Hay una paz que depende de que todo salga como esperamos. Y hay otra, más honda y estable, que nace de saberse en las manos de Dios. El Corazón de Jesús quiere darnos esa paz.
1️⃣ Antes de la Pasión, Jesús dice a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo» (Jn 14,27).
2️⃣ La paz de Cristo no consiste en una vida sin problemas. El Señor mismo conoció la fatiga, la incomprensión, el rechazo y la cruz. Pero permaneció unido al Padre.
3️⃣ Muchas veces perdemos la paz porque dejamos que una preocupación, una herida o una discusión ocupe todo el corazón. Volver a Cristo devuelve a cada cosa su lugar.
4️⃣ El Corazón de Jesús no desprecia nuestras angustias. Las acoge. Podemos presentarle lo que nos pesa sin maquillaje, sin frases aprendidas y sin pretender aparentar una fortaleza que no tenemos.
5️⃣ La confesión es uno de los grandes caminos de paz. Allí Cristo perdona, sana y devuelve al alma la gracia. Muchas inquietudes se aclaran cuando uno vuelve a vivir reconciliado con Dios.
6️⃣ También la Eucaristía ordena el corazón. En cada misa, Cristo se entrega por nosotros y nos hace partícipes de su vida. Quien comulga con fe recibe una semilla real de paz.
7️⃣ El P. Mendizábal recordaba que el Corazón de Cristo es descanso del alma: no porque elimine de golpe la cruz, sino porque nos une a Aquel que la ha vencido.
8️⃣ La reparación puede vivirse precisamente así: ofreciendo al Señor aquello que nos altera, una contrariedad, un cansancio o una humillación, sin alimentar la queja ni la amargura.
9️⃣ Pedir paz al Corazón de Jesús exige también cuidar lo que entra en el alma. Hay palabras, conversaciones y discusiones que solo dejan ruido, agitación y dureza.
🔟 Hoy conviene detenerse unos minutos ante el Sagrario y repetir despacio: «Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío». Puede ser el comienzo de una jornada vivida de otra manera.
Sagrado Corazón de Jesús, fuente de toda consolación, dadnos vuestra paz y haced nuestro corazón semejante al vuestro.
Fuente:https://x.com/SacerdosMariae