Hoy la Iglesia celebra con alegría a San Antonio Abad, un santo muy querido y sorprendentemente actual.
Un hombre del desierto que sigue diciendo mucho al corazón del cristiano de hoy.1️⃣ Padre de los monjes
San Antonio no fue sacerdote ni fundador en sentido estricto.
Fue algo más sencillo y más radical: un cristiano que se tomó el Evangelio en serio.
Y eso siempre acaba creando escuela.
2️⃣ “Vende lo que tienes”
Escuchó el Evangelio y no lo comentó.
Lo obedeció.
Vendió sus bienes, los repartió a los pobres y se fue al desierto.
Aquí empieza todo: una escucha que se convierte en vida.
3️⃣ El desierto no como huida, sino como combate
Antonio no se fue para evadirse del mundo.
Se fue para enfrentarse a sí mismo, al pecado y al demonio.
El desierto es lugar de verdad.
Por eso asusta tanto.
4️⃣ Las tentaciones de San Antonio
No son leyendas piadosas.
Son el reflejo de una lucha espiritual real.
Quien busca a Dios de verdad, encuentra resistencia.
Eso no es fracaso. Es señal de camino auténtico.
5️⃣ Ascesis y alegría
Antonio fue exigente consigo mismo, pero no amargado.
La verdadera austeridad no endurece el corazón.
Lo ensancha.
El santo no es un triste profesional.
6️⃣ Maestro sin pretenderlo
Muchos fueron a buscarlo.
No daba teorías, daba vida.
Enseñaba con el ejemplo.
Por eso su palabra tenía peso.
7️⃣ Patrono de los animales
La tradición lo acercó al pueblo sencillo.
San Antonio no es un santo lejano.
Es cercano, popular, entrañable.
La santidad no está reñida con la ternura.
8️⃣ Un mensaje muy actual
En un mundo ruidoso, San Antonio recuerda el valor del silencio.
En un mundo disperso, la unidad interior.
En un mundo autosuficiente, la lucha espiritual.
9️⃣ Hoy no celebramos una reliquia del pasado.
Celebramos una llamada permanente:
buscar a Dios con todo el corazón,
sin medias tintas,
sin excusas.
🔟 San Antonio Abad,
enséñanos a escuchar,
a combatir con humildad
y a vivir con libertad interior.
Que así sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma