Señor mío y Dios mío, en este Martes Santo nos recogemos en Tu presencia, contemplándote en el silencio, sabiendo que Tu Corazón ya abraza todo lo que está por venir.
Tú conoces la traición, el abandono y el dolor que se acerca, y aun así permaneces firme, amando hasta el extremo.
Sagrado Corazón de Jesucristo, médico de nuestras almas, hoy no solo venimos a pedir sanación, sino a dejarnos mirar por Ti, a dejarnos alcanzar en lo más profundo, allí donde también nosotros fallamos, dudamos y muchas veces Te negamos. Cura, Señor, nuestras resistencias ocultas, nuestras incoherencias, aquello que sabemos que no está bien y aun así nos cuesta soltar.
Y si es Tu voluntad, sana también nuestras dolencias del cuerpo y sostennos en la enfermedad.
Pero sobre todo, sana nuestro corazón, para que podamos permanecer contigo, sin huir, sin traicionar, sin negociar el amor.
Danos un corazón sincero y fiel, capaz de confiar incluso cuando no entiende. Que en este tiempo santo permitamos que Tu mirada nos sane antes de la cruz, preparándonos para vivir contigo el misterio de Tu entrega.
Sagrado Corazón de Jesús, médico paciente y misericordioso, sostennos en este camino y llévanos a una conversión verdadera.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma