Es un hombre que confía tanto en Dios…
que puede descansar.
Mientras él duerme, Dios le habla.
Mientras él calla, Dios actúa.
Mientras él confía, el plan de salvación avanza.
En un mundo lleno de ruido, ansiedad y control,
José nos enseña otra fuerza:
la fuerza del abandono confiado.
Dormir no es huir.
Es poner en manos de Dios lo que no podemos resolver solos.
Hoy, coloca tus preocupaciones bajo su corazón.
Y aprende a descansar en la voluntad de Dios.
ORACIÓN
San José dormido,
custodio silencioso de los planes de Dios,
recibe nuestras angustias,
nuestros miedos
y lo que no sabemos cómo resolver.
Enséñanos a confiar sin entenderlo todo.
A descansar sin perder la fe.
A creer que mientras dormimos en Dios,
el cielo trabaja por nosotros.
Intercede por nuestras familias,
nuestros proyectos
y nuestras batallas interiores.
Que aprendamos a vivir
con tu paz serena
y tu obediencia silenciosa.
Amén.
Si este mensaje te dio paz, compártelo.
Alguien necesita aprender a descansar en Dios hoy.
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