Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 23 de julio de 2026

Oración atribuida a santa Brígida


Contemplación de la pasión y la resurrección de Cristo

Bendito seas, Jesucristo mi Señor, que has predicho tu muerte antes de su hora; que en la última Cena, con pan material has consagrado maravillosamente tu cuerpo que nos rescata; que por amor lo has dado a los apóstoles en memoria de tu preciosísima Pasión; tú que, lavándoles los pies con tus santas y nobles manos, humildemente les has dado un modelo de humildad...

Alabanza eterna a ti, Jesucristo mi Señor, por esa hora en que, por nosotros pecadores, has sufrido en la cruz las más grandes amarguras y las angustias más extremas; porque los sufrimientos más agudos de tus llagas afectaron duramente a tu alma y atravesaron cruelmente tu sagrado corazón; finalmente, tu corazón no aguantó más y estalló, entregaste el espíritu e, inclinando la cabeza, te pusiste humildemente en manos de Dios, tu Padre, y entonces tu cuerpo conoció el frío de la muerte...

Bendito seas, Jesucristo mi Señor, que por nuestra salvación has permitido que tu costado y tu corazón fueran traspasados por la lanza, y has hecho brotar de tu costado oleadas de tu preciosa sangre para rescatarnos.

Gloria a ti, Jesucristo mi Señor, que por nuestra salvación has querido que tu bendito cuerpo sea bajado de la cruz por tus amigos y recostado en los brazos de tu madre dolorosa; y porque has permitido que lo envuelva con lienzos, sea depositado en el sepulcro y guardado por unos soldados.

Honor eterno a ti, Jesucristo mi Señor, que al tercer día has resucitado de entre los muertos; te has manifestado viviente a los testigos que te habías escogido, y después de cuarenta días, a la vista de todos has subido al cielo y has honrado a tus amigos que habías liberado de los infiernos.

Gozo y alabanza eterna a ti, Señor Jesucristo, que has enviado el Espíritu Santo al corazón de tus discípulos y has hecho crecer en ellos un amor infinito de Dios.

Bendito seas, digno de alabanza y gloria eterna, Jesús mi Señor, que en la gloria de tu divinidad te sientas en tu trono en el reino celestial, viviendo corporalmente con tus miembros santísimos que has recibido de la carne de la Virgen. Así es como vendrás el día del juicio para juzgar las almas de todos, vivos y muertos. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

 Santa Brígida de Suecia (c. 1303-1373) madre de familia, después religiosa, co-patrona de Europa





Granito de arena de Esperanza...Espiritualidad ignaciana

No basta con querer vivir bien o querer seguir a Jesús. También hay que mirar con honestidad las cosas que preferimos ocultar. Pensamos: “no es para tanto”. Pero callarlo hace que el enredo crezca. Hablar con alguien que te ayude puede darte luz.


A veces el desánimo empieza poco a poco: menos ganas, menos energía, menos ilusión. San Ignacio propone “hacer lo contrario” de lo que te pide esa caída interior. Si te pide tirar la toalla, da un paso pequeño. No se trata de heroicidades, sino de no abandonarte.


San Ignacio nos invita a estar atentos a tres situaciones que pueden complicarnos por dentro: cuando el desánimo nos va ganando terreno, cuando preferimos callar nuestros enredos y cuando tocamos nuestros puntos más frágiles. No se trata de vivir obsesionados, sino despiertos.



Santa Brígida de Suecia, religiosa y patrona de Europa

 Hoy celebramos la fiesta de santa Brígida de Suecia, religiosa y patrona de Europa. Esposa, madre, viuda, mística, peregrina y fundadora: su vida demuestra que la santidad puede recorrer etapas muy distintas, pero siempre tiene un mismo centro: Cristo.


1️⃣ Brígida nació en Suecia en 1303, dentro de una familia profundamente cristiana. Desde niña recibió una sólida formación religiosa que marcaría toda su existencia.

2️⃣ Se casó con Ulf, con quien compartió veintiocho años de matrimonio y tuvo ocho hijos. Una de ellos, santa Catalina de Suecia, también llegaría a los altares.

3️⃣ Su matrimonio no fue solamente una convivencia honrada, sino un verdadero camino de santidad. Brígida y Ulf rezaban juntos, estudiaban la Sagrada Escritura y practicaban las obras de caridad.

4️⃣ Ambos adoptaron la regla de los Terciarios franciscanos y fundaron un hospital. Brígida no se limitaba a financiar la atención a los necesitados: servía personalmente a los pobres y a los enfermos.

5️⃣ Su casa se convirtió, como explicó Benedicto XVI, en una auténtica «iglesia doméstica». La fe no era un añadido piadoso, sino el alma de la vida familiar, de la educación de sus hijos y de su matrimonio.

6️⃣ En 1341 peregrinó junto a su esposo a Santiago de Compostela. Aquel largo camino preparó una nueva etapa de su vida, que comenzó poco después con la muerte de Ulf.

7️⃣ Al quedar viuda, renunció a contraer nuevas nupcias, distribuyó sus bienes entre los pobres e intensificó su vida de oración, penitencia y caridad. Dios no anuló su historia anterior: la convirtió en preparación para una nueva misión.

8️⃣ Comenzaron entonces las experiencias místicas que sus confesores y secretarios recogieron en los ocho libros de las Revelaciones. En ellas ocupa un lugar central la contemplación de la Pasión de Cristo y del amor de Dios por los hombres.

9️⃣ La Iglesia reconoce la autenticidad global de su experiencia espiritual, sin pronunciarse necesariamente sobre cada revelación particular. Todo carisma debe ser discernido y estar al servicio de la edificación de la Iglesia.

🔟 Brígida no entendió la mística como una evasión del mundo. Escribió a príncipes, gobernantes y miembros de la Iglesia, reclamando conversión, coherencia cristiana y reforma de las costumbres.

1️⃣1️⃣ En 1349 dejó Suecia y se estableció en Roma. Allí desarrolló una intensa vida de oración y apostolado, y trabajó para que fuera aprobada la Orden del Santísimo Salvador, fundada por ella.

1️⃣2️⃣ Amaba profundamente a la Iglesia y al Sucesor de Pedro. Durante el periodo de Aviñón pidió con insistencia a los pontífices que regresaran a Roma, junto a la tumba del apóstol san Pedro.

1️⃣3️⃣ Fue una peregrina incansable. Visitó numerosos santuarios europeos, llegó a Tierra Santa y recorrió los lugares santificados por la vida, la muerte y la resurrección del Señor.

1️⃣4️⃣ Murió en Roma en 1373. Sus restos fueron trasladados al monasterio de Vadstena, centro de la Orden que había fundado. El papa Bonifacio IX la canonizó solemnemente en 1391.

1️⃣5️⃣ En 1999, san Juan Pablo II la proclamó copatrona de Europa junto con santa Catalina de Siena y santa Teresa Benedicta de la Cruz. Su vida une el norte y el sur del continente, la familia y la vida consagrada, la contemplación y el compromiso.

Santa Brígida nos enseña que la santidad no consiste en huir de la propia vocación, sino en vivir cada etapa de la vida completamente entregados a Dios. Europa necesita nuevamente santos que amen a Cristo, sirvan a los pobres y permanezcan fieles a la Iglesia.

Santa Brígida de Suecia, ruega por nosotros y por Europa.



OH DULCÍSIMO JESÚS...Jueves Eucarístico



¡Oh dulcísimo Jesús, que vinisteis a este mundo para enriquecer a todas las almas con la vida de vuestra gracia, y que, para conservarla y fomentarla en ellas, os ofrecéis Vos mismo cada día en el augustísimo sacramento de la Eucaristía cual saludable medicina para curar sus enfermedades y cual divino alimento para sostener su debilidad ¡Humildes os suplicamos que derraméis benignamente sobre ellas vuestro santo Espíritu, abrasadas por el cual, las que estén manchadas con culpa grave, volviendo a Vos, recobren la vida de la gracia perdida por sus pecados, y las que por vuestra misericordia ya os están unidas se acerquen devotamente cada día a vuestro celestial banquete, según les fuere permitido, y fortalecidas con él, puedan proporcionarse el antídoto de los pecados veniales que diariamente cometen y alimentar la vida de vuestra gracia, y así, más y más purificadas, alcancen la eterna bienaventuranza en los cielos.
Así sea.

miércoles, 22 de julio de 2026

¡Con tu resurrección, nos has resucitado!


Señor, aunque has comparecido ante el tribunal cuando eras juzgado por Pilato, no has abandonado el trono sobre el que reinas con el Padre. Resucitado de entre los muertos, has liberado al mundo de la esclavitud del Enemigo para salvarnos.

Señor, cuando fuiste clavado sobre la cruz y has extendido tus dos brazos, con tu fuerza has abolido la potencia de la muerte y, descendido en el Hades has liberado las almas. Con tu resurrección, has resucitado también nuestras almas y las has iluminado.

Señor, aunque fuiste depositado en la tumba como un cadáver, los soldados te guardaban como a un rey adormecido, como a un tesoro de vida que ellos habrían sellado. Pero tu has resucitado y has acordado la incorruptibilidad a nuestras almas.

Señor, proclamando tu Resurrección, tu ángel ha atemorizado a los guardias, y ha interpelado a las mujeres con estas palabras: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¡Ha resucitado, ya que es Dios y ha dado la vida al universo!”

 Monasterio Santa Catalina del Monte Sinaí

Liturgia de las Horas, s. IX
Stiqueras de la Resurrección (SC 486. Sinaiticus graecus 864, Cerf, 2004), trad. sc©evangelizo.org

Santa María Magdalena

 


Santa María Magdalena amó profundamente a Cristo. Permaneció junto a él en la cruz, volvió a buscarlo cuando todo parecía terminado y lloró ante el sepulcro vacío. El Corazón de Jesús quiso corresponder a aquel amor apareciéndose primero a ella una vez resucitado.


1️⃣ María Magdalena había recibido mucho de Cristo. Él la había liberado, restaurado y devuelto a una vida nueva. Su amor nació de la gratitud de quien sabe que ha sido rescatado.

2️⃣ Desde entonces, Jesús ocupó el centro de su existencia. Lo siguió por los caminos de Galilea y permaneció fiel cuando muchos desaparecieron.

3️⃣ En el Calvario, María no podía cambiar nada. Cristo estaba crucificado y la esperanza parecía apagarse. Pero ella siguió allí. El amor verdadero sabe permanecer incluso cuando no encuentra respuestas.

4️⃣ Después de la sepultura, regresó cuando todavía estaba oscuro. No fue movida por la curiosidad, sino por la necesidad de estar cerca de aquel a quien amaba.

5️⃣ Encontró la piedra retirada y el sepulcro vacío. Su dolor se hizo todavía más profundo. Había perdido al Maestro y ahora pensaba que también le habían arrebatado su cuerpo.

6️⃣ Pedro y Juan acudieron, contemplaron el sepulcro y regresaron. María permaneció llorando. Su amor no le permitía marcharse.

7️⃣ San Gregorio Magno explica que precisamente por esa perseverancia mereció encontrar a quien buscaba. Se quedó porque amaba, y el amor la mantuvo allí cuando todo parecía inútil.

8️⃣ Entonces apareció Jesús. María no lo reconoció al principio. Pensó que era el jardinero. El Resucitado estaba ante ella, pero sus lágrimas todavía le impedían verlo.

9️⃣ Cristo pronunció una sola palabra: «María». No necesitó explicar nada más. Al escuchar su nombre, ella reconoció la voz del Corazón que la había sanado y amado.

🔟 Jesús conocía sus lágrimas, su fidelidad y su búsqueda. Por eso su aparición no fue un encuentro frío ni distante. Fue la respuesta personal de Cristo al amor de una mujer que no había dejado de buscarlo.

1️⃣1️⃣ Según el testimonio evangélico, el Resucitado quiso manifestarse primero a María Magdalena. El Corazón de Jesús correspondió así a quien había permanecido junto a él hasta el final.

1️⃣2️⃣ Aquella aparición fue un privilegio inmenso, pero también una misión. Cristo no se dejó encontrar para que María guardara aquella alegría para sí.

1️⃣3️⃣ Jesús le dijo: «Ve a mis hermanos». El amor recibido debía convertirse en anuncio. La primera testigo del Resucitado fue enviada a llevar esperanza a los discípulos escondidos por el miedo.

1️⃣4️⃣ María llegó ante ellos con una frase que contiene toda la fe pascual: «He visto al Señor». Ya no buscaba a un muerto. Había encontrado al Viviente.

1️⃣5️⃣ El Corazón de Jesús sigue correspondiendo al amor de quienes lo buscan. Quizá no siempre como esperamos, pero nunca permanece indiferente ante la fidelidad, la oración y las lágrimas ofrecidas con amor.

1️⃣6️⃣ María Magdalena nos enseña que amar a Cristo significa permanecer junto a él en la cruz, buscarlo en la oscuridad y dejarnos enviar cuando pronuncia nuestro nombre.

El amor de María Magdalena buscó a Cristo junto al sepulcro. El Amor de Cristo salió a su encuentro, la llamó por su nombre y la convirtió en mensajera de la Resurrección.

Santa María Magdalena, Apóstol de los apóstoles



Hoy, fiesta de santa María Magdalena, la liturgia nos ofrece uno de los prefacios más hermosos del Misal Romano: «Apóstol de los apóstoles».


Un texto que resume su amor a Cristo, su fidelidad junto a la cruz y la misión que recibió del Resucitado.

1️⃣ Este prefacio propio fue promulgado en 2016, cuando la celebración de santa María Magdalena fue elevada de memoria obligatoria a fiesta.

No apareció, por tanto, en la tercera edición típica del Misal bajo Benedicto XVI, sino que fue incorporado posteriormente.

2️⃣ El título del prefacio es profundamente tradicional: «Apóstol de los apóstoles».

No significa que María Magdalena perteneciera al colegio de los Doce, sino que recibió de Cristo una misión dirigida precisamente a ellos.

3️⃣ El prefacio comienza con una afirmación bellísima sobre Dios Padre:

«Tu misericordia no es menor que el poder».
La omnipotencia de Dios no se manifiesta únicamente creando y gobernando, sino también perdonando, restaurando y levantando al pecador.

4️⃣ María Magdalena es testigo de esa misericordia.

Su grandeza no nace de una perfección construida por ella misma, sino de haber sido alcanzada, transformada y enviada por Cristo.

5️⃣ El prefacio resume su camino con cuatro expresiones:

«Lo había amado en vida».
«Lo había visto morir en la cruz».
«Lo buscaba yacente en el sepulcro».
«Fue la primera en adorarlo resucitado».

6️⃣ María Magdalena amó a Cristo cuando era seguido por las multitudes, pero también permaneció cuando llegó la cruz.

El verdadero amor no desaparece cuando desaparecen los consuelos.

7️⃣ Después de la muerte del Señor, María continúa buscándolo.

No se resigna ante el sepulcro. Su amor persevera incluso cuando todo parece terminado.
Y precisamente porque busca, encuentra.

8️⃣ María Magdalena es la primera en adorar al Señor resucitado.

La Pascua no es para ella una teoría, una idea o un recuerdo consolador. Es el encuentro real con Cristo vivo.

9️⃣ Pero el encuentro con el Resucitado no termina en una experiencia privada.

Jesús le dice: «Ve a mis hermanos y diles».
Quien ha encontrado verdaderamente a Cristo es enviado a anunciarlo.

🔟 El prefacio afirma que Cristo «la honró ante los apóstoles con el oficio del apostolado».
María recibe la misión de anunciar a los apóstoles la noticia que ellos llevarán después hasta los confines del mundo.

1️⃣1️⃣ Su misión no consiste en ocupar el lugar de los apóstoles, sino en obedecer fielmente el encargo recibido.

Su anuncio es sencillo y decisivo:
«He visto al Señor».

1️⃣2️⃣ La antífona de comunión completa su retrato espiritual:

«Nos apremia el amor de Cristo».
Eso fue santa María Magdalena: una mujer alcanzada por la misericordia, sostenida por el amor y enviada por el Resucitado.

La fiesta de santa María Magdalena nos recuerda que la vida cristiana nace del encuentro con Cristo vivo.

Quien lo ama permanece junto a la cruz. Quien lo busca lo encuentra. Y quien lo encuentra no puede guardárselo para sí.

También nosotros estamos llamados a anunciar, con nuestra vida y nuestra palabra:

«¡He visto al Señor!».





Miércoles de San José


GLORIOSO SAN JOSÉ, benditas tus manos que arrullaron la salvación.
Bendito tu corazón que custodió el corazón de nuestro salvador.
Bendita obediencia que en el silencio guio los pasos de nuestro amado Señor.

San José, ruega por nosotros.
Fuente:NazarethFamilia ن

🌿🌿🌿

*San José, recuérdame que todo en este mundo es pasajero.
Ayúdame a vivir cada día con la mirada puesta en el Cielo, donde la verdadera felicidad es eterna.

*San José, tú conoces mi debilidad y todo aquello que desagrada a Dios y me aparta de Él.
Ayúdame a vencerlo, a crecer en la virtud y a permanecer fiel a Cristo cada día.

*San José, ayúdame a no avergonzarme nunca de Cristo.
Dame la valentía para vivir y anunciar el Evangelio sin miedo, para que mi vida dé abundantes frutos para Dios

martes, 21 de julio de 2026

Nadie querría.


Nadie querría caer en las manos del demonio. Pero con el pecado, nos ponemos en sus manos, y aunque digamos que no queremos pertenecer al diablo, si pecamos, ya somos suyos.

Es que el pecado es atractivo y el demonio nunca se presenta con su horrible aspecto. Si lo hiciera, todos huiríamos de él. Sino que Satanás se esconde bajo la apariencia seductora de la carne, detrás del oro y el dinero, y bajo el aspecto de la supremacía. Y así, por querer gozar, tener y mandar, no nos damos casi cuenta y vamos a desembocar en las fauces diabólicas.

Es interesante ver el ejemplo de Eva en el Paraíso terrenal. En apariencia el fruto prohibido no era malo. Incluso parecía bueno a la vista, apetitoso, y en apariencia no tenía nada de malo. Pero mordió y comió de él, y vino la Desgracia para ella y para su descendencia.

También el pecado y, especialmente la tentación, no tienen en apariencia nada de malo. No parece algo tan prohibido. Es decir, nos parece que Dios nos prohíbe el pecado por capricho y arbitrariedad. Como le sugirió la serpiente a Eva, que Dios no quería que comieran del fruto prohibido porque se les abrirían los ojos y serían semejantes a Dios. Y la pobrecita comió, y vino la oscuridad a su alma.

Nosotros también caemos en lo mismo que Eva, porque como dice la Escritura: “No hay nada nuevo bajo el sol”, y la tentación siempre es igual, porque igual es el demonio, que actúa siempre de la misma manera. Y la naturaleza humana es siempre la misma, siempre está herida por el pecado original, y es una presa fácil para el Maligno.

Entonces ¿qué hacer? Decir como los Santos: ¡Morir, antes que pecar!” Porque el pecado es el verdadero mal, y con apariencia de bien, nos clava el puñal del mal en el alma y la mata, poniéndola en manos del demonio, y condenándonos al Infierno eterno.

Y si nos parece una exageración, que el pecado no es tan grave; miremos a la cruz de Jesús, para ver lo que le ha costado a un Dios, redimir del pecado a los hombres.

El pecado se presenta como algo lindo, pero esconde el horripilante hocico de Satanás, que nos odia y quiere nuestra ruina temporal y eterna. Aunque a veces pospone darnos la ruina temporal, esperando malignamente darnos para siempre la ruina eterna. Pensemos en ello.

Señor, renueva nuestro corazón con Tu misericordia.

 Tú transformas el corazón endurecido, levantas al que ha caído, consuelas al afligido y devuelves la paz a quien pone su confianza en Ti.

ORACIÓN DE LA MAÑANA

(Cf. Salmo 84)
Martes, 21 de julio de 2026

Señor mío y Dios mío:

Hoy el salmista nos invita a contemplar la grandeza de Tu misericordia. Tú eres un Dios que perdona, que restaura, que devuelve la esperanza y hace renacer la alegría en el corazón de quienes vuelven a Ti con humildad. Nunca te cansas de tendernos la mano ni de ofrecernos un nuevo comienzo.

Al despertar en este nuevo día, queremos abrirte de par en par las puertas de nuestra alma. Sana nuestras heridas, fortalece nuestra fe y aparta de nosotros todo aquello que nos aleja de Tu voluntad. Que no vivamos prisioneros del desánimo, del orgullo o del pecado, sino que experimentemos la libertad que nace de Tu amor y de Tu perdón.

Haz que nunca olvidemos que Tu misericordia no es un signo de debilidad, sino la manifestación más hermosa de Tu poder. Tú transformas el corazón endurecido, levantas al que ha caído, consuelas al afligido y devuelves la paz a quien pone su confianza en Ti.

Danos la gracia de ser también misericordiosos con nuestros hermanos. Que sepamos perdonar como Tú nos perdonas, comprender como Tú nos comprendes y amar como Tú nos amas. Que nuestras palabras lleven consuelo, nuestras acciones siembren esperanza y nuestra vida refleje la alegría de quienes han sido alcanzados por Tu gracia.

Hoy queremos caminar contigo, Señor. Muéstranos el sendero de la santidad y haz que cada paso nos acerque más a Ti. Que, sostenidos por Tu misericordia, vivamos este día con un corazón agradecido, confiando plenamente en que Tu amor siempre es más grande que nuestras fragilidades.




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