18 de septiembre
Sacerdote franciscano de profunda humildad, oración y abandono en Dios.
San José de Cupertino fue agraciado con extraordinarios dones místicos: experimentaba profundos éxtasis y arrobamientos durante la oración y, en numerosas ocasiones, llegó incluso a levitar, especialmente cuando su corazón quedaba arrebatado por la contemplación de Dios, de la Eucaristía y de los misterios de la fe.
Sin embargo, lo extraordinario de su vida no fueron solamente estos fenómenos, sino la humildad y obediencia con las que los vivió. Nunca buscó llamar la atención sobre sí mismo: quería que todo condujera a Dios.
Habiendo experimentado grandes dificultades para los estudios, hoy es especialmente invocado como patrono de los estudiantes y de quienes afrontan exámenes. También es patrono de los aviadores.
San José de Cupertino nos recuerda que nuestras limitaciones no son un obstáculo para Dios cuando ponemos nuestra vida enteramente en sus manos.
San José de Cupertino, ruega por nosotros.
Fuente:FE y más FE.
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