Señor mío y Dios mío, al escuchar Tu palabra mi corazón se postra ante la grandeza de Tu misericordia. Tú me recuerdas que el perdón no es una medida humana, sino un don que nace de Tu amor. Tú me has perdonado tantas veces, has tenido paciencia conmigo y me has levantado cuando he caído.
Señor, no permitas que mi corazón se endurezca. Así como Tú has tenido compasión de mí, enséñame también a tener compasión de mis hermanos. Arranca de mi alma todo resentimiento, toda dureza y todo orgullo, y dame un corazón capaz de perdonar de verdad.
Hazme recordar siempre cuánto me has perdonado Tú, para que nunca me niegue a perdonar a los demás. Que mi vida refleje Tu misericordia y que mi corazón aprenda a perdonar siempre, tantas veces como sea necesario.
Amén.
Fuente:FE y más FE
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma