MI TODO, MI PAZ, MI REFUGIO,
Sin Ti, mi alma no sabe vivir.
Cuando el mundo me cansa, cuando
los problemas me abruman y
las lágrimas no se detienen, ahí estás
Tú, callado, humilde, oculto en el Pan,
pero más real que cualquier cosa que
toque. En Tu Presencia encuentro
alivio, consuelo y fuerza.
No hay palabra más poderosa que una
mirada al Sagrario, ni abrazo más
verdadero que el de Tu Amor Eucarístico.
Me invitas a adorarte, a rendirme sin
miedo, a dejarte sanar lo que yo
solo no puedo.
En la Santa Misa, me alimentas con Tu
Cuerpo y me das vida nueva.
Qué dicha saber que no estoy solo, que
el Dios del universo se queda conmigo.
¡TE AMO, JESÚS!
Quédate conmigo siempre, y nunca
permitas que me separe de Ti.
Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo,
Y te pido perdón por los que no creen,
no adoran, no esperan y no te aman.
Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma