SAN JOSÉ, humilde carpintero de Nazaret, enséñanos a escuchar a Dios en el silencio, a obedecer con amor y a vivir con un corazón sencillo y fiel.
SAN JOSÉ, sé nuestro compañero espiritual para alcanzar la bendición y gracia de tu hijo Jesús.
EI mundo entero te mira y se pregunta, dí tú como se junta
ser santo y carpintero, la gloria y el
madero, la gracia y el afán, tener propicio a Dios
y escaso el pan.
ser santo y carpintero, la gloria y el
madero, la gracia y el afán, tener propicio a Dios
y escaso el pan.
Oh, San José!, te pedimos que pongas tu corazón en el nuestro para amar a Jesús con toda la entrega, el amor y desinterés.
Con la fidelidad y obediencia como tú lo amas.
Con la fidelidad y obediencia como tú lo amas.
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