Hay un tipo de cansancio que no se quita durmiendo.
Es el de la mente que no para, el de acostarte agotado y seguir repasando todo en tu cabeza.
Miedo por lo que viene, tristeza por lo que fue, ansiedad por lo que no puedes controlar.
Muchos lo viven en silencio, sonríen de día, pero de noche el corazón se oprime como nunca.
Por eso esta oración al Espíritu Santo no es solo una "oración bonita" más. Es necesaria para ponerse en su Presencia.
Nos recuerda algo: nuestras fuerzas no bastan y debemos buscar la Fuerza de Aquel que lo sostiene todo.
Él quiere traer esa paz que sobrepasa todo entendimiento y que el mundo no es capaz de dar.
Si hoy es uno de esos días pesados para ti, deja que esta imagen se quede un momento contigo.
Y si lo sientes, con un corazón disponible, puedes decirle:
Ven, Espíritu Santo, ven...
Oh, Divino Espíritu, extiende tu unción
poderosa sobre los corazones que están
llenos de miedo, tristeza, ansiedad y
preocupación. Abraza a los que no logran
conciliar el sueño y a quienes las cargas
les oprime el corazón. Derrama tu fuerza y
tu unción sanadora, y haz que tu Paz, que
sobrepasa todo entendimiento, renueve a
los que están debilitados, y aprendan a
descansar en tu Divina Providencia.
Calma la ansiedad de los corazones
atribulados. Nada tememos, porque
Tú
eres nuestro refugio y fortaleza
Amén
Fuente:https://x.com/Pildorasdefe
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