Jesús, hoy vengo a buscarte porque hay una pregunta que llevo tiempo guardando en el corazón: ¿hasta cuándo tendré que esperar?. Tú sabes cuánto he orado por esto; sabes las veces que me he levantado creyendo que hoy podría cambiar todo y también conoces esas noches en las que me he acostado intentando entender por qué la respuesta todavía no llega.
viernes, 11 de septiembre de 2026
Granito de arena de Esperanza...Jueves Eucarístico
jueves, 3 de septiembre de 2026
“Se hizo comida, se hizo pan”
jueves, 27 de agosto de 2026
Jueves EUCARÍSTICO
Es Cristo.
Y esto cambia absolutamente todo.
En cada Misa, cuando el sacerdote pronuncia las palabras de la consagración, no estamos ante una simple representación de la Última Cena. No estamos simplemente recordando a Jesús como quien recuerda a alguien que ya no está.
Cristo se hace verdaderamente presente.
Su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad están realmente presentes bajo las especies del pan y del vino.
Por eso Jesús no dijo: «Esto representa mi cuerpo». Dijo: «Esto es mi cuerpo». Y tampoco dijo que su sangre simbolizaba la vida. Dijo: «Esta es mi sangre» (Mt 26,26-28).
La Eucaristía es el sacrificio de Cristo hecho sacramentalmente presente ante nosotros: el mismo Cristo que se entregó en la Cruz, ahora presente de manera real, aunque velado a nuestros sentidos.
El altar no es un escenario. La Hostia no es un simple recuerdo. El cáliz no es una metáfora.
Es Cristo.
El mismo Jesucristo que nació en Belén, murió en el Calvario y resucitó gloriosamente.
Por eso, cuando se alza la Hostia consagrada, el cristiano no debería pensar simplemente: «Estoy viendo un símbolo de Jesús».
Debería poder decir:
«Estoy ante mi Señor».
Y quizá ahí entendamos por qué la Eucaristía es el centro de la vida cristiana.
Porque Dios no quiso limitarse a hablarnos desde lejos.
Quiso quedarse con nosotros.
Granito de arena de Esperanza...Jueves Eucarístico
¿Sabías que...? Al Santo Cura de Ars Dios le hizo conocer que uno de sus amigos difuntos estaba en el Purgatorio.
Cuando estaba en el momento de la CONSAGRACIÓN, tomó la hostia entre sus dedos y dijo: PADRE SANTO y ETERNO, HAGAMOS UN CAMBIO.
Tú tienes el ALMA de mi amigo en el PURGATORIO, y yo tengo el CUERPO DE TU HIJO ENTRE MIS MANOS.
Libera a mi amigo y yo te OFREZCO vuestro HIJO con todos los MÉRITOS DE SU PASIÓN.
Y, al momento de la elevación, vio el alma de su amigo rebosante de alegría subir al cielo.
Por eso, solía decir: Cuando queramos obtener algo del buen Dios, ofrezcamos a su Hijo con todos sus méritos y no nos podrá rehusar nada.
Capilla de Adoración Perpetua, Rio verde, SLP, México
jueves, 13 de agosto de 2026
Granito de arena de Esperanza...JUEVES EUCARÍSTICO
Vivimos un mundo donde las cosas rotas, se desechan... pero DIOS nunca ha trabajado así, recuerda: ÉL no se acerca solo a los fuertes, se acerca, precisamente, a los quebrantados
Y poner en ti Señor mi corazón, alma, espíritu. Quiero escucharte y guardar tu palabra en mi ser para así obedecer y confiar siempre en tu amor.
Fuente:https://x.com/NazarethFamili1
la Visita al Santísimo.
—Luego de la oración vocal que acostumbres, di a Jesús,
realmente presente
en el Sagrario,
las preocupaciones
de la jornada.
—Y tendrás luces
y ánimo para tu vida
de cristiano.
Devociones · Punto 554
CAMINO
jueves, 6 de agosto de 2026
Jueves Eucarístico... Granito de arena de Esperanza
Oración En ego
PARA PROPAGAR LA COMUNIÓN DIARIA
jueves, 30 de julio de 2026
AL CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS
jueves, 23 de julio de 2026
OH DULCÍSIMO JESÚS...Jueves Eucarístico
jueves, 16 de julio de 2026
Granito de arena de Esperanza...JUEVES EUCARÍSTICO Y SACERDOTAL
LA COMUNIÓN ES MI VIDA...Jueves EUCARÍSTICO
jueves, 9 de julio de 2026
PARA COMULGANTES FRECUENTES...Jueves Eucarístico
jueves, 2 de julio de 2026
COMUNIÓN..Jueves Eucarístico
SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO
¡Señor, ayúdame a esparcir Tú fragancia!
jueves, 18 de junio de 2026
Sáname, Señor...
Señor, hoy me presento ante ti con humildad y esperanza, reconociendo que necesito de tu amor y de tu poder sanador. Tú conoces cada parte de mi vida, cada herida visible e invisible, cada lucha que llevo en silencio.
Granito de arena de Esperanza...JUEVES EUCARÍSTICO
jueves, 11 de junio de 2026
Ven, Jesús, mi Salvador
Divino Cordero;
Ven a mí, dulce Señor,
¡Oh mi Dios, mi amor!
***
Dulce galardón!
Te doy alabanza
Y mi corazón.
***
En Ti siempre espero,Aumenta mi fe;
Divino manjar,
Tu santa presencia
Quieres ocultar.
***
Nunca más pecar;
Sólo a Ti rendida,
Mí alma quiere amar.
Granito de arena de Esperanza...Jueves EUCARÍSTICO
No existe verdaderamente nada mas útil para nuestra salvación que este sacramento en que se purifican los pecados, aumentan las virtudes y se encuentra la abundancia de todos los carismas espirituales. Se ofrece en la Iglesia en provecho de todos, vivos y muertos, porque fue instituido para la salvación de todos los hombres.
Santo Tomás
Sermón para la fiesta del Cuerpo de Cristo.
domingo, 7 de junio de 2026
SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO (CORPUS CHRISTI)
Secuencia: Lauda Sion
Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.
Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.
Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan,
pues él es el pan de vida,
que nos da vida inmortal.
Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.
Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.
Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.
Ésta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.
Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad,
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.
En aquella última cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.
Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.
Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.
Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entrarán al corazón.
Bajo símbolos diversos
y en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.
Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo está todo completo.
Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
él es el todo y la parte;
vivo está en quien lo recibe.
Puede ser tan sólo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabará.
Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.
A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Qué efecto tan diferente
tiene la misma comida!
Si lo parten, no te apures;
sólo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.
Cuando parten lo exterior,
sólo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.
El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!
Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso maná.
Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y condúcenos al cielo.
Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concédenos en el cielo
gozar la herencia contigo.
Amén
Fuente:FE y más FE
CORPUS CHRISTI...Granito de arena de Esperanza
El Cristo que pasa por las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y desamparados.Fuente:Papa León XIV
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No se trata únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación a la conversión, a cambiar la mirada, a acoger su presencia que nos transforma y nos hace constructores de un mundo nuevo. Fuente:Papa León XIV
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El Corpus Christi no es una fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios. Se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros, que se hace pan para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestro corazón y de nuestra historia, también los más oscuros. Fuente:vatican.va
