Hoy celebramos la fiesta de san Bartolomé, apóstol, uno de los Doce elegidos por Jesucristo para estar con Él y ser enviado después a anunciar el Evangelio.
lunes, 24 de agosto de 2026
San Bartolomé
Las ánimas benditas del purgatorio...
Nuestra Señora del Milagro
24 de agosto de 1628. Dos religiosas miraron un charco después de la lluvia y vieron algo que no esperaban: el reflejo de la Virgen.
“Ven y verás”: el apóstol Bartolomé – Natanael encuentra al Hijo de Dios
Tradicionalmente, el apóstol Bartolomé se identifica con Natanael. Este Natanael venía de Caná (Jn 21,2) y es pues, probable, que haya sido testigo del gran signo que Jesús hizo en este lugar (Jn 2, 1-11). La identificación de los dos personajes viene, probablemente, motivada por el hecho de que este Natanael, en la escena de la llamada que narra el evangelio de Juan, se encuentra al lado de Felipe, es decir, en el lugar que ocupa Bartolomé en las listas de los apóstoles que nos han dejado los otros evangelios.
Benedicto XVI papa 2005-2013 Audiencia general del 4•10•06.evangelizo.org
domingo, 23 de agosto de 2026
Oración para las Virtudes...Santa Rosa de Lima
Construir el edificio de nuestra alma
Queridísimo y bien amado padre en Cristo Jesús: Yo, Catalina, sierva y esclava de servidores de Jesucristo, le escribo en su preciosa Sangre, con el deseo de verlo una piedra firme, fundada sobre el buen Jesús, la piedra inquebrantable.
sábado, 22 de agosto de 2026
Reflexión...
Vivimos en una época donde a veces importa más el empaque que el contenido. Nos hemos vuelto expertos en aparentar virtudes que rara vez practicamos cuando nadie nos ve.
Piensa en esa persona de redes sociales que habla de paz mental, empatía y bondad absoluta frente a una cámara, pero fuera del escenario trata con desprecio al personal de servicio y vive ahogado en enojos.
La decepción que sientes al ver eso es instantánea. Cuando las acciones no caminan de la mano con las palabras, cualquier credibilidad se evapora. A todos nos frustra la doble moral, especialmente cuando viene de quienes se presentan como autoridades.
Es muy fácil caer en la trampa de buscar el asiento VIP. El reconocimiento público y los halagos alimentan una parte muy sensible de nuestra mente. Pero cuando esa necesidad de validación se vuelve nuestro motor, empezamos a cargar a los demás con reglas y exigencias que nosotros mismos no estamos dispuestos a cumplir.
Esto nos pasa en la vida real mucho más de lo que admitimos. Exigimos una paciencia total a nuestra familia, pero nosotros explotamos al primer contratiempo. Pedimos que nos escuchen, pero interrumpimos constantemente a los demás.
Justamente hoy, en la memoria de Nuestra Señora María Reina, encontramos un modelo completamente opuesto. Su grandeza no necesitó de reflectores ni exigencias de honor para brillar. Ella nos demostró que la corona más firme se construye con la disposición de servir a los demás desde el silencio y la sencillez.
Todo esto cobra sentido al leer Mateo 23, 1-12. Jesús es directo al advertirnos sobre el peligro de decir una cosa y hacer otra. Nos invita a soltar la obsesión por aparentar superioridad y nos deja una máxima de vida insuperable: el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Haz una pausa hoy y revisa con honestidad si tus palabras están respaldadas por tus acciones. Atrévete a bajarte de ese pequeño pedestal diario y ayuda a alguien de tu entorno con una tarea pesada, de manera completamente anónima.
Fuente:Seguidor de Jesús
Sábado Mariano...Granito de arena de Esperanza
Madre Inmaculada, tú eres la llena de gracia, la elegida del Padre para traer al mundo la Salvación. Enséñame a vivir en gracia de Dios y a rechazar todo lo que me aleja de Él.
El deber de cuidar a la Virgen Madre...
«El deber de cuidar a la Virgen Madre era un yugo muy suave para San Juan, impuesto por el Señor. ¿Quién no habría vivido voluntariamente junto a esa Madre, que portó al Verbo Encarnado durante nueve meses y vivió con Él durante treinta años completos? ¿Quién no envidia al discípulo amado de Jesús, porque, ausente el Hijo de Dios, obtuvo la presencia de la Madre de Dios? Sin embargo, también nosotros podemos recibir con nuestras oraciones de Aquel que se encarnó por nosotros y fue crucificado por nuestro amor, la gracia que Él nos diga: He ahí a tu Madre; y nos señale diciendo a su Madre: Aquí tienes a tu hijo.»
Solemnidad de la Santísima Virgen María, Reina.
Bienaventurada Virgen María, Reina, que engendró al Hijo de Dios, Príncipe de la paz, cuyo reino no tendrá fin y que es saludada por el pueblo cristiano como Reina del cielo y Madre de misericordia.
La fiesta fue instituida por el papa Pío XII, en 1955 para venerar a María como Reina igual que se hace con su Hijo, Cristo Rey, al final del año litúrgico.
La iglesia la proclama Señora y Reina de los ángeles y de los santos, de los patriarcas y de los profetas, de los apóstoles y de los mártires, de los confesores y de las vírgenes.
Es Reina del cielo y de la tierra, gloriosa y digna Reina del Universo, a quien podemos invocar día y noche, no solo con el dulce nombre de María, sino también como Reina.
La realeza de María no es dogma de fe, pero es una verdad del cristianismo. Esta fiesta se celebra no para introducir novedad alguna, sino para que brille a los ojos del mundo una verdad capaz de traer remedio a sus males.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Virgen María, Reina, ruega por nosotros y por el mundo entero.