Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

domingo, 22 de febrero de 2026

ELLA ENTIENDE...

 El desierto no solo fue de Jesús, también fue de su Madre. Cuarenta días para Él y cuarenta días para ella.

Ella lo vio irse y sabía que no podía caminar ese desierto por Él. Sabía que no podía protegerlo del hambre, ni de la tentación, ni del cansancio. No podía interponerse entre su Hijo y la misión que el Padre le había confiado.

Y aun así, no estuvo ausente. No lo acompañó con los pies, pero sí de rodillas. Lo sostuvo en oración. Lo confió cada día al corazón del Padre.

Ese también fue su desierto. No el de la arena, sino el del corazón. El desierto de una madre que ama profundamente, pero no puede intervenir. Que quisiera proteger, pero aprende a confiar.

Si hoy estás atravesando el tuyo, si tu hijo está enfrentando algo que tú no puedes resolver, si tu corazón está aprendiendo a confiar aunque te duela… mira tu historia a través de los ojos de María.

Ella también amó así.

Ella también oró así.

Ella entiende.

Mujer Católica



“Con Él estoy en el tiempo de la adversidad”


Aunque todo se hunda y se acabe, aunque los acontecimientos sucedan al revés de lo previsto, con tremenda adversidad, nada se gana turbándose. Además, recuerda la oración confiada del profeta: "el Señor es nuestro Juez, el Señor es nuestro Legislador, el Señor es nuestro Rey; Él es quien nos ha de salvar". –Rézala devotamente, a diario, para acomodar tu conducta a los designios de la Providencia, que nos gobierna para nuestro bien. (Surco, 855)

Y cuando nos acecha -violenta- la tentación del desánimo, de los contrastes, de la lucha, de la tribulación, de una nueva noche en el alma, nos pone el salmista en los labios y en la inteligencia aquellas palabras: con Él estoy en el tiempo de la adversidad. ¿Qué vale, Jesús, ante tu Cruz, la mía; ante tus heridas mis rasguños? ¿Qué vale, ante tu Amor inmenso, puro e infinito, esta pobrecita pesadumbre que has cargado Tú sobre mis espaldas? Y los corazones vuestros, y el mío, se llenan de una santa avidez, confesándole -con obras- que morimos de Amor.

Nace una sed de Dios, un ansia de comprender sus lágrimas; de ver su sonrisa, su rostro... Considero que el mejor modo de expresarlo es volver a repetir, con la Escritura: como el ciervo desea las fuentes de las aguas, así te anhela mi alma, ¡oh Dios mío! Y el alma avanza metida en Dios, endiosada: se ha hecho el cristiano viajero sediento, que abre su boca a las aguas de la fuente.

Con esta entrega, el celo apostólico se enciende, aumenta cada día -pegando esta ansia a los otros-, porque el bien es difusivo. No es posible que nuestra pobre naturaleza, tan cerca de Dios, no arda en hambres de sembrar en el mundo entero la alegría y la paz, de regar todo con las aguas redentoras que brotan del Costado abierto de Cristo, de empezar y acabar todas las tareas por Amor.

Os hablaba antes de dolores, de sufrimientos, de lágrimas. Y no me contradigo si afirmo que, para un discípulo que busque amorosamente al Maestro, es muy distinto el sabor de las tristezas, de las penas, de las aflicciones: desaparecen en cuanto se acepta de veras la Voluntad de Dios, en cuanto se cumplen con gusto sus designios, como hijos fieles, aunque los nervios den la impresión de romperse y el suplicio parezca insoportable. (Amigos de Dios, nn. 310-311) San Josemaría

El tentador se aproxima (Mt 4,3)


El pecado es una cosa terrible y la transgresión una muy cruel enfermedad del alma, ya que corta los nervios del alma y así trabaja para el fuego eterno. (…)
No hay un único instigador de la mala acción. Uno de ellos, que sopla la perversidad, es el diablo. Sopla el mal a todos, pero no triunfa sobre los que rechazan de escucharlo. Por eso la palabra del Eclesiastés ”Si el que gobierna se irrita contra ti, no te salgas de quicio” (Ecl 10,4). Cierra tu puerta, ten al diablo lejos de ti y no te dañará. Si recibes a la ligera la sugestión de un deseo, con tus consideraciones, ella pondrá en ti sus raíces, encadenará tu inteligencia y te atraerá al pozo de la miseria.
Quizás dirás “Soy fiel y el deseo no me domina, mismo si me detengo a reflexionar”. ¿Ignoras que una raíz, a fuerza de adherirse, termina por romper hasta una piedra? No recibas la semilla, ella destruirá tu fe. Antes que crezca, arranca el mal desde las raíces, no sea que tu dejadez primera te valga hachas y fuego. Comienza por sanar tus ojos enfermos en tiempo oportuno, para no tener que buscar un médico cuando ya estés ciego.

  San Cirilo de Jerusalén (313-350)
obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia
Catequesis bautismal 2 (Les catéchèses, coll. Les Pères dans la foi 53-54, Migne 1993), trad. sc©evangelizo.org

sábado, 21 de febrero de 2026

Oración a Nuestra Madre María


Virgen María,
Madre llena de ternura y esperanza,
en este nuevo amanecer me pongo bajo tu cuidado.

Guía mis pasos hoy,
ilumina mi mente para tomar buenas decisiones
y llena mi corazón de paz.

Que en cada palabra haya bondad,
en cada acción amor
y en cada dificultad confianza en Dios.

Cúbreme con tu manto,
protege a mi familia
y ayúdame a comenzar este día con fe y alegría.

Amén.



“No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores para que se conviertan”


Oh Creador, tú conoces el corazón del hombre,
comprendes nuestras lágrimas y el clamor de nuestra plegaria.
En este santo ayuno cuaresmal,
condúcenos al desierto, purifícanos.
En tu ternura, Señor, escrutas nuestros corazones,
conoces la debilidad de todas nuestras fuerzas,
da, a todo el que vuelve a ti
el perdón y la gracia de tu amor.
Sí, hemos pecado contra ti:
perdona a los que lloran y confiesan tu Nombre.
Para alabanza de tu gloria,
inclínate sobre nuestras heridas, Señor, y sánanos (cf Lc 10,34).
Que la abstinencia libere nuestro cuerpo,
que tu gracia lo ilumine en este tu Cuerpo de Luz.
Que nuestro espíritu se vuelva sobrio,
que evite todo mal y todo pecado.
Te rogamos, bienaventurada Trinidad,
que nos conduzcas hasta los goces de las fiestas pascuales.
y veremos a Cristo elevarse,
de entre los muertos, glorioso y viviente.

 Liturgia latina
Himno “Audi benigne Conditor”.evangelizo.org

viernes, 20 de febrero de 2026

Cuaresma...ayuno y la abstinencia

 La Cuaresma nos vuelve a recordar algo que nunca pasa de moda: el ayuno y la abstinencia no son caprichos antiguos, son pedagogía de la Iglesia.


1️⃣ El viernes es día penitencial todo el año.

No solo en Cuaresma. El Código de Derecho Canónico lo dice con claridad: “Todos los viernes del año, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne” (c. 1251).

En España, fuera de Cuaresma, puede sustituirse por otra obra de penitencia, caridad o piedad. Pero el viernes sigue siendo viernes. No es un día neutro.

2️⃣ En Cuaresma la abstinencia no se sustituye.

Los viernes de Cuaresma la abstinencia obliga. No es opcional ni intercambiable. La Iglesia nos quiere unidos en un mismo gesto penitencial. No cada uno lo que le apetezca, sino todos lo mismo. Eso también educa.

3️⃣ ¿Y el ayuno?

El ayuno obliga el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo (c. 1251).

Ayuno significa una sola comida fuerte al día, con dos pequeñas colaciones si es necesario. Abstinencia significa no comer carne.

Es sencillo, nada dramático, nada heroico, pero sí real.

4️⃣ ¿Por qué el viernes?

Porque es el día de la Pasión del Señor. Cada viernes es memoria de la Cruz. No solo el Viernes Santo.

Por eso la Liturgia de las Horas nos pone el Miserere (Salmo 50): “Misericordia, Dios mío, por tu bondad”. Cada viernes la Iglesia reza con tono penitencial. No es casualidad.

5️⃣ El Evangelio de hoy lo explica.

En Mc 2,19-20, el Señor dice: “Llegarán días en que les arrebatarán al esposo; entonces ayunarán”.

El ayuno nace de la ausencia del Esposo. Es deseo, es espera, es amor herido que anhela la plenitud.

No es dieta, no es estética: es eclesial.

6️⃣ El ayuno nos une.

Cuando la Iglesia ayuna, no ayuno solo. Ayuna el Cuerpo de Cristo.

Hay algo profundamente cristiano en hacer lo mismo que millones de fieles hoy. La misma abstinencia, el mismo gesto, la misma súplica. Es comunión concreta.

7️⃣ El sentido verdadero.

Isaías 58 lo deja claro: el ayuno que agrada a Dios rompe cadenas, comparte el pan, convierte el corazón.

El Catecismo enseña: “Los días y tiempos penitenciales (…) son momentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia” (n. 1438).

La penitencia no es tristeza, es libertad.

8️⃣ Una advertencia necesaria.

Reducir todo a “yo lo cambio por otra cosa” acaba vaciando el signo.

La Iglesia no nos propone penitencias extravagantes. Nos pide algo sencillo y común. Precisamente por eso es humilde, obediente y profundamente eclesial.

9️⃣ Hoy, viernes de Cuaresma.

La misa, las oraciones, el tono litúrgico, el Miserere… todo nos sitúa ante la Cruz.

Ayunar y abstenerse no es mirar al plato: es mirar al Crucificado.

Y esperar al Esposo.






¿Quién es Jesús para mí?




Jesús es la Palabra hecha carne.
Jesús es el Pan de Vida.
Jesús es la Víctima ofrecida por nuestros pecados en la cruz.
Jesús es el sacrificio ofrecido en la Santa Misa por los pecados del mundo y por los míos.
Jesús es la Palabra, para ser pronunciada.
Jesús es la Verdad, para ser contada.
Jesús es el Camino, para ser recorrido.

Jesús es la Luz – para ser encendida.

Jesús es la Vida – para ser vivida.
Jesús es el Amor - ser amado




jueves, 19 de febrero de 2026

Granito de arena de Esperanza...Jueves Eucarístico

Señor, quiero tener hoy la capacidad de escuchar tus inspiraciones, dejarme instruir por tu Palabra pues Ella me conduce por caminos seguros y alegres.

Analizar y comprender lo que sucede en mi interior, a la luz de tu Verdad, me hará crecer en sentido pleno, abriendo mi corazón a tus consejos.

Ayúdame a no buscar la fama, a desprenderme de ese deseo obstinado por ser apreciado, a procurar el último lugar y ser aquel que sólo vive para servir.

Tú no desprecias un corazón humillado, por eso, acudo a tu compasión para que restaures en mí todo aquello que perdí debido mis actitudes equivocadas.

El peor enemigo lo tengo en mi corazón, cuando dejo que me gobiernen los malos deseos y la inclinación terrena de destacarme y brillar entre los demás.

Oh Señor, dame un corazón lleno de un amor. Libérame de rencores y odios que dañan mi corazón y no me permiten alcanzar la grandeza ante tus ojos.

Tú eres el Dios del perdón, por eso, te confieso todos mis pecados, confiado en la promesa de que me restaures y me sanes.

Ayúdame ahora, con tu Gracia y tu Poder, a no desviarme del proyecto de salvación que me tienes guardado y a actuar según tu voluntad. Amén 



miércoles, 18 de febrero de 2026

MIÉRCOLES DE CENIZA.




Que este Miércoles de Ceniza nos ayude a recordar que la Cuaresma es un tiempo de gracia y conversión, un llamado amoroso de Dios a volver a Él con un corazón sincero. La ceniza que recibimos nos invita a reconocer nuestra fragilidad y a renovar nuestra vida mediante la oración, el ayuno y la caridad, procurando cada día apartarnos del pecado y crecer en el amor a Dios y al prójimo. Que el Señor nos conceda vivir este camino cuaresmal con humildad, fe y esperanza, preparándonos para celebrar con corazón renovado la Pascua del Señor.

Fuente:FE y más FE.


Les deseo a todos una santa y fecunda Cuaresma

San José Dormido

 

Escribe la necesidad, la intención, el imposible, en un papelito y colócalo debajo de la almohada o en el cofre de San José con fervor y confianza la gracia que se desea obtener. San José, tu sabes hacer posible lo que parece imposible.


Quién es San José Dormido?
En la Biblia, San José recibe las revelaciones más importantes mientras duerme: Aparecen 4 sueños Bíblicos.
Su sueño es un símbolo de confianza absoluta en Dios: incluso en descanso, José está atento a la voz del Señor y dispuesto a obedecer.

¿Qué hace San José Dormido?
* Escucha a Dios en silencio.
* Custodia los planes divinos sin ruido ni protagonismo.
* Intercede por nosotros mientras “duerme”, como un
padre que vela por sus hijos aun en la calma.

¿Por qué pedirle a San José Dormido?

Se le pide porque su sueño es signo de fe, y su intercesión es poderosa. Se Debe poner nuestros pedidos escritos bajo su imagen, como símbolo de que le confiamos nuestros problemas para que él los “sueñe con Dios” y nos ayude a encontrar soluciones según la voluntad divina.

San José Dormido encarna la actitud del que se fía de la
Providencia: su sueño no es ausencia, sino disponibilidad interior. En la quietud recibe la voz de Dios y actúa según esa revelación; su paternidad fue esencial y discreta, custodiando el Misterio de la Encarnación sin protagonismos. Pedirle es acercarse a un padre que conoce el corazón de Dios y sabe traducir la voluntad divina en protección concreta: cuando le confiamos nuestras angustias, lo hacemos a quien escucha a Dios y las presenta con humildad ante El. Así, su intercesión nos ayuda a convertir la ansiedad en paz, la prisa en discernimiento y el miedo en obediente esperanza.

1. Escribe tu petición en papel y colócala bajo la imagen o estampa de San José Dormido.
2. Reza con sencillez: pide que él “sueñe con Dios” tu
necesidad y te ayude a aceptar la voluntad del Señor.
3. Confía y descansa: espera la respuesta en paz, aun si llega por caminos inesperados.

San José, tu sabes hacer posible lo que parece imposible.
Fuente:MIB

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...