Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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viernes, 7 de agosto de 2026

Vía Crucis...Viernes, Granito de arena de Esperanza

Cristo y el alma cristiana, de Velázquez


El Vía Crucis.

—¡Ésta sí que es devoción recia y jugosa!

Ojalá te habitúes
a repasar esos catorce puntos de la Pasión
y Muerte del Señor,
los viernes.

—Yo te aseguro
que sacarás fortaleza para toda la semana.
  Punto 556

*****

viernes, 26 de junio de 2026

Un gran amor te espera en el Cielo

 26 de junio de 2026

Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra. (Forja, 1005)
(Hoy, la Iglesia celebra la festividad de san Josemaría Escrivá)

Escribías: "«simile est regnum caelorum» –el Reino de los Cielos es semejante a un tesoro... Este pasaje del Santo Evangelio ha caído en mi alma echando raíces. Lo había leído tantas veces, sin coger su entraña, su sabor divino".

¡Todo..., todo se ha de vender por el hombre discreto, para conseguir el tesoro, la margarita preciosa de la Gloria! (Forja, 993)

Piensa qué grato es a Dios Nuestro Señor el incienso que en su honor se quema; piensa también en lo poco que valen las cosas de la tierra, que apenas empiezan ya se acaban...

En cambio, un gran Amor te espera en el Cielo: sin traiciones, sin engaños: ¡todo el amor, toda la belleza, toda la grandeza, toda la ciencia...! Y sin empalago: te saciará sin saciar. (Forja, 995)

¡No hay mejor señorío que saberse en servicio: en servicio voluntario a todas las almas!

–Así es como se ganan los grandes honores: los de la tierra y los del Cielo. (Forja, 1045)

Fuente:Opusdei

Hoy se cumplen 51 años del fallecimiento de san Josemaría




jueves, 18 de junio de 2026

Granito de arena de Esperanza...JUEVES EUCARÍSTICO

 




"Le tienes siempre a tu lado"

Qué estupenda es la eficacia de la Sagrada Eucaristía, en la acción –y antes en el espíritu– de las personas que la reciben con frecuencia y piadosamente. (Forja, 303)

Si aquellos hombres, por un trozo de pan –aun cuando el milagro de la multiplicación sea muy grande–, se entusiasman y te aclaman, ¿qué deberemos hacer nosotros por los muchos dones que nos has concedido, y especialmente porque te nos entregas sin reserva en la Eucaristía? (Forja, 304)

Niño bueno: los amadores de la tierra ¡cómo besan las flores, la carta, el recuerdo del que aman!...
–Y tú, ¿podrás olvidarte alguna vez de que le tienes siempre a tu lado... ¡a Él!? –¿Te olvidarás... de que le puedes comer? (Forja, 305)

Asoma muchas veces la cabeza al oratorio, para decirle a Jesús: ...me abandono en tus brazos.
–Deja a sus pies lo que tienes: ¡tus miserias!
–De este modo, a pesar de la turbamulta de cosas que llevas detrás de ti, nunca me perderás la paz. (Forja, 306)
Fuente:Opusdei




domingo, 22 de febrero de 2026

“Con Él estoy en el tiempo de la adversidad”


Aunque todo se hunda y se acabe, aunque los acontecimientos sucedan al revés de lo previsto, con tremenda adversidad, nada se gana turbándose. Además, recuerda la oración confiada del profeta: "el Señor es nuestro Juez, el Señor es nuestro Legislador, el Señor es nuestro Rey; Él es quien nos ha de salvar". –Rézala devotamente, a diario, para acomodar tu conducta a los designios de la Providencia, que nos gobierna para nuestro bien. (Surco, 855)

Y cuando nos acecha -violenta- la tentación del desánimo, de los contrastes, de la lucha, de la tribulación, de una nueva noche en el alma, nos pone el salmista en los labios y en la inteligencia aquellas palabras: con Él estoy en el tiempo de la adversidad. ¿Qué vale, Jesús, ante tu Cruz, la mía; ante tus heridas mis rasguños? ¿Qué vale, ante tu Amor inmenso, puro e infinito, esta pobrecita pesadumbre que has cargado Tú sobre mis espaldas? Y los corazones vuestros, y el mío, se llenan de una santa avidez, confesándole -con obras- que morimos de Amor.

Nace una sed de Dios, un ansia de comprender sus lágrimas; de ver su sonrisa, su rostro... Considero que el mejor modo de expresarlo es volver a repetir, con la Escritura: como el ciervo desea las fuentes de las aguas, así te anhela mi alma, ¡oh Dios mío! Y el alma avanza metida en Dios, endiosada: se ha hecho el cristiano viajero sediento, que abre su boca a las aguas de la fuente.

Con esta entrega, el celo apostólico se enciende, aumenta cada día -pegando esta ansia a los otros-, porque el bien es difusivo. No es posible que nuestra pobre naturaleza, tan cerca de Dios, no arda en hambres de sembrar en el mundo entero la alegría y la paz, de regar todo con las aguas redentoras que brotan del Costado abierto de Cristo, de empezar y acabar todas las tareas por Amor.

Os hablaba antes de dolores, de sufrimientos, de lágrimas. Y no me contradigo si afirmo que, para un discípulo que busque amorosamente al Maestro, es muy distinto el sabor de las tristezas, de las penas, de las aflicciones: desaparecen en cuanto se acepta de veras la Voluntad de Dios, en cuanto se cumplen con gusto sus designios, como hijos fieles, aunque los nervios den la impresión de romperse y el suplicio parezca insoportable. (Amigos de Dios, nn. 310-311) San Josemaría

lunes, 28 de julio de 2025

Hasta que la levadura fermente


Os recuerdo la grandeza de la andadura a lo divino en el cumplimiento fiel de las obligaciones habituales de la jornada, con esas luchas que llenan de gozo al Señor, y que sólo El y cada uno de nosotros conocemos. Convenceos de que ordinariamente no encontraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo...

Al meditar aquellas palabras de Nuestro Señor: “Yo, por amor de ellos me santifico a Mí mismo, para que ellos sean santificados en la verdad” (Jn 17,19), percibimos con claridad nuestro único fin: la santificación, o bien, que hemos de ser santos para santificar. A la vez, como una sutil tentación, quizá nos asalte el pensamiento de que muy pocos estamos decididos a responder a esa invitación divina, aparte de que nos vemos como instrumentos de muy escasa categoría(cf Lc 17,10).. Es verdad, somos pocos, en comparación con el resto de la humanidad, y personalmente no valemos nada; pero la afirmación del Maestro resuena con autoridad: el cristiano es luz, sal, fermento del mundo, y “un poco de levadura hace fermentar la masa entera” (Mt 5,13-14; Ga 5,9).


San Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975)
presbítero, fundador
Homilía Amigos de Dios, cap. 1, 8-9.evangelizo.org





viernes, 27 de junio de 2025

"Las delicadezas del Corazón del Señor"

 La plenitud de Dios se nos revela y se nos da en Cristo, en el amor de Cristo, en el Corazón de Cristo. Porque es el Corazón de Aquel en quien habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente. Por eso, si se pierde de vista este gran designio de Dios —la corriente de amor instaurada en el mundo por la Encarnación, por la Redención y por la Pentecostés—, no se comprenderán las delicadezas del Corazón del Señor (Es Cristo que pasa, 163).

Tengamos presente toda la riqueza que se encierra en estas palabras: Sagrado Corazón de Jesús. Cuando hablamos de corazón humano no nos referimos sólo a los sentimientos, aludimos a toda la persona que quiere, que ama y trata a los demás. Y, en el modo de expresarse los hombres, que han recogido las Sagradas Escrituras para que podamos entender así las cosas divinas, el corazón es considerado como el resumen y la fuente, la expresión y el fondo último de los pensamientos, de las palabras, de las acciones. Un hombre vale lo que vale su corazón, podemos decir con lenguaje nuestro.

Al corazón pertenecen la alegría: que se alegre mi corazón en tu socorro; el arrepentimiento: mi corazón es como cera que se derrite dentro de mi pecho; la alabanza a Dios: de mi corazón brota un canto hermoso; la decisión para oír al Señor: está dispuesto mi corazón; la vela amorosa: yo duermo, pero mi corazón vigila. Y también la duda y el temor: no se turbe vuestro corazón, creed en mí. (Es Cristo que pasa, 164)

En la fiesta de hoy hemos de pedir al Señor que nos conceda un corazón bueno, capaz de compadecerse de las penas de las criaturas, capaz de comprender que, para remediar los tormentos que acompañan y no pocas veces angustian las almas en este mundo, el verdadero bálsamo es el amor, la caridad: todos los demás consuelos apenas sirven para distraer un momento, y dejar más tarde amargura y desesperación.

Si queremos ayudar a los demás, hemos de amarles, insisto, con un amor que sea comprensión y entrega, afecto y voluntaria humildad. Así entenderemos por qué el Señor decidió resumir toda la Ley en ese doble mandamiento, que es en realidad un mandamiento solo: el amor a Dios y el amor al prójimo, con todo nuestro corazón (Es Cristo que pasa, 167). San Josemaría

opusdei 


 

domingo, 2 de febrero de 2025

Granito de arena de Esperanza...Presentación del Señor

"Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo". Lucas 2

 


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¡Tú y yo sí que necesitamos purificación!
«Cor Mariae perdolentis, miserere nobis!» –invoca al Corazón de Santa María, con ánimo y decisión de unirte a su dolor, en reparación por tus pecados y por los de los hombres de todos los tiempos. –Y pídele –para cada alma– que ese dolor suyo aumente en nosotros la aversión al pecado, y que sepamos amar, como expiación, las contrariedades físicas o morales de cada jornada. (Surco, 258)

Cumplido el tiempo de la purificación de la Madre, según la Ley de Moisés, es preciso ir con el Niño a Jerusalén para presentarle al Señor. (Luc., II, 22.)
 

 
 
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"Y a ti, una espada te traspasará el alma".
 

domingo, 26 de enero de 2025

“Un encuentro personal con Dios”

 


Cuando le recibas, dile: Señor, espero en Ti; te adoro, te amo, auméntame la fe. Sé el apoyo de mi debilidad, Tú, que te has quedado en la Eucaristía, inerme, para remediar la flaqueza de las criaturas (Forja, 832)

No descubro nada nuevo si digo que algunos cristianos tienen una visión muy pobre de la Santa Misa, que para otros es un mero rito exterior, cuando no un convencionalismo social. Y es que nuestros corazones, mezquinos, son capaces de vivir rutinariamente la mayor donación de Dios a los hombres. En la Misa, en esta Misa que ahora celebramos, interviene de modo especial, repito, la Trinidad Santísima. Corresponder a tanto amor exige de nosotros una total entrega, del cuerpo y del alma: oímos a Dios, le hablamos, lo vemos, lo gustamos. Y cuando las palabras no son suficientes, cantamos, animando a nuestra lengua ‑Pange, lingua!‑ a que proclame, en presencia de toda la humanidad, las grandezas del Señor.

Vivir la Santa Misa es permanecer en oración continua; convencernos de que, para cada uno de nosotros, es éste un encuentro personal con Dios: adoramos, alabamos, pedimos, damos gracias, reparamos por nuestros pecados, nos purificamos, nos sentimos una sola cosa en Cristo con todos los cristianos. (Es Cristo que pasa, nn. 87-88)

 https://opusdei.org/es-es/dailytext/

sábado, 27 de julio de 2024

Granito de arena de Esperanza..Sábado consagrado a María



¿Que por momentos te faltan las fuerzas? —¿Por qué no se lo dices a tu Madre: «consolatrix afflictorum, auxilium christianorum..., Spes nostra, Regina apostolorum»? 
 
La Virgen · Punto 515
CAMINO


 

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El amor a la Señora
es prueba
de buen espíritu,
en las obras y en
las personas singulares.
—Desconfía
de la empresa
que no tenga esa señal.
 
La Virgen · Punto 505
CAMINO
 

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María, Maestra de oración. —Mira cómo pide a su Hijo,
en Caná.Y cómo insiste,sin desanimarse,con perseverancia.—Y cómo logra.—Aprende.
 

viernes, 26 de agosto de 2022

Todos los viernes son Viernes Santo.

San José María Escrivá de Balaguer prefería rezar ante imágenes en las que Cristo Crucificado tuviera los ojos abiertos, para contemplar la belleza serena e insuperable de su entrega sin límites.

En esta preciosa talla, Jesús mira hacia abajo (a nosotros), antes de elevar su cabeza al Padre y culminar la Redención. Nuestra respuesta debe ser devolverle ese amor con agradecimiento y cariño, en la medida de nuestras pequeñas posibilidades.

Él nunca nos retira su rostro, aunque nosotros le giremos la cara y demos la espalda, continuamente, porque Dios es siempre fiel.

"Quiero que podamos mirar a esa imagen de Cristo vivo que sufre lleno de paz, por ti, por mí, por todos, para conseguir nuestra redención y nuestro amor.

Al verlo cara a cara, que nos decidamos a reaccionar con una entrega total y sin regateos, aunque tengamos que dejar la vida."

Amén.


📷: @IsaMPhotography
 

 

viernes, 8 de julio de 2022

Reflexión, Evangelio

 EvDH:"Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes."

Queda claro que no se trata de convencer a nadie, ni de ganar una discusión. 

Es estar ciertos de lo que creemos, de A Quién le creemos, y por ello, dejar y saber que Él será el que guíe nuestras palabras y dichos, para poder dar fe de nuestra Fe. La Verdad puede ser dicha, pero no por ello aceptada.

Sin tener que esperar esta clase de eventos, desde ahora, pidamos al Espíritu Santo el Don de dejarlo hablar a través de nuestros hechos y palabras. Que la Voz del Padre nos sea siempre conocida de manera que podamos dejar que su voz y sus palabras fluyan en y través de nosotros.

MValverdeRojas

miércoles, 26 de junio de 2019

“Un gran amor te espera en el Cielo”




(Hoy, la Iglesia celebra la festividad de san Josemaría Escrivá)



Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra. (Forja, 1005)





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