Señor, y haz que toda nuestra vida esté sostenida por esa esperanza que no defrauda, porque viene de Ti.
Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día elevamos el corazón a Ti, porque en Ti hemos puesto nuestra esperanza. Reconocemos que Tu palabra es sincera y que todas Tus obras son leales; en medio de un mundo cambiante, Tú permaneces fiel, justo y lleno de bondad.
Hoy queremos caminar bajo Tu mirada, confiando en que cuidas de nosotros, que nos sostienes en cada necesidad y que no nos dejas caer en la incertidumbre ni en el temor. Danos un corazón firme para esperar en Ti, incluso en los momentos difíciles, y una fe viva que nos haga descansar en Tu providencia.
Sé Tú nuestra ayuda y nuestro amparo en cada decisión, en cada paso, en cada pensamiento. Que vivamos este día con la certeza de que Tu amor nos rodea y nos guía, y que sepamos responder con confianza, gratitud y fidelidad a todo lo que nos concedas.
Muéstrate bondadoso con nosotros, Señor, y haz que toda nuestra vida esté sostenida por esa esperanza que no defrauda, porque viene de Ti.
