Tú eres nuestro Padre, el Dios que nos protege y nos salva.
Señor mío y Dios mío, al iniciar este día proclamamos sin cesar Tu misericordia y reconocemos que Tu fidelidad es eterna. Nos apoyamos en Tu palabra, que permanece firme más allá de los cielos, y confiamos en que Tu amor nos sostiene en cada paso que damos.
Haz que vivamos conscientes de Tu presencia, anunciando con nuestra vida que Tú eres infinitamente amoroso, misericordioso y que Tu lealtad no tiene fin.
Tú que fortaleciste a Tu siervo y lo ungiste con Tu gracia, fortalécenos también a nosotros con Tu mano poderosa.
Sostennos en nuestras debilidades, danos firmeza en las pruebas y llénanos de Tu Santo Espíritu para que caminemos con valentía y confianza, sabiendo que no estamos solos, sino acompañados siempre por Ti.
Señor, que hoy podamos experimentar Tu amor y Tu lealtad en todo momento. Que crezca en nosotros la certeza de que somos Tus hijos, y que podamos decirte con fe viva: Tú eres nuestro Padre, el Dios que nos protege y nos salva.
Permítenos vivir bajo Tu amparo, confiando plenamente en Tu voluntad, y que toda nuestra vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma