Señor mío y Dios mío, hoy y siempre nos ponemos en Tus manos.
Has encontrado a Tu servidor y lo has ungido con aceite santo; lo sostienes con Tu amor y lo fortaleces.
En Ti confiamos;
Tú nos proteges y salvas, en Ti descansa nuestro corazón.
Comenzamos esta jornada y nuestro caminar bajo Tu mirada y en Tu presencia. Recibe, Señor, nuestros pasos y nuestras obras.
A Ti encomendamos este día, nuestros caminos y toda nuestra vida.
No permitas que nos alejemos de Ti, Señor mío y Dios mío.
Amén.
FE y más FE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma