Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 8 de abril de 2024

¡Ese tierno y bendecido campo de María!


¡Oh inefable y tierna Caridad! ¡Qué bondadosa es la unión que ha asumido con el hombre! Nos ha demostrado su inefable amor con las gracias y las bondades innumerables que acordó a sus criaturas, particularmente por la gracia de la encarnación de su Hijo. Hemos visto la soberana Grandeza descender a la bajeza de nuestra humanidad. (…)

 
Mi queridísimo Padre, verdaderamente, en ese tierno y bendecido campo de María, el Verbo, unido a su carne, es semejante a la semilla que germina al calor del sol, muestra su flor y su fruto y deja su envoltura en la tierra. Igualmente ocurre con el calor y el fuego de la divina caridad de Dios hacia el género humano, cuando pone la semilla de su Palabra en el campo de María. ¡Oh bienaventurada y tierna María! ¡Nos ha dado la flor del bondadoso Jesús! (…)

 
No olvide, piense siempre en su corazón, en su memoria, en su alma, que ha sido ofrecido y dado a María. Pídale que ella lo presente y dé a su bondadoso hijo Jesús. Esta tierna Madre, esta tierna Madre de misericordia lo presentará. No sea ingrato ni desmemoriado, ya que ella nunca olvida la oración que le hacen, sino que la recibe con bondad. Sea fiel, (…) corra generosamente con ese deseo, con María, que lo hará siempre buscar el honor de Dios y la salvación de las almas.

 
Santa Catalina de Siena (1347-1380)
terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa
Carta 92 a Roberto de Nápoles (Lettres I, Téqui, 1976), trad. sc©evangelizo.org

domingo, 7 de abril de 2024

Divina Misericordia



"El hombre de hoy sabe muy bien que las fuerzas que él ha desencadenado pueden aplastarle o salvarle.

Ante este panorama, acudamos a María, Madre de misericordia. Ella es el apoyo y la esperanza de la Iglesia de hoy porque cree en la profecía del Magnificat y en la maternal tarea de la Madre de Dios y madre de los hombres, que vive fidelísimamente hasta el fin del mundo. 

Ella arranca a Dios su misericordia que derrama generación tras generación. En Ella y por Ella no cesa de revelarse en la historia de la Iglesia y de la humanidad la misericordia divina."

San Juan Pablo II (Dives in misericordia). 

MISLopez 

sábado, 6 de abril de 2024

Sábado de María

 “Madre María, que estuviste al pie de la Cruz, cúbrenos con tu manto para que sin miedo alguno, seamos portadores de la esperanza que proviene del Señor"


Eres Señor y Dios nuestro

 ¡El Intocable es tocado, se deja retener por el siervo [Tomás] y el Soberano al inferior muestra las heridas, por las que toda la creación al mismo tiempo se había desconcertado! Dignificado Tomás por esos regalos, elevó una súplica a quien de esa manera lo había honrado, diciendo: "Soberano, tolera mi temeridad…, libérame de la carga, aligérame de la incredulidad, para que pueda salmodiar y decir: 'Eres Señor y Dios nuestro'”

SigloII
 

viernes, 5 de abril de 2024

ORACIÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA.

 


Por los pecadores Oh Dios de gran misericordia, que te dignaste enviarnos a tu Hijo Unigénito como el mayor testimonio de tu insondable amor y misericordia, tú no rechazas a los pecadores sino que también a ellos has abierto el tesoro de tu infinita misericordia, del que pueden recoger en abundancia tanto la justificación como toda santidad a la que un alma puede llegar. 

 Padre de gran misericordia, deseo que todos los corazones se dirijan con confianza a tu infinita misericordia. Nadie podrá justificarse ante ti si no va acompañado por la insondable misericordia tuya. Cuando nos reveles el misterio de tu misericordia, la eternidad no bastará para agradecerte por ella debidamente.

Maronitas

jueves, 4 de abril de 2024

Reflexión

 

La familia está sumida en la miseria material, se puede apreciar en la escena. La mujer ante la situación, se arrodilla frente a su bebé y con la camandula en la mano cierra los ojos y dirige al cielo unas plegarias. No hay oración con fe y devoción que Nuestro Señor desprecie. 
 
 
 

 
Frederick George Cotman
1850-1920
Prayer

miércoles, 3 de abril de 2024

Miércoles de San José


Querido San José, mientras descansas en el Señor, confiado en su poder y bondad absolutos, mírame. Por favor, toma mi necesidad (menciona Tu solicitud) en tu corazón, sueña con ella y preséntasela a tu Hijo. Ayúdame entonces, buen San José, a escuchar la voz de Dios, a levantarme y actuar con amor.

martes, 2 de abril de 2024

ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN PABLO II

Oh Santísima Trinidad, te agradecemos
haber honrado a la Iglesia con
San Juan Pablo II y por permitir que
la ternura de tu paternal cuidado,
la gloria de la Cruz de Cristo
y el esplendor del Espíritu de amor
brillaran a través de él.

Confiando plenamente en tu infinita misericordia

y en la intercesión maternal de María, Adoración

él nos ha dado una imagen viva de
Jesús, el Buen Pastor.

Él nos ha mostrado que la santidad
es la medida necesaria de la vida
cristiana ordinaria y es el camino para
alcanzar la comunión eterna contigo.

Concédenos, por su intercesión,
y conforme a tu voluntad,
las gracias que imploramos,
por Cristo nuestro Señor.

Amén.

Padre nuestro, Avemaría, Gloria 

No me retengas, porque todavía no he subido al Padre” (Jn 20, 16-17)


“María” te reconozco por tu nombre, aprende a conocerme por tu fe. “Ella le dijo en hebreo: «¡Raboní!», es decir «¡Maestro!»”, enséñame a buscarte, enséñame a retenerte. “No me retengas, porque todavía no he subido al Padre” (Jn 20,17). No crees todavía que soy igual, coeterno y consustancial al Padre. Créelo y me habrás retenido.
Tu mirada se detiene en el hombre, por eso no crees, no crees por lo que ves. No ves a Dios, cree y verás. Por tu fe, me retendrás, como esa mujer que “le tocó los flecos de su manto, pensando: «Con sólo tocar su manto, quedaré curada»” y fue curada (cf. Mt 9,20-22). ¿Por qué? Porque me ha tocado por su fe. Retiéneme con esa mano, búscame con esos ojos, corre hacia mí con esas piernas.
No estoy lejos de ti, soy el Dios cercano (cf. Dt 4,7), Palabra en tu boca y tu corazón. ¿Qué hay más cercano al hombre que su propio corazón? Es ahí, en la profundidad de su interior, que me han descubierto los que me encontraron. Lo que está en el exterior sólo concierne la vista. Mis obras son reales, aunque son frágiles y pasajeras. Mientras que yo, su Creador, permanezco siempre en lo más profundo de los corazones puros.

  Homilía de un autor anónimo del siglo XIII
Meditaciones sobre la Pasión y la Resurrección de Cristo (Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1973), trad. sc©evangelizo.org

 

lunes, 1 de abril de 2024

Lunes del Ángel



Hoy, 1 de abril, segundo día de la Octava de Pascua, la Iglesia celebra el ‘Lunes del Ángel’, llamado así para que ningún cristiano olvide que fue un ángel el encargado de anunciar a las mujeres que habían acudido al sepulcro, que Cristo ya no debía ser contado más entre los muertos: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado” (Lc 24, 5-6).

Si consideramos por un momento que cada detalle en torno a la Resurrección del Señor está repleto de sentido, no podemos sino darle gracias a Dios, quien envía mensajeros -a sus ángeles- para anunciar las grandezas del plan de salvación. Es a través de ellos como los hombres hemos podido conocer importantes acontecimientos y aspectos de la providencia amorosa del Creador.

La palabra ‘ángel’ procede del latín angĕlus, que a su vez proviene del griego ἄγγελος (ángelos), que quiere decir “mensajero”.

Este día se presta como ocasión propicia para recordar al querido San Juan Pablo II, quien el 4 de abril de 1994, lunes de la Octava de Pascua de aquel año, reflexionó sobre el sentido de esta conmemoración. En su alocución, tras el rezo del Regina Coeli, el Papa Santo dijo:

«¿Por qué se le llama así? Me parece que es acertado ese nombre: ‘Lunes del Ángel’. Conviene dejar un poco de espacio a este ángel, que dijo desde lo más profundo del sepulcro: “Ha resucitado”... Estas palabras —Ha resucitado— eran muy difíciles de pronunciar, de expresar, para una persona humana. También las mujeres que fueron al sepulcro lo encontraron vacío, pero no pudieron decir: Ha resucitado, sólo afirmaron que el sepulcro estaba vacío. El ángel dice más: “No está aquí, ha resucitado”».

Más información: 

 ACIprensa 

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