ORACIÓN DE LA MAÑANA
(Cf. Sal 145)
Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día elevo mi corazón a Ti, porque Tú eres siempre fiel a Tu palabra y nunca abandonas a quienes confían en Ti. Tú haces justicia al oprimido, das pan al hambriento y liberas al cautivo; por eso hoy descanso en Tu providencia y pongo mi vida entera en Tus manos. Abre mis ojos para ver como Tú ves, alivia mis cargas y enséñame a caminar con un corazón pobre de espíritu, libre de soberbia y lleno de confianza. Que ame lo que Tú amas, que cuide al forastero, que sostenga al débil y que jamás cierre el corazón ante el dolor ajeno. Reina en mi vida, Señor, hoy y siempre; reina en mis decisiones, en mis palabras y en mis obras, y que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.
CONFÍA PLENAMENTE EN EL SEÑOR.
Todo va a estar bien.