Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 30 de mayo de 2020

Junto a MARÍA

 
Los Apóstoles "perseveraban unánimes en la oración, juntamente con las mujeres y con María, Madre de Jesús, y con sus hermanos" (Hch 1,14). Así aparece María orando en la Iglesia naciente y sigue así en todo tiempo; También ahora, porque Ella, asunta al cielo, no deja de cumplir su misión de intercesión y salvación.
Virgen orante es también la Iglesia, que cada día presenta al Padre las preocupaciones de sus hijos, alaba incesantemente al Señor e intercede por la salvación de todo el mundo.
La Iglesia primitiva siempre acudió a la "omnipotencia suplicante" que es María. Los primeros cristianos estaban convencidos del gran poder que ante Dios tenía la súplica de esta extraordinaria mujer que Él mismo había elegido como Madre de Su Hijo.
Dos maneras sencillas y a la vez grandes de orar: Individual (Visitación y Caná) y comunitaria (Cenáculo). No solo oración de petición, sino también de glorificación, alabanza y acción de gracias que estará fundamentalmente en la fe, esperanza y humildad de María.
Junto a María, permaneciendo en oración, esperamos el nuevo pentecostés.
Dios nos siga bendiciendo.


Alejandro María





viernes, 29 de mayo de 2020

Simon, ¿me amas?


 La negación de Pedro, Ilustración de Anton Robert Leinweber (1845-1921), Pintado en 1919, Gouache sobre papel © Christian Art
 
Juan 21:15-19


En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.
Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.
Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: “Sígueme’’

Reflexión sobre el Gouache en papel

En el evangelio Jesús le pregunta tres veces a pedro que si lo quiere… una de las razones del porque fueron tres veces está en nuestra pintura. Vemos a Pedro llorando amargamente. Esto sucedió después de que él negara a Jesús por tercera vez. 3 negaciones, 3 me quieres… hay una gran enseñanza aquí. No importa cuantas veces caigamos, sino que tan rápido nos levantamos. Es ahí donde está la santidad, que tan rápido nos levantamos después de la caída. El Papa Francisco tiene una expresión que me encanta: “pecador misericordiado”. Esa es nuestra identidad como cristianos. Somos pecadores, pero abiertos a la misericordia de Dios, pecadores perdonados que ahora pueden decir: “Señor, tú sabes que te quiero”.

La pintura que vemos hoy también expresa una realidad que me gusta, el pecado te roba la identidad. Vemos como pedro se cubre su rostro, no es verdaderamente él. Se ve limitado, se ve opreso por su pecado. Cuantas veces tenemos que esconder nuestro rostro por nuestros pecados. Lo bueno es que el señor ya conoce ese rostro y más aún conoce mi rostro redimido, el rostro que quiere que lleve

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...