Señor mío y Dios mío, al comenzar este día pongo mi vida en Tus manos con confianza serena.
Tú conoces cada uno de mis pasos, ves mis luchas ocultas y recoges mis lágrimas como un tesoro precioso.
Cuando el temor intenta cercarme y las dificultades se levantan, recuerdo que Tú estás conmigo y que en Ti encuentro refugio seguro.
Hoy quiero caminar sostenido por Tu promesa, sin dejarme vencer por la angustia ni por la inquietud, confiando plenamente en Tu amor fiel.
Señor, fortalece mi corazón para no temer, afirma mis pensamientos en Tu verdad y guíame para actuar con rectitud, mansedumbre y valentía en todo lo que haga.
En Ti confío, Señor, y nada temo, porque Tú eres mi amparo, mi fuerza y mi paz.
Que toda mi vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma