Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

miércoles, 9 de marzo de 2022

Miércoles de San José

El amor ni cansa, ni descansa.

Después del año de San José, tampoco nos cansamos ahora de ver por todos lados a nuestro querido intercesor, en este mes de marzo dedicado a él.

Sin embargo, satanás no le puede ver ni en pintura, y le tiene un terror enorme, porque sabe que la obediencia y sencillez de San José lo derrotan.

San José está más activo que nunca, aunque por su prudencia trabaje en silencio, contrarrestando el mal que se ha desatado en los últimos tiempos.

Por el contrario, la maldad del enemigo de las almas acapara con orgullo y vanidad las portadas y las noticias: está rabioso mientras da sus últimos coletazos, con furia.

No nos dejemos invadir por la desesperanza: Dios omnipotente es capaz de sacar bien hasta del mal.


Paz y bien.

MISLopez



San José

 

San José, humilde artesano de Galilea, te confiamos nuestra profesión, con la cual y para la cual trabajamos, también te confiamos a los que no tienen empleo ni recursos.

Enséñanos a santificarnos y a santificar al Señor mediante nuestro trabajo. Ayúdanos a compartir sus frutos. Y a ti que cubriste las necesidades materiales de la Sagrada Familia, ponemos bajo tu mirada la vida temporal de nuestras familias, de nuestras comunidades y de nuestras diócesis.

martes, 8 de marzo de 2022

Reflexión

 Tanto amó Dios a la mujer, que quiso crearla y coronar la creación con su belleza.  En ella quiso esconder las más grandes virtudes y su corazón compasivo y amante, en ella cultivo el don de dar vida, acoger y proteger.

Tanto la amó que Él mismo siendo Dios, quiso encarnarse en una mujer y elevarla  por sobretodas las criaturas.

Dios hecho hombre, obedeció a una mujer  y en su vida adulta elevó su voz ante las injusticias y luchó contra la violencia hacia aquella adúltera, calmó la profunda sed de la samaritana, consoló a aquellas que sufrían, anunció su reino a las que eran marginadas y excluidas, Él escuchaba a las que se le acercaban, Él desmentía los juicios injustos de los poderosos  y les mostraba el perdón mirándolas a los ojos, Él les recordó su valor y les enseñó el plan que tenía para ellas.

Recuerda siempre que Dios mismo, te ama tanto, que te ha creado capaz de cosas inimaginables:

-Das a luz la vida

-Das a luz la ciencia 

-Das a luz el futuro 

-Das a luz la verdad

-Das a luz la justicia

-Das a luz el amor

-Das a luz el perdón

-Das a luz la fe

-Das a luz virtudes


¡Das a luz porque eres luz! Deja arder en tu corazón el fuego de Dios.


Walter ilustra



lunes, 7 de marzo de 2022

Reflexión

 Estate, Señor, conmigo

siempre, sin jamás partirte,

y, cuando decidas irte,

llévame, Señor, contigo;

porque el pensar que te irás

me causa un terrible miedo

de si yo sin ti me quedo,

de si tú sin mí te vas.


Llévame en tu compañía,

donde tú vayas, Jesús,

porque bien sé que eres tú

la vida del alma mía;

si tú vida no me das,

yo sé que vivir no puedo,

ni si yo sin ti me quedo,

ni si tú sin mí te vas.


Por eso, más que a la muerte,

temo, Señor, tu partida

y quiero perder la vida

mil veces más que perderte;

pues la inmortal que tú das

sé que alcanzarla no puedo

cuando yo sin ti me quedo,

cuando tú sin mí te vas. Amén.


Fray Damián de Vegas (España, siglos XVI-XVII)




domingo, 6 de marzo de 2022

Feliz el hombre que soporta la prueba” (Sant 1,12)


¿La tentación es un peligro para el alma? ¿No sería preferible nunca ser tentado? Somos espontáneamente llevados a envidiar el que no prueba jamás una tentación: “Feliz el hombre, diríamos con gusto, quien no tiene sus asaltos”.
Quizás esa sea la opinión de nuestra sabiduría humana. Pero Dios, que es la verdad infalible, fuente de nuestra santidad y felicidad, nos dice lo contrario: “Feliz el hombre que soporta la prueba” (Sant 1,12)… ¿Por qué el Espíritu Santo proclama a este hombre “feliz” y nosotros nos inclinamos a pensar diferente? (…) ¿Es a causa de la misma tentación? Evidentemente no, porque Dios se sirve de ella como prueba de nuestra fidelidad. Nuestra fidelidad, sostenida por la gracia, se fortifica y manifiesta en la lucha y la corona de vida es acordada a su victoria (cf. Sant 1,12).
La tentación que el alma soporta pacientemente es para ella fuente de méritos y para Dios, gloria. Por su constancia en la prueba, el alma es un vivo testigo de la fuerza de la gracia: “Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad” (2 Cor 12,9). Dios espera de nosotros que le demos este homenaje y gloria. (…) Cristo Jesús está con nosotros, en nosotros. ¡Nadie más fuerte que él!
 
 
Beato Columba Marmion (1858-1923)
abad
La compunción del corazón (Le Christ Idéal du Moine, DDB, 1936), trad. sc©evangelizo.org

Reflexión

 EvDH:"Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto,
donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre".
El dato de que Jesús estuviera lleno del Espíritu Santo, y que fuera el mismo Espíritu, Quien lo conduce al desierto, es más que sobresaliente. Es lo que hace la diferencia, pues nada se improvisa, aquí todo simboliza y da un nuevo significado a nuestra Fe.
El Pueblo de Dios pasó por el Desierto, Jesús acepta, guiado por el Espírito, también pasar por ahí.
Nos entiende, nos acompaña, y nos enseña a pasarlo.
Del desierto se puede decir mucho y más, quedémonos con que se trata de un lugar en el que más que hacer, se trata de SER.
Es la invitación de estos días de Cuaresma, buscarlo y por lo mismo encontrarnos en el proceso. Descubrir nuestra voz interior que es la que Dios usa para clamar en nuestro desierto.
Hoy, digámosle, con nuestra debilidad y confianza al Espíritu Santo que Él nos lleve a donde mejor le parezca, al desierto que Él elija, en donde nos enamorará de nuevo y nos purificará con Su Amor.

 MartinValverde

 


 

sábado, 5 de marzo de 2022

Llamados a ser santos

¿Cuál es la voluntad de Dios acerca de nosotros? ¡Que seamos santos! La santidad es el don más grande que Dios nos puede dar porque nos ha creado para este fin. Someterse a aquel o a aquella que se ama es más que un deber: es el secreto mismo de la santidad.

Como recuerda san Francisco, cada uno de nosotros somos lo que somos ante Dios, nada más, nada menos. Todos somos llamados a ser santos. No hay nada de extraordinario en esta vocación. Todos hemos sido creados a imagen de Dios para amar y ser amados. Jesús desea nuestra santidad con un ardor inefable: “Porque ésta es la voluntad de Dios: que viváis como consagrados a él”(1Tes 4,3). Su divino corazón desborda de un deseo insaciable de vernos progresar en la santidad.
Debemos renovar cada día nuestra decisión de avanzar en el fervor como si se tratara del primer día de nuestra conversión, diciendo: “Ayúdame, Señor, Dios mío, en mis buenos propósitos en tu servicio, y dame la gracia de comenzar hoy mismo, porque lo que he hecho hasta ahora no ha sido nada.” No podemos renovarnos interiormente si no tenemos la humildad de reconocer aquello en nosotros que necesita ser renovado.
 
 
Santa Teresa de Calcuta (1910-1997)
fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad
No hay amor más grande, carta 1997, pag. 57

ORACIÓN A LA MADRE DE LA MISERICORDIA.

 

"María, Madre de la Misericordia,
tu hogar que ha sido pobre y modesto.
Rico en la cultura del esfuerzo y del trabajo,
humilde en los valores, principios y virtudes.
Tú que en tu santa inocencia dijiste "Sí"
a los brazos de Dios y por tu amor maternal
nos trajiste sin dudar la Salvación.
Mira con ternura al que no tiene su pan cotidiano,
al que tiene hambre y sed de justicia,
al que pasa frío sin tener una mano amiga
que lo sostenga con el calor de la empatía.
Sostiene al que sufre por la sed de trabajo,
al que padece en la angustia de la enfermedad,
al que elige malos caminos por necesidad.
Ayuda al que llora por el hambre de simpatía,
a ese joven que no tiene el calor del hogar,
al huérfano que carece de tierno afecto,
al anciano que gime en silencio su soledad,
a la abuela que tiene hambre de compañía,
al que lucha por salir de la miseria,
al que debe aprender el valor de la voluntad.
Conforta a la madre que ve morir a sus hijos,
al que por desesperanza cae en la adicción,
al que por no tener guía, languidece en prisión.
Así como elegiste a Bernardita, Pura Concepción,
como abrazaste a Juan Diego en la más dulce compasión,
como quisiste a los pastorcitos en tu Inmaculado Corazón.
Así como tomaste a la María Magdalena como hija, 
en la tristeza de su desesperación, 
así como comprendiste a Pedro,
esclavizado por la inseguridad de la negación.
Así como perdonaste a Judas en el doloroso acto de su traición.
Así como viste en Juan, al hijo que Jesús te dejó,
Así como consolaste a aquellas amigas tuyas que por amor
lloraban la muerte del Divino Salvador.
Así como acompañaste a los apóstoles en los duros momentos
de la misión.
Muéstranos con generosidad a tu Hijo, el Celestial Redentor.
Sé la luz de la Iglesia en la tarea de construir la paz y la generosidad.
Ayúdanos a mirar en todos a Jesús, la Vida, el Camino y la Verdad, que nunca le neguemos el cariño al que padece en necesidad, que nadie quede desilusionado del consuelo del Divino Creador.
Enséñanos a ser puentes y no muros, 
a ser compañeros y no desconocidos,
a ser amigos y no enemigos, 
a pedir perdón y a ser perdonados.
Madre de Nazaret, tú que nunca le negaste un abrazo al enfermo, el pan al hambriento, el agua al sediento, la caricia al abandonado. Ayúdanos a contemplar con los ojos de Nuestro Señor, Ampáranos con tus manos enaltecidas de tu piadosa Maternidad.
Virgen Bendita, que siempre seamos la luz de Cristo en la oscuridad y que siempre aprendamos a obedecer las palabras del "Emmanuel" que nunca se nos olvide que lo que hagamos con los más pequeños de sus hermanos se lo hicimos siempre a Él".
Amén.



miércoles, 2 de marzo de 2022

CONTIGO JESÚS


Es la primera noche en el desierto, Jesús, aquí estoy contigo, mirando las estrellas, en el silencio quiero escuchar a Dios, mientras él me habla a través de ellas, aquí estoy dejando atrás mis miedos y sufrimiento, sentado a tu lado poniendo a prueba mi fe y fortaleza. 


Gracias te doy padre por el día de hoy. 


Claudia Oropeza

P.Guillermo




La cuaresma conduce al bautismo en la noche de Pascua, por el perdón de los pecados

[Pronunciada en Jerusalén, contiene una introducción a los que se aproximan al bautismo]. Vosotros que vais a ser bautizados, sois ya discípulos de la nueva Alianza y partícipes de los misterios de Cristo, ahora por vocación, pero dentro de poco también como un don: haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo… Pues el unigénito Hijo de Dios está plenamente dispuesto para vuestra redención y señala: “Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré”. Los que lleváis el pernicioso vestido de vuestras ofensas y estáis oprimidos por las cadenas de vuestros pecados, escuchad la voz del profeta que dice: “Lavaos, purificaos, quitad de delante de mis ojos las maldades de vuestra alma”, de modo que os aclame el coro de los ángeles: “Dichoso el que es perdonado de su culpa, y queda absuelto de su pecado”.

El tiempo presente es tiempo de confesión. Confiesa todo lo que hiciste, de palabra o de obra, tanto de noche como de día. Reconócelo en el tiempo aceptable, y recibe el tesoro celestial en el día de la salvación (cf. 2 Cor 6,12)… Suprime de tu pensamiento toda preocupación humana; ocúpate de tu alma… Abandona lo que tienes delante y ten fe en lo que ha de venir… “Rendíos y reconoced que yo soy Dios”… Limpia tu corazón (cf. Mt 23, 26) para que quepa en él una gracia más abundante; pues el perdón de los pecados se da a todos por igual pero la comunión del Espíritu Santo se concede según la medida de la fe de cada uno (Rm 12,6). Si poco trabajas, recibirás poco; pero si haces mucho, mucha será tu paga… Si tienes algo contra alguien, perdónale. Vas a recibir el perdón de los pecados: es necesario que también tú perdones a quien pecó contra ti.
 
(Referencias bíblicas: Hch. 2,38; Ez 18,31; Lc 15,7; Mt 11,28; Pr 5,22; Is 1,16; Sal. 31,1; Is 49,8; 2Co 6,2; Sal. 45,11)
 
 
San Cirilo de Jerusalén (313-350)
obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia
Catequesis de preparación al bautismo, n° 1, 1.5
evangelizo.org


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