Fácilmente olvido el propósito de mi día y quedo inmovilizado, bajo el peso de mis malos hábitos. Jesús, ahora quiero levantarme nuevamente y prometo levantarme cada vez que caiga.
¡Gracias por ser tan paciente conmigo! Te pido, Señor, por todos los que –habiendo caído– están decepcionados de sí mismos y ya no confían más en Tu misericordia divina.
Ayúdalos a levantarse. No permitas Jesús, que más hombres se queden atrapados bajo el peso de sus pecados y los problemas de esta vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma