SAN JOSÉ, 𝖢𝗎𝗌𝗍𝗈𝖽𝗂𝗈 𝖥𝗂𝖾𝗅, talla en nuestro corazón el rostro del Mesías
SAN JOSÉ, varón prudente y justo, sé nuestro acompañante permanente y fiel.
SAN JOSÉ modelo de humildad, ruega por nosotros.
SAN JOSÉ, fue el hombre de la ternura fuerte.
Su amor no fue débil ni pasajero; fue firme, protector y lleno de bondad. En sus brazos, el Niño Jesús encontró seguridad. En su mirada, María encontró apoyo. En su vida sencilla, Dios encontró un corazón totalmente dispuesto.
SAN JOSÉ, nos enseña que la verdadera fuerza no está en dominar, sino en proteger, cuidar y sostener a los demás con amor.
Pidamos a Dios un corazón parecido al suyo: capaz de amar con paciencia, de perdonar con prontitud y de cuidar a quienes Dios pone en nuestro camino.
Amén.
Fuente:NazarethFamilia ن