Domingo 2 de agosto del 2026.
A veces sentimos que lo poco que tenemos no alcanza para nada.
Piensa en esa vez que tuviste visitas inesperadas en casa. Abres el refrigerador, ves casi todo vacío y te entra la angustia. Tienes solo un par de ingredientes y varias bocas que alimentar.
Es frustrante, ¿verdad? Sentir que la situación te exige demasiado y tú apenas tienes recursos para ti. Nos pasa con el dinero, con la paciencia, con el ánimo. En esos momentos, lo más fácil es querer cerrar la puerta y decirle al mundo que resuelva sus propios problemas.
Jesús entiende perfecto ese cansancio emocional. Él acababa de enterarse de la muerte de Juan el Bautista. Solo quería ir a un lugar apartado, vivir su duelo en silencio y descansar de la gente.
Pero al bajar de la barca y ver a la multitud, su empatía fue más grande que su tristeza. Se olvidó de su propia comodidad para abrazar el dolor ajeno y sanar a los enfermos.
Al caer la noche, la realidad golpeó a sus amigos. "Despídelos", le dijeron. Era la salida más sensata. Que cada quien busque cómo sobrevivir. Pero la respuesta que recibieron rompe nuestros esquemas.
"Denles ustedes de comer". Imagina la cara de los discípulos. Lo único que tenían a la mano eran cinco panes y dos peces. Una miseria para miles de personas.
A Dios no le importa el tamaño de tus recursos, le importa tu disposición para entregarlos. No te pide que tú solo resuelvas el problema entero.
Solo te pide que confíes y entregues tus "cinco panes". Ese pequeño rato que dedicas a escuchar a alguien, esa ayuda modesta pero sincera, ese esfuerzo extra cuando ya estás agotado.
Esto es lo que nos relata Mateo 14, 13-21. Jesús toma esa pequeñez que le ofrecemos, la bendice y la multiplica de una forma que nuestra razón no comprende. Con esa sencilla entrega alimentó a miles de personas y hasta sobraron doce canastas.
No escondas lo poco que tienes por miedo a que no sea suficiente. Pon tu tiempo, tu talento o tu paciencia al servicio de quien tienes al lado y deja que Jesús se encargue de multiplicarlo. Da ese primer paso hoy.
Fuente: https://x.com/ElCaminoDeJesus
Hoy doy mi primer paso, agradeciendo al Padre por éste nuevo día ,¡ feliz domingo para todos!, por seguir aprendiendo sus enseñanzas a través de la Palabra de Dios que es la Biblia y también lo que nos enseña Jesús nuestro maestro y amigo ,de ¿Cómo podemos agradar al Padre e imitar las enseñanzas de Cristo?¡.Saludos cordiales!.
ResponderEliminarPD: Me olvidé de colocar mi nombre en mi comentario, disculpen, Soy Clara Vera, y ahora sí, ¡feliz domingo para todos!.
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