Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

martes, 29 de septiembre de 2026

Ángel de mi guarda

Dulce compañero del camino, que nunca me olvide de ti, despiértame cuando me quedé dormido, enséñame cuando ignore algo, levántame cuando caigo, guíame en el camino al cielo.

Ángel de mi guarda ven en mi auxilio


Hoy la Iglesia celebra a los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.



Tres nombres que nos revelan las Escrituras. Tres misiones distintas. Y una misma verdad: los ángeles existen y sirven a Dios enteramente.

¿Qué es un ángel?
La palabra "ángel" significa mensajero.

Ángeles

1️⃣2️⃣ La Iglesia enseña que la existencia de los seres espirituales que llamamos ángeles es una verdad de fe.

No son símbolos ni una forma poética de hablar.
«La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe» (CEC 328).

3️⃣ Entre ellos, la liturgia celebra hoy a tres cuyo nombre aparece en la Escritura:

Miguel.
Gabriel.
Rafael.

Y resulta precioso que sus propios nombres hablen de Dios.

4️⃣ MIGUEL.
Su nombre hebreo, Mika’el, significa:

«¿Quién como Dios?».

No es simplemente una pregunta. Es casi un grito de batalla: nadie puede compararse con Dios.

5️⃣ Miguel aparece en el libro de Daniel como protector del pueblo de Dios (cf. Dan 10,13; 12,1).

Y en el Apocalipsis lo encontramos al frente del combate celestial:
«Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón» (Ap 12,7).

6️⃣ San Miguel nos recuerda que la vida cristiana tiene una dimensión de combate espiritual.

El mal existe. El demonio existe. La tentación existe.
Pero el cristiano no vive asustado, porque la victoria pertenece a Cristo:

«Ellos lo vencieron en virtud de la sangre del Cordero» (Ap 12,11).

7️⃣ GABRIEL.
Su nombre significa aproximadamente:

«Fortaleza de Dios» o «Dios es mi fuerza».

Es el gran mensajero de los acontecimientos que preparan inmediatamente la Encarnación.

8️⃣ Gabriel anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan Bautista:

«Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios» (Lc 1,19).

Y después es enviado por Dios a Nazaret.
Allí comienza uno de los diálogos más grandes de la historia.

9️⃣ «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lc 1,28).

Gabriel anuncia a María que concebirá al Hijo del Altísimo.
El arcángel desaparece después de cumplir su misión.
Eso dice mucho sobre los ángeles: anuncian a Dios y se retiran para que Él ocupe todo el espacio.

🔟 RAFAEL.
Su nombre significa:

«Dios cura».

Su historia aparece en el precioso libro de Tobías.
Rafael acompaña al joven Tobías durante su viaje sin que este conozca al principio su verdadera identidad.

1️⃣1️⃣ Guía el camino, protege a Tobías, interviene en la curación de Sara y enseña cómo sanar la ceguera de Tobit.

Al final revela quién es:
«Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor» (Tob 12,15).

1️⃣2️⃣ Rafael nos recuerda una de las formas más delicadas de actuar de Dios.

Muchas veces su Providencia nos acompaña antes incluso de que nosotros sepamos reconocerla.
Solo después comprendemos quién nos sostuvo durante el camino.

1️⃣3️⃣ Miguel combate.
Gabriel anuncia.
Rafael acompaña y sana.

Tres misiones diferentes, pero ninguna nace de ellos mismos.
Los tres sirven al mismo Señor.
Ese es precisamente el secreto de la grandeza de los ángeles: no viven para sí.

1️⃣4️⃣ Por eso la verdadera devoción a los santos ángeles nunca puede convertirse en una búsqueda de fenómenos extraordinarios, nombres secretos o supuestos mensajes privados.

Los ángeles auténticos llevan siempre hacia Dios.
Nunca apartan de Cristo.

1️⃣5️⃣ Miguel nos enseña a poner a Dios por encima de todo.
Gabriel, a escuchar y transmitir su Palabra.
Rafael, a dejarnos conducir por la Providencia y acompañar a quienes caminan heridos.

También nosotros tenemos que combatir, escuchar y caminar.

Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, rogad por nosotros.





El Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios (1 Cor 2,10)


Grande, poderoso en sus dones, admirable, es el Espíritu Santo. (…) Has visto el poder que ejerce en el mundo entero. Que no te quedes a ras del suelo, sino elévate hacia el cielo. Sube en tus pensamientos al primer cielo y contempla las miríadas de ángeles que allí están. Si puedes, sube con tus pensamientos a mayor altura. Contempla los arcángeles, contempla a los espíritus, mira las Virtudes, (…) las Dominaciones. Dios ha dado al Paráclito como Señor y santificador de todos ellos.

Necesitan de él Elías, Eliseo e Isaías entre los hombres. Entre los ángeles, Miguel y Gabriel. Ninguna de las cosas creadas le iguala en honor. Todas las clases de ángeles y todos los ejércitos juntos no tienen comparación con el Espíritu Santo. A todos ellos eclipsa la potencia sumamente buena del Paráclito. Si alguno de ellos es enviado a realizar un ministerio (Cf. Heb 1, 14), escruta las profundidades de Dios, como dice el Apóstol “El Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios. En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Cor 2,10-11).

 San Cirilo de Jerusalén (313-350)

obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia
Catequesis bautismal XVI, 22.23 (Les catéchèses, coll. Les Pères dans la foi 53-54, Migne 1993), trad. sc©evangelizo.org

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

 

San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la lucha.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido,
arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.



Oración por la intercesión de San Gabriel


“San Gabriel Arcángel, tú eres el ángel de la Encarnación, el mensajero fiel de Dios, abre nuestros oídos para captar los más pequeños signos y llamamientos del corazón amante de nuestro Señor; Permanece siempre delante de nuestros ojos, te imploramos, para que comprendamos correctamente la Palabra de Dios y la sigamos y obedezcamos y para cumplir aquello que Dios quiere de nosotros. Haznos vigilantes en la espera del Señor para que no nos encuentre dormidos cuando llegue. San Gabriel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros.
Amén”.
Fuente: hozana

Oración de sanación a San Rafael



“Oh bondadoso y guía espiritual San Rafael arcángel, yo te invoco como el patrón de aquellos que están afligidos por la enfermedad o dolencia corporal. Tú hiciste preparar el remedio que sanó la ceguera del anciano Tobías, y tu nombre significa "El Señor sana".

Me dirijo a ti, misericordioso San Rafael Arcángel, implorando tu auxilio divino en mi necesidad actual - mencionar aquí la petición - Si es la voluntad de Dios, dígnate a sanar mi enfermedad, o al menos, concédeme la gracia y la fuerza que necesito para poder soportarla con paciencia, ofreciéndola por el perdón de mis pecados y por la salvación de mi alma.

San Rafael, amigo de los caminos, enséñame a conservar la fe en los sufrimientos y unir mis dolores con los de Jesús y de María, y buscar la gracia de Dios en la oración y la comunión. Deseo imitarte en tu afán de hacer la voluntad de Dios en todas las cosas. Como el joven Tobías, yo te elijo como mi compañero en mi viaje, a través de este valle de lágrimas. Deseo seguir tus inspiraciones cada paso del camino, para que pueda llegar al final de mi viaje bajo tu protección constante y en la gracia de Dios.

Oh Arcángel San Rafael Bendito, tú te revelaste a ti mismo como el asistente divino del Trono Dios, ven a mi vida y asísteme en este momento de prueba. Dame la sanación de esta enfermedad que ha traído dolores y desgracias a mi vida. Concédeme la gracia y la bendición de Dios y el favor que te pido por tu poderosa intercesión. Oh gran Médico de Dios, dígnate a curarme, como lo hiciste con Tobías si es la voluntad del Creador. San Rafael, Recurso de Dios, Ángel de la Salud, Medicina de Dios, ruega por mí.

Amén.”
Fuente:hozana

SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel, Ministro del Altísimo,
con devoción os alabo por la ternura con que os mira
la Santísima Virgen viendo los combates
que habéis librado y libráis sin cesar
para establecer el reinado de su amado
Hijo, Dios y Redentor
nuestro, en el mundo.


CONSAGRACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL


Oh noble príncipe de los ángeles, valiente
guerrero del Altísimo, celoso
defensor de la gloria del Señor, terror de los
espíritus malignos, amor y deleite de todos
los ángeles justos, mi queridísimo Arcángel
San Miguel, deseando ser parte del número
de tus devotos y servidores, a ti hoy me consagro,
me entrego, me ofrezco y coloco, a
mi familia y todo lo que me pertenece, bajo
tu más poderosa protección.

La ofrenda de mi servicio es pequeña,
siendo como soy un miserable pecador, pero
magnificarás el cariño de mi corazón; a partir
de ahora estoy bajo tu apoyo y confío
que sabrás ayudarme durante toda mi vida,
y obtener para mí el perdón de mis muchos
y graves pecados, la gracia de amar a Dios
con todo el corazón, a mi querido Salvador
Jesucristo y a mi madre María Santísima;
obtén para mí las ayudas que necesito para
alcanzar la corona de la gloria eterna.

Defiéndeme de los enemigos del alma,
especialmente en el momento de la muerte.
Ven, oh príncipe glorioso, a asistirme en
la última batalla y con tu poderosa arma
arroja a los abismos del infierno, ese ángel
orgulloso y rompedor de promesas que una
vez postraste en la Gran Batalla que se dio
en el Cielo cuando los ángeles fueron
creados y puestos a prueba.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la
lucha para que no perezcamos en el juicio
supremo.
Amén.

lunes, 28 de septiembre de 2026

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, DAME PAZ Y AYÚDAME A DORMIR


San Miguel Arcángel, esta noche acudo a ti con el corazón cansado y la mente llena de pensamientos. Me cuesta descansar, mi mente no se detiene y la ansiedad intenta robarme la tranquilidad. Por eso, antes de cerrar mis ojos, pongo mi vida y mi descanso en las manos de Dios.

San Miguel Arcángel, permanece a mi lado durante esta noche. Con tu espada de luz, aparta de mi mente todo pensamiento que me atormenta, toda preocupación por lo que todavía no ha sucedido y todo temor que me impide descansar. Ayúdame a dejar para mañana aquello que hoy ya no puedo resolver.

Cubre mi habitación con tu protección y llena este lugar de paz. Que mi mente encuentre calma, que mi respiración se tranquilice y que mi cuerpo pueda liberar poco a poco toda la tensión acumulada durante el día.

Cuando aparezcan pensamientos negativos, ayúdame a recordar que no estoy solo. Cuando llegue la ansiedad, recuérdame que Dios está conmigo y que puedo entregar en sus manos aquello que no puedo controlar.

San Miguel, protege también a mi familia y a todos mis seres queridos. Coloca tu escudo celestial alrededor de nuestro hogar y permite que esta noche reine la tranquilidad entre estas paredes.

Aleja de mi descanso todo miedo, angustia, pesadilla y pensamiento que quiera perturbar mi sueño. Que ninguna preocupación tenga más fuerza que mi fe.

Esta noche decido soltar mis cargas. Entrego a Dios mis problemas, mis preocupaciones, mis pendientes y todo aquello que pesa sobre mi corazón. No necesito resolverlo todo ahora. Por esta noche, permito que mi alma descanse.

San Miguel Arcángel, quédate junto a mí mientras duermo. Guarda mi habitación, mi hogar y a mi familia. Que tus alas sean un refugio y que la luz de Dios ilumine mis sueños.

Que esta noche pueda dormir profundamente, despertar renovado y recibir un nuevo día con esperanza.

San Miguel Arcángel, dame paz en mi mente, descanso en mi cuerpo y tranquilidad en mi corazón. Bajo la protección de Dios, cierro mis ojos y descanso. Amén.

El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande


«Vengan, dice Cristo a sus discípulos, y aprendan de mí», ciertamente que no a expulsar demonios por el poder del cielo, ni a curar leprosos, ni a devolver la vista a los ciegos, ni a resucitar muertos...; sino, dice él: «Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11:28-29). En efecto, esto es lo que todos podemos aprender y practicar. Hacer signos y milagros no siempre es necesario, ni tan sólo ventajoso para todos, ni tampoco se concede a todos.
Es, pues, la humildad la maestra de todas las virtudes, fundamento inquebrantable de todo el edificio, don magnífico y propio del Señor. El que la posea podrá hacer, sin peligro de enaltecerse, todos los milagros que Cristo obró porque busca imitar al manso Señor, no en la sublimidad de sus prodigios sino en las virtudes de la paciencia y la humildad. Por el contrario, el que está deseoso de mandar a los espíritus impuros, de devolver la salud a los enfermos, de mostrar a las multitudes cualquier signo maravilloso, podrá invocar el nombre de Cristo en medio de toda su ostentación, pero es extraño a Cristo porque su alma orgullosa no sigue al maestro de humildad.
Este es el legado que el Señor hizo a sus discípulos poco antes de volver a su Padre: «Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros; como yo los he amado »; e inmediatamente añade: «En esto conocerán que son mis discípulos: si se aman los unos a los otros» (Jn 13:34-35). Y es cierto que el que no es manso ni humilde no podrá amar así.

 San Juan Casiano (c. 360-435)

fundador de la Abadía de Marsella
Conferencias, nº 15, 6-7.evangelizo.org
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...