Madre de San Agustín modelo de esposa y madre cristiana
jueves, 27 de agosto de 2026
Santa Mónica
Jueves EUCARÍSTICO
Es Cristo.
Y esto cambia absolutamente todo.
En cada Misa, cuando el sacerdote pronuncia las palabras de la consagración, no estamos ante una simple representación de la Última Cena. No estamos simplemente recordando a Jesús como quien recuerda a alguien que ya no está.
Cristo se hace verdaderamente presente.
Su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad están realmente presentes bajo las especies del pan y del vino.
Por eso Jesús no dijo: «Esto representa mi cuerpo». Dijo: «Esto es mi cuerpo». Y tampoco dijo que su sangre simbolizaba la vida. Dijo: «Esta es mi sangre» (Mt 26,26-28).
La Eucaristía es el sacrificio de Cristo hecho sacramentalmente presente ante nosotros: el mismo Cristo que se entregó en la Cruz, ahora presente de manera real, aunque velado a nuestros sentidos.
El altar no es un escenario. La Hostia no es un simple recuerdo. El cáliz no es una metáfora.
Es Cristo.
El mismo Jesucristo que nació en Belén, murió en el Calvario y resucitó gloriosamente.
Por eso, cuando se alza la Hostia consagrada, el cristiano no debería pensar simplemente: «Estoy viendo un símbolo de Jesús».
Debería poder decir:
«Estoy ante mi Señor».
Y quizá ahí entendamos por qué la Eucaristía es el centro de la vida cristiana.
Porque Dios no quiso limitarse a hablarnos desde lejos.
Quiso quedarse con nosotros.
Granito de arena de Esperanza...Jueves Eucarístico
¿Sabías que...? Al Santo Cura de Ars Dios le hizo conocer que uno de sus amigos difuntos estaba en el Purgatorio.
Cuando estaba en el momento de la CONSAGRACIÓN, tomó la hostia entre sus dedos y dijo: PADRE SANTO y ETERNO, HAGAMOS UN CAMBIO.
Tú tienes el ALMA de mi amigo en el PURGATORIO, y yo tengo el CUERPO DE TU HIJO ENTRE MIS MANOS.
Libera a mi amigo y yo te OFREZCO vuestro HIJO con todos los MÉRITOS DE SU PASIÓN.
Y, al momento de la elevación, vio el alma de su amigo rebosante de alegría subir al cielo.
Por eso, solía decir: Cuando queramos obtener algo del buen Dios, ofrezcamos a su Hijo con todos sus méritos y no nos podrá rehusar nada.
Capilla de Adoración Perpetua, Rio verde, SLP, México
miércoles, 26 de agosto de 2026
Granito de arena de Esperanza... SAN JOSÉ
y dio el ciento por uno su labor.
El alba mensajera
del sol de alegre brillo
conoce ese martillo
que suena en la madera.
La mano carpintera
madruga a su quehacer
y hay gracia antes que sol en el taller.
Cabeza de tu casa,
del que el Señor se fía,
por la carpintería
la gloria entera pasa.
Tu mano se acompasa
con Dios en la labor
y alargas tú la mano del Señor.
Humilde magisterio
bajo el que Dios aprende:
¡que diga, si lo entiende,
quien sepa de misterio!.
Si Dios en cautiverio
se queda en aprendiz,
¡aprende aquí la casa de David!
Sencillo, sin historia,
de espalda a los laureles,
escalas los niveles
más altos de la gloria.
¡Qué asombro, hacer memoria
y hallarte en tu ascensión,
tu hogar, tu oficio y Dios como razón!
Y pues que el mundo entero
te mira y se pregunta,
di tú como se junta
ser santo y carpintero,
la gloria y el madero,
la gracia y el afán,
tener propicio a Dios y escaso el pan.
Porque fue varón justo lo amó el Señor
y dio el ciento por uno su labor.
Granito de arena de Esperanza... Miércoles Josefino
No todo lo importante necesita decirse, a veces, basta con actuar, demostrar lo que sentimos y hacerles saber a esas personas con nuestras obras el lugar que tienen en nuestro corazón.
San José amó con palabras, pero sobre todo amó con obras, y sus obras llevaron su amor hasta el límite de la entrega, porque supo olvidarse de sí mismo por amor a Jesús y María.
Quizá nunca dejó escrito cuánto los amaba ni necesitó decirlo con grandes discursos; pero desde el momento en que se entregó por completo para custodiar sus Sagrados Corazones, podemos comprender la profundidad de su amor.
Así es el amor verdadero: no solo se escucha, también se deja ver. Se hace entrega, sacrificio, cuidado y presencia por aquellos que son importantes para nosotros.
Un amor silencioso que se guarda en la oración, la espera y fidelidad; un amor que no hace ruido, simplemente abrazo.
Fuente: Ser como María
martes, 25 de agosto de 2026
Purifica primero el interior de tu alma
Ángeles Santos...Granito de arena de Esperanza
lunes, 24 de agosto de 2026
San Bartolomé
Hoy celebramos la fiesta de san Bartolomé, apóstol, uno de los Doce elegidos por Jesucristo para estar con Él y ser enviado después a anunciar el Evangelio.
Las ánimas benditas del purgatorio...
Nuestra Señora del Milagro
24 de agosto de 1628. Dos religiosas miraron un charco después de la lluvia y vieron algo que no esperaban: el reflejo de la Virgen.

