Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 14 de mayo de 2026

ACTO DE AMOR...Granito de arena de Esperanza



Te amo Jesús mío, que por mi amor estas presenta ahí, en el pan sagrado.
Te amo Jesús mío, por lo que Tú eres: el hijo de Dios hecho hombre.
Te amo Jesús mío, que me colmas de todos los dones y gracias espirituales, como tu amor te inspiran concederme.
Te amo Jesús mío, por divina palabra que me revela el Dios del amor.
Te amo Jesús mío, por el sudor de sangre y la angustia y amargura que sufriste por mí en el huerto de Getsemaní.
Te amo Jesús mío, por los dolores que sufriste por mi con la cruz acuesta, camino al calvario.
Te amo Jesús mío, por el martirio que sufriste por mí al ser crucificado y morir en la cruz.
Te amo Jesús mío, que en el cielo intercedas por mí, ante Dios padre, para que me perdone los pecados y me dé su gracia y amor.
Te amo Jesús mío, que me has mostrado tu corazón encendido de amor y pides que te amen.
Te amo Jesús mío, que me has privilegiado con tu santa amistad y me has elegido para que viva plenamente tu amor.
Te amo Jesús mío, que me has dado la gracia de amarte en esta vida, y me has infundido la gran esperanza que gozaré de tu amor para toda la eternidad.

ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 112)

 


Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día levantamos nuestro corazón hacia Ti para alabarte, bendecirte y darte gracias por Tu infinita bondad, porque Tu Nombre es santo y digno de toda alabanza desde que sale el sol hasta su ocaso.

Gracias por sostenernos, por no abandonarnos nunca y por mirar con amor nuestra pequeñez y nuestras necesidades.

Te pedimos que hoy nos concedas humildad, prudencia, serenidad y un corazón dispuesto a hacer siempre Tu Voluntad.

Levanta también nuestras almas cuando nos sintamos débiles o cansados, danos fortaleza en las dificultades y ayúdanos a confiar plenamente en Ti aun en medio de las incertidumbres y pruebas de la vida.

Señor, así como levantas del polvo al desvalido y haces sentar entre los grandes al necesitado, levanta también nuestros corazones para vivir en fidelidad, esperanza y amor.

Que nunca nos falte la FE, que nunca nos apartemos de Ti y que podamos reconocer Tu Presencia en cada momento de este día.

María Santísima, Madre nuestra, acompáñanos, intercede por nosotros, cúbrenos con tu Santo Manto y llévanos siempre hacia Tu Hijo amado, Nuestro Señor Jesucristo.

Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.

FE y más FE.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Oración para obtener los siete dones del Espíritu Santo



Rogamos, pues, al clementísimo Padre por medio de ti, su Unigénito, hecho hombre por nuestro amor, crucificado y glorificado, que de sus tesoros envíe sobre nosotros el Espíritu de la gracia septiforme, el cual descansó en ti en toda su plenitud. El espíritu de Sabiduría para que gustemos el fruto del árbol de la vida que eres Tú y los sabores que recrean la vida. El don del Entendimiento con que sean esclarecidos los ojos de nuestra mente. El don del Consejo para caminar, siguiendo tus pisadas, por las sendas de la rectitud. El don de la Fortaleza para triunfar de la violencia de los enemigos que nos combaten. El don de la Ciencia para que, alumbrados con los fulgores de la sacra doctrina, hagamos juicio recto del bien y del mal. El don de la Piedad para vestimos de las entrañas de misericordia. El don de Temor con que, apartándonos de todo lo malo, dulcemente reposemos en la sujeción reverencial a tu eterna Majestad.
Estas cosas nos enseñaste a pedir en esa santa oración, y éstas te suplicamos ahora, por tu cruz, nos alcances para gloria de tu santísimo nombre, al cual con el Padre y el Espíritu Santo sea todo honor y gloria, el hacimiento de gracias, el loor y el imperio por infinitos siglos de siglos.
Amén.

San Buenaventura (1221-1274)
franciscano, doctor de la Iglesia
El árbol de la vida, 49 (rev.)

evangeliodeldía



LOS CINCO MINÚTOS DE MARÍA, 13 DE MAYO


La imagen de María se nos sugiere siempre con los ojos entrecerrados y las manos recogidas en el pecho guardando la intimidad que con Dios tiene en su Inmaculado Corazón.
Pero también podemos pensar en María elevando sus ojos al cielo, como desprendiéndose de la tierra y aspirando a las cosas de las celestiales alturas.
Esa es la doble dimensión o vertiente que debe regir toda nuestra vida; la intimidad personal por la que gozamos de la presencia de Dios Uno y Trino en lo más recóndito de nuestro espíritu y la elevación de la oquedad de la tierra, anhelando siempre el azul de los cielos, la morada de Dios, el reino de María Inmaculada.

MADRE, QUE NOS DISTE AL ESPERADO DE LOS TIEMPOS, GUÍANOS EN LA BÚSQUEDA DE UN NUEVO AMANECER PARA LA TIERRA

Padre Nuestro...
Ave María...
Gloria...

(Padre Alfonso Milagro)

Tomo un momento para meditar todas estas cosas en mi corazón
(cf: Luc 2:19)





ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 148)

 Nuestra Señora de Fátima, acompáñanos, intercede por nosotros y cúbrenos con tu Santo Manto.



Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día queremos alabarte y bendecirte con todo nuestro corazón, porque Tu gloria sobrepasa cielo y tierra y no hay nada ni nadie comparable a Ti. Hoy nos unimos espiritualmente al canto de los ángeles, de los santos y de toda la creación para darte gracias por el don de la vida, por Tu Amor infinito y por Tu constante presencia en nuestro caminar.

Te pedimos que gobiernes nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras decisiones y todo cuanto hagamos durante esta jornada. Que nunca nos falte la FE, la esperanza y la confianza absoluta en Tu Divina Providencia, aun en medio de las dificultades, preocupaciones o incertidumbres que podamos afrontar.

Haznos humildes, prudentes, pacientes y misericordiosos. Fortalece nuestro corazón para permanecer fieles a Ti y ayúdanos a vivir de tal manera que toda nuestra vida pueda alabarte y glorificarte. Que nuestras acciones hablen de Tu Amor y que nunca nos apartemos de Tu Voluntad Santísima.

María Santísima, nuestra amadísima Madre, hoy de manera especial, en tu día, Nuestra Señora de Fátima, acompáñanos, intercede por nosotros, cúbrenos con tu Santo Manto y llévanos siempre hacia Tu Hijo amado, Nuestro Señor Jesucristo.

Y que el Espíritu Santo ilumine nuestro entendimiento, fortalezca nuestra alma, nos conceda serenidad, sabiduría y paz, y que toda nuestra vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.





Granito de arena de Esperanza...Miércoles de San José

 San José, tuvo hacia Jesús "por don especial del cielo", todo aquel amor natural, toda aquella afectuosa solicitud que el corazón de un padre pueda conocer.

🌿🌿🌿


San José, se convirtió en el depositario del misterio escondido desde siglos en Dios. El participa de la autorrevelación de Dios en Cristo, de este misterio divino junto con María, José es el primer depositario.

San José, ruega por nosotros

🌿🌿🌿

«Cuando Dios revela hay que prestarle "la obediencia de la fe", la esencia misma de la fe,se manifiesta en San José.
¡Oh glorioso San José, guárdanos en tu corazón de padre.


martes, 12 de mayo de 2026

ÁNGEL DE LA GUARDA...

 Ángel santo, compañero fiel,

en este martes que te honramos con amor,
te doy gracias por tu presencia silenciosa
y por tu luz que me guía sin descanso.
Guárdame de todo mal,
ilumina mis pensamientos,
y acompaña cada paso que dé hoy.
Enséñame a escuchar las inspiraciones del cielo,
a caminar con paz,
y a vivir con un corazón humilde y confiado.
Ángel de mi guarda,
no me dejes solo en este día.
Condúceme hacia la voluntad de Dios
y protégeme bajo tus alas.
Amén



ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Salmo 137)


Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día nos acercamos a Ti con un corazón agradecido, reconociendo Tu infinita bondad, Tu lealtad y Tu amor que jamás nos abandonan. Te damos gracias porque escuchas nuestras súplicas, porque conoces nuestras necesidades aun antes de que las pronunciemos y porque, incluso en medio de las pruebas, Tu mano poderosa nos sostiene y nos llena de fortaleza.

Hoy queremos caminar bajo Tu mirada, confiando plenamente en que Tú guiarás nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras decisiones y cada paso que demos. Cuando el cansancio, las preocupaciones o las dificultades intenten robarnos la paz, recuérdanos que Tu amor perdura eternamente y que jamás abandonas la obra de Tus manos.

Señor, llénanos de valor para vivir conforme a Tu Santísima Voluntad; danos prudencia, serenidad, humildad y perseverancia para afrontar este día con FE y confianza absoluta en Ti. Que todo cuanto hagamos sea para gloria Tuya y que nuestras vidas puedan reflejar Tu amor, Tu misericordia y Tu presencia.

María Santísima, nuestra amadísima Madre, acompáñanos durante esta jornada, cúbrenos con tu Santo Manto, intercede por nosotros y llévanos siempre hacia Tu Hijo amado, Nuestro Señor Jesucristo.

Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.

domingo, 10 de mayo de 2026

Hoy, después de misa, se acercó un joven.

Venía con dudas, preguntas, inquietudes, deseo de consejo y también con intención de confesarse.

Le pregunté con claridad (porque me lo imaginaba):

—¿Confesionario o despacho?.

Me respondió:
—Quiero confesarme.

Y fuimos al confesionario.

Allí empezó a abrir el corazón. Pero me alegró mucho una cosa: supo diferenciar.

Primero confesó sus pecados. Después, con mucha delicadeza, preguntó:

—¿Ya puedo hablar de otra cosa?

Le dije que esperara un momento.

Le impuse la penitencia, le di la absolución y, entonces sí, seguimos hablando.

Antes de continuar, le dije algo que creo importante:

—Lo que vamos a hacer ahora se llama dirección espiritual. Y esto se puede hacer perfectamente en un despacho. Te lo digo para que lo sepas. Si alguna vez un sacerdote te dice que eso no es materia de confesión, no te sientas rechazado. Puede tener razón. Muchos sacerdotes van al confesionario a confesar, y hacen bien. No porque no sepan escuchar, sino porque conviene distinguir las cosas.

Lo entendió perfectamente. Obediencia y docilidad son señales inequívocas del Espíritu.

Y seguimos hablando casi media hora.

Dudas, luchas, discernimiento, vida cristiana, pasos concretos. Nada raro. Lo de siempre: un alma buscando a Dios, que ya es bastante.

Se marchó agradecido, tranquilo y contento.

Y yo pensé una cosa:

Cada vez entiendo mejor aquello de la acogida de la que tanto habló el Papa Francisco, de feliz memoria.

Acoger no es confundirlo todo.

Acoger no es convertir el sacramento en una tertulia.

Acoger tampoco es despachar a quien llega herido, como si molestara en la ventanilla equivocada.

Acoger es ayudar a poner cada cosa en su sitio, pero sin apagar la mecha que todavía humea.

A veces basta eso:

Confesión, absolución, una palabra clara, un poco de tiempo y la certeza de que la Iglesia no es una oficina fría, sino una madre.

Y, cuando la Iglesia actúa como madre, muchos hijos vuelven a respirar.

ORACIÓN DE LA MAÑANA (Cf. Sal 65)



Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día queremos alabarte y bendecirte, porque admirables son Tus obras y eterna es Tu misericordia.

Hoy levantamos nuestro corazón hacia Ti con gratitud, reconociendo que todo cuanto somos y tenemos proviene de Tus Santísimas Manos.

Tú eres nuestro refugio, nuestra fuerza y nuestra esperanza. Permítenos contemplar Tu presencia en cada instante de este día, descubrir Tu amor en lo pequeño y en lo grande, y no olvidar jamás los prodigios que haces constantemente en nuestras vidas.

Así como abriste caminos para Tu pueblo y lo condujiste con poder y fidelidad, guía también nuestros pasos, sostennos en las pruebas y llévanos siempre por senderos de paz, de verdad y de gracia.
Señor, que nuestros labios nunca se cansen de alabarte y que nuestra vida entera sea un testimonio vivo de Tu bondad.

No rechaces nuestras súplicas y no apartes jamás de nosotros Tu infinita gracia.
Danos un corazón humilde, agradecido y confiado, capaz de reconocer que aun en medio de las dificultades Tú permaneces obrando con amor perfecto.

María Santísima, nuestra amadísima Madre, acompáñanos durante este día, cúbrenos con tu Santo Manto e intercede por nosotros para que permanezcamos siempre fieles a Tu Hijo amado, Nuestro Señor Jesucristo.

Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...