Para seguir el mandamiento de rezar,
No supe entrar en espíritu en la morada del corazón,
Tampoco en un rincón de la plaza pública,
Para tener al menos una recompensa humana.
Estuve negligente en ambos casos :
En las apariencias y en la realidad,
¡Ya que mi pereza triunfó, más que la esperanza,
La terrestre y la celeste!
Al presente, el que por naturaleza es tu Padre en el cielo,
Que nos has dado por tu gracia,
Concédenos invocar perfectamente
Con un corazón puro, su Nombre.
¡Qué el Reino del Señor
Llegue para regir mi alma,
Y sobre esra tierra en mí sea cumplida
Su voluntad, así como en el cielo!
El pan de cada día y el Pan que siempre es,
Remedio de mi cuerpo y Remedio del alma,
Quiera dármelos abundantemente, a mí, indigente,
El Pan espiritual y el material.
Qué me remita mis faltas, a mí, deudor,
Como yo las remito al que me debe.
Y especialmente que haga remitir las faltas
De los dos lados, para que me sean remitidas.
No permita al Tentador
Tentarme, a mí, pusilánime, como si fuera intrépido,
Sino que me guarde con su espada,
Que sea Él quien combate contra el Malvado!
San Nersés Shnorhalí (1102-1173)
patriarca armenio
Jesús, Hijo Único del Padre, II (SC 203. Jésus Fils Unique du Père, Cerf, 1973), trad. sc©evangelizo.org
patriarca armenio
Jesús, Hijo Único del Padre, II (SC 203. Jésus Fils Unique du Père, Cerf, 1973), trad. sc©evangelizo.org
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