida:

a Ti mis ayes y gemidos lleguen

pues a escucharlos tu piedad se inclina.

¿Si siempre airado tus divinos ojos 

sobre las culpas de los hombres fijas, 

quién estará confiado en tu presencia, 

confundiéndonos sólo ante tu vista?

Más la eterna palabra de tu seno 

que aplaque espero tus terribles iras; 

porque son inefables tus promesas 

y con tus gracias pecador invitas.

Así aunque mi alma acongojada gime 

contemplando el rigor de tu justicia, 

por tu palabra la indulgencia espera, 

de que la hacen culpas tan indigna.

¡Oh pueblo electo! De mañana y noche, 

en todos tus peligros y fatigas, 

acógete al Señor con la confianza 

que en su ley soberana nos intima.

Porque es inagotable su clemencia; 

se muestra con los flacos compasiva; 

de todas sus miserias los redime, 

y siempre que le claman los auxilia.

Este Dios abrevie el tiempo

en que logre Israel su eterna dicha 

cuando de tus pecados la liberte, 

que con tanto rigor la tiranizan.

Encomendémonos ahora a las almas del Purgatorio y digamos:

¡Almas benditas! nosotros hemos rogado por vosotros que sois tan amadas de Dios y estáis seguras de no poderlo más perder: rogadle por nosotros miserables que estamos en peligro de condenarnos para siempre. 

¡Dulce Jesús, dad descanso eterno a las benditas almas del Purgatorio

Fuente:Mi Amor a Jesús y su Madre María



sábado, 24 de octubre de 2026

ORACIÓN ANTE EL DOLOR

 «En Cristo resucitado, la vida y el amor han triunfado para siempre».


Señor mío y Dios mío, Tú que conoces lo más profundo del corazón humano, acércate a quienes hoy sufren, a quienes lloran en silencio y a quienes apenas encuentran palabras para expresar su dolor.

Jesús misericordioso, Tú que lloraste ante la muerte de tu amigo Lázaro y abrazaste libremente el sufrimiento de la cruz, haz sentir tu cercanía a quienes atraviesan momentos de profunda tristeza. Que encuentren en Ti el consuelo que el mundo no puede dar y la esperanza que ni siquiera el dolor puede apagar.

Santísima Virgen María, Madre Dolorosa, Tú que permaneciste fiel junto a la cruz de tu Hijo, acompaña con tu ternura maternal a quienes tienen el corazón herido. Intercede por ellos para que, aun en medio de las lágrimas, no pierdan la confianza en las promesas de Dios.

San Juan Pablo II, testigo de la dignidad del sufrimiento vivido en unión con Cristo, ruega por quienes padecen en el cuerpo y en el alma. Santa Teresa de Calcuta, que reconociste el rostro de Jesús en los más necesitados, intercede para que nunca falten manos generosas que consuelen, acompañen y amen.

Padre eterno, cuando el dolor parezca más grande que nuestras fuerzas, recuérdanos que tu amor permanece fiel. Que nuestra fe no dependa de comprenderlo todo, sino de confiar en Aquel que ha vencido al pecado y a la muerte.

Y que, al contemplar la cruz de tu Hijo, jamás olvidemos que el sufrimiento no tiene la última palabra, porque en Cristo resucitado la vida y el amor han triunfado para siempre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.



Sábado de María

 Arca de la Nueva Alianza, en ti habitó el Verbo eterno, el Hijo de Dios.

Tú guardaste en tu seno purísimo al mismo autor de la Ley. El Arca estaba revestida de oro puro, tú fuiste revestida de la gracia plena desde el primer instante. Arca santa e inmaculada, intercede por nosotros


María no te va a exigir grandes discursos teológicos ni oraciones perfectas; Ella sabe lo que es el cansancio, la incertidumbre, el dolor y la vida cotidiana. Como una madre que toma de la mano a un niño que tiene miedo de dar el primer paso, María te agarra con delicadeza para llevarte directamente al corazón de su Hijo. Si hoy no sabes cómo orar, toma su mano y deja que Ella hable por ti. Fr.Hugo



viernes, 23 de octubre de 2026

ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 23 [24], 1-6)

 Buscar al Señor con un corazón limpio y manos puras es caminar hacia Su presencia. Que nuestras obras reflejen la sinceridad de nuestra fe y el deseo de vivir conforme a Su santa voluntad.

Viernes, 23 de octubre de 2026

Señor mío y Dios mío:

Al comenzar esta nueva jornada, elevamos nuestra mirada hacia Ti, Creador del cielo y de la tierra, dueño de cuanto existe y fuente de todo bien. Gracias, Padre celestial, por la vida que nos regalas, por Tu amor que nos sostiene y por la oportunidad de acercarnos cada día más a Tu presencia.

Tuya es la tierra y cuanto la llena; todo ha sido creado por Tu sabiduría y permanece bajo Tu providencia. Ayúdanos a reconocer Tu grandeza con humildad, a cuidar responsablemente los dones que has puesto en nuestras manos y a no olvidar que cuanto somos y poseemos procede de Tu generosidad.

Señor, Tu Palabra nos pregunta quién podrá subir a Tu monte santo y permanecer en Tu presencia. Concédenos la gracia de tener manos puras y un corazón limpio. Aparta de nosotros la falsedad, el orgullo y todo aquello que nos aleje de Ti. Que nuestras intenciones sean rectas, nuestras palabras sinceras y nuestras acciones dignas de quienes desean seguir a Jesucristo.

Padre amado, no permitas que te busquemos solamente cuando nos abruman las dificultades. Que sepamos encontrarte también en la gratitud, en la oración silenciosa, en el cumplimiento de nuestros deberes y en el amor que ofrecemos a nuestros hermanos. Haz que nuestra búsqueda de Ti sea constante y que jamás nos conformemos con una fe de apariencias.

Mira con misericordia a quienes sufren, a los enfermos, a los que se sienten abandonados y a quienes necesitan encontrar un nuevo sentido para sus vidas. Fortalece a las familias, acompaña a quienes trabajan por el sustento de sus seres queridos y concede justicia y paz a los pueblos que padecen la violencia y la guerra.

Padre celestial, hoy queremos darte gracias de manera especial por la buena noticia recibida sobre la salud de Su Santidad, el Papa León XIV. Con profunda alegría reconocemos este motivo de gratitud y lo confiamos nuevamente a Tu cuidado. Continúa bendiciéndolo con salud, sabiduría y fortaleza para servir fielmente a Tu Iglesia. Que la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, lo acompañe siempre con su amorosa intercesión.

Dios de infinita bondad, que al buscarte aprendamos también a reconocerte en el prójimo, especialmente en los más necesitados. Danos un corazón dispuesto a perdonar, manos generosas para servir y la valentía de permanecer fieles a la verdad, incluso cuando resulte difícil.

Que cada paso de este día nos acerque más a Ti y que, sostenidos por Tu gracia, podamos vivir con la alegría de quienes esperan recibir Tu bendición y alcanzar la salvación que nos ofreces en Jesucristo, nuestro Señor.

Haz, Señor, que te busquemos.

jueves, 22 de octubre de 2026

SAN JUAN PABLO II

 


San Juan Pablo II, nacido Karol Wojtyła en Polonia en 1920,Durante su pontificado, visitó más de 120 países, habló de la dignidad humana, la paz, la juventud y la misericordia. Fue un defensor incansable de la vida y la libertad, y con su valentía espiritual, ayudó a derribar las dictaduras del miedo. Su lema fue: “¡No tengáis miedo! Abrid las puertas a Cristo.” Y con esas palabras, marcó generaciones enteras!Fuente:https://x.com/iacatolico


*“Recordad el pasado con gratitud, vivid el presente con entusiasmo y mirad hacia el futuro con confianza”.

*"El amor vence siempre; Dios siempre puede más".

*«San José es el custodio del Redentor. Junto con María, participó desde el principio en el misterio de la salvación.»

*No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón

*No os conforméis con la mediocridad

San Juan Pablo II ruega por nosotros!



Reflexión, Evangelio de hoy

 Jueves 22 de octubre del 2026.


A veces, lo que más necesitamos no es un consuelo pasajero, sino una chispa que nos despierte de golpe. La verdadera transformación nunca es silenciosa ni cómoda.

Piensa en un hueso dislocado. Para devolverle su movilidad y sanarlo de verdad, hay que jalar y acomodar. El proceso genera fricción y duele profundo, pero es la única manera de volver a caminar derecho.

Crecimos creyendo que estar en paz es evitar los problemas a toda costa. Callar nuestras convicciones en la mesa para no incomodar, ceder en nuestros valores para encajar con el grupo, o sonreír cuando algo nos lastima.

Pero la paz auténtica no es la simple ausencia de conflicto. En tu vida diaria, encontrar tu propósito te va a llevar a marcar límites. Te va a obligar a decir un "no" rotundo que quizá moleste a quienes amas, o a tomar un camino distinto al que esperaban de ti.

Esa ruptura inicial no es una derrota. Es el ruido inevitable de una conciencia que rechaza la mediocridad. Es el puente necesario entre vivir adormecido o arder con una convicción real.

Aquí cobra un sentido profundo Lucas 12, 49-53. Jesús confiesa que ha venido a traer fuego a la tierra, advirtiendo que no trajo una paz complaciente, sino división. Una sacudida que separa lo genuino de lo falso, confrontando incluso a las familias por causa de la verdad.

Hoy, elige la valentía por encima de la falsa tranquilidad. Rompe con el silencio que te apaga y da un paso firme hacia la fe, aunque te toque caminar a contracorriente.
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