Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día te glorifico y te alabo, porque Tú eres bueno y fiel, porque sostienes mi vida con Tu providencia y cuidas de los que en Ti confían. Así como fortaleces las puertas de tu pueblo y bendices a los hijos que habitan en él, fortalece también mi corazón para que permanezca firme en Tu gracia y bendice, Señor, mi hogar, mis pasos y todo cuanto hoy me permitas vivir.
Envía Tu palabra sobre mi vida, para que corra veloz en mi corazón y lo transforme.
Que Tu verdad ilumine mis pensamientos,
que Tu sabiduría guíe mis decisiones
y que Tu voluntad sea siempre el camino por el que caminen mis pasos.
Hazme humilde, Señor, para reconocer que todo bien proviene de Ti.
Que nunca me aparte de Tus mandamientos, sino que los guarde con amor, sabiendo que en ellos está la verdadera libertad y la paz del alma.
Acompáñame durante este día,
protégeme de todo mal, sostén mi esperanza y permite que cada obra que realice sea para gloria Tuya y para bien de los demás.
Y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.
FE y más FE.